Itauguá es una ciudad y distrito del departamento Central de Paraguay, ubicada a aproximadamente 30 kilómetros de Asunción, cuyo territorio se extiende hacia la costa suroeste del lago Ypacaraí. Su jurisdicción comprende el núcleo urbano principal, así como numerosas compañías y barrios, y limita con los distritos de Areguá, Capiatá, Itá, Julián Augusto Saldívar, Pirayú y Ypacaraí. Según el censo paraguayo de 2022, cuenta con 93 213 habitantes.
El origen de la localidad se remonta al período colonial. Si bien su fundación se atribuye convencionalmente al gobernador Martín de Barúa en 1728, la historiografía local debate el proceso de poblamiento y la fecha exacta de su fundación. La ciudad conserva elementos de su patrimonio histórico y arquitectónico, entre ellos la iglesia Nuestra Señora del Rosario, las casas seriadas y otras construcciones de época. Su desarrollo cultural está estrechamente relacionado con el ñandutí, cuya elaboración constituye una tradición artesanal de especial importancia en la localidad. En 2012, se declaró a Itauguá «capital del ñandutí» mediante la ley 4591.
La economía del distrito comprende actividades comerciales, industriales, agropecuarias y artesanales. Las áreas rurales mantienen actividades agrícolas y hortícolas, mientras que el núcleo urbano concentra una parte importante del comercio y los servicios. La música, el folclore y las festividades religiosas forman parte de las manifestaciones culturales de la ciudad. El territorio distrital comprende asimismo espacios naturales asociados con el lago Ypacaraí y diversos cursos de agua.
Toponimia No existe consenso sobre el origen del nombre patronímico «Itauguá», aunque se reconoce que proviene del guaraní. Tres autores han elaborado hipótesis al respecto, presentadas según el año de publicación:
González (1960) propone el término Itahũguá (: piedra; : negro; : sufijo que denota pertenencia), que significaría «lugar de las piedras negras». Posteriormente, Pedrozo cuestionó esta interpretación, argumentando la ausencia de rocas basálticas en la región.
Pedrozo (1994) asigna el nombre primitivo de Itayguá (: antiguo arroyo de la zona; : perteneciente), que se traduciría como «lugareño o morador del arroyo Itay». En este caso, la vocal guaraní «y» habría cambiado a «u» por eufonía española.Pedrozo (1994)
Caballero (2015) sostiene que originalmente se llamaba Ytaguá (: piedra; : que indica pertenencia), interpretado como «lugar de las piedras». Para ello, se basa en los informes del cartógrafo y explorador Félix de Azara, quien visitó el poblado hacia 1790. Según señala Azara, el sitio se llamó inicialmente Ytacuá (: piedra; : agujero). El propio Azara escribió Ytaguá, con «Y» inicial y sin la primera vocal «u», que con el tiempo derivó en Itauguá. Cabe señalar que en la tabulación de ciudades, pueblos y parroquias hecha por Azara aparece Ytauguá con Y griega y con las dos vocales u. El nombre se escribió con «Y» hasta la década de 1950, cuando pasó a emplearse la «I».Caballero (2015)
Un punto de coincidencia entre los autores es que el vocablo Itauguá deriva de la palabra guaraní «itá», que significa piedra. Esto coincide con la topografía de la zona, que presenta varios afloramientos rocosos, destacando El Cerrito y el cerro Patiño.
Características ambientales La ciudad de Itauguá se encuentra ubicada en una región privilegiada donde interactúan dos sistemas relevantes:
Un sistema ecológico, conformado por la cuenca del lago Ypacaraí, que posee recursos naturales y paisajísticos de gran valor. Un sistema socio-técnico, integrado por el área metropolitana de la Gran Asunción.
Esta particular ubicación geográfica otorga a Itauguá una diversidad de ambientes —urbano, rural productivo y natural— que la distingue de otros distritos del departamento Central, generalmente caracterizados por ser enteramente urbanos o predominantemente rurales. En esta combinación radica una de las principales fortalezas del municipio.
Geografía
Superficie
114 km² (126 km² incluidas aguas distritales en el Lago Ypacaraí).
Clima
Predominantemente cálido, húmedo, y un invierno templado, pueden darse heladas en esta estación. La temperatura media anual es de 23 °C, con una precipitación pluvial anual de 1500 mm aproximadamente.
Relieve miniaturadeimagen|280x280px|Vista del cerro Patiño o Yvytypanemá Topografía accidentada compuesta por zonas altas, marcados por los límites de la Cuenca del Lago Ypacaraí y zonas bajas, en el área que rodea al lago. Su costa está a un promedio de 140 m con respecto al nivel del mar, siendo su elevación más notable el Cerro Patiño, con 246 metros de altura.
Hidrografía Forma parte de la cuenca hidrográfica del lago Ypacaraí, cuya superficie es de 1100 km², lo cual hace que sea la mayor cuenca hidrográfica del Departamento Central. La extensión costera sobre el lago es aproximadamente de unos 4 km.
El distrito está atravesado por cauces tributarios del mismo, los principales son el arroyo Jukyrymí y sus afluentes el Mboi'y y el Pasopé. Otros arroyos son Ybyraty, Lima, Estrella y Plata. Algunas lagunas y humedales completan el sistema hidrográfico.
Historia Período precolombino Previo al descubrimiento del Paraguay y a la llegada de los conquistadores españoles, el territorio donde hoy se ubica Itauguá estaba habitado por la etnia karió guaraní. Estas comunidades se asentaban en un territorio de topografía accidentada, sin campos abiertos, con ondulaciones y abundantes cauces de agua, condiciones propicias para una vegetación exuberante y fauna variada.
La abundancia de recursos y la estratégica ubicación en torno a la laguna Tapirakuái (hoy lago Ypacaraí), el cerro Ybytypané (actual cerro Patiño) y el arroyo Jukyrymí con sus afluentes, ofrecieron condiciones ideales para el establecimiento de grupos humanos. Por ello, se asentaron allí algunos grupos de avanzada, descendientes de la gran familia de parcialidades guaraníes provenientes del este del Paraguay, la cuenca del río Paraná y el litoral del océano Atlántico.
Si bien estas comunidades eran de carácter nómada, dejaron evidencia de su presencia, especialmente en urnas de cerámica utilizadas en sus ritos funerarios, muchos de cuyos ejemplares se conservan y exhiben en el Museo Parroquial San Rafael.
Período colonial
Origen poblacional y fundación miniaturadeimagen|287x287px|Busto del Gdor. Martín de Barúa Picaza, en la plaza del mismo nombre.|alt=Al igual que con los orígenes de su patronímico, existen posturas divergentes en torno al hecho histórico del poblamiento temprano y fundación de Itauguá. En rigor, la instalación espontánea de los vecinos en suelo itaugueño se realizó varios años antes de que fuera documentada su fundación por las autoridades españolas.
Según Pedrozo (1994), el nacimiento de la ciudad fue el resultado de tres procesos históricos:
El primigenio asentamiento de los pueblos originarios en «tavas» o aldeas a orillas del arroyo Itay. La labor evangelizadora de los religiosos franciscanos. La fundación oficial efectuada en 1728.
Luego de la conquista y colonización por parte de la Corona española, los grupos nativos asentados cerca del arroyo Itay pasaron a formar parte del sistema de encomiendas o mitas; el cual los nucleaba en tierras propias y con vida social autónoma. Por disposición del gobernador Domingo Martínez de Irala, quedaron establecidas las «Mitas de Itay», que permanecían al cuidado de los gobernadores, y eran llamados a trabajar en grupos a la ciudad de Asunción, temporalmente; para luego volver a sus hogares con el correspondiente pago consistente en ropas o alimentos, ya que no había moneda circulante.
Por su parte, la Orden Misionera Franciscana fue estableciendo varias reducciones indígenas en zonas cercanas a Asunción, como por ejemplo la de Yaguarón. Desde allí partieron grupos de misioneros con el objetivo de catequizar a los «silvícolas itaugueños», logrando que, a principios del , el catecumenado aborigen se estableciera en torno a una rústica capilla erigida en honor a la Virgen del Rosario, formando un primitivo núcleo poblacional; que no habrán sido más que mejoras del tapyi o choza indígena.
La fundación oficial efectuada por la autoridad española, por ende, se cimentó sobre el poblamiento previo resultante de la actividad misionera y la presencia de estas mitas, que para ese momento ya contaba con un importante número de pobladores. Es por ello que no se cuenta una fecha de fundación precisa, siendo señalado como fundador de la ciudad el gobernador Martín de Barúa Picaza; en la fecha convencional del 27 de junio de 1728.
Otra posible razón por cual se estableció la población en ese lugar, se debe a que en la época colonial existía un puesto de control o especie de aduana interna, en un lugar llamado Mba’e Pirungá, (es una degeneración del apellido del dueño original) que según referencias estaba ubicado entre el arroyo Mboi’y (víbora del agua) y otro arroyo (actualmente es el km 25 sobre la Ruta Mcal. Estigarribia), y por el otro lado un campo con bosquecillos que en ese entonces se llamaba Guazú Virá (ciervo de los pantanos), que se extendía hasta el cerro Caacupé. La entonces capilla de Itauguá estaba ubicada entre los dos puestos de control de Mbae Pirungá y Guazú Virá, y dichos puestos eran custodiados en el camino o calle que empezaba en el km 24 hasta entroncar con la ciudad de Pirayú, el cual era denominado «Camino Real».
En contrapartida Caballero (2015), afirma que la población se originó básicamente de la unión entre mestizos, sin que hubiera en la zona significativa presencia indígena, salvo de aquellos fugados de las reducciones o de las encomiendas, a éstos se habrían sumado unos pocos negros y pardos libres, provenientes de Areguá.
Así mismo refiere que los primeros pobladores fueron granjeros latifundistas y algunos miembros de la milicia con extensas propiedades y los campesinos pobres, quienes se dedicaban a la agricultura y en menor medida, a la ganadería. Su arribo, presumiblemente, se habría producido a fines del o principios del XVIII, motivados por la posibilidad de acceder a tierras, bien fuera propia o arrendadas de la Corona o de los latifundistas. En ellas formaron familias aisladas, habitando en rústicos ranchos bajo duras condiciones. Algunos granjeros y miembros de la milicia eran criollos y otros eran mestizos, no se descarta hayan sido también Españoles peninsulares.
A diferencia de Pedrozo, este autor sostiene que Itauguá no se originó en un núcleo urbano constituido por varias familias asentadas alrededor de la capilla y que el poblado se originó en los parajes periféricos y recién posteriormente surgió el núcleo urbano en las últimas décadas del siglo 18. Sus habitantes provendrían, probablemente, de comunidades limítrofes, como Areguá (fundada en 1538) Itá (1539), Capiatá (1640), Caacupé (1770), Atyrá y Altos (1538). Azara visitó Itauguá alrededor de 1790 y mencionó que la casa del Cura es la única que está junto a la capilla, que valía poco y estaba cubierta de paja.
Respecto a la fecha fundacional, fue Félix de Azara quien, más de medio siglo después, estableció que Itauguá fue fundada en 1728, aunque con dudas por la inexistencia de documento que avalara tal acontecimiento. El mismo Azara dijo: «parece que se fundó en 1766 a pedido de los vecinos, que son 2250 esparcidos según costumbre». Esto basándose en una inscripción que observó en una viga de la capilla, la cual rezaba: «construida en 1766. El año de fundación de Itauguá,1728, fue establecido por Azara.
En relación con la fecha 27 de junio, la misma fue establecida en la década de 1960, a fin de que la comunidad pudiera festejar el aniversario fundacional. Propulsores de esta idea fueron los Srs. Porfirio Aguilera, presidente de la Junta Municipal año 1965-1970, Hermenegildo Aguilera, director de cultura de la Municipalidad y Don Miguel Ángel Ortigoza autor de la canción «Itauguá querido».
Consolidación del poblado