La Asociación Española de Arrendatarios, Aparceros y Medianeros de la Tierra (AEAAMT) se creó durante la Segunda República Española con el propósito de poder representar en los organismos paritarios (jurados mixtos de la Propiedad Rústica, Comisión Mixta Arbitral Agrícola, Instituto de Reforma Agraria, etc.) al colectivo de agricultores que cultivaban una tierra que no era suya.
Antecedentes
La denominada genéricamente “clase arrendataria”, englobaba a cualquier agricultor que alquilaba un terreno a un propietario, a cambio de pagarle una renta, bien fuera en metálico (arrendatario) o mediante la entrega de una parte de la cosecha (aparcero).
La creación de una asociación nacional de arrendatarios tenía el precedente más cercano en la catalana Unió de Rabassaires (Unió de Rabassaires i Altres Cultivadors del Camp de Catalunya), organización vinculada en esa época al partido Esquerra Republicana de Catalunya (ECR), con el que compartía algunos de sus fundadores y dirigentes.
En mayo de 1931 se habían creado los jurados mixtos de la Propiedad Rústica (para entender en primera instancia sobre conflictos entre arrendatarios y propietarios), cuyos fallos se podían recurrir ante una Comisión Mixta Arbitral Agrícola (CMAA) inicialmente adscrita al Ministerio de Trabajo y Previsión Social. En lo relativo a conflictos sobre propiedad rústica, la CMAA comenzó a funcionar con vocales interinos para representar a las clases representadas (propietarios, arrendatarios y obreros) elegidos por las entidades que el Ministerio determinó.
La principal aspiración de la clase arrendataria era una reducción de la renta que se pagaba por la cesión de la tierra, que había sufrido una considerable elevación durante la Primera Guerra Mundial, debido al encarecimiento de los productos agrícolas y otras materias primas. Sin embargo, al terminar dicho conflicto bélico, los precios de estos productos volvieron a bajar, pero el propietario de la tierra no quiso reducir la renta que cobraba al cultivador directo. La publicación de un decreto que permitía la revisión de las rentas, generó entre los arrendatarios que la solicitaron, el temor de que el propietario quisiera desahuciarles utilizando algún resquicio legal.
Los dirigentes de tres importantes asociaciones andaluzas y extremeñas de arrendatarios trataron de crear una organización de carácter nacional, que representara a la clase arrendataria. Estos dirigentes eran Modesto García Almansa, presidente de la Asociación de Arrendamientos de Córdoba; Juan Canales González, diputado socialista y presidente honorario de la Asociación de Arrendatarios de Cáceres y Antonio Carreras Hitos, presidente del Sindicato Agrícola de la Vega de Granada. Lo que en principio representaba una iniciativa profesional para defensa de los intereses de la clase arrendataria, se vio afectado por la aspiración política del Partido Republicano Radical Socialista (PRRS) de contar con una gran masa electoral rural, como el PSOE tenía con la UGT o Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) tenía con la Unió de Rabassaires. Esta última motivación llevó al PRRS a crear la Alianza de Labradores de España (ALE).
Creación de la Confederación Nacional de Arrendatarios
Ese noviembre de 1931 se convocó en Córdoba una asamblea para constituir la Confederación Nacional de Arrendatarios de Fincas Rústicas y Pequeños Propietarios, que aspiraba a representar a toda la clase arrendataria a nivel nacional y a participar en la legislación en materia de agricultura. La asamblea estuvo presidida por el cordobés Modesto García Almansa y contó con la asistencia de representantes de Extremadura, Andalucía, Ciudad Real y algunos diputados socialistas (que se ofrecieron a trasladar sus demandas de los arrendatarios a la comisión parlamentaria de Reforma Agraria). En ella intervinieron, además del presidente cordobés, el diputado cacereño Juan Canales González y el dirigente granadino Antonio Carreras. Allí se presentaron dos proyectos de Reglamento y se acordó que una comisión presidida por el representante de Badajoz, Juan Ruiz Folgado, redactase una propuesta de Reglamento. Ruiz Folgado se desvincularía de la Confederación y acabaría siendo dirigente de la Alianza de Labradores de España, impulsada desde el PRRS.
Uno de los primeros actos de la Confederación Nacional Provisional de Agricultores Arrendatarios y Pequeños Propietarios, cuya sede estaba en Córdoba, fue la celebración en Morón de la Frontera (Sevilla), el 8 de febrero de 1932, de una asamblea de arrendatarios andaluces. La Confederación envió a Marcelino Domingo las demandas aprobadas en esta asamblea, pero el ministro tardó varios meses en responder; cuando lo hizo fue para trasmitirle que sus aspiraciones requerían la modificación de leyes que sólo podían aprobarse en las Cortes.
La prohibición de utilizar el adjetivo nacional en organismos y entidades no oficiales, hizo que la Confederación Nacional de Agricultores cambiaría de nombre y pasara a convertirse en Asociación Española de Arrendatarios, Aparceros y Medianeros de la Tierra. También la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (UGT) tuvo que cambiar su nombre por el de Federación Española de Trabajadores de la Tierra.
Elección de vocales arrendatarios de la Comisión Mixta Arbitral Agrícola
Durante el tiempo que el ministro demoró su respuesta a las demandas planteadas por los arrendatarios andaluces, se produjeron dos hechos significativos. Por una parte, casi simultáneamente a la entrega de las demandas al ministro, se convocaron elecciones a vocales arrendatarios en la Comisión Mixta Arbitral Agrícola (CMAA). Por otra, desde el PRRS se trató de crear otra organización nacional de labradores, con el propósito de que obtuviera representación en la CMAA, a la vez que el PRRS ampliara su base electoral rural.
Para la elección de tres vocales arrendatarios de la CMAA se presentaron siete candidaturas. Tras el escrutinio, las candidaturas que obtuvieron mayor número de votos fueron la de Modesto García Almansa y José de las Casas (Confederación Nacional de Arrendatarios); la de Antonio Carreras y Juan Canales (el primero sería luego secretario nacional de la Alianza de Labradores de España), con un número de votos algo inferior; y en tercer lugar la integrada por José Castro Taboada y Joaquín Fernández Morillo, dirigentes de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FNTT-UGT), pero que no se presentaban como sus representantes oficiales.
Tras haberse celebrado las elecciones a la CMAA, el PRRS aprovechó el primer aniversario del advenimiento de la II República para constituir la Alianza de Labradores de España (ALE), organización estrechamente vinculada al PRRS; sus sedes nacionales estaban en el mismo edificio y algunos de sus dirigentes pertenecían a los comités ejecutivos nacionales de ambas entidades). El acto de constitución se realizó en el Ministerio de Agricultura, con asistencia del ministro Marcelino Domingo y del director general de Ganadería Félix Gordón Ordás.
Pasado menos de un año, antes de que terminara el mandato de los vocales electos de la CMAA, esta entidad pasó a depender del Instituto de Reforma Agraria (IRA), lo que se aprovechó para disponer que, mientras no hubiera nuevas elecciones, los vocales arrendatarios fueran elegidos, con carácter interino, por la Alianza de Labradores de España (ALE) y por la Unión General de Campesinos.
Creación de la Asociación Española de Arrendatarios
La competencia suscitada entre la Confederación Nacional Provisional de Arrendatarios y la ALE por conseguir la mayor afiliación de arrendatarios, llevó a la ALE a tratar de boicotear el acto de constitución de la nueva Asociación Española de Arrendatarios, Aparceros y Medianeros de la Tierra (AEAAMT), liderada por Modesto García Almansa. La Confederación había convocado a toda la clase arrendataria a un acto en Madrid, el 28 de septiembre de 1932. Para ese mismo día, la ALE anunció la celebración de un grandioso homenaje nacional de los labradores al ministro Marcelino Domingo, alegando que había publicado, entre otras medidas, una disposición para regular el mercado triguero. Diversos periódicos publicaron el bulo de que el acto de constitución de la AEAAMT se había suspendido. A la confusión generada por las notas publicadas sobre una supuesta suspensión de la asamblea de la AEAAMT, se añadía el hecho de que el secretario general de la ALE, Antonio Carreras, se había integrado en el comité organizador de dicha asamblea.
El Comité Ejecutivo Nacional de la ALE publicó una nota desvinculándose de la asamblea, aconsejando a sus afiliados que no asistieran a ella e informando que el ministro Marcelino Domingo había elaborado un proyecto de ley de arrendamientos rústicos, que esperaba presentar a las Cortes tras un periodo vacacional. La nota iba firmada por el presidente y secretario de la ALE, (Pedro Sánchez Márquez y Antonio Carreras, respectivamente). La FNTT (UGT) también pidió a sus filiales que no enviaran representantes a esta asamblea nacional de arrendatarios.
A la sesión inaugural asistieron más de 500 delegados de toda España y durante el acto se produjo un incidente con el presidente de la ALE, Pedro Sánchez Márquez, que asistió a la asamblea después de haber intentado boicotearla y que tuvo que abandonar el salón junto a algunos labradores. En cambio, Antonio Carreras, que era vocal de la CMAA, secretario de la ALE y miembro de la comisión organizadora participó en la elaboración de las conclusiones que se elevaron al Gobierno. En este acto quedó constituida la Asociación Española de Arrendatarios, Aparceros y Medianeros de la Tierra (AEAAMT). Salvo Antonio Carreras, que era secretario general de la ALE, todos los vocales de la CMAA, aunque de diversas ideologías políticas, se incorporaron al comité ejecutivo de la AEAAMT. Dicho comité ejecutivo quedó compuesto por Modesto García Almansa (presidente), José de las Casas Pérez (secretario), Juan Canales González (vocal) y Joaquín Fernández Morillo (vocal). El comité entregó a la prensa las conclusiones de la asamblea (peticiones dirigidas al Gobierno) agrupadas en seis bases o apartados, que hacían referencia a los temas abordados (arrendamientos rústicos, jurados mixtos, crédito agrícola, tasa del trigo y censo electoral social).
Elecciones a vocales del Instituto de Reforma Agraria
Al igual que ocurría con los propietarios de fincas y los obreros del campo, el Instituto de Reforma Agraria (IRA), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, que en 1932 dirigía Marcelino Domingo, reservó para los arrendatarios dos vocales en su Consejo Ejecutivo. En octubre de 1932, se pidió a las organizaciones de arrendatarios, lo mismo que a las de propietarios y campesino, que enviasen al Ministerio los datos de su asociación, con su número de afiliados (especificando los que eran arrendatarios).
A la vista de los datos remitidos, el Ministerio rechazó muchas de las declaraciones aportadas por la AEAAMT, lo que fue denunciado en las Cortes por el diputado socialista Juan Canales González. El diputado censuró al ministro por haber rechazado una parte importante de los 33.000 asociados declarados por la AEAAMT, impidiendo que a dicha asociación se le otorgase uno de los vocales arrendatarios en el Consejo Ejecutivo del IRA y favoreciendo a la ALE, cuyo domicilio social era el mismo del PRRS. Como el Gobierno estaba integrado por republicanos y socialistas, entre ellos Indalecio Prieto, la censura a un ministro y el anuncio de una interpelación (sin contar con la preceptiva autorización de la minoría socialista) motivaron que el PSOE abriera un expediente al diputado Canales, que acabó con su expulsión del partido.