La Basílica menor del Sagrado Corazón de Jesús, conocida como Basílica del Voto Nacional, es un importante templo colombiano de culto católico, consagrado a Jesucristo, bajo la advocación del Sagrado Corazón de Jesús. Es la sede de la parroquia homónima y pertenece a la jurisdicción eclesiástica de la arquidiócesis de Bogotá. La basílica se encuentra en el barrio del Voto Nacional, al que le da su nombre, sobre la carrera 15 entre calles 10 y 11, costado occidental de la plaza de Los Mártires, en la localidad de Los Mártires de la ciudad de Bogotá.
El templo fue levantado por la comunidad Claretiana, quien desde entonces lo custodia. En la obra participaron diferentes arquitectos: Francisco Olaya en el primer proyecto que consistió en una inacabada capilla; luego llegó Julián Lombana Herrera, quien se hizo cargo de la obra y replanteó el proyecto, aunque con una fuerte intervención en los diseños del presbítero español Antonio María Pueyo de Val, quien más tarde sería obispo de Pasto; pero el transepto y la cúpula, realizados posteriormente, son obra del arquitecto neerlandés Antonio Stoute.Antonio Stoute, fue un arquitecto neerlandés que ejerció su profesión en Colombia desde antes de 1912 y posiblemente hasta 1939, fue célebre por su conocimiento en arquitectura religiosa. Fue contratado en varias oportunidades por comunidades religiosas en Bogotá y en otras ciudades para edificar principalmente templos. Para los claretianos realizó también los planos para la edificación del Colegio El Cerro de Zipaquirá, hacia 1930. Entre sus obras más destacadas están la Catedral de Nuestra Señora de los Remedios, en Riohacha, para la cual fue llamado por la Orden Capuchina, en la que reformó la fachada, dándole más artístico y marcado estilo, evitando que se desplomara, además de componerle las paredes, se colocaron los cuatro altares de mármol y sobre el Altar mayor se levantó una cúpula.
En la Iglesia de San Roque en Barranquilla elaboró "nuevos planos" en estilo gótico, pues la anterior edificación se desplomó tras un desafortunado intento de construcción en 1917. También en la Costa Caribe colombiana hizo en 1916 el Hospital San Juan de Dios de Santa Marta, que consta en "dos pabellones de estilo neoclásico contiguos a la actual capilla”.
En asocio con el arquitecto Constantino de Castro realizó el ajuste de los diseños de la Basílica Menor Divino Salvador de Ubaté, en estilo neogótico francés. Hoy está clasificada como Bien de Interés Cultural de carácter nacional. También construyó el obelisco en homenaje al Libertador de la plaza de Cajicá, inaugurado en 1930.
Construyó en Bogotá la capilla de Cristo Rey, en 1927, por encargo de las Hermanas de la Visitación. El templo fue consagrado en 1934 y esta clasificado como Bien de Interés Cultural de Bogotá. Además, fue el responsable de los trabajos de reparación de la cúpula de la Catedral de Tunja, tras los daños sufridos por el sismo de 1928. Las obras transcurrieron entre junio de 1929 y marzo de 1931.
Otras personas destacadas que tuvieron participación en el templo fueron el pintor Ricardo Acevedo Bernal, autor de los grandes cuadros al óleo que adornan el techo, quien además diseñó los vitrales de las capillas laterales y el retablo mayor junto con su escultura de Jesucristo; Colombo Ramelli, del taller Ramelli, quien se hizo cargo de la ornamentación interior, y el del escultor italiano Pedro Julio D'Achiard, quien se hizo cargo de la ornamentación de la fachada.
También destacan los talleres que han realizado obras para la basílica, como los «Talleres de arte Granda», la «Casa Maumejean», y los «Talleres de Arte Cristiano de Olot»;así como las obras de empresas desaparecidas, como los «Talleres Candela» y la «Casa Rius».
En 1881 se comenzó a construir una capilla por iniciativa privada de devotos al Sagrado Corazón de Jesús, impulsados por la señora Rosa Calvo quien donó gran parte del lote en el que se edificó. A raíz de la Guerra de los Mil Días, el arzobispo Bernardo Herrera Restrepo propuso en 1902 al Gobierno Nacional hacer un voto al Sagrado Corazón de Jesús por la paz de Colombia y dispuso que la inacabada y ruinosa capilla se convirtiera en la Iglesia del Voto Nacional al Sagrado Corazón de Jesús. El Gobierno Nacional acogió la iniciativa del arzobispo y el 22 de junio de 1902 se colocó y se bendijo la «primera piedra» para la construcción del templo. Desde entonces, la iglesia fue lugar de la consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús, donde el presidente de la república, que se encontraba de turno, daba gracias a Jesucristo por su protección de la nación.
La basílica es de estilo neobarroco, cuenta con una única nave longitudinal con 16 capillas laterales y un transepto o nave transversal. Sobre el crucero se levanta un sistema de cúpula doble, la exterior de armazón metálica, cuenta con un tambor muy prolongado sobre el cual se levanta una cúpula de vidrio con los colores de la bandera de Colombia; e internamente se encuentra una cúpula formada por un vitral que tiene la imagen de un sol con rayos ondulantes.
En 1964, el papa Pablo VI le concedió al templo el título litúrgico de Basílica Menor por breve del 14 de febrero de ese mismo año. Además, el templo está incluido en el listado de Bienes de Interés Cultural de Bogotá mediante el decreto 606 del 26 de julio de 2001, y fue declarado Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional -BIC- mediante resolución 1402 del 16 de julio de 2012 del Ministerio de Cultura de Colombia.
En las últimas décadas del el sector de los Mártires sufrió un decaimiento económico y social, que conllevó el olvido del templo, lo cual generó que la edificación llegara a estar en un gran estado de deterioro, casi al borde del colapso, por tal motivo la Alcaldía Mayor de Bogotá, por medio del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural -IDPC-, está realizando la restauración, la cual se dividió en tres fases, la primera, ya concluida, abarcó todo el cuerpo de la fachada principal (fachada, contrafachada, coro y sotacoro); la segunda, también concluida, abarcó el transepto, el presbiterio y la cúpula; y la tercera y última fase, que abarcará la nave longitudinal y las capillas laterales, estaba proyectada para comenzar en el año 2020, pero actualmente se encuentra en espera pues la contingencia causada por la pandemia del Covid 19 alteró los planes.
Historia
Contexto
Después de los procesos de Independencia de principios del , Colombia comenzó a sufrir en el trascurso de ese siglo una serie de guerras civiles. Entre 1812 y 1886, el país sufrió ocho guerras civiles de alcance nacional, eso sin contar los varios conflictos bélicos menores de carácter regional o las innumerables revueltas. Sin embargo, sería recién en 1848-1849 cuando se constituyeran los dos bloques permanentemente enfrentados entre sí durante todo el resto de la centuria: liberales y conservadores.
Cada uno tenía el objetivo de conseguir el poder del Estado central para retenerlo y usarlo en excluir a su rival, confrontación que periódicamente empeoraba hasta que movilizaban al vulgo para ir a las armas, aumentando el odio entre azules (conservadores) y rojos (liberales). Los ideales que los dividían podían resumirse en sus consignas, en su actitud con la Iglesia católica, el manejo de la economía y la administración territorial. Los conservadores decían «Dios, patria y familia», identificando la patria con la defensa de las tradiciones de su cultura y de la Iglesia, la que veían como un baluarte de las mismas. En cambio, los liberales se identificaban plenamente con los ideales de la Revolución francesa, para los que la Iglesia era un obstáculo para construir un Estado moderno, con tolerancia religiosa y libertad de conciencia, lo que se podía resumir en «liberté, égalité, fraternité».
Sin embargo, en un país dividido, tratando de resolver sus pugnas partidistas, la Iglesia constituía un elemento aglutinador, lo que la llevó a transformarse en un instrumento electoral decisivo, influencia que era temida en el partido liberal. La nueva constitución de 1886 y la firma del Concordato en 1887 zanjaron aparentemente las diferencias entre Estado e Iglesia, basándose en la necesidad de la paz religiosa, la admisión de que la mayoría de los colombianos profesaban el catolicismo, y en la convicción de que la mejor educación era la que se apoyaba sobre la civilización cristiana.
No obstante, un nuevo conflicto bélico se generó, pues entre octubre de 1899 y noviembre de 1902 Colombia se desangraba en lo que se conoció como la Guerra de los Mil Días, que enfrentó al partido que se encontraba en el poder, el Liberal, contra los nacionalistas del partido Conservador.
Paralelamente a estos acontecimientos, la devoción al Sagrado Corazón de Jesús se comenzó a propagar por Colombia, especialmente gracias al «Apostolado de la Oración» y a la revista «El Mensajero del Corazón de Jesús» (publicación de carácter mensual), ambos establecidos en 1867 y que fueron muy decisivos para dar a conocer a dicha devoción católica.
En la revista se puede ver detalladamente el crecimiento del culto, la vinculación al mismo de personajes destacados de diferentes órdenes religiosas y de la sociedad civil, igualmente se ven temas políticos y el avance del Apostolado de la Oración a nivel mundial. Por ejemplo, en 1874, el arzobispo de Bogotá, Vicente Arbeláez Gómez, estableció la fecha de 12 de junio y el modo sobre cómo se consagraría su arzobispado al Sagrado Corazón de Jesús. Igualmente, Bernardo Herrera Restrepo en ese momento rector del Seminario Mayor de Bogotá, fue director del Apostolado de la Oración y quien más tarde sería obispo de Medellín.
Más adelante, la devoción llegó a tal nivel que a finales de 1891 un gran número de municipios de Colombia se consagraron políticamente al Sagrado Corazón de Jesús, desde Riohacha hasta Ipiales y desde Panamá hasta Arauca, proceso que abarcó toda la geografía colombiana. Igualmente, el municipio de Bogotá, por medio del Acuerdo núm. 10 de 1892 del Concejo Municipal consagró a la ciudad al Corazón de Jesús, y el acto fue realizado el 12 de octubre de ese año en la Catedral de Bogotá. Claro que todas estas consagraciones políticas irritaron a los liberales que rápidamente comenzaron a realizar impugnaciones en algunos municipios.
Fuera del país la devoción creció exponencialmente, por lo cual, en 1899 el papa León XIII en su encíclica Annum Sacrum, del 25 de mayo de ese mismo año, realizó la consagración del género humano al Sagrado Corazón de Jesús e indicó que el 11 de junio de 1900 se realizara esta consagración en la iglesia principal de todas las poblaciones.Acta Sanctae Sedis vol. XXXI, pp. 646-651 (la fórmula de la consagración en las pp. 651-652).
Por todo esto no es de extrañar que el ahora arzobispo de Bogotá Bernardo Herrera Restrepo a causa de la Guerra de los Mil Días, propusiera en 1902 al Gobierno Nacional hacer un voto al Sagrado Corazón de Jesús por la paz de Colombia y dispuso que la inacabada capilla se convirtiera en la Iglesia del Voto Nacional al Sagrado Corazón de Jesús.
La propuesta fue secundada por el gobierno nacional poniendo de manifiesto cómo en un edificio convergen los poderes político, religioso y civil de una manera tan palpable e influyente en la vida de la sociedad republicana y moderna, así como lo fue el Templo del Voto Nacional. Políticos y eclesiásticos realizaban allí ceremonias con gran connotación para el país, en torno a la idea de que Colombia era una nación que practicaba la fe católica, que estaba bajo el amparo del Sagrado Corazón, y que, en especial en tiempos de guerra, era fundamental unir la determinación de los feligreses para edificar esta iglesia y realizar un voto por la paz.