Eduardo Osvaldo Invierno (n. Buenos Aires, el 8 de agosto de 1929-f. ib., el 25 de noviembre de 2009) fue un aviador naval militar perteneciente a la Armada Argentina. Alcanzó la jerarquía de Capitán de Navío y fue titular del Servicio de Inteligencia Naval entre 1977 y mediados de 1979 en el marco del Proceso de Reorganización Nacional. Carrera Primeros años Eduardo Invierno ingresó a la Escuela Naval Militar el 26 de diciembre de 1947 y egresó de dicha academia de formación de oficiales militares el 5 de diciembre de 1952H. Zaratiegui: su fallecimiento (fecha de egreso de la Promoción 79 de la ENM) como guardiamarina entre los últimos puestos en orden de mérito: 120 sobre 140 egresados.Boletín del Centro Naval: Socios activos y vitalicios del Centro Naval fallecidos entre 2009 a 2011. pág. 5. - Impresión Publicidad Norte - Arte y diagramación: Guillermo P. Messina - Administración y composición: Norma B. González - Corrección: Verónica Weinstabl. Publicado por el Centro Naval, 2012.Página/12: La vida del Capitán Invierno. Por Susana Viau. Publicado el 17 de agosto de 1998 Uno de sus compañeros de promoción fue el guardiamarina Ramón Antonio Arosa, que egresó con el mejor promedio y culminó su carrera naval como titular de la fuerza durante el gobierno del doctor Raúl Ricardo Alfonsín.Símbolo por partida doble. El capitán Astiz, la Armada y la transición democrática argentina
Su primer destino lo encontró a a Invierno a bordo del guardacostas ARA Pueyrredón y posteriormente ingresó a la Escuela de Aviación Naval donde se formó como piloto. Siendo Teniente de Corbeta, su primer destino como aviador naval fue en la Escuadrilla de Ataque de la Escuadra Aeronaval N° 3.
Participación en el bombardeo sobre Plaza de Mayo Fue precisamente que mientras Invierno revistaba en la Escuadrilla de Ataque de la Escuadra Aeronaval N° 3 se plegó al intento de golpe de Estado impulsado principalmente por oficiales de la Armada que culminó en los Bombardeos sobre la Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955.
La escuadrilla de aviadores navales rebeldes que integró el Teniente de Corbeta Eduardo Invierno se componía de trece AT-6 Texan. Dichas aeronaves fueron piloteados por el teniente de corbeta Máximo Rivero Kelly (0342/3-A-29); Guardamarina Armando Román (0352/3-A-23, derribado); Capitán de Corbeta Santiago Sabarots, tenientes de Navío Héctor Florido, Eduardo Velarde, Tomás Orsi; Tenientes de Fragata Alfredo Mac Dougall, Raúl Robito, Heriberto Frind, Carlos García Boll; Tenientes de Corbeta José M. Huergo, Julio Cano, José de Demartini, Luis Suárez y el propio Eduardo Osvaldo Invierno; Guardiamarinas César Dennehy, Eduardo Bisso (derribado sobre Ezeiza), Héctor Cordero, Sergio Rodríguez, Horacio Estrada y Juan Romanella. La escuadrilla de interceptores leales al gobierno que confrontó a la escuadrilla rebelde que integraba el biografiado se componía de aviones Gloster Meteor y era tripulada por los tenientes primeros Juan García (volando el I-039, al mando), Mario Luis Olezza (I-077), Osvaldo Rosito (I-090) y el teniente Ernesto Adradas (I-063), todos miembros de la Fuerza Aérea Argentina.Ruiz Moreno, Isidoro (2013). La revolución del 55. Buenos Aires: Claridad. Págs. 191-192 ISBN 978-950-620-336-8.
Una vez finalizados los combates aéreos y bombardeos, la mayoría de las tripulaciones de las aeronaves sublevadas se dirigieron a Uruguay, donde fueron asilados por el gobierno de ese país. Eduardo Invierno fue uno de los que logró ingresar a dicho país. Al no poder ser juzgado en su país, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas resolvió privarlo in absentia de su estado militar junto al resto de los militares insurrectos asilados en suelo uruguayo.Bombardeo del 16 de junio de 1955. Edición revisada (2015) -Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Secretaría de Derechos Humanos. Archivo Nacional de la Memoria. Págs. 15, 114, 116, 197 y 200. - ISBN 978-987-1407-88-0
Reincorporación al servicio activo y destinos posteriores Una vez que Juan Domingo Perón fue desalojado del gobierno mediante un golpe de Estado ejecutado el 16 de septiembre de 1955, tanto Eduardo Invierno como los demás civiles y militares que formaron parte de los sucesos del 16 de junio de 1955 fueron amnistiados y, en el caso del personal militar, reincorporados a servicio activo nuevamente. Fue entonces que Invierno fue enviado a prestar servicios a la Dirección General del Personal Naval.
Posteriormente sirvió en la Segunda Escuadrilla de Patrulleros de la Escuadra Aeronaval N° 2 y más adelante fue destinado a servir en el Grupo Aeronaval del Grupo Naval Antártico.
Revistó luego en la Escuadrilla de Instrucción de la Escuela Naval Militar y tras ello, fungió en la Escuadrilla del Comando de Transportes Aeronavales para luego ser transferido al Servicio de Inteligencia Naval. Eduardo Invierno retornó a las labores de aviador naval al ser enviado a la Base Aeronaval Comandante Espora, y luego a integrar la Escuadra Aeronaval N° 5. Retornó a la Escuadra Aeronaval N.°3 como jefe de la Primera Escuadrilla de Ataque.
El miércoles 26 de diciembre de 1962, el Capitán de Corbeta Eduardo Invierno alcanzó la velocidad de mach 1.2 tripulando un Grumman F9F Cougar sobre los cielos de Bahía Blanca. Este suceso marcó un récord para la Aviación Naval por tratarse de la primera aeronave de la Armada Argentina en superar la velocidad del sonido en un vuelo en picada.Historia de la Aviación Naval Argentina. Tomo II págs. 888-889. Publicado por el Departamento de Estudios Históricos Navales, por Pablo E. Arguindeguy. Armada Argentina, 1981.
A la Escuela de Aviación Naval retornó como instructor y cumplido ese período se lo derivó al Estado Mayor Naval. Invierno luego se capacitó en la Escuela de Guerra Naval y con posterioridad fue comandante de la Primera Escuadrilla de Caza y Ataque. Formó parte de la Agrupación Naval de su país en los Estados Unidos y al regresar fue enviado a servir en calidad de jefe de la Tercera Escuadrilla de Caza y Ataque.
Entre sus últimos destinos lo encontraron primero como integrante de la plana mayor del Comando de Aviación Naval y luego como jefe de la Escuadra Aeronaval N° 3 para finalmente ser enviado a la Dirección General de Instrucción Naval hasta finales de 1973.
El 25 de enero de 1974, Eduardo Invierno fue nombrado Segundo Jefe del Servicio de Inteligencia Naval, secundando al Capitán de Navío Eduardo de Montmollin.
Jefe del Servicio de Inteligencia Naval Habiéndose ganado el favor del titular de la Armada, Almirante Emilio Eduardo Massera, el entonces Capitán de Fragata Eduardo O. Invierno fue designado por el primero como jefe del Servicio de Inteligencia Naval (SIN) el 8 de febrero de 1977.Equipo Nizkor: Lista de oficiales, suboficiales y personal civil que perteneció al Servicio de Inteligencia Naval entre 1975 y 1983 Su llegada al puesto obedeció a las desinteligencias y desacuerdos entre Massera y de Montmollin respecto a la metodología "por izquierda", es decir, ajenas a cualquier marco legal, empleada por la Armada para combatir a las organizaciones guerrilleras. Por ello, de Montmollin dejó el cargo de manera temporal hasta ser pasado a retiro. De esta forma, Invierno fungió como Segundo Jefe a cargo Jefatura del Servicio de Inteligencia NavalAlmirante Cero: biografía no autorizada de Emilio Eduardo Massera pág. 117, por Claudio Uriarte - Editorial Planeta, 1992. ISBN:9789507421341, 9507421343Equipo Nizkor: Nómina de marinos afectados a la Ineligencia y represión ilegal de la ArmadaEquipo Nizkor: Auto de procesamiento de varios oficiales navales en la causa por crímenes contra la humanidad de la Armada Argentina
La designación de Eduardo Invierno al frente del espionaje de la Armada significó una rareza ya que para ese cargo se suele designar a oficiales superiores con la jerarquía de Contralmirante o Vicealmirante. A causa de ello y por ser considerado un ladero dependiente de Massera, el biografiado era visto con enfado y resquemor por la cúpula de la marina de guerra. Como director del SIN, Eduardo Invierno tenía mando directo sobre el Grupo de Tareas 3.3 y sus apéndices o subdivisiones.
Invierno fue relevado del cargo de Jefe del Servicio de Inteligencia Naval el 15 de mayo de 1979.
Fue promovido a la jerarquía de Capitán de Navío el 31 de diciembre de 1977. Caso Branca El llamado "Caso Branca" es uno de los episodios más resonantes en los que se vio envuelto el jefe de la inteligencia naval Eduardo Invierno, quien se destaca por haber participado personalmente en la desaparición y posterior asesinato del empresario Fernando Arturo Branca ―un empresario mayorista de papel reciclado, representante de la empresa Durbin Inc. (en Miami) a través de Durbin Sudamericana S.A. (en Buenos Aires), y propietario en la zona de Rauch (provincia de Buenos Aires) de tres mil hectáreas destinadas a la explotación agrícola y separado de Martha Rodríguez-McCormack (amante del jefe de la armada Emilio Massera).Elena Holmberg. La mujer que sabía demasiado - Editor:Penguin Random House Grupo Editorial Argentina - Por Andrea Basconi - Fecha de publicación:junio de 2012 ISBN:9789500739238, 9500739232
Tras una violenta discusión entre Branca y McCormack, la mujer le dijo: "Le voy a avisar a Massera la trampa del negocio que le hiciste resolver, entonces que Dios te ayude." Al día siguiente, Branca fue invitado junto a su pareja de entonces (Cristina Larentis) a navegar en el yate naval. Larentis adujo que no podría concurrir pero Branca aceptó. La cita estaba pactada para las 15 horas del 28 de abril de 1977. Tras salir de sus oficinas de trabajo, Branca regresó al inmueble que compartía con su expareja y le dijo, preocupado, que sentía que lo estaban persiguiendo. De hecho, alguien lo llamó para recordarle que lo esperaban en el Apostadero Naval de San Fernando para pasear en el yate del jefe naval. Sin embargo salió en su vehículo rumbo al norte del conurbano. En ese trayecto se estima que fue interceptado y encañonado por Eduardo Invierno y el teniente de fragata Jorge Carlos Radice.
Llegada la noche se desconocía el paradero de Fernando Branca y un ayudante de Massera llamó a la oficina del empresario preguntando el motivo de su ausencia a la cita pactada con el jefe naval. Lo propio hizo con la pareja de Branca, Cristina Larentis. La mujer se puso en contacto con el círculo íntimo del empresario y los puso al corriente de los sucesos. Ese grupo de amigos de Branca pidió audiencia inmediata con el comandante de la Armada para solicitar su colaboración. Munidos con una vasta documentación fueron recibidos por el almirante que los derivó, garantizando que colaborarían, con dos subordinados suyos quienes resultaron ser Eduardo Invierno y Jorge Radice. Jamás recibieron la documentación que aportaron. Mientras Invierno y su asistente Radice comienzan las "investigaciones" infructuosas, es el propio capitán Invierno quien comienza una telaraña de enajenación de bienes de Fernando Branca en Argentina y Estados Unidos, mediante las oportunas y necesarias firmas del propio Fernando Branca (que ya estaba desaparecido).Retrato de un almirante en un país que sale del túnel Diario El País (España) - publicado en edición impresa el 3 de julio de 1983