Fénix es el nombre de un personaje ficticio de la saga de videojuegos Starcraft, creada por Blizzard. El Pretor Fénix es un importante personaje de StarCraft cuya edad roza los 398 años al inicio de la amenaza Zerg; Fénix fue uno de los primeros héroes Protoss presentados en la campaña de Starcraft 1. Se trata de un Protoss musculoso de ojos dorados, devoto al Khala y al combate. Es considerado un guerrero modelo debido a su destreza, valentía y fe.
Primeros años de servicio
En su primera misión, Fénix formó parte de una legión cuya misión era rescatar al último hermano de otros cuatro fanáticos. Solo Fénix y el objetivo sobrevivieron. En otra ocasión, un ejecutor degradado y su legión asediaron la fábrica de La Roca, y Fénix fue enviado para protegerla, objetivo que logró. El pretor y su legión fueron una vez capturados por piratas espaciales, que intentaron usarle para asesinar al Judicator Aldaris. Tras conseguir escapar, Fénix los persiguió y asesinó uno por uno. También, durante una misión de traslado de refugiados, Fénix y su grupo fueron atacados por una raza alienígena desconocida que los cazaban como si fuesen meras presas, y contra todo pronóstico, fue capaz de derrotarlos en un combate mano a mano, sobreviviendo a sus zarpas y ácido. A medida que escalaba en su casta, Fénix fue volviéndose una persona más importante, y fue invitado por el pretor Adomis a la ceremonia de jubilación del súper portanaves Antimond. Durante la ceremonia, la nave fue atacada por rebeldes Protoss y Fénix tuvo que encargarse de ellos. Su última misión, antes de la Gran Guerra, tuvo lugar en 2497 durante la celebración de Khasmas, durante la cual fue encerrado en una torre por los rebeldes. Con mucho trabajo y esfuerzo Fénix asesinó a todos los terroristas y a su líder.
La Gran Guerra
Durante la invasión Zerg de Aiur, Fénix fue el encargado de defender la ciudadela de Antioch pero sus fuerzas fueron rápidamente superadas. En su ayuda, Aldaris envió a su viejo amigo y camarada, Artanis, recién nombrado ejecutor, y juntos expulsaron la amenaza Zerg. Tras esta batalla, el ejecutor forajido Tassadar contactó con ellos y les dio la forma de derrotar a los Zerg: tenían que asesinar a los Cerebrados, las mentes de la colmena. Pese a la oposición de Aldaris de seguir los consejos de Tassadar, a quien consideraba un hereje, Fénix apuesta por seguir esa advertencia, ya que Tassadar también fue una vez su amigo. Fénix lideró un grupo de soldados cuya misión era infiltrarse en una colmena mientras Artanis los distraía. El ataque resultó en fracaso, pues el Cerebrado resucitó ante sus ojos. Lo que ninguno de ellos sabía, ni siquiera el propio Tassadar, era que los Cerebrados sólo podían ser dañados por los poderes del Vacío, algo de lo que ellos carecían. Aldaris se tomó esto como la traición definitiva de Tassadar. Para intentar acabar con la amenaza Zerg, Aldaris ordena una marcha sobre la provincia de Scion, liderada por Artanis, mientras Fénix se queda defendiendo la provincia de Antioch contra un nuevo ataque. Durante la Segunda Batalla de Antioch, el pretor es acorralado en un templo por varios hidraliscos, pero cuando se dispone a acabar con ellos, sus cuchillas psiónicas sufren una avería, por lo que los Zerg acaban con él fácilmente. Su cuerpo fue no obstante recuperado por los templarios y enviado al lejano planeta de Glacius, donde se le realizó un escáner cerebral para mantener todos sus recuerdos y guardarlos con la esperanza de poder reactivar el Proyecto Purificador. Tras esto, el cuerpo de Fénix fue reanimado y colocado en un exoesqueleto dragón para poder seguir sirviendo como soldado.
Cuando Tassadar y Artanis regresan de Char acompañados por Jim Raynor son sorprendidos por un Fénix resucitado. A pesar de que Tassadar lamenta su estado, Fénix declara que no hay mayor honor que el poder seguir sirviendo tras la derrota, y les informa de que han sido declarados herejes por Aldaris. Tras una intensa lucha contra el Cónclave, Tassadar decide entregarse para evitar un derramamiento de sangre mayor y permitir así que la lucha se centre en parar a los Zerg. Negándose a aceptar la muerte de Tassadar, Fénix y Raynor deciden rescatarlo, abriéndose paso a través de las instalaciones del Cónclave a la fuerza, llegando hasta la celda de estasis donde tenían atrapado a Tassadar, y lo liberan. Comienza entonces el ataque final contra la Supermente, líder de los Zerg. Mientras Tassadar y Artanis coordinan la lucha desde el portanaves Ganthritor, Fénix lidera el ataque por tierra, un movimiento que en realidad sólo tiene como objetivo distraer a la Supermente. Mientras esto ocurre, Zeratul, un templario tétrico que puede usar los poderes del Vacío, se infiltra en las colonias de zerg y asesina a los cerebrados.
Sin sus cerebrados, la Supermente estaba prácticamente indefensa. Fénix, Tassadar y Raynor dirigen entonces el ataque final. Durante la lucha, Tassadar se da cuenta de que no serán capaces de acabar con la Supermente fácilmente. Por ello, concentra energías luminosas y del vacío en el casco del Ganthritor y lo estrella contra la Mente de Colmena, muriendo ambos en el ataque y poniendo fin a la Gran Guerra.
Misiones en las que aparece Protoss misión 1: Primer ataque Protoss misión 2: Dentro de las llamas Protoss misión 7: Tierra natal Protoss misión 8: La prueba de Tassadar Protoss misión 9: Los cazadores de sombras Protoss misión 10: El ojo de la tormenta
La Guerra de las Razas La muerte de la Supermente hizo que los zerg de todo Aiur se volviesen ferales. El Cónclave fue destruido y el setenta por ciento de la población murió. Fénix se unió a Aldaris, Zeratul y Raynor para unir y guiar a los supervivientes, quienes siguieron los planes del templario tétrico de viajar a Shakuras, el mundo de su gente, a través de la única puerta de distorsión activa. Al llegar al portal, una gran fuerza Zerg los atacó, y Fénix y Raynor lucharon contra ellos el suficiente tiempo para que los refugiados pudieran escapar. Aunque Fénix y Raynor no lograron pasar el portal lucharon para asegurar su integridad mientras los últimos refugiados pasaban, y cerrarlo, de forma que, ningún zerg pudiera llegar a Shakuras. A pesar de que les sobrepasaban en gran número, Fénix y Raynor decidieron luchar hasta el final. Mientras estaban allí, Fénix y Raynor fueron contactados por Sarah Kerrigan, quien les habló de la nueva Supermente y de los planes del Directorio de la Unión Terrestre (DUT) de controlarla. Un grupo de Protoss rescató al emperador Arcturus Mengsk del DUT, que acababan de derrotarle y se lo llevaron a Aiur.
El DUT los persiguió y, la base de los refugiados de Fénix fue destruida por los terráqueos y por algunos zerg, pero no antes que Raynor y Mengsk escaparan a través del portal.
Fénix y Raynor volaron a Shakuras. Durante su estancia ahí, un arma nuclear explotó en el corazón de Nuevo Antioch, y Fénix ayuda a encontrar y cazar al responsable, quien resulta ser el hermano del jefe terrorista Nerazim a quien el pretor había ajusticiado hacía años.
Tras esto, Kerrigan contacta con ellos para ofrecerles una alianza peculiar con el objetivo de acabar con el DUT. Les pide que le ayóuden a destruir el emisor psiónico de Tarsonis para liberar a los Zerg del control del DUT y así debilitar sus fuerzas contra el Enjambre. Fénix no está del todo seguro del plan, pero decide apoyar a su amigo Raynor, quien aún sentía algo por Kerrigan, y ayudar a la Reina de Espadas.
Los héroes salen victoriosos y deciden que deben atacar Korhal, la capital del DUT. Para ello, necesitan robar un gran cargamento de mineral del complejo de Kel-Morian. Fénix, sin seguir realmente seguro de si está haciendo lo correcto o no, se ofrece para liderar un contingente de Zerg y asaltar la instalación. Durante la batalla se nos presenta un Fénix melancólico que desea vivir las antiguas, épicas y grandes aventuras de su juventud. Raynor se mete con él diciéndole que suena como un anciano, y Fénix declara que pese a su estado probablemente sería capaz de acabar con el Terran más fuerte en combate singular.
Finalmente, en el mundo conquistado por el DUT, Korhal (ex-capital del Dominio), Fénix y Raynor atacaron la mayor fortificación del DUT, mientras las tropas de Kerrigan asaltaban la base principal en Augustgrad. Mientras ellos derrotaban al DUT y a sus esclavos Zerg, Kerrigan y Samir Duran planearon una traición. Fénix, quien estaba descansando junto a sus guerreros, es sorprendido por este ataque, a pesar de nunca haberse fiado de Kerrigan, y se enfrenta cara a cara contra el Enjambre, resultando con su muerte. Al ver esto, Raynor declara que algún día será él quien acabe con la Reina de Espadas en venganza de su amigo.
Misiones en las que aparece Protoss misión 1: Huida de Aiur
Terran misión 6: La huida del emperador
Zerg misión 3: El combinado de Kel-Morian
Zerg misión 5: Traición
Legacy of the Void Cuatro años más tarde, cuando Artanis llega al planeta helado de Glacius, donde se rumoreaba que estaba oculta una antigua fábrica que trabajó en el Proyecto Purificador, se encuentra con el prototipo de un nuevo guerrero Protoss. La finalidad del proyecto Purificador era la de replicar las conciencias de los guerreros Protoss caídos en forma de inteligencias artificiales que serían introducidas en cuerpos robóticos. Al encender el prototipo, de forma similar a un centauro (cuatro grandes patas mecánicas y torso robótico de Protoss), Artanis descubre que las memorias utilizadas para este robot eran las de su viejo amigo y camarada Fénix tras su primera derrota en Aiur.
El robot habla y piensa como Fénix, y de hecho cree que es el Fénix original dentro de un exoesqueleto dragón. Artanis duda, pues aunque todo parece indicarle que es su amigo, no deja de sentirlo como un recuerdo de su gran pérdida. Cuando Fénix pregunta por Tassadar y Aiur, Artanis le da acceso a los registros de la nave, no sin antes advertirle de que lo que puede encontrar ahí podría no gustarle.
Cuando los Protoss viajan a Korhal para recibir el Artefacto Xel’Naga de manos de James Raynor, Artanis le explica a Fénix como su predecesor era un gran amigo del terran. Fénix le dice que no tiene ningún recuerdo sobre él, pero tras ver su valentía en combate afirma que entiende por qué eran tan cercanos.
En Ulnar, Fénix comienza a reflexionar sobre si es real o meramente una copia del Fénix original. Tras la llegada de Alarak, Primer Ascendiente Tal’Darim, a la Lanza de Adún, Fénix está en desacuerdo con el pacto de alianza que éste les ofrece, clamando que no tienen honor y sólo dicen mentiras. Alarak entonces le responde que es irónico que él hable de mentiras, cuando es una mentira en sí mismo. Tras esto, Fénix entra en una crisis de personalidad y decide que tendrá que buscar su propio camino.
Artanis y Fénix viajan al planeta Endion, en cuya órbita se sitúa la estación espacial Cybros, la cárcel de los antiguos Purificadores. Los héroes los liberan y consiguen llegar a un acuerdo con ellos: los Purificadores ayudarán en la guerra siempre y cuando Fénix sea su representante y se asegure de que son tratados como guerreros honorables, y no como simples robots. Es así como Fénix alcanza el cargo de Ejecutor Purificador.
Antes de la batalla final en Aiur, Fénix habla con Artanis sobre lo que lleva reflexionado y decide que él no es Fénix, sino otra entidad encargada, en parte, de proteger las memorias del guerrero. Como es un ser diferente, declara que se pondrá un nuevo nombre, Talandar, que en lengua Protoss significa “Aquel que porta un corazón valiente”, símil de que él porta las memorias de Fénix.
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