La Fraternidad Sacerdotal San Pío XA veces llamada Hermandad Sacerdotal de San Pío X o Sociedad de San Pío X (en latín: Fraternitas Sacerdotalis Sancti Pii X; FSSPX) es una congregación internacional tradicionalista católica fundada en 1970 por Marcel Lefebvre; de ahí que sus seguidores sean conocidos también como lefebvristas o lefebvrianos,

Tras cinco décadas de tensiones con la jerarquía de la Iglesia por su rechazo a ciertas doctrinas del Concilio Vaticano II, al magisterio postconciliar y al nuevo rito de la misa, en 2026 la Fraternidad consagró cuatro nuevos obispos sin el mandato del papa. El cardenal Víctor Manuel Fernández declaró entonces que los obispos consagrantes y consagrados de la Fraternidad habían realizado un acto de naturaleza cismática y habían sido excomulgados de la Iglesia católica de acuerdo con la pena prevista en el Derecho canónico. Según dicho decreto, incurrirían también en excomunión latae sententiae los clérigos y fieles que se adhieran formalmente a la fraternidad. En una carta dirigida directamente al Papa León XIV, el superior de la Fraternidad, Davide Pagliarani, afirmó que dichas sanciones son «objetivamente injustas e inválidas» y que habían actuado por necesidad, ante la «situación de confusión doctrinal y moral» que vive la Iglesia, para poder continuar con su labor de «formar buenos sacerdotes».

La fraternidad lleva el nombre del papa San Pío X, reconocido por su postura antimodernista, y tiene como principios la fidelidad a la teología tomista y a la Tradición milenaria de la Iglesia frente a los errores modernos, el liberalismo y otras doctrinas anticatólicas, y se mantienen renuentes en aceptar ciertas doctrinas o enseñanzas que interpretan que surgieron a partir del Concilio Vaticano II. Uno de los símbolos tomados como bandera por la fraternidad es la defensa de la misa tridentina, conservando los libros litúrgicos de 1962.

Está integrada por sacerdotes, religiosos (hermanos, hermanas y oblatos) y miembros seglares. En 2022 contaba con 1503 miembros (6 obispos, 750 sacerdotes, 264 seminaristas, 145 postulantes, 88 oblatas y 250 hermanas religiosas) y mantenía presencia en 77 países.

Historia miniatura|Monseñor Lefebvre durante una misa en Veldhoven.

Fundación por Marcel Lefebvre

El 1 de noviembre de 1970, con la autorización de Monseñor François Charrière (obispo de Friburgo, Suiza), Monseñor Marcel Lefebvre funda en Écône la Fraternidad Sacerdotal, a raíz de la petición de varios seminaristas franceses que no querían estudiar en el Pontificio Seminario Francés de Roma debido a los nuevos métodos introducidos ad experimentum tras el término del Concilio Vaticano II. La misión dada a la nueva congregación es "el sacerdocio y todo lo que viene con él y nada más que lo que se refiere a él".

Con el permiso del Papa Pablo VI, la congregación se erige canónicamente por Monseñor Charrière como "pía unión". Por su parte, el obispo de Sion autoriza la fundación de un seminario en Écône. Tras esto, el prefecto de la Sagrada Congregación para el Clero, el Cardenal John Joseph Wright, envía a Mons. Lefebvre una carta elogiando los estatutos de la Fraternidad.

El 10 de junio de 1971, reunido con el claustro de profesores del seminario de Écône, Mons. Lefebvre, manifiesta su rechazo al Novus Ordo del rito romano de la misa. A pesar de la plena aceptación por parte de Roma de la erección canónica de las casas de la Fraternidad en dos diócesis suizas y una italiana, el rechazo a adoptar el nuevo misal promulgado por el papa Pablo VI lleva a que el sector renovador del clero, como la Conferencia Episcopal de Francia, se oponga a la Fraternidad y exija el cierre de su seminario, que es calificado de "salvaje, fuera de la ley". El cardenal francés Jean-Marie Villot encabeza el movimiento, siendo en ese momento secretario de Estado del Vaticano. Según monseñor Lefebvre, el cardenal intenta obligarlo «a firmar un documento en contra del papa Pablo VI»Marcel Lefebvre en la revista Fideliter nº59, págs. 68-70. miniatura|Mons. Antonio de Castro-Mayer, otro obispo crítico del concilio.

En los años siguientes, Monseñor Lefebvre sigue señalando y denunciando la política de apertura post-conciliar, atacando en particular, lo que para él eran los tres puntos fundamentales que condensaban los errores del Vaticano II, asimilables estos a los tres principios revolucionarios del liberalismo:

La libertad religiosa. La declaración Dignitatis Humanae del Concilio Vaticano II afirmó el derecho de cada persona y comunidad a la libertad social y civil en materia religiosa, por lo que Lefebvre y sus seguidores consideraron que la Iglesia abandona su bimilenaria vocación misionera y desalienta en sus miembros la labor proselitista, por lo que se recomienda a los potenciales conversos a permanecer en su fe. La libertad de cultos es asimilable al principio revolucionario liberal de la «Libertad». La colegialidad. La Iglesia no es ya una monarquía, sino una democracia donde la voluntad de la mayoría gobierna a través de un estado de "Concilio Permanente", asimilable al principio revolucionario liberal de la «Igualdad». El ecumenismo. Todos los credos —incluso los no cristianos, animistas o paganos— son iguales y agradan al único Dios, principio base de la Reunión de Asís de 1986 y sus secuelas, asimilable al principio revolucionario liberal de la «Fraternidad».

El 21 de noviembre de 1974, publicó un manifiesto que definió su posición:

La FSSPX fue establecida bajo el derecho canónico en la forma de una pia unio. Este estatus le fue retirado en 1975 por Monseñor Mamie, obispo de Friburgo, en cuya jurisdicción había sido erigida, decisión que fue contestada mediante la presentación de un recurso suspensivo ante el Tribunal de la Signatura Apostólica. El cardenal Staffa, presidente del tribunal, a instancias —según parece— del cardenal Jean Villot, francés, secretario de Estado de Pablo VI, se negó a darle curso. La Fraternidad considera que, mientras no se decida el fondo del asunto, continúa existiendo bajo su estatus original. En cualquier caso, fuera de esta discusión, la Fraternidad estaría ejerciendo el derecho de asociación de los fieles, reconocido en el canon 299 §1 del Código de Derecho Canónico.

En 1976 Marcel Lefebvre fue supendido a divinis por Pablo VI.

Consagraciones de Écône (1988)

El 30 de junio de 1988 Lefebvre consagró a cuatro sacerdotes de la Fraternidad como obispos, en la inteligencia de que no se oponía a la voluntad del papa de darle sucesores, tal como adujo se le había asegurado en los coloquios que había tenido en Roma durante 1987 y 1988. Sin embargo, la Santa Sede consideró que el acto de consagrar obispos sin mandato pontificio expreso supondría un acto cismático, por lo que declaró que Lefebvre (consagrante), Antonio de Castro Mayer (coconsagrante) y los cuatro ordenados habían incurrido en excomunión automática (latae sententiae).

En 1991 el obispo de Honolulu (Hawaii), Joseph Anthony Ferrario, declaró que seis fieles de la Fraternidad San Pío X habían incurrido en cisma y por tanto habían sido excomulgados latae sententiae. Tras apelar a la Santa Sede, en 1993 el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cardenal Joseph Ratzinger, emitió un decreto declarando nulo y sin efecto el decreto de excomunión del obispo Ferrario, lo que demostró que los fieles de la FSSPX no estaban excomulgados.

Siglo XXI A principios de la década de 2000, Roma no consideraba que la FSSPX fuese cismática. No indicaba ni que sus miembros, ni que sus adherentes fuesen cismáticos individualmente considerados, pero antes del levantamiento de las excomuniones afirmaba que «muchos de los que tienen la autoridad» en la Hermandad entrarían en la definición de cisma,Status of the Society of St. Pius X, Msgr Camille Perl, Pontifical Commission Ecclesia Dei, N.343/98 y que aquellos que asistían a las misas de la FSSPX se arriesgaban a «confundir su pensamiento al separarse del Magisterio del Romano Pontífice», con lo cual podrían llegar a un cisma.Status of the Society of St. Pius X Masses, Msgr. Camille Perl, Pontifical Commission Ecclesia Dei, N.117/95 Mons. Perl, vicepresidente de la comisión Ecclesia Dei, afirmaba expresamente en un documento en el año 2003 que los fieles católicos podían cumplir el precepto dominical asistiendo a las misas que celebran los sacerdotes de la Hermandad San Pío X —y, por extensión, todos los demás preceptos de la Iglesia concernientes a la santificación de las fiestas—, así como el precepto de contribuir al sostenimiento de la Iglesia dando una contribución, como se estila, en las colectas que se hacen durante la misa.

Levantamiento de excomuniones de Benedicto XVI El 21 de enero de 2009, la Santa Sede publicó un documento en forma de decreto pontificio, en el cual se levanta la excomunión a los obispos consagrados: Tissier de Mallerais, Williamson,La Fraternidad San Pío X expulsa al obispo Wiliamson Fellay y de Galarreta.Decreto de levantamiento de la excomunión latae sententiae a los cuatro obispos de la Hermandad Sacerdotal San Pío X. (21 de enero de 2009)Por su parte, la Conferencia Episcopal Suiza, país en el que monseñor Marcel Lefebvre estableció (en la ciudad de Ecône) la casa de formación de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X, quiso subrayar en una nota (30 de enero de 2009) que los obispos consagrados en 1988 sin mandato pontificio, «a pesar del levantamiento de la excomunión, seguían suspendidos a divinis».

Benedicto XVI precisó este punto en una carta publicada el 10 de marzo de 2009 al decir lo siguiente: "Para precisarlo una vez más: hasta que las cuestiones relativas a la doctrina no se aclaren, la Hermandad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros, no obstante hayan sido liberados de la sanción eclesiástica, no ejercen legítimamente ministerio alguno en la Iglesia".Benedicto XVI. Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la remisión de la excomunión de los cuatro obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre. (10 de marzo de 2009)

Pontificado de Francisco Sin embargo, en 2015 el papa Francisco autorizó a los sacerdotes de la FSSPX a oír confesiones y a dar la absolución, válida y lícitamente, a cualquier fiel católico durante el Año Jubilar de Misericordia que comenzó en diciembre de 2015,Carta del Santo Padre Francisco con la que se concede la indulgencia con ocasión del Jubileo extraordinario de la misericordia, 1 de septiembre de 2015, web oficial del Vaticano.La Vanguardia, 7 de diciembre de 2015. y, al finalizar el Año Jubilar de la Misericordia, el 20 de noviembre de 2016, el papa Francisco decidió que esta facultad se extendiera más allá del período jubilar, hasta nueva disposición. El obispo Fellay agradeció el gesto paternal de Francisco y recordó que la FSSPX nunca había dudado de la validez de sus absoluciones. En una carta de la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei" a los Prelados de las Conferencias Episcopales, se autorizó también la celebración de matrimonios canónicos, bajo delegación del obispo del lugar, añadiendo expresamente que el sacerdote de la Fraternidad «celebrará también la Santa Misa».

Según el obispo Fellay, el entonces superior general de la Franternidad, en 2016 el papa Francisco le envió una carta en la que le autorizaba a ordenar sacerdotes sin necesidad de permiso del obispo de cada lugar.

En una conferencia de prensa con Greg Burke en 2017, Francisco declaró:

El cardenal Castrillón, presidente de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei entre 2000 y 2009, manifestó en 2017 que los sacerdotes de la FSSPX «están dentro de los confines de la Iglesia», aunque precisó que «hace falta una comunión más plena, más perfecta».

En una entrevista en 2022, el obispo Fellay aseguró que en uno de los encuentros que mantuvo con el papa Francisco, este le dijo personalmente: