miniaturadeimagen|Vaughan Williams c.1920s. La Sinfonía n.° 5 en re mayor fue compuesta por Ralph Vaughan Williams entre 1938 y 1943. La obra está dedicada al compositor Jean Sibelius.
Historia
Contexto En 1935 Vaughan Williams había causado sorpresa e incluso conmoción con su Sinfonía n.º 4, una obra disonante que había representado un gran contraste con su tranquila y contemplativa predecesora denominada A Pastoral Symphony de 1922. Después de la Sinfonía n.º 4 experimentó temporalmente el bloqueo del escritor, antes de comenzar a escribir su Sinfonía n.º 5 en 1938. A finales de la década de 1930 y principios de la de 1940, Vaughan Williams se mantuvo ocupado en una amplia variedad de proyectos musicales. Sus primeras partituras para cine datan de esta época, como las de The 49th Parallel (1940) y Coastal Command (1942). Asimismo, contribuyó al esfuerzo bélico de la Segunda Guerra Mundial con obras como Five Wartime Hymns (1942) y England's Pleasant Land (1938). Esta última incorpora los primeros esbozos de la Sinfonía n.º 5.
Vaughan Williams llevaba más de treinta años trabajando de forma intermitente en la adaptación del libro El progreso del peregrino de John Bunyan, que se convertiría en su ópera y obra moralista El progreso del peregrino, estrenada en 1951. En 1906 escribió por primera vez música para una dramatización en el Priorato de Reigate. En 1922 interpretó un "Episodio pastoral" del libro como su primera ópera, la obra en un acto The Shepherds of the Delectable Mountains. Recibió también algunos encargos incidentales, como la Serenata musical escrita para el jubileo de oro como director de orquesta de Henry Wood en 1938. Entre 1942 y 1943 compuso música incidental para una adaptación del libro para la BBC Radio. Creyendo que nunca podría completar la ópera, decidió incorporar algunas de sus ideas y temas en otras obras, sobre todo en esta sinfonía.Connock, Stephen (2015). Notas del CD Albion ALBCD 023/024
Composición miniaturadeimagen|Jean Sibelius, dedicatario de la pieza, en 1923. La composición de esta pieza se desarrolló entre 1938 y 1943. A finales de 1942 estaba lo suficientemente completa como para que el compositor preparara una transcripción para dos pianos, que dos amigos tocaron para él a finales de enero de 1943. Por otro lado se disipó cualquier duda que tuviera sobre la obra cuando escuchó el primer repaso orquestal el 25 de mayo de 1943. Existe discrepancia entre las fuentes acerca de la orquesta ejecutante y la localización. Según Ursula Vaughan Williams la orquesta era la Filarmónica de Londres y el lugar Abbey Road Studios; Michael Kennedy dice que la orquesta era la Sinfónica de la BBC dirigida por Adrian Boult y el lugar Bedford, la base temporal de la orquesta en tiempos de guerra.Kennedy, Michael (2012). Notas del CD Hallé HLL 7533. El compositor no asignó números a ninguna de sus sinfonías antes de la n.º 8, pero las n.º 4, 5 y 6 han sido generalmente referidas por su número.
La dedicatoria de la pieza fue para su admirado Jean Sibelius. La partitura se publicó con la siguiente inscripción: "Dedicada sin permiso a Jean Sibelius". En realidad la inscripción original era más larga: decía "Dedicado sin permiso y con el más sincero halago a Jean Sibelius, cuyo gran ejemplo es digno de toda imitación". Posteriormente Adrian Boult obtuvo el permiso del compositor finlandés. El propio Sibelius, después de escuchar una retransmisión de la obra, escribió:
El musicólogo J. P. E. Harper-Scott denominó a Sibelius "la influencia de elección" entre los sinfonistas británicos en el periodo de entreguerras, citando la Sinfonía n.º 1 de William Walton, las siete sinfonías de Arnold Bax y las cinco primeras de Brian Havergal.
Estreno y publicación miniaturadeimagen|Henry Wood, director del estreno.El estreno se celebró el 24 de junio de 1943 en un concierto de los Proms en el Royal Albert Hall de Londres en una interpretación de la Orquesta Filarmónica de Londres dirigida por el compositor Henry Wood. El fundador y presidente de los Proms era quien originalmente estaba destinado a dirigir la interpretación, pero no se encontraba lo suficientemente bien de salud y se convenció al compositor para que tomara la batuta.Richards, Denby. (2009). «Vaughan Williams: Symphony No. 5 in D Major». Musical Opinion, p. 50. La primera interpretación de la obra en Estados Unidos tuvo lugar el 30 de noviembre de 1944 en el Carnegie Hall por la Filarmónica de Nueva York bajo la dirección de Artur Rodziński.
La primera edición de la pieza fue llevada a cabo en 1946 por la editorial Oxford University Press en Londres. Algunas sinfonías de Vaughan Williams fueron publicadas con títulos descriptivos (A Sea Symphony, A London Symphony, A Pastoral Symphony, Sinfonía antártica); otras se publicaron como Sinfonía en fa menor y en mi menor. A las del último grupo se las denominaba Sinfonías n.º 4 y 6, pero Vaughan Williams lo desaprobaba: "Nunca he puesto números a mis sinfonías y no quiero empezar ahora". Finalmente la nueva obra fue publicada como "Sinfonía en re mayor".
En 1951 Vaughan Williams revisó ligeramente la partitura, pero esa revisión no se publicó durante su vida. Fue publicada en 1961, reeditada con correcciones en 1969, y en 2008 la Oxford University Press publicó una nueva edición, editada por Peter Horton, para conmemorar el 50 aniversario de la muerte del compositor.
Instrumentación La partitura está escrita para una gran orquesta formada por: Viento madera: 2 flautas (una doblando al flautín), 1 oboe, 1 corno inglés, 2 clarinetes, 2 fagotes. Viento metal: 2 trompas, 2 trompetas, 3 trombones. Percusión: timbales. Cuerda: una sección de cuerdas con violines I y II, violas, violonchelos y contrabajos.
Se trata de una orquestación más reducida que la que el compositor inglés había utilizado en sus cuatro sinfonías anteriores, con sólo dos trompas, sin tuba, sin arpas y la percusión restringida solo a los timbales.
Estructura y análisis La sinfonía consta de cuatro movimientos: I. Preludio, en re mixolidio II. Scherzo. Presto misterioso, en la menor III. Romanza. Lento, en la menor IV. Passacaglia. Moderato, en re mayor
La interpretación de esta obra dura aproximadamente entre 35 y 40 minutos. Una década separa esta sinfonía de su predecesora y es difícil imaginar una obra más diferente a la tumultuosa Sinfonía n.º 4. Se aleja de las violentas disonancias y recupera un regreso al estilo más suave de su anterior Sinfonía pastoral. Para el experto Michael Kennedy esta es la "sinfonía de la ciudad celestial", lo que da una idea del resplandor y lirismo de la obra. Muchos de los temas musicales provienen de su ópera El progreso del peregrino, que llevaba décadas en gestación y que el compositor había abandonado temporalmente para dedicarse a esta sinfonía. A pesar de estos orígenes la sinfonía carece de contenido programático. Además de las referencias a la citada ópera, la partitura contiene ecos de su himno "Sine nomine" en el segundo tema del primer movimiento y al final del cuarto movimiento. El compositor proporcionó indicaciones de metrónomo con el tempo de cada movimiento, pero en general se consideran dudosas: el compositor no las respetó cuando dirigió la obra y expresó su aprobación por los tempi escogidos por Boult, que eran similares a los suyos. Su asistente Roy Douglas sugirió que Vaughan Williams había calculado mal porque no poseía un metrónomo.
I. Preludio El primer movimiento, Preludio, está escrito en re mixolidio y en compás de 4/4 ( = 80). La estructura responde a "una forma ternaria elaborada con coda" o "una exposición de dos grandes grupos temáticos seguidos sin desarrollo por una recapitulación condensada", según Frank Howes. En definitiva, tiene algo de forma sonata pero no muestra todos sus rasgos y el segundo tema se deriva del primero. Este Preludio, de carácter sereno y misterioso, evoca la Sinfonía n.º 5 del dedicatario de la pieza, Jean Sibelius. Se abre con un do en las cuerdas graves al que responde un toque de trompa delineando en ritmo con puntillo un acorde de re mayor, lo cual implica un re en modo mixolidio. Los violines emplean las notas de la escala pentatónica, haciendo que la tonalidad sea ambigua. Wilfrid Mellers cree que esta es la razón por la que el compositor lo subtituló Preludio, "que sugiere un estado emergente". El motivo de toque de trompa fluctúa de mayor a menor, moviéndose entre los modos mixolidio y dórico, lo que se convierte en un rasgo del movimiento. La modalidad pasa luego al mi, con una nueva melodía en los violines y la ambigüedad tonal se resuelve en parte cuando emerge un radiante mi mayor en las cuerdas. El contrabajo, ahora tocado en pizzicato, apoya armónicamente la melodía y la textura incorpora suspensiones y notas de paso, enriqueciendo la armonía. Un descenso repentino de un semitono marca un cambio de la tonalidad a tres bemoles y también a la sección de desarrollo. Este recurso del semitono ya había aparecido en obras suyas anteriores como Fantasía sobre un tema de Thomas Tallis y Job.
En el desarrollo el tempo se acelera al Allegro. Hay algunos momentos más oscuros durante el desarrollo más animado, pero vuelven los toques de trompa iniciales y la melodía principal suena heroicamente en los metales y timbales. Las cuerdas se utilizan para implicar los vientos, en una línea similar a la utilizada por Sibelius. Todo esto está puntuado por los metales y las maderas con el motivo del semitono descendente, que se agranda en intervalos hasta una segunda mayor y luego una tercera menor. Esta sección es un canon, una polifonía que refleja la aleatoriedad de la naturaleza según Mellers. La tonalidad baja hasta un re menor, cuando las cuerdas imitan de nuevo a Sibelius, esta vez usando efectos de trémolo.
En la recapitulación el tempo se ralentiza y la dinámica se reduce, pero esta vez de forma más melódica. Hay más desarrollo en la recapitulación. El epílogo es más ambivalente, vagando tristemente hacia un cierre atormentado e incierto. Se cierra de manera similar a la apertura, con el toque de trompa, si bien ahora se emplea la armadura de dos bemoles en lugar de un sostenido.
Arnold Whittall sostiene que "Con respecto al re mayor, el Preludio podría considerarse como un caso claro de 'Schwebende Tonalität' schoenbergiano (tonalidad 'fluctuante: suspendida, aún no decidida')". No obstante, el propio Vaughan Williams afirmaba que la música de Arnold Schönberg no significaba nada para él.
II. Scherzo. Presto misterioso El segundo movimiento, Scherzo. Presto misterioso, está en la menor y en compás de 3/4 ( . = 120). El foco pasa de la ambigüedad tonal del Preludio al ritmo con el cual se transmiten diferentes efectos. Lionel Pike comenta que "por momentos parece más un contrapunto de ritmos que de tonos". Se trata de una pequeña danza sarcástica que surge de un remolino de las cuerdas. Las explosiones de los metales interrumpen la melodía ocasionalmente. A pesar de lo turbulento de la música, la partitura es ligera y ágil en todo momento. Se abre con tres blancas con puntillo en un ágil ritmo ternario, después se mantienen las blancas durante cuatro compases que crean hemiolas y luego negras. Esto da la impresión de que la música se acelera y, por tanto, el pulso no se calma. Cuando comienza la línea melódica, la música se divide en frases de cinco compases. Se genera una sensación de estabilidad cuando la viola y el contrabajo repiten el tema en estables frases de dos compases. Pero los violines entran con un fraseo que no se ajusta a ninguno de estos patrones, añadiendo así más confusión. Usando este fraseo rítmico, la melodía dórica entonada por los violines y la línea de los vientos se diferencian rítmicamente y tonalmente. La confusión rítmica se detiene cuando los vientos y las cuerdas se alternan haciendo recorridos descendentes de manera antifonal. La música se relaja hacia la conclusión, quizá como anticipo de lo que viene después.