La ermita de la Trinidad es un edificio que se encuentra en las inmediaciones de los lugares de Luna, Archúa, Guillarte, Iñurrieta y Santa Eulalia, todos ellos del municipio de Cuartango, perteneciente a la provincia de Álava, en la comunidad autónoma del País Vasco.
Ubicación Se encuentra en un lugar escondido, a unos 870 m, en las estribaciones de la sierra de Guibijo o Guillarte, edificada ante la boca de una cueva abierta al Sur de una ladera. En el interior nace un manantial, cuyas aguas afloran fuera de la ermita, tras de haber cruzado su subsuelo. Para acceder a la ermita hay dos caminos, desde los pueblos de Luna y Guillarte.
Descripción Aparece descrita en el noveno volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz, en la entrada correspondiente a Iñurrieta, con las siguientes palabras:
Es una construcción en su mayor parte de mampostería cuyo pórtico se abre hacia el Sur y se cubre por tejado de una vertiente y viguería descubierta; su entrada se cierra por una reja de dos batientes, y cruz en lo alto, con la fecha "1914". Al fondo del pórtico se abre hay un gran arco de piedra cerrado también por una reja del siglo XVIII, con un remate de chapa colocado tras las obras de restauración de 1985, después de un incendio. La cubierta, muy afectada también por el fuego, fue renovada. miniaturadeimagen|Reja de entrada a la ermita El coro es una obra rústica de madera con la escalera de tabla y sin pasamanos, adosada al muro Oeste del edificio. Tiene una sencilla balaustrada de madera labrada. la sacristía se sitúa al Sur del edificio, fue edificada entre los años 1767 y 1768 y cierra el pórtico por su costado Este. En el interior de la ermita, bajo el coro, se encuentra una pequeña campana con la leyenda Jesús. María. José y el año de la fecha ilegible. En el yugo de madera se lee: ANO D 1819. La campana fue restaurada en 2018. Los dos retablos, adosados a los muros Norte y Este de la ermita, estaban dedicados a la Santísima Trinidad y a la Virgen del Rosario. Este último se retiró debido a su mal estado de conservación.
Historia El santuario ha tenido gran devoción en la zona a lo largo de los siglos como demuestran los legados testamentarios, donaciones y encargos de misas a favor de la ermita, ya documentados en 1546, no sólo entre los feligreses de Guillarte y de los pueblos próximos, sino de otros lejanos como Andagoya, Jócano o Aprícano. Se desconoce el momento exacto del inicio del culto cristiano en el lugar, pero es posible que se tratara de la cristianización de un culto anterior, posiblemente relacionado con el agua y la fertilidad. Las gentes de la zona contaban su origen como la "aparición" de una imagen o "santa" en la cueva. Durante la ocupación francesa, en 1809, empezó la ruina del templo, que se acrecentó en los años de la guerra, cuando la vecindad dejó de pagar a la ermita las rentas estipuladas. Durante la desamortización, entre 1842 y 1850, se expropiaron las fincas que tenía declaradas el santuario.
Aguas curativas Se decía que las aguas de la ermita eran medicinales y que curaban o prevenían el dolor de muelas. Para ello, había que coger con la boca una piedra pequeña de debajo del agua, dentro de la cueva. Sí así se hacía, la tradición aseguraba que no se tendría dolor de muelas en todo el año. También se curaba en esta ermita el dolor de cabeza. Para dejar de padecerlo, las personas devotas se colocaban en la frente un pañuelo atado, en cuyo interior ponían piedras de la cueva. También se lavaban la cabeza con el agua de la surgencia del interior de la ermita. Otra tradición decía que, para quitar la tartamudez, se tenía que coger una piedra del riachuelo con la boca y tenerla en ella hasta que se desgastase o el trastorno se curase.
Romería Gran parte de las limosnas a la ermita se recibían en las fiestas celebradas en el santuario. Eran muy concurridas las del domingo anterior al Corpus, la víspera de dicha festividad y las del sábado y domingo siguientes a la fiesta. Los días de hermandad y cofradía de los Cofrades de la Santísima Trinidad, eran asimismo momentos de encuentro en el santuario. Las constituciones de la cofradía, ordenadas y aprobadas en 1757, señalaban que la fiesta principal habría de celebrarse el día de la Trinidad en la Ermita de dicho santuario con la asistencia a los oficios divinos.Los miembros de la Cofradía de la Santísima Trinidad podían ganar indulgencias plenarias si acudían a la fiesta principal de la ermita, celebrada por La Trinidad. Esta gracia también les era concedida acudiendo por la fiesta de la Asunción, la Anunciación de Nuestra Señora y en la de San Juan y San José.
La fiesta comienza de madrugada, con las personas que llegan caminando desde los pueblos de la zona atravesando las montañas por caminos de tierra. También se llega en vehículos aunque hay que dejarlos bastante apartados, para respetar la calidad del medio ambiente del lugar. Cerca de las doce del mediodía, se da la bienvenida con una danza tradicional, el agurra, y posteriormente toda la concurrencia se acerca hasta el pequeño templo para asistir a la misa. Tras el oficio religioso, se baila la danza de La Trinidad, a cargo del grupo de danzas del valle. Tras ella se levanta una torre humana o castillo compuesta por 10 jóvenes. Posteriormente hay bailes, rifas gastronómicas y comida en la campa. Referencias
Bibliografía
Categoría:Cuartango Categoría:Ermitas de Álava