El Diadúmeno del Museo del Prado, es una escultura romana en mármol del que copia un original perdido muy anterior, del escultor griego Policleto, presumiblemente elaborado en bronce. La copia del Prado, una de las mejores entre las aproximadamente cincuenta conservadas en todo el mundo, podría datar de los años 140-150 d. C.

Historia Esta escultura se realizó entre los años 140-150 d. C. En el fue hallada incompleta y pasó a manos de Cristina de Suecia, quien residía en Roma tras abdicar del trono sueco. La identidad del personaje representado ha suscitado debate desde entonces, y la exreina mencionó la escultura en algunos escritos como Ptolomeo, rey de Egipto.

Después de haber pasado por algunas restauraciones durante el en uno de los talleres más importantes de Roma, a principios del fue adquirida por Felipe V de España y su esposa Isabel de Farnesio para decorar el Palacio de San Ildelfonso, donde fue denominada como un Meleagro cazador, aunque en 1764, el arqueólogo de gran reputación Johann Joachim Winckelmann afirmó que la obra representaba al Diadúmeno.

Sin embargo, a pesar de los numerosos estudiosos que seguían investigando sobre el significado de la estatua, no se pudo hallar una conclusión convincente; tan solo podemos encontrar las hipótesis de Ajello o Ponz, que planteaban las posibles representaciones de la estatua como un atleta vencedor, algo muy retratado durante la época clásica, o también como Apolo o Antínoo. Esto fue mencionado por algunos intelectuales del , que escribían sobre la obra mencionándola como Meleagro o Apolo; aún en nuestros tiempos se sigue dudando sobre la representación real de la estatua, algo que tal vez nunca sabremos realmente. Dicho esto, varias pistas tienden a apoyar la hipótesis de que sea una representación de Apolo: algunas de las copias conservadas más completas muestran en el suelo un carcaj de flechas, atributo de este dios, y en ellas el elemento que sustenta a la figura adosado a una de sus piernas es un tronco de palmera, árbol relacionado con Apolo.

Descripción La estatua parece tener algunos detalles que muestran algunos apoyos existentes antes de las reformas, en la cabeza podemos apreciar una cinta ceñida, que lleva como una representación de un atleta. Los brazos están abiertos, algo que demuestra con gran belleza el increíble físico que guarda la obra, siguiendo con los brazos, el de la derecha se inclina más que el brazo izquierdo, que parece igualarse a la altura de la cabeza.

El torso se mueve hacia la izquierda, mientras que en las piernas vemos una especie de tronco como apoyo, que sustenta la pierna derecha, mientras que la otra se mantiene hacia atrás. La mano izquierda, las piernas después de las rodillas y los rizos son fruto de las restauraciones llevadas a cabo en Roma, también cabe mencionar con claridad como los profundos detalles del pelo relatan sus orígenes durante el gobierno de Adriano.

Mientras, los gruesos parpados junto con los estrechos ojos que decoran suntuosamente el rostro del joven pueden datar de la época antoniana.

Referencias

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