240px|miniaturadeimagen|derecha|Campo de concentración utilizado para albergar a canadienses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial en la Columbia Británica. thumb|Puerto de la Isla Cabrera (España), donde fueron llevados unos 9000 soldados franceses hechos prisioneros en la invasión francesa de España, y considerada como el primer campo de concentración de la historia. thumb|240px|Lizzie van Zyl, bóer muerta en el campo de concentración inglés de Bloemfontein en la segunda guerra bóer. Un campo de concentración o campo de internamiento es un centro de detención o confinamiento donde se encierra a personas por su pertenencia a un colectivo genérico en lugar de por sus actos individuales, sin juicio previo y sin garantías judiciales, aunque puede existir una cobertura legal integrada en un sistema de represión política. Se suelen emplear campos de concentración para encerrar a opositores políticos, grupos étnicos o religiosos específicos, personas de una determinada orientación sexual, prisioneros de guerra, civiles habitantes de una región en conflicto u otros colectivos.Según el DRAE, "Recinto cercado para reclusos, especialmente presos políticos y prisioneros de guerra."
A diferencia de un campo de prisioneros, que se emplea como centro de detención de militares enemigos en un conflicto, un campo de concentración se usa mayoritariamente para la detención de personas no combatientes, aunque en algunos períodos históricos también se emplearon para encerrar a prisioneros de guerra. Son centros de detención conocidos públicamente, usualmente de gran extensión.
Se considera como variante el campo de trabajo, un campo de concentración donde los reclusos son sometidos a trabajos forzados, frecuentemente en condiciones deplorables.
Debido al maltrato de la población civil durante la Segunda Guerra Mundial, se redactó la Cuarta Convención de Ginebra en 1949, legislando específicamente sobre el trato que deben dar las partes beligerantes en un conflicto a la población civil.
Historia del término
thumb|Mujeres y niños Bóeres en un campo de concentración británico hacia 1900, durante las Guerras de los Bóer Aunque a lo largo de la historia los gobiernos han empleado la deportación de población civil como medio de control de territorios, no es hasta el cuando se documentan los primeros casos de grupos de civiles no combatientes encerrados en campos. El historiador polaco Władysław Konopczyński ha sugerido que los primeros campos de concentración se crearon en el durante la Confederación de Bar, cuando los rusos organizaron tres campos de concentración en Polonia-Lituania para los prisioneros rebeldes de Polonia, internados en espera de deportación a Siberia.Władysław Konopczyński, Konfederacja barska, t. II, Warszawa 1991, pp. 733-734.
El origen moderno del término procede de los campos de reconcentración que construyeron las autoridades españolas en la isla de Cuba durante la Guerra de los Diez Años (1869-1878), imitados posteriormente por los Estados Unidos durante la guerra filipino-estadounidense (1899-1902). La expresión inglesa «concentration camp» se popularizó a raíz de su uso por las autoridades británicas durante la segunda guerra de los Bóer en Sudáfrica, (1899-1902). Así, el objetivo declarado de un campo de concentración es precisamente concentrar a la población de un determinado grupo étnico o región geográfica, con el fin de separar a los combatientes enemigos del apoyo de la población civil, evitando también que pueda rebelarse. miniaturadeimagen|Campo de concentración Indígena en el río Minnesota debajo de Fort Snelling, Minnesota
Campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi
thumb|Campos de concentración y exterminio nazis durante la II Guerra Mundial.
Durante el el internamiento de civiles por parte de los distintos estados se hizo cada vez más frecuente; su adaptación al continente europeo coincidió con el estallido de la Primera Guerra Mundial, conflicto en el que por primera vez en Europa se confinaba en un mismo espacio a prisioneros de guerra, civiles, trabajadores forzados y refugiados apátridas. Durante el período de entreguerras los campos de concentración se extendieron por Europa como parte de una reacción de los gobiernos autoritarios, que utilizaron el código penal para criminalizar a sus enemigos políticos etiquetándolos como delincuentes «incorregibles» o «irredimibles». El sistema alcanzaría especial importancia en la Unión Soviética, la España franquista y la Alemania nazi.
Este proceso alcanzó su clímax antes y durante la Segunda Guerra Mundial con los Campos de concentración nazis (1933-1945). Se crearon campos de trabajo y de exterminio con el fin de mantener presos y exterminar a judíos, comunistas, anarquistas, socialistas, disidentes políticos, prisioneros de guerra, homosexuales y similares, gitanos, eslavos, representantes eclesiásticos «políticamente activos», testigos de Jehová, criminales comunes, republicanos españoles emigrados, personas con discapacidades y demás colectivos calificados como «inferiores» o «traidores» para el ideario nazi.
El término «campo de concentración» ganó muchas de las connotaciones del campo de exterminio, y es confundido como sinónimo. También ha sido reemplazado por eufemismos como «campo de internamiento» o «de reubicación», con independencia de las circunstancias de cada lugar.
Los más sangrientos fueron Auschwitz-Birkenau, Treblinka, Belzec y Dachau -entre otros 39 campos centros de concentración- donde morían 1000 personas por día.
Otros campos de concentración
Argentina
Durante la autodenominada Conquista del Desierto (Ver Tesis del genocidio) Durante la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional
Chile
Isla Dawson, Región de Magallanes, Patagonia chilena, usada para recluir a altos funcionarios y autoridades del derrocado gobierno de Salvador Allende Gossens, el 11 de septiembre de 1973. Campo de concentración de exsalitrera Chacabuco, 11 de septiembre de 1973. Campo de Prisioneros de Pisagua. Estadio Nacional de Santiago de Chile, usado como centro de reclusión, tortura y desaparición durante los primeros meses de la dictadura Militar de Augusto Pinochet. Campo de Prisioneros de Ritoque Campo de concentración "Tejas Verdes" (San Antonio, región de Valparaíso) Campo de concentración "Isla Riesco" (Colliguay, región de Valparaíso) Campo de concentración "Melinka" (Puchuncaví, región de Valparaíso) Colonia Dignidad Villa Grimaldi (Santiago, región Metropolitana)
China
En China, el Laogai, red de campos de trabajo, actualmente en funcionamiento. Campamentos de reeducación de Xinjiang
Corea del Norte
En Corea del Norte se encuentran varios campos de concentración cuyas condiciones sanitarias y saludables son criticadas por asociaciones de derechos humanos. En ellos, los internos son objetos de torturas y tratamiento inhumano, y en ocasiones se realizan ejecuciones públicas o secretas en los casos de que alguien pretenda fugarse. Las fuentes indican a que la mortalidad es muy alta a causa de la hambruna, enfermedades, accidentes laborales y/o tortura.https://www.koreatimes.co.kr/www/news/nation/2013/11/116_145812.html
Colombia Campo de concentración de Sabaneta, donde en 1944 fueron trasladados más de 100 alemanes, italianos y japoneses a un hotel en las afueras de Fusagasugá, en Cundinamarca, Colombia a raíz de un ataque realizado por Alemania hacia una embarcación colombiana que transportaba náufragos ingleses.
Corea del Sur
A partir de 1975, el entonces Ministerio del Interior (o Ministerio de Asuntos Internos) surcoreano emitió la Directiva u Ordenanza Nº 410 , que autorizaba a que equipos especiales de control de la calle detuviesen a personas consideradas “vagabundas”, o “sin hogar”, pordioseros, etc. Bajo esa política, en ciudades como Seúl, Busan y otras, la policía y equipos conjuntos municipales recogían a personas sin vivienda, aquellas que dormían en la calle, personas sin identificación, personas alcoholizadas, y las enviaban a centros de internamiento, a menudo gestionados por entidades privadas pero que contaban con apoyo del Estado. Estas instituciones –por ejemplo Brothers Home (Hyungje Bokjiwon) en Busan– tenían condiciones gravísimas: trabajo forzado sin pago, violencia, aislamiento, muertes, trato cruel. En particular, con vistas a eventos internacionales como los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, el régimen militar de Chun Doo‑hwan intensificó campañas de “purificación social” para que no se viera gente durmiendo en la calle, que la imagen urbana fuera “limpia”. En años recientes, la Truth and Reconciliation Commission de Corea del Sur ha confirmado y denunciado estos hechos como violaciones de derechos humanos masivas, arbitrarias, sin debido proceso. En la actualidad el gobierno surcoreano mantiene campos de reeducación política para los desertores norcoreanos, denominados Hanawon.
Cuba
La Reconcentración de Valeriano Weyler durante la guerra de independencia a finales del , citada al inicio del artículo. La Unidad Militar de Ayuda a la Producción durante la Revolución cubana.
España
Más de 700000 presos políticos fueron utilizados como mano de obra esclava por la dictadura de Francisco Franco, en cerca de 300 campos de concentración, de los cuales algunos se mantuvieron en funcionamiento hasta finales de los años 60. Según el historiador Javier Rodrigo, «buena parte de las políticas de construcción de la posguerra están hechas con la mano de obra forzosa de prisioneros de guerra. Estos prisioneros provienen de campos de concentración que nacen con la lógica de superponer una política de violencia represiva, de transformación y de reeducación, a esta lógica del aniquilamiento y la eliminación directa».
Por otra parte, la Federación Anarquista Ibérica construyó el primer campo en España, en Valmuel. Iniciada la Guerra Civil, los gobiernos republicanos abrieron campos de trabajo tanto bajo la autoridad de la Dirección General de Prisiones (DGP) como del Servicio de Investigación Militar (SIM). Según Javier Rodrigo, "los campos republicanos de concentración" incluyeron "Albatera, el Cuartel del Conde Duque en Madrid, Barcelona..." El SIM inauguró seis campos en Cataluña en 1938. La DGP abrió campos en Alicante, Murcia, Orihuela, Teruel, Almería y Gerona. El ministro de Educación, Segundo Blanco, escribió en 1938: "en estos campos es costumbre disparar a los compañeros del que ha escapado," refiriéndose al fusilamiento de trece prisioneros tras el escape de dos. Juan García Oliver, ministro de Justicia, declaró en 1936 que su prioridad era crear "campos de concentración para rebeldes prisioneros."
Aunque en ocasiones se los identifica con campos de concentración, los campos de trabajo organizados en las zonas bajo control republicano eran recintos de cumplimiento de penas impuestas por los Tribunales Especiales Populares y por los Jurados de Urgencia, según el decreto de creación de dichos campos. En algunos, como el de Albatera, se invitaba a visitar las instalaciones a periodistas extranjeros y a miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja para comprobar las condiciones de internamiento.
Estados Unidos
Campos para japoneses: Los campos de concentración para japoneses en Estados Unidos alojaron a unas 120000 personas, en su mayor parte de etnia japonesa, más de la mitad de las cuales eran ciudadanos estadounidenses y japoneses provenientes de Latinoamérica, principalmente de Brasil y Perú, quienes fueron deportados bajo presión del gobierno estadounidense, en establecimientos diseñados a ese efecto en el interior del país, durante 1942 y 1948.
Campos para inmigrantes irregulares: