La hinchada del Club Atlético San Lorenzo de Almagro es el grupo de seguidores que posee dicha institución deportiva de Argentina. A la hinchada en conjunto se la suele denominar La Gloriosa Butteler debido a que solían festejar las victorias de su equipo en la Plaza Enrique Santos Discépolo, ubicada en el barrio Azucena Butteler, a pocas cuadras del Gasómetro (antiguo estadio del club). Las encuestas suelen situar a San Lorenzo como el cuarto o quinto club con más hinchas en toda Argentina.Encuesta Gran DT. en Clarín.Imagen del diario en formato papel.(Consultado en 2008) Polarización: Boca y River son los dueños de la pelota en La Nación.

San Lorenzo es el club que tuvo la primera barra brava argentina, conocida como La Barra de la Goma, en 1927. También fue la primera hinchada en posicionarse detrás del arco en 1959. A lo largo de las décadas, la hinchada de San Lorenzo se caracterizó por su pasión, su fidelidad en los malos momentos y su capacidad de movilización, con episodios emblemáticos como el descenso a la segunda división en 1981, donde la hinchada continuó apoyando al equipo con récords de asistencia y recaudación, y la creación de cánticos icónicos como "Cuervo, mi buen amigo".

San Lorenzo se sitúa tercero en la cantidad de entradas vendidas en la historia del fútbol argentino, solo detrás de Boca y River.

La hinchada de San Lorenzo es reconocida por los medios, hinchas y jugadores por su creatividad en la invención de cánticos que se han vuelto populares en el fútbol argentino y mundial. Entre ellos se destacan clásicos como: Cuervo, mi buen amigo; Olé Olé Olá; Vengo del barrio de Boedo; y más modernos tales como la adaptación del tema Despacito de Luis Fonsi,[https://www.clarin.com/deportes/futbol-internacional/argentina-hincha-deportivo-coruna-versiono-hit-hizo-viral_0_H1K5z2Lhe.html que generó gran entusiasmo en las gradas y fue elogiado por el propio cantante, o Civilización de Los Piojos, entre tantísimos otros.

La hinchada de San Lorenzo es popularmente conocida por todo el ecosistema fútbol como "la más ingeniosa", tal como dijo Diego Armando Maradona entre muchos otros periodistas, jugadores e incluso hinchas de otro clubes.

También suelen ser comunes los apodos Escuela de tablones o La más fiel para referirse a la hinchada de San Lorenzo.

Historia miniatura|250px|Hinchas de San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro miniatura|250px|Hinchada de San Lorenzo en el clásico contra Racing Club

1927: La primera Barra Brava En 1927 se forma la Barra de la Goma, la primera barra brava argentina. Se trataba de un grupo de simpatizantes del ciclón que se reunían en el café «Dante» que se encontraban en un sector techado del estadio El Gasómetro y se encargaban de alentar al equipo. Fueron los primeros en promover la idiosincrasia de los barras bravas actuales. Surgió como un grupo organizado que defendía a los jugadores de San Lorenzo, puesto a que en esa época el club se encontraba peleando el campeonato y eran agredidos por hinchas de Boca y de Huracán. Armaban sus propias cachiporras de goma para arrebatar contra todas las hinchadas contrarias.

1946: La invasión del campo En 1946, San Lorenzo de Almagro se consagra campeón ante Newell's Old Boys, en el partido más corto del fútbol argentino, y las hinchadas de ambos equipos invaden el campo de juego para pegar al árbitro (para esa época, era un hecho inaudito).

1959: La hinchada atrás del arco En 1958, el club crea las pleteas «Bodas de Oro» atrás del arco. Un año después por primera vez una hinchada de fútbol se posiciona detrás del arco, en una pequeña tribuna. Es por ello que se la conoció como la Banda de la Tribuna Chica.

1968: La no venta del Lobo Fischer En 1968, más de 500 hinchas le dieron vuelta el auto al presidente del club para impedir la venta del Lobo Fischer a River.

1973: Huracán no festeja en Boedo En 1973, Huracán -clásico rival del ciclón-, tras consagrarse campeón del Torneo Metropolitano, debía jugar su último partido contra San Lorenzo en el Gasómetro, pero los hinchas de San Lorenzo no querían que el rival diera la vuelta olímpica en su cancha como los cuervos habían hecho el año anterior. Para evitarlo, un grupo de ellos levantó césped y escondió un arco, simulando que el estadio estaba dañado, lo que obligó a que el partido se jugara en cancha neutral (Vélez). Aunque Huracán ganó el título, lo celebró fuera del Gasómetro, mientras que San Lorenzo, con su ingenio, frustró la posibilidad de que su eterno rival festejara en su estadio.

1970s: El Gráfico y los cánticos En la década de 1970, la revista El Gráfico dispuso una sección llamada "cantos" dedicada a las canciones del Ciclón. En aquella época, la hinchada azulgrana comenzó a complejizar los cánticos de cancha a partir de la elaboración de canciones largas con ritmos de canciones de la música popular de época, inaugurando una tradición que hasta el día de hoy se mantiene vigente y de la que el ciclón sigue siendo el mayor exponente. En esta misma década, la hinchada azulgrana comenzó a innovar también en las tribunas incorporando ropas y accesorios propios del carnaval. Esto se debió a la estrecha relación de la barra de aquel entonces con la murga del barrio, que ensayaba en el club y, como gesto de reciprocidad, les prestaba dichas prendas para que las usaran los días de partido.

1977: El Viejo Gasómetro y las Madres de Plaza de Mayo En 1977, el 20 de junio, el Gasómetro es sede de la primera aparición pública de Madres de Plaza de Mayo, en plena dictadura militar.

1982: El fenómeno social En 1981 se da un hecho inaudito en la historia del fútbol argentino, desciende uno de los considerados cinco equipos grandes a la segunda división: San Lorenzo. Años atrás (1979), el club había sufrido el golpe más duro de su historia: la pérdida del histórico y emblametico estadio conocido popularmente como El Gasómetro, que supo ser el más grande del país durante años y epicentro de incontables eventos deportivos y culturales, sede de la selección nacional, del primer partido televisado, recitales, peleas de box, etc. La gente del ciclón, con el descenso consumado tras el 3-1 en contra y faltando algunos minutos para el pitazo final comienza a entonar una canción inventada en ese mismo moemento "Ciclón, ciclón / Es solamente un año / Te vamos a seguir / A donde quieras ir".

En 1982 San Lorenzo se transformó en la protagonista de una gesta histórica a partir de batir incontables récords en recaudaciones en su paso por la segunda división, llenando los estadios más grandes del país y transformándose en un fenómeno social.

El Ciclón, en la B, vendió más boletos que cualquier equipo de la A en ese mismo año. Fue el club con mayor recaudación de la temporada. Es más, si sumamos las localidades vendidas de los dos campeones de la Primera en 1982 (Ferro y Estudiantes) no superanal campeón de la B, San Lorenzo. San Lorenzo en un partido contra Deportivo Español recaudo $ 2.389.175.000, casi exactamente lo mismo que los $2.486.027.00 recaudados sumando todos los partidos de la "A" de esa fecha. San Lorenzo mantiene el récord de mayor asistencia de personas a un partido local, justamente en la sexta fecha del campeonato de segunda división vs. Tigre, jugando en el Monumental el 13 de marzo de ese mismo año. Alrededor de unas 75.000 personas vieron el partido en el estadio, transformándose esa cifra, es la mayor asistencia de público a un estadio en Argentina detrás de la final de Mundial de 1978 entre Argentina y Holanda (78 000) y la final de Copa Libertadores de América 1986 entre River Plate y el América de Cali (81 000).

Fue en aquellos años donde la hinchada del ciclón inventó el histórico cántico de "Cuervo, mi buen amigo", a partir de la música de una publicidad de la dictadura militar argentina de aquel tiempo. Cántico que, como tantos otros de autoría azulgrana, hicieron propios todos los equipos del fútbol argentino y muchos otros del mundo.

1985: Los hinchas y la compra de Chilavert En 1985, San Lorenzo estaba atravesando una profunda crisis económica e institucional, lo que hacía imposible abonar el pase definitivo de Luis Chilavert, quien había llegado a préstamo desde Paraguay y se había convertido en figura de los camboyanos -un equipo recordado porque pese a no cobrar y ni siquiera contar con agua caliente para bañarse se entregaban hasta el final en cada partido-. Sin embargo, la hinchada del Ciclón decidió tomar cartas en el asunto de una manera única en la historia del fútbol argentino: organizaron una colecta para juntar los 127.000 dólares que costaba el pase del arquero. En un gesto de inmenso apoyo, se vendían bonos a 1 Austral en las tribunas, y gracias a esa iniciativa, la hinchada logró reunir el dinero necesario para hacer realidad la compra del arquero.

1988: La Gloriosa Butteler En 1988, se iza la primera bandera de La Gloriosa Butteler. De esta manera, se oficializa el nombre de la barra brava del club.

1993: Los hinchas y la construcción del Nuevo Gasómetro En 1993 se inaugura el estadio Pedro Bidegain, segunda cancha del club, luego de 14 años sin estadio propio. La construcción fue posible gracias al aporte de sus hinchas, que durante años pagaron el doble del valor de una entrada ordinaria en razón de bonos y contribuciones con tal fin.

1995: El primer banderazo Este hito tuvo lugar el miércoles previo al final del campeonato Clausura 1995. El fin de semana el ciclón enfrentaba por la última fecha a Rosario Central, donde tenía posibilidades de campeonar luego de 21 años si lograba vencer al canalla y Gimnasia era derrotado en La Plata. Hasta ese momento, el concepto de "banderazo" no existía como una herramienta de apoyo masivo y organizado en el fútbol argentino. La hinchada azulgrana decidió movilizarse en masa para respaldar al plantel durante un entrenamiento el día miércoles previo al match, marcando un antes y un después en la cultura del fútbol argentino.

Este movimiento introdujo la idea de que la gente podía autoconvocarse fuera de los días de partido para generar un impacto emocional y psicológico positivo en los jugadores. Así, San Lorenzo estableció un estándar de apoyo que luego fue adoptado por todas las hinchadas del país en las previas de partidos trascendentales, ya sean clásicos, definiciones de torneo o duelos clave por la permanencia.

1995: La caravana a Rosario En 1995 una caravana de 30.000 cuervos va hasta Rosario en condición de visitante, convocados por Héctor «Bambino» Veira. La arenga del exfutbolista es considerada por algunos medios de comunicación como la mejor arenga hacia una hinchada. Después de 21 años, San Lorenzo vuelve a gritar campeón.

1995: La peregrinación a Lujan En 1995 también, y luego del desahogo tras 21 años de sequía, más de 15.000 cuervos caminaron 60 km en la famosa peregrinación anual a Lujan para agredecerle la virgencita por el título obtenido, a pesar de las intensas lluvias de aquel día.

1995: El primer mosaico en Argentina Durante una gira europea, en agosto de 1995, San Lorenzo venció 4 a 1 al Feyenoord en el Camp Nou. En aquel encuentro, los cuervos presentes se ubicaron —de forma fortuita— en el sector que ocupaba tradicionalmente la Penya Almogàvers, la facción de animación más activa de la parcialidad del Barcelona, encargada de las banderas, los bombos y el cotillón. Más adelante, se enfrentarían el Barcelona y San Lorenzo, y al final de dicho encuentro integrantes de la barra local se acercaron a los hinchas del Ciclón para felicitarlos y, sorprendidos por su presencia estando tan lejos de casa para un partido amistoso, los invitaron a recorrer las instalaciones del club.