San Roque es una obra realizada por Francisco de Moure en 1598. Está ubicada en la Catedral de Orense (Galicia, España).

Historia Imagen La imagen fue elaborada por Francisco de Moure tras haber trabajado en el taller de Alonso Martínez Montánchez, con quien se formó de 1594 a 1597. La Cofradía de San Roque, con sede en la Catedral de Orense, comisionó la talla al escultor en 1598, siendo este el primer encargo de Moure como artista independiente, el cual ejecutó posiblemente antes de obtener el título de maestro, otorgado al artista a finales de ese año. Pese a que el contrato para la hechura de la imagen no ha llegado a nuestros días, se sabe que la misma debía estar terminada para el 8 de noviembre de 1598, fecha en que la cofradía contrató la policromía de la obra con Manuel de Abelar ante el notario Francisco Fernández:

Del siguiente extracto del contrato se deduce que para entonces Abelar debía de ser un hombre de edad avanzada y delicado estado de salud:

Colocada la imagen actualmente en un retablo churrigueresco obra de Francisco de Castro Canseco en el primer cuarto del siglo , del que es titular junto con una talla anónima de San Sebastián, consta la ofrenda a la catedral en 1844 de otra imagen del santo por parte de un canónigo, talla que por el hecho de existir ya la de Moure (de calidad muy superior) sería conducida a la cercana Iglesia de Santa María Madre, conservándose desde 1923 en el obispado. Según consta en el acta capitular del 3 de junio de 1844:

Devoción thumb|150px|Retablo de San Sebastián y San Roque (primer cuarto del siglo ), por Francisco de Castro Canseco. Catedral de Orense. Pese a que la devoción a San Roque en Orense se remonta al siglo , su culto empezó a adquirir mayor importancia en el siglo , cuando en 1679 se sacó la imagen en procesión y se pidió su intercesión frente a una epidemia de peste que estaba asolando la región, convirtiéndose en «santo protector de la ciudad en tiempos de pestes y males», aunque ya a principios de siglo se realizaban en la plaza mayor comedias teatrales y corridas de toros en su honor. Hasta el siglo las fiestas de San Roque fueron las más populares de la ciudad, si bien su culto empezó a decaer a medida que se producían avances en la medicina, lo que provocó que se dejase de pedir su intercesión para la cura de enfermedades (ya en 1901 las fiestas de San Roque habían dejado de ser las principales de Orense en favor de las celebradas por el Corpus Christi). Además de la cofradía, el santo contaba con un hospital fundado por el obispo Francisco Blanco de Salcedo entre 1560 y 1561 el cual estaba emplazado en la Huerta del Concejo (actual Alameda de Abajo).El hospital fue levantado en el solar donde se hallaba una ermita dedicada al santo, existente para 1517 y fundada por el canónigo Leonde Enríquez. Este hospital, dotado con una pequeña capilla, cayó en decadencia a causa de la desamortización, desapareciendo tras su derribo en 1927 (solo se conserva la puerta de entrada, ubicada desde 1917 entre la plaza de la Trinidad y el atrio de la Iglesia de la Santísima Trinidad). Así mismo, destaca la construcción en el siglo de una capilla dedicada al santo en el barrio orensano de Mende (existente hoy día) y la fundación en 1687 de capellanías en el espacio donde se halla el actual retablo que cobija la imagen de Moure:

Cofradía El 13 de agosto de 1598, Pedro Rodríguez de Tarrio, Juan No de Espinosa, Baltasar de Randín, Bastián González del Río, Antonio Sánchez de Castro, Pedro Vázquez (bachiller), Ares No (procurador), Juan Sotelo, Juan de Prado Montenegro, Juan López de Banga y otros se comprometieron a dar limosna y rogaron a San Roque que intercediese para poner fin a la peste que entonces asolaba la región, convirtiéndose Tarrio en el primer mayordomo, cargo que repetiría. Por su parte, el concejo de la ciudad declararía la cofradía votiva a perpetuidad el 8 de julio de 1645, mientras que en 1677 se procedería a renovar con carácter oficial el voto a San Roque, declarándose por orden real su festividad como «día de fiesta de guardar». La cofradía fue fundada probablemente con motivo de la construcción del hospital, si bien la sede se estableció en la catedral; su importancia aumentó al punto de que tanto esta como la Cofradía de Santa María Madre terminarían por ser las más relevantes de toda la ciudad en detrimento de la Cofradía del Santo Cristo. Tal y como consta en una visita efectuada en 1618:

Festejos En lo relativo a las festividades, la cofradía solía pedir al cabildo ornamentos y muebles en calidad de préstamo así como la autorización para algunos músicos o servidores de la catedral que poseían dotes con el fin de que tomasen parte en las funciones teatrales, invitándolo a su vez a presenciar las corridas de toros y las representaciones (curiosamente en 1732 se tuvo que acudir a los tribunales a causa de conflictos en la representación el 16 de agosto, día de la fiesta de San Roque, de la historia de San Lorenzo). Todas estas costumbres están plasmadas en varias actas capitulares de los siglos y :

Ya entrado el siglo , las fiestas en honor al santo serían noticia a causa de un conflicto surgido en la década de 1960. Durante la alcaldía de David Ferrer, quien ostentó el cargo de 1963 a 1970, hubo un año en que el obispo Ángel Temiño Sáiz se opuso a que el día de San Roque tuviese lugar un baile en el Jardín del Posío, celebración que ya se venía realizando tradicionalmente por ser ese día una festividad no solo religiosa sino también local; el motivo de esta oposición se debía a que Temiño consideraba dicho baile como de carácter profano a la vez que un peligro para la moral por el hecho de que en el baile se juntaban hombres y mujeres, llegando a sugerir la posposición de la verbena para que la misma no se mezclase con el acto religioso. La disputa alcanzó tal magnitud que finalmente el santo no tuvo su tradicional ofrenda en la catedral, realizándose la misma, de modo civil, en el salón de plenos del ayuntamiento, seguido del baile en el Posío.

Descripción thumb|150px|Tímpano de la puerta del desaparecido Hospital de San Roque (anónimo, siglo ). Plaza de la Trinidad, Orense. La imagen, de bulto redondo y 95 cm de altura, se encuadra en el estilo manierista, aunque preludia el ya floreciente barroco, y muestra al santo con el rostro alzado (de gran realismo y nivel de maestría teniendo en cuenta que Moure era entonces un escultor novel), la mano derecha posada sobre el pecho en un gesto declamatorio y la izquierda apoyada en un bastón. La figura, caracterizada por la intensidad de su mirada y la penetración psicológica de su rostro, exhibe una marcada pose helicoidal gracias a que la pierna derecha se encuentra adelantada en un notable contrapposto, mostrando una llaga en el muslo. Junto a él, a su derecha, se sitúa un ángel aplicando bálsamo en la herida, mientras que a su izquierda se ubica un perro con un pedazo de pan en la boca, todo ello parte de la iconografía típica del santo (la similitud de la talla de Moure con la imagen pétrea que preside el tímpano de la puerta del desaparecido Hospital de San Roque implica la posibilidad de que el artista la tomase como modelo, principalmente en lo relativo a la pose de la pierna derecha y la ubicación del ángel). En palabras del sacerdote mercedario Juan Interián de Ayala:

En lo tocante a la vestimenta, luce el clásico atuendo de peregrino, compuesto de sayo, bordón, capa, botas, un collar de cuentas del que cuelga una cruz y un sombrero de ala ancha decorado con una concha de vieira, esto último por contaminación con la iconografía de Santiago; el manto se cierra sobre el cuello y se abre a la altura del pecho provocando una cascada de pliegues verticales, los de los brazos en forma de S, rasgo característico del último tercio del siglo que en el caso de la imagen de Moure tiene un claro precedente en la obra de Juan de Juni, si bien la presencia de claroscuros producto de oquedades presagia el barroco que el escultor impregnaría en su posterior producción, destacando en este apartado la imagen de San Bartolomé venerada en la Iglesia de Santa María de Beade. Calificada por la historiadora María Dolores Vila Jato de sorprendente «por su perfección y belleza», la imagen adquiriría gran fama y llegaría incluso a ser replicada numerosas veces, si bien la talla de San Mauro conservada en la Capilla del Santo Cristo de la catedral es la que los expertos consideran la obra maestra de Moure.

Legado El santo ostenta en Orense el patronazgo de la Policía Local, cuya corporación porta en andas su imagen el día de su festividad y la conduce por los alrededores de la catedral (entre ellos la plaza mayor), efectuando una parada en la cercana Iglesia de Santa Eufemia; para la ocasión la talla es engalanada con una capa con esclavina, colocándosele en la mano izquierda un bastón de plata y el primer racimo de uvas a modo de rogativa para la obtención de una buena cosecha. Considerado en la ciudad como el más apiadado de los pobres y desamparados, San Roque cuenta en Orense con un total de cuatro imágenes de gran valor histórico y artístico, siendo la talla conservada en la catedral la más importante por ser la primera pieza documentada de Moure además de por ser la más antigua de todas.Además de las cuatro imágenes mencionadas, el santo posee otras representaciones en la ciudad, aunque carentes de valor artístico, como las figuras veneradas en la Iglesia de Santa Eufemia y en la Capilla de San Roque de Mende, ambas procedentes de los talleres de Olot.

Galería de imágenes

Notas

Referencias

Categoría:Esculturas de 1598 Categoría:Escultura en madera Categoría:Escultura de España del siglo XVI Categoría:Obras de arte de la catedral de Orense