La teoría del proceso dual ha sido desarrollada para explicar cómo la cognición se produce como resultado de dos procesos distintos: un proceso automático, inconsciente, implícito, rápido (tipo 1) que cambia con la persuasión y la educación, y otro proceso controlado, consciente, explícito, (tipo 2), que suele tardar más tiempo para formar nuevos hábitos. Las teorías del proceso dual se pueden encontrar en la psicología social, de la personalidad, cognitiva y clínica. También se ha vinculado con la economía a través de la teoría de las perspectivas y la economía conductual, y cada vez más con la sociología a través del análisis cultural.
Historia
Observaciones desde la filosofía y la psiquiatría Una de las primeras aproximaciones de un proceso mental diferente al proceso consciente fue desarrollada a inicios del por el filósofo Maine de Biran. De acuerdo con él, los actos habituales muy arraigados se transformaban en procesos totalmente automáticos e inconscientes, y la memoria se estaría compuesta de dos sistemas: uno habitual (dividido en memoria mecánica y memoria afectiva) y uno consciente, denominado memoria representativa.miniaturadeimagen|295x295px|Sigmund Freud en 1905. Los términos de procesamiento «tipo 1» y «tipo 2» para aludir respectivamente a los procesos inconscientes y conscientes, se inspiraron en los opuestos proceso primario y proceso secundario freudianos. En el mismo siglo, el , varios médicos y filósofos ingleses como Thomas Laycock, William Hamilton y William Carpenter advirtieron de la presencia y relevancia de los procesos inconscientes; por ejemplo, el primero teorizó que las funciones mentales superiores se realizaban a través de procesos reflejos más complejos pero inconscientes. Hamilton, por su parte, sostuvo la idea de que la mente tenía más mecanismos de los que revelaba la consciencia y eran prueba de los procesos inconscientes los mecanismos subyacentes en la percepción, la asociación y la ejecución de actos rutinarios. De un modo similar, Carpenter desarrolló el término de «cerebración inconsciente», que hacía alusión a la actividad mental que subyace a la consciencia, y resaltó la importancia de los procesos inconscientes en la creación de ideas y en el respaldo de prejuicios no admitidos. William James es de los primeros autores que aporta como tal en la construcción de la concepción del inconsciente cognitivo, sobre todo con sus estudios del hábito —por ejemplo, señala que con la repetición las acciones se vuelven automáticas, lo cual ayuda a liberar carga a la consciencia—.
En la psiquiatría del se recurre al inconsciente para explicar la emergencia de diversos trastornos mentales, como la histeria. Es en este contexto donde surge el método psicoanalítico de Sigmund Freud, a quien, de alguna manera, se le puede considerar como un teórico del proceso dual en tanto que concibe a la mente humana en relación con la interacción entre dos sistemas, uno inconsciente —que, entre muchas funciones, juega un papel importante en las motivaciones ocultas y conflictos mentales— y otro consciente/preconsciente, los cuales, además, funcionan con procesos totalmente diferentes: el primero, con un proceso primario (asociativo); y el segundo, con un proceso secundario (lógico). No obstante, el psicoanálisis dista mucho de la concepción de las modernas teorías del proceso dual. Pero a través de él se va a introducir en el léxico popular la palabra «inconsciente» y su relativo dominio sobre la conducta humana, y va a provocar, además, que ciertos sectores intelectuales tomen al término como pseudocientífico y por ello se aleje de la investigación experimental.
Inicios de la psicología experimental, conductismo Las primeras evidencias experimentales del procesamiento inconsciente, no exentas de controversia, fueron los estudios de la escuela de Wurzburgo realizados entre el fin del y a inicios del . De modo muy resumido, en ellos se pidió a los sujetos que asociaran una palabra mencionada por el investigador con la primera palabra que se les viniera a la mente, para después dar un informe introspectivo sobre lo que había sucedido en sus mentes, esperando que informaran una imagen que relacionara el estímulo con la respuesta —por ejemplo, si el investigador decía «huevo» y el sujeto respondía «tocino», se esperaba la comunicación de una imagen mental donde los dos objetos estuvieran asociados—. En ciertas ocasiones sucedió lo esperado, pero había algunos participantes que informaban que no existía experiencia consciente alguna en la asociación de palabras o, bien, experimentaron «pensamientos sin imágenes».
Al mismo tiempo, pero en la Inglaterra victoriana, sir Francis Galton había teorizado que una gran parte de la actividad cerebral era automática e inconsciente: a través de pruebas de asociación de palabras y de la propia introspección concluyó que la mente realizaba una amplia variedad de operaciones en un estado semiconsciente y que existían, además, funciones más profundas, en un estado fuera de la consciencia. miniaturadeimagen|225x225px|John B. Watson. El pensamiento era, en su opinión, mera subvocalización (habla interna), no más que un simple sistema de hábitos motores, del mismo modo que la vocalización. Sin embargo, a inicios del cuando Watson funda el conductismo, el cual limitó el estudio a la observación objetiva y erradicó por eso mismo cualquier forma de introspección y mentalismo —en resumen, toda posibilidad de describir los procesos mentales que intervienen en la conducta—, inició lo que se podría calificar como una era oscura de más de cincuenta años en la psicología. En particular, en esta rama psicológica los procesos inconscientes/automáticos —como las respuestas condicionadas o reforzadas— eran prácticamente los únicos procesos estudiados, con lo cual se dejó de lado el estudio de la consciencia debido al supuesto origen ambiental del comportamiento y por la necesidad de la introspección en su estudio. Aun así, durante el dominio de la escuela conductista hubo otras corrientes que tuvieron una naturaleza más cognitiva, como es el caso de la psicología de la Gestalt, la cual ponía mayor énfasis al estudio del pensamiento y la resolución de problemas.
En esta época, fuera del conductismo, se desarrollaron diversos estudios sobre el pensamiento y lenguaje de considerable reverencia para la «teoría del proceso dual», en tanto que el pensamiento —representante del procesamiento tipo 2, consciente— se elabora mediante el habla interna. En particular, Lev Vygotski, sobre la observación de Jean Piaget de que los niños utilizaban un «habla egocéntrica» que desaparecía gradualmente mientras crecían, reparó en que, más que desparecer el habla egocéntrica estaba siendo internalizada; se convertía, pues, en el habla interna que representaba el pensamiento mismo del sujeto.Vygotski, 1934, p. 18, como se citó en El conductismo, por su parte, tenía sus propias hipótesis sobre el lenguaje. En concreto, Burrhus F. Skinner publicó en 1957 su libro Conducta verbal, donde explicaba el lenguaje desde el condicionamiento operante; obra aclamada en su momento que, sin embargo, fue totalmente criticada en una reseña del lingüista Noam Chomsky,Ver N. Chomsky, «Review of Skinner's Verbal Behavior», Language, 35 (1959), 26-58. reseña que, por cierto, ha sido una de las «más devastadoras e influyentes en la historia de la academia», al exhibir las debilidades y las restricciones de la corriente conductista. Sería su reseña una de las varias publicaciones que prepararían el terreno para la revolución cognitiva que daría fin al dominio del mencionado enfoque.
Psicología cognitiva, psicología social Con la publicación de «Psicología cognitiva» de Ulric Neisser en 1967, el nuevo enfoque obtuvo su identidad, y con él se consolidó la revolución que le daba origen. Es a partir de este nuevo paradigma que el estudio ya no sólo se centra en el aprendizaje-memoria implícita sino también en el aprendizaje-memoria explícita. Ejemplo de ello son los estudios de Arthur Reber sobre el aprendizaje implícito, quien fue uno de los primeros en utilizar el término «inconsciente cognitivo» en alusión a todos aquellos procesos cognitivos fuera de la consciencia.
Para el desarrollo de la teoría del proceso dual como tal, las antiguas concepciones influyeron poco en su formulación moderna, y los primeros esbozos de la teoría surgieron de modo separado y sin mucha influencia entre sí, después de la revolución cognitiva, tanto en la psicología cognitiva como en la psicología social.
Uno de los primeros desarrollos modernos dentro de la psicología cognitiva fue la explicación de proceso dual para el razonamiento deductivo. Ésta tuvo sus orígenes en el estudio de Peter Wason y Jonathan Evans (1975)Ver P. C. Wason y J. St. B. T. Evans, «Dual-processes in reasoning?», Cognition, 3 (1975), 141-154. cuyo objetivo era esclarecer una discordancia observada en la aplicación de la , ya que los participantes elegían las tarjetas de acuerdo con un «sesgo de emparejamiento»,Ver J. St. B. T. Evans y J. S. Lynch, «Matching bias in the selection task», British Journal of Psychology, 64 (1973), 391-397. pero daban explicaciones sobre sus elecciones que sonaban racionales;Ver R. Q. Goodwin y P. C. Wason, «Degrees of insight», British Journal of Psychology, 63 (1972), 205-212. se concluyó que los sujetos respondían por un inconsciente sesgo de emparejamiento que se racionalizaba post hoc cuando realizaban los informes introspectivos.
El reconocimiento de la competencia entre procesos lógicos (tipo 2) y procesos segados no lógicos (tipo 1) para controlar el comportamiento en tareas de razonamiento deductivo, fue lo que impulsó el desarrollo de las teorías del proceso dual del razonamiento y el posterior desarrollo de la «teoría heurístico-analítica» de Evans.Ver J. St. B. T. Evans, «Heuristic and analytic processes in reasoning», British Journal of Psychology, 75 (1989), 451-468; y J. St. B. T. Evans, «The heuristic-analytic theory of reasoning: extension and evaluation», Psychonomic Bulletin & Review, 13 (2006), 378-395. Versión actualizada.
Por otro lado, para el desarrollo de las teorías del proceso dual en la psicología social, del mismo modo que había sucedido en el estudio del razonamiento, era necesario explicar una disociación, en este caso, entre las actitudes manifestadas de manera explícita y el comportamiento social. Pero a diferencia de las teorías del razonamiento, los psicólogos sociales se sirvieron de los desarrollos dentro de la psicología cognitiva, como la distinción entre el procesamiento automático y controlado por John Bargh, para formular sus explicaciones.
Dentro de esta rama psicológica, Richard E. Petty y John Cacioppo (1986), propusieron el «modelo de probabilidad de elaboración de la persuasión». En su teoría, existen dos rutas distintas para la persuasión en la toma de decisiones. La primera ruta se conoce como ruta central y tiene lugar cuando una persona piensa detenidamente sobre una situación, elabora la información que se le proporciona y crea un argumento. Esta ruta ocurre cuando la motivación y la capacidad de un individuo son altas. La segunda ruta se conoce como ruta periférica y tiene lugar cuando una persona no piensa detenidamente en una situación y utiliza atajos para emitir juicios. Esta ocurre cuando la motivación o la capacidad de un individuo son bajas. Teorías
Modelo de aprendizaje de proceso dual