El laureanismo, también conocido como laureanoalvarismo es una corriente política colombiana basada en la interpretación de la ideología política del expresidente de Colombia Laureano Gómez Castro y la derecha política radical. Aunque no existe un partido político como tal denominado laureanista, históricamente se ha asociado la tendencia radicalizada del Partido Conservador Colombiano a ésta corriente, y últimamente al Movimiento de Salvación Nacional, fundado y continuado por sus familiares y herederos políticos.

Como conservadurismo radical, el laureanismo se ha enfrentado al conservadurismo moderado, encabezado por los expresidentes Mariano Ospina Pérez y Misael Pastrana Borrero, con la famosa corriente ospinopastranista; y la corriente fascista del alzatismo, encabezada por el senador Gilberto Alzate Avendaño. Éstos enfrentamientos comenzaron a finales de los años 40, haciéndose especialmente intensos en los años 50 a 70, y mediados de los años 80.

Entre sus postulados, el laureanismo defiende la figura histórica de Laureano Gómez y su gobierno, y rechaza el liberalismo, el conservadurismo moderado, y el comunismo. Por la cercanía entre Gómez y el presidente de facto Francisco Franco, sus detractores acusan al laureanismo de fomentar el fascismo y el nazismo (aunque es incorrecto decir que Gómez era afecto al nacionalsocialismo). También hay que considerar como puntos de su doctrina la defensa de la fe católica y el orden público a través de la ley y las fuerzas militares, lo que lo ha asociado a otras ideologías como el uribismo.

En la actualidad, el MSN aglutina a las masas neolaureanistas, ya que se considera que los laureanistas originales fueron desapareciendo con el paso del tiempo y cayeron en decadencia con la muerte de Laureano Gómez, hasta convertirse en una minoría radical e incómoda a los ojos de los ospinopastranistas, que son mayoritarios dentro del Partido Conservador, pese a que siguen brotando facciones neolauranistas en ese partido, con popularidad en ascenso entre los militantes jóvenes del conservadurismo.

En las elecciones de 2026 en Colombia fue elegido presidente el abogado Abelardo de la Espriella por el partido Salvación Nacional, fundado por Álvaro Gómez Hurtado.

Historia izquierda|miniaturadeimagen|Retrato presidencial de Ospina Pérez, 1946.

Antecedentes El laureanismo nació como doctrina política dentro del Partido Conservador Colombiano a partir de 1953, cuando la facción de ultraderecha del conservadurismo adepta a los postulados del presidente Laureano Gómez (de su apellido deriva el nombre de la ideología) comenzó a enemistarse con la facción moderada y oficialista, conocida en ese momento como ospinismo, encabezada por el expresidente y antecesor de Laureano, Mariano Ospina Pérez.

Desde 1943, el presidente Alfonso López Pumarejo (reelegido en 1942), se vio enfrentado a una feróz oposición del conservatismo, liderado por Laureano Gómez, quien a través de su periódico El Siglo, denunciaba los abusos de poder y escándalos de nepotismo de la familia presidencial, como por ejemplo el caso Mamatoco, y posteriormente un intento de golpe de Estado en 1944, y su renuncia definitiva en 1945. Mientras tanto, en oposición a las políticas de abstencionismo electoral del conservatismo por falta de garantías, el ingeniero Mariano Ospina fue proclamado candidato a la presidencia por el conservatismo moderado, pese a que aún estaba vigente el veto de Gómez, comenzando así las tensiones entre Ospina y Gómez. Ospina fue proclamado oficialmente el 23 de marzo de 1946.

Ospina logró derrotar a los liberales en las elecciones de 1946, convirtiéndose en el tercer miembro de su familia en lograr la designación, y el primer conservador tras 12 años de gobiernos liberales. Su política de Unidad Nacional, con la que el electo presidente buscaba hacer un gobierno de coalición con los liberales, generó los primeros problemas con el sector laureanista, que aún era mayoritario dentro del Partido Conservador. Otra versión indica que la postulación de Ospina fue consentida por Gómez, ya que de haber lanzado su candidatura presidencial posiblemente los conservadores ospinistas y los liberales se hubiesen unido en su contra para hacerle oposición.

El Bogotazo y nacimiento del laureanismo En 1948, Ospina nombró al aún influyente a Laureano como canciller de Colombia. Con ese cargo a Gómez le correspondió ser el anfitrión de la IX Conferencia Panamericana, que se celebraría en Bogotá entre finales de marzo y principios de mayo de ese año, en la cual se creó la Carta de Bogotá y se fundó la OEA. El caos se apoderó de la ciudad el 9 de abril, luego de que el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán fuera asesinado, presuntamente por agentes de Ospina y en complicidad con la CIA. Aunque el presidente estaba decidido a negociar con los liberales (incluyendo un acuerdo con el cual Ospina renunciaría para entregarle el poder al expresidente Eduardo Santos o a Darío Echandía), según Gabriel García Márquez (testigo de los hechos), Gómez intentó por todos los medios posibles que el presidente no llegara a tales acuerdos con la oposición.

Las consecuencias de ese día, conocido como El Bogotazo, llevaron a enfrentamientos entre liberales y conservadores, en el período llamado La Violencia. En el marco de éstos hechos, Laureano Gómez se alzó como único candidato a la presidencia, ya que Darío Echandía decidió renunciar a su postulación por el asesinato de su hermano Vicente. Sin oposición Gómez se convirtió en presidente con una votación histórica.

La "guerra" entre Ospina y Gómez

El regreso del laureanismo miniaturadeimagen|230x230px|El expresidente Lleras firmando el Pacto de Benidorm, 1956. Tras el golpe de Estado de 1953 del general Rojas, Laureano Gómez, exiliado en España, comenzó a perder influencia política, siendo sus hijos Enrique y Álvaro Gómez Hurtado los continuadores del legado del expresidente. Durante la dictadura, sin embargo, el expresidente López, amigo de Laureano, envió a España al expresidente Alberto Lleras Camargo, para pactar el fin de la dictadura con Laureano. Fruto de esas conversaciones se firmaron los pactos de Sitges y Benidorm, que además del caos social desatado por la dictadura derivaron en la renuncia de Rojas en 1957. La junta militar que lo reemplazó convocó a un plebiscito en diciembre de 1957, que legalizó el sistema de alternación conocido como Frente Nacional.

El FN representó el regreso de Laureano Gómez a la política nacional, ya que si bien no gobernó, fue el jefe del bloque conservador más importante e influyente de finales de la década de los años 50. Laureano tomó juramento a Lleras luego de ser elegido presidente, en el que se considera su último discurso público. Y es que Laureano apoyó abiertamente la candidatura de Lleras, a pesar de que por acuerdos previos el candidato oficialista para las elecciones de 1958 era conservador y se había elegido por unanimidad de ambos partidos que fuera Guillermo León Valencia, a quien Laureano apoyó en 1962.

El surgimiento del alvarismo Con el fallecimiento de Laureano Gómez en 1965, el laureanismo empezó a ser liderado por sus hijos Enrique y Álvaro Gómez Hurtado. Este último fue la figura más representantiva de la segunda generación del laureanismo, tanto así que a partir de los años 70 se empezó a conocer esa corriente política como Laureanoalvarismo, la cual entró en controversia con el ahora llamado "Ospinopastranismo", pues el expresidente Ospina eligió como su sucesor al exmebajador en Estados Unidos, Misael Pastrana Borrero.

Pastrana, de hecho, fue impuesto por Ospina como candidato del FN, en contra de los deseos de los hermanos Gómez, quienes apoyaron al exministro Belisario Betancur, en unas elecciones combulsas donde el mayor opositor al FN, el exgeneral Rojas Pinilla llegó a acusar al gobierno de haber cometido fraude electoral, dada la reñida diferencia entre Rojas y Pastrana. Desde ese momento, el laureanoalvarismo fue opositor del ospinopastranismo, aunque siguió militando en el Partido Conservador Colombiano.

El Partido Social Conservador y Salvación Nacional miniaturadeimagen|250x250px|Gómez en campaña política, en 1990. izquierda|miniaturadeimagen|198x198px|Lloreda a mediados de los 80. A finales de los años 80, las tensiones entre Gómez Hurtado y Pastrana se hicieron cada vez más evidentes, llevando a la deserción de Gómez del conservatismo en 1990. Antes de ese punto de inflexión se vio precipitado por los cambios demócrata-cristianos que Pastrana hizo dentro del partido, transformándolo en el Partido Social Conservador, en un intento de poner a la vanguardia su maquinaria política, ya que por esos años tomaba fuerza la candidatura presidencial de Luis Carlos Galán (exministro de educación de Pastrana), quien era de tendencias liberales de izquierda y sociales. miniaturadeimagen|201x201px|MSN, partido fundado por Gómez en 1990. La división conservadora se hizo evidente en las elecciones presidenciales de 1990, en donde además de 3 candidatos presidenciales asesinados (incluyendo el propio Galán en 1989), los conservadores se presentaron con dos candidatos diferentesː Pastrana y el socialconservatismo presentaron al periodista y empresario Rodrigo Lloreda Caicedo, que aunque intelectual y políticamente era idóneo, carecía del carisma de su rival inmediato; un disidente Álvaro Gómez, quien lanzó su candidatura con su propio partido, Movimiento de Salvación Nacional, de derecha más radical.

Fue así como los Gómez, con el periódico El Nuevo Siglo, se enfrentaron con los Pastrana y Lloreda, que controlaban el periódico El País, en una batalla electoral para lograr captar a los electores que se consideraban conservadores o de derecha. Sin embargo, divididos los conservadores, y con la reciente desaparición de Galán, los liberales, usando la bandera de lucha contra el narcotráfico que enarbolaba Galán, lograron ganar la presidencia en mayo, siendo elegido el exministro César Gaviria, amigo de Galán.

A pesar de esa derrota, Álvaro Gómez se alzó como el líder indiscutible de la oposición, ya que mientras que los conservadores quedaron relegados a un penoso cuarto lugar (detrás de Antonio Navarro Wolff ex M-19). Por su parte, Gómez quedó en el respetable segundo lugar con el 23.71 % de la votación total.

Reconciliaciones parciales El 15 de julio de 2023, el expresidente Pastrana y el excandidato presidencial Enrique Gómez, anunciaron que unirían fuerzas con sus respectivos partidos, en un intento de ganar escaños en el Concejo de Bogotá y sus respectivos edilatos, de cara a las elecciones regionales de Colombia de 2023.

Actualidad

En 2025, el abogado Abelardo de la Espriella anunció su candidatura a la presidencia. La sorpresa fue nacional, ya que de la Espriella no era político ni tenía experiencia en cargos públicos, ni tampoco pertenecía a un partido político, sino que lanzó una plataforma propia conocida como Defensores de la Patria.

La victoria de De la Espriella es vista como el regreso del laureanismo al poder. Sin embargo, pese a los nexos de De la Espriella con la familia Gómez, el apoyo laureanista al proyecto abelardista es netamente político, pues los herederos de Laureano apenas ocupan cargos relevantes en el nuevo gobierno (un nieto de Laureano es ministro y el sobrino de éste, bisnieto, es el jefe de despacho). Tales afirmaciones hacen parte de la narrativa que la izquierda está empezando a crear para hacer oposición al nuevo gobierno, conocedores de que la figura de Laureano Gómez sigue siendo polémica en la historia colombiana.

Miembros destacados

Primera generación miniaturadeimagen|Laureano Gómez, expresidente y primer eslabón de la ideología laureanista. Laureano Gómez Castro Luis Ignacio Andrade Díaz Roberto Urdaneta Arbeláez Alberto Velázquez José de la Vega Vélez Régulo Gaitán Patiño Domingo Sarasty Montenegro Alfredo Araújo Grau Eustorgio Alcocer Navas Luis Enrique Uribe Cualla Juan Uribe Cualla