Calamonte es un municipio español perteneciente a la provincia de Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura. Tiene una población de .

Geografía

Calamonte se encuadra en la penillanura extremeña y, orográficamente no presenta grandes dificultades, a excepción de pequeñas elevaciones que rompen con la monotonía de la llanura.

Tiene una altitud media de 247 , siendo su cota más alta de 390 en la ladera de la sierra de la Víbora, al suroeste del término y la más baja de 210 m al noreste del mismo.

El término municipal se encuentra rodeado por el de la ciudad de Mérida, en la comarca de Tierra de Mérida - Vegas Bajas del Guadiana. Pertenece al Partido judicial de Mérida.

Tiene una estratégica situación geográfica, dotada de una excelente infraestructura para las comunicaciones.

Su superficie es de 7,8 km². La distancia con respecto a los municipios cercanos de mayor población es: Mérida: 4,7 km Badajoz: 61 km

Hidrográficamente se caracteriza por presentar dos corriente fluviales que discurren por sus cercanías, las del río Guadiana, a unos 4 km de la población, y la existencia de un pequeño arroyo que nace en las sierras cercanas y discurre paralelamente a la población aunque con escaso caudal, conocido como arroyo del Chaparral, el cual se encuentra canalizado a su paso por la localidad.

Climáticamente, se caracteriza por presentar un clima típicamente mediterráneo-continental, siendo sus características más importante la larga duración de los veranos, llegándose a superar, a veces, los 40 °C en los meses de julio y agosto, y la existencia de dos épocas de lluvias: una en primavera y otra en otoño, separadas por un mínimo invernal, llegándose a alcanzar unas mínimas absolutas, durante el mes de febrero, de 2 y 3 °C bajo cero. Es raro que nieve.

En cuanto a su flora, es típicamente mediterránea destacando, entre otros, encinas, alcornoques, acebuches y madroñeras, arbustos y monte bajo de majuelo, jara, retama, coscoja, charneca, cantueso, tomillo, brezo, romero, etc. En cuanto a la población animal, son típicos de esta zona el conejo, la liebre, el zorro, etc.; y dentro del reino avícola, la perdiz, la tórtola, la codorniz, la cigüeña, etc.; además de diferentes tipos de rapaces y carroñeras.

Historia

El origen de Calamonte es probable que se remonte a la época romana.

Hay varias teorías sobre este origen. Una de ellas fue que pudo surgir en el cruce de las vías Olisipone-Eméritam (Lisboa-Mérida) y la Hispali-Eméritam (Sevilla-Mérida), lo cual parece erróneo tras las excavaciones donde fue construida la antigua Fábrica de Nutrotón. Otros opinan que surgió en torno a una villa de recreo romana. Lo que sí se puede constatar es que en cerro Verde han aparecido trozos de objetos de barro de la época romana.

Desde mediados del , sería un lugar perteneciente al Provisorato de Mérida, en la «León de la Orden de Santiago», bajo dominio de la Orden de Santiago. Esta aldea formaba parte de la Encomienda de Mérida, también llamada Casas Buenas de Mérida, perteneciente a la provincia de «León de la Orden de Santiago» Vicente Navarro del Castillo, Historia de Mérida y pueblos de su comarca. Tomo II, Badajoz páginas 47 y 48

Durante varios siglos dependería administrativamente de Mérida.

Al amparo de la carta privilegio de Vasco Rodríguez de Cornago, Maestre de la Orden de Santiago, fechada el 28 de abril de 1365, surgen las aldeas de Calamonte, El Carrascalejo y Esparragalejo.

Toma su nombre de la cercana sierra de Calamonte, Alfonso XI en su Libro de la Montería se refiere a dicha sierra de Calamonte.

Bernabé Moreno de Vargas, en su Historia de la Ciudad de Mérida, refiriéndose al nombre de Calamonte, dice: «Pudo ser que en aquel sitio estuviese en algún castillo de moros, que ellos llaman Caía, y por estar despoblado y en el monte, le llamaron Calamonte, como Calatrava, Calatayud. y otros lugares; si ya no es que digamos se deriva de la palabra latina Coliomontis, que significa cuello del monte; y así en el Libro de la Montería se llaman Calamonte el Mayor y Calamonte el Menor».Fuente: «Calamonte Historia, vida y costumbre». José de la Fuente, Bonifacio Barrena, Victoriano Castro, Pedro Macías, Tomás Pérez y la colaboración de los alumnos y alumnas del Colegio Público San José.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en el Partido judicial de Mérida.Cervantes Virtual En el censo de 1842 contaba con 330 hogares y 1110 vecinos.Municipio Código INE -06-025

Hasta 1873 perteneció a la diócesis del Priorato de San Marcos de León, fecha a partir de la cual pasó a la jurisdicción de la diócesis de Badajoz.

II República La Revolución de octubre de 1934 y la continua sucesión de gobiernos débiles e inestables incapaces de hacer frente a los problemas económicos del país, los casos de corrupción de Lerroux, etc. indicaban que el país necesitaba un nuevo cambio político.

La violencia estaba a la orden del día, sobre todo cuando había asuntos de trabajo por medio. Numerosos eran los conflictos entre patronos y obreros a la hora de regular las condiciones de trabajo en el campo. Había delitos contra la propiedad, sobre todo de bellotas, en una tierra pródiga en este fruto. La posibilidad de la venta y su uso para paliar el hambre hicieron de ella uno de los alimentos más codiciados.

Tampoco los calamonteños se libraban de la lacra del hambre y en muchas ocasiones aparecen juicios por la sustracción de bellotas, leña y cereales.

Los asesinatos y las lesiones ocasionados por riñas, reyertas y ajustes de cuentas tampoco estaban ausentes en la sociedad española.

La tenencia ilícita de armas y los delitos por desórdenes públicos fueron otro lastre en la sociedad, y es que los ánimos estaban muy alterados y el paro y el hambre fustigaban a los más pobres de manera fulminante.

Incidir curiosamente que el alcohol también tuvo su parte de culpa. Los hombres cuando iban a la taberna o al casino, lugares éstos de reunión y mentideros de los vecinos, a veces se pasaban con el vino aguado y comenzaban a lanzar improperios contra aquellos que se significaban con el lado contrario. En ocasiones estas disputas verbales terminaban en la calle, con heridos y denuncias ante la fuerza de orden público pertinente.

Entre tanto, en Madrid, el presidente de la República nombró presidente del gobierno a Portela Valladares y le encomendó la necesaria y urgente celebración de elecciones.

Para el buen desarrollo de la campaña electoral el Gobierno suprimió la censura de la prensa, establecida por el anterior presidente, a la vez que levantó el Estado de Alarma que se había mantenido en España tras la Revolución de octubre del 34.

El censo electoral en la provincia alcanzaba los 409 878 votantes de los cuales votó un 75,5 % del total, con una abstención del 24,5 %: pero el imprevisible resultado de estas elecciones pesó mucho sobre un amplio sector de la opinión pública. Las opciones de derecha pedían que aquellos que se habían abstenido dieran la cara. Les culpaban así de que con su "cobardía" al no ir a votar habían permitido que la izquierda ganara, pues creían que una gran parte de ese 24,5 % era de derechas.

Los resultados de estas elecciones en Calamonte son sorprendentes si tenemos en cuenta, tanto los emanados de las elecciones a nivel local como a nivel nacional. Si en el ámbito local, como se explica más abajo, ganan rotundamente los partidarios del Frente Popular, no ocurre lo mismo cuando los calamonteños y calamonteñas votaron a los candidatos a diputados a Cortes por la provincia de Badajoz.

Según los datos extraídos del B.O.P.B. publicados el 26 de febrero y correspondientes a las elecciones de febrero de 1936, resulta inaudito que de las cuatro secciones electorales que había en el pueblo sólo una se decantó por los candidatos de izquierda y fueron más de la mitad de los votantes de dicha Sección. Esto ocurre en la Sección1.ª del distrito2.º.

En las otras tres Secciones ocurre algo altamente curioso. Los calamonteños se decantaron en amplia mayoría por candidatos que luego no consiguieron representar a la provincia de Badajoz en las Cortes. Así resulta que los candidatos más votados en el pueblo resultaron ser los conservadores Antonio del Solar y Taboada, Francisco de Asís S. Miranda, Luis Hermida Villelga, Francisco L. de Ayala y de la Vera, Antonio María F. Domínguez, etc. todos ellos, como hemos dicho conservadores, bien de la opción de centro y radicales.

Manuel Azaña es nombrado Presidente del Gobierno el 19 de febrero de 1936, y Alcalá Zamora es destituido como Presidente de la República en abril de ese mismo año.

En cuanto a las elecciones en Calamonte, sale elegido Felipe Álvarez Barrena como alcalde. Junto a él estarían algunos de los que ya pertenecieron al primer Gobierno local de la II República, si exceptuamos a Lucio Fernández Tobías.

Estaban de concejales Hilario Mateos González, Miguel Mateos Morcillo, Antonio Chacón Barrena, José Carvajal Morcillo, Julián Mateos García, Ceferino López Barrena, Federico Galán Caballero y Antonio Guerrero Barrena.

Cabe reseñar que a Calamonte le correspondían 9 concejales según la nueva ley electoral que otorgaba este número a aquellos núcleos poblacionales de entre 2501 y 5000 habitantes.

No sabemos exactamente qué censo electoral había en la localidad ante las últimas elecciones democráticas en mucho tiempo. Los únicos datos de que disponemos aproximados es que, a principios de los años 1930, había alrededor de 3400 habitantes y a comienzo de los años 1940 en torno a unos 3800.

Por otro lado, en Calamonte, el presidente de la Junta Local de la Falange Española y de la J.O.N.S., sería presuntamente uno de los principales actores de la represión local, al formar parte de la Comisión Gestora y posteriormente ser alcalde del ayuntamiento, siendo uno de los mayores precursores de la violencia y muerte en el pueblo.

Economía

Calamonte es una localidad con una importante actividad empresarial, la cual se ha visto fomentada con la reciente construcción de un nuevo y moderno polígono industrial.

El análisis de la economía en atención a los sectores primario, secundario y terciario es:

Sector primario

La agricultura uno de los pilares de la economía de Calamonte.

Hay tierras de secano dedicadas al cultivo de cereales, vid y olivo, y tierras de regadío dedicadas al cultivo de maíz, tomate y frutales.

Parte de la producción agrícola que es vendida y transformada en la localidad proviene de lugareños que tienen terrenos en la zona de Tierra de Barros, debido a la poca superficie que tiene esta localidad.

La actividad ganadera es muy escasa, si bien hay algunas unidades ganaderas de ovinos, seguidas de las de caprinos, y a gran distancia de porcino

Sector secundario

Tiene una importante presencia en la localidad

Industria: existe en la localidad actividad industrial, siendo de gran importancia la producción vinícola. Construcción: existen diversas empresas dedicadas a la albañilería, trabajos en yeso demoliciones y derribos e instalaciones en general.

Actualmente se está desarrollando en la localidad un Programa de Escuela Taller, donde se forma a futuros profesionales de la albañilería y el encofrado. Es de esperar que aparezcan nuevas empresas de construcción y alguna que se dedique al encofrado

Sector terciario

Es el otro pilar de la economía.

Comercio: existe el comercio, tanto al por mayor como al por menor, aunque es mayor el número de comercios al por menor. Cafés, bares y restauración: hay una oferta variada y de calidad. Transporte: existen empresas dedicadas al transporte de mercancías. Reparaciones: talleres para reparaciones de distinta índole, siendo mayoritaria la de vehículos. Guarderías privadas. Servicios financieros: tanto banca como cajas de ahorros. Servicios técnicos de diversa índole.

Servicios