miniaturadeimagen|300px|Niño herido por bomba israelí en Gaza, 2012. Los ataques contra niños son un crimen contra la humanidad. Los crímenes de guerra israelíes se refieren a los crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado de Israel desde su creación en 1948. Estos crímenes de guerra se han intensificado de manera grave tras la Guerra de Gaza de 2023.
A lo largo de varias décadas, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), las fuerzas militares del estado sionista de Israel, han sido objeto de diversas acusaciones de crímenes de guerra. El gobierno sionista de Israel ha negado haber cometido ningún delito.
Desde el año 2021, la Corte Penal Internacional (CPI) mantiene una investigación activa sobre las acusaciones de crímenes de guerra israelíes cometidos en los Territorios Palestinos.
El estado sionista de Israel y sus Fuerzas armadas, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se han negado a cooperar con el equipo de investigación de la Naciones Unidas.
Expertos en materia de derechos humanos, incluidos los relatores especiales de la Organización de las Naciones Unidas, así como organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, han formulado acusaciones contra Israel. En los últimos cincuenta años, Israel solo ha declarado formalmente la guerra en dos ocasiones. Sin embargo, los expertos en materia de derechos humanos sostienen que las acciones llevadas a cabo por las FDI durante los conflictos armados en los Territorios Palestinos deberían incluirse en la categoría de crímenes de guerra, como pueden ser los bombardeos a hospitales durante la guerra de Gaza, o la construcción de asentamientos israelíes ilegales en la Cisjordania ocupada.
Desde octubre de 2023, tras el ataque de Hamás del 7 de octubre, las hostilidades entre Israel y los grupos armados palestinos se intensificaron de manera sin precedentes, con consecuencias devastadoras para la población civil en la Franja de Gaza y en Cisjordania. Diversas organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, han denunciado ataques indiscriminados, bombardeos contra hospitales, escuelas y refugios para personas desplazadas, así como la destrucción deliberada de infraestructura civil esencial, incluidos sistemas de agua y saneamiento. De acuerdo con informes de Human Rights Watch, estas acciones han dejado sin acceso a agua potable a la mayoría de la población de Gaza y han provocado brotes de enfermedades y una hambruna generalizada.
1948 Guerra Árabe–Israelí Durante la guerra de 1948 se produjeron entre 10 y 70 masacres. Según el historiador israelí Benny Morris, los soldados del Yishuv (o más tarde israelíes) mataron a aproximadamente 800 civiles árabes y prisioneros de guerra en 24 masacres. Y otros autores como Aryeh Yizthaki, Salman Abu-Sittay Saleh Abdel Jawad documentan detalladamente el desplazamiento y asesinato indiscriminado de miles de civiles palestinos durante la Nakba.
Primera Intifada La Primera Intifada (en árabe: انتفاضة, «sacudida», «agitación») o «revuelta de las piedras». Recibe este nombre por la notoriedad que cobraron las piedras como elemento de defensa de los jóvenes palestinos en contra del ejército israelí. Los acontecimientos que desencadenaron en respuesta, 40 policías fronterizos israelíes abrieron fuego con armas de fuego automáticas contra la multitud palestina, matando al menos a 21 e hiriendo al menos a 150 manifestantes.
El número total de víctimas desde el inicio de la Primera Intifada hasta la celebración de la Conferencia de Paz de Madrid de 1991, ascendió a 1374 palestinos, mientras que un total de 93 israelíes perdieron la vida en ese mismo período.
Segunda Intifada Se denomina Intifada de Al-Aqsa o Segunda Intifada a la oleada de violencia que se inició a partir del 29 de septiembre de 2000 en Palestina e Israel. Según un grupo de derechos humanos, la cantidad asciende a 5000 ciudadanos palestinos muertos en Gaza y Cisjordania, 900 eran menores, y al menos unos 1800 no formaban parte de las hostilidades cuando fueron abatidos.
Guerra del Líbano de 2006
En un informe de 249 páginas sobre la Guerra del Líbano de 2006, Human Rights Watch pidió al Secretario General de la ONU que estableciera una comisión internacional de investigación para investigar los informes sobre las violaciones de las leyes de guerra por parte de Israel, incluidos posibles crímenes de guerra.
Conflicto entre la Franja de Gaza e Israel de 2021
En 2021, Amnistía Internacional, que documentó «cuatro ataques mortales por parte de Israel contra viviendas residenciales sin previo aviso», pidió a la Corte Penal Internacional que investigara de inmediato estos ataques, que pueden constituir crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad.
Human Rights Watch investigó tres incursiones israelíes durante la crisis palestino-israelí de 2021 que mataron a 62 civiles palestinos sin objetivos militares claros en las cercanías, y concluyó que Israel violó las leyes de la guerra y que sus acciones parecían constituir crímenes de guerra.
En 2021, la fiscal de la CPI, Fatou Bensouda, abrió una investigación sobre presuntos crímenes de guerra israelíes en los territorios palestinos desde el 13 de junio de 2014.
Guerra Israel-Gaza de 2023
miniaturadeimagen|Ambulancia de la Media Luna Roja Palestina destruida por un ataque aéreo israelí.
Según UNICEF, durante la Guerra Israel-Gaza de 2023 más de 3450 niños fueron declarados muertos por los bombardeos israelíes y más de 1000 se encuentran desaparecidos bajo los escombros. El portador de este fondo de las Naciones Unidas declara que Israel convirtió a Gaza en un «cementerio de niños». Asimismo, la Agencia de la ONU para la Salud registró 82 ataques contra instalaciones médicas por parte de Israel, los cuales corresponden a un crimen de guerra según el Derecho Internacional Humanitario.
Los ataques de la artillería israelí a la infraestructura civil palestina, han destruido o dañado severamente a más de 355 000 unidades habitacionales, 370 instalaciones educativas como escuelas y universidades, y 203 lugares de culto, y han dejado inoperativos a 23 de los 36 hospitales de Gaza, lo cual es un crimen de guerra, según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional basado en el Derecho Internacional Humanitario.
El corte de suministros básicos esenciales como; el agua potable, la electricidad y la alimentación, por parte de las autoridades de ocupación israelíes, es condenado por la ONU como un crimen de guerra.
El ataque a periodistas ha sido una constante durante la escalada del conflicto, actualmente han sido asesinados 46 reporteros desde el 7 de octubre en lo que Reporteros sin fronteras denuncia como una masacre sin precedentes de periodistas.
Según muchas investigaciones, entre ellas una de Amnistía Internacional, el ejército de ocupación israelí, lanzó proyectiles de artillería que contenían fósforo blanco —un arma incendiaria— en operaciones militares a lo largo de la frontera sur del Líbano entre el 10 y el 16 de octubre de 2023. El fósforo blanco es un arma química que está prohibida desde 1997.
En febrero de 2024, Euro-Mediterranean Human Rights Monitor, acusó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) de haber asesinado premeditadamente a Hind Rajab, una niña palestina de 6 años, a sus familiares, incluidos su prima de 15 años, y a dos paramédicos de rescate, a plena luz del día. Según los testimonios recogidos por el equipo Euro-Med Monitor, el coche en el que viajaban fue atacado tras encontrarse con tanques y vehículos militares israelíes. Después de que el ejército israelí se retirara de la zona, se encontró el coche con abundantes pruebas que demostraban que numerosas balas habían sido disparadas directamente contra él. Al examinar los cuerpos de las víctimas, se descubrió que habían sido sometidos a un intenso fuego de armas automáticas y disparos de artillería. Además se encontró en su interior restos de munición de tanque fabricada en los Estados Unidos.
En agosto de 2026, Israel anunció que solamente investigaría 2 de los 150 incidentes denunciados como posibles crímenes de guerra hasta ese momento.
Territorios palestinos ocupados
Michael Lynk, el relator especial de la ONU sobre la situación de los Derechos humanos en los Territorios Palestinos ocupados desde 1967, ha afirmado que:
Los Convenios de Ginebra, concretamente el artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra de 1949, establece la prohibición de que una potencia ocupante transfiera partes de su población civil al territorio ocupado.
Por lo tanto, se ha pedido a la comunidad internacional que considere el establecimiento de los asentamientos israelíes como un crimen de guerra según el Estatuto de Roma de 1998 de la Corte Penal Internacional.
Referencias
Bibliografía Hamzeh, Muna; May, Todd (2003). Operation Defensive Shield: Witnesses to Israeli War Crimes, Pluto Press. ISBN:978-0-7453-2064-9 Handmaker, Jeff (2013). «In Search of a Human Face in the Middle East: Addressing Israeli Impunity for War Crimes». Armed Conflict and International Law: In Search of the Human Face: Liber Amicorum in Memory of Avril McDonald. T.M.C. Asser Press. pp. 155–168. ISBN:978-90-6704-918-4. Krebs, Shiri (2021) «All Is Fair in Law and War? Legal Cynicism in the Israeli-Palestinian conflict». Cynical International Law? Abuse and Circumvention in Public International and European Law. Springer. pp. 235–259. ISBN:978-3-662-62128-8. Morris, Scott R. (1996). «Killing Egyptian Prisoners of War: Does the Phrase Lest We Forget Apply to Israeli War Criminals.» Vanderbilt Journal of Transnational Law. C. 29:90
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