Narración fue el nombre de una revista literaria peruana fundada y dirigida por los escritores Oswaldo Reynoso y Miguel Gutiérrez, que se publicó irregularmente entre 1966 y 1974, y del grupo que se formó en torno a esta publicación, el cual funcionó entre 1965 y 1981.

Concebida en la tradición de Amauta, la emblemática revista de José Carlos Mariátegui, Narración se presentó como una publicación que funcionaba como órgano de difusión de nuevas voces en la narrativa peruana, a la vez que un espacio de discusión crítica y política desde una perspectiva abiertamente marxista, poniendo en tensión la problemática de las relaciones entre literatura, sociedad y compromiso político. En su época de mayor actividad (1971 - 1976) llegó a aglutinar a un importante grupo de jóvenes autores que destacarían en los años siguientes.Miguel Gutiérrez Correa, “Sobre el grupo Narración”, en Karl Kohut; José Morales Saravia; Sonia V. Rose (ed.), Literatura peruana hoy. Crisis y creación, Iberoamericana, Madrid, 1998. pp. 47-57. Incluido en Miguel Gutiérrez, La cabeza y los pies de la dialéctica, Derrama Magisterial, Lima, 2011, pp. 379-398, con el título “Pequeña crónica sobre el Grupo Narración”.Roberto Reyes Tarazona, (2018) Narración: cincuenta y dos años después Pacarina del Sur, año 10, núm. 37, octubre-diciembre, 2018. ISSN: 2007-2309. Consultado el 4.5.2023Roberto Reyes Tarazona y el Grupo Narración Libros peruanos, acceso el 19.5.2023

A pesar de que en su momento tuvo un alcance limitado y pasó casi inadvertida por la crítica y los medios oficiales, tras finalizar su publicación comenzó a ser revalorada, y en la actualidad se la considera una de las publicaciones literarias más importantes del Perú en los años setenta, teniendo influencia decisiva en la literatura posterior.Mario Suárez Simich, “1980- 2005, el auge de la nueva narrativa peruana. Perú: una novela con narradores” Educación, (11), 80–84. Consultado el 19.5.2023Mario Suárez Simich, Narrativa histórica: el Grupo Narración acceso el 19.5.2023

Historia

Contexto y antecedentes (1963 - 1965)

La década de 1960 en América Latina estuvo marcada por un alto grado de conflictividad política, con la proliferación de dictaduras militares o democracias semiilegales, en las que los partidos políticos opositores se encontraban proscritos o carecían de representación real, llevando a muchos a optar por el camino de la lucha armada, guiados por el ejemplo de la Revolución cubana. Al mismo tiempo, acontecimientos internacionales como la descolonización de África o la Revolución Cultural China llevaron a que se plantee un debate en torno a las formas de compromiso que debían asumir los escritores e intelectuales, así como su rol en el proceso revolucionario, siendo el filósofo francés Jean-Paul Sartre el modelo del intelectual comprometido de la época.

En el caso del Perú, este clima de intensa movilización contrastaba con la falta de publicaciones literarias que fungieran como espacios de discusión política, ya sea mediante la presentación de algún proyecto colectivo, o al menos mediante la adhesión a los sectores populares, falta que se hacía más notoria si se la comparaba con los numerosos grupos y publicaciones surgidos en el período vanguardista, los cuales abogaban por la renovación artística y literaria a la vez que adherían a posturas que iban desde el indigenismo hasta el marxismo, como el Grupo Resurgimiento (Cusco), el Boletín Titicaca (Puno), el grupo Colónida (Lima), el Grupo Norte (Trujillo), el Grupo Aquelarre (Arequipa) y sobre todo Amauta. La censura impuesta durante la dictadura del general Odría había dado como resultado que los autores de la Generación del 50 no se nuclearan en torno a ningún grupo u órgano de expresión propio, difundiendo sus obras de forma individual o en publicaciones como Letras peruanas, La literatura peruana, Cuadernos de composición o Literatura, revistas cuyo único propósito era la divulgación de textos y ocasionalmente de discusión crítica, pero sin ninguna elaboración programática.Carlos Manuel Arámbulo López, Vigencia de la poética de las Crónicas del Grupo Narración Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Facultad de Letras y Ciencias Humanas, tesis para optar por el título profesional de Licenciado en Literatura, Lima, 2016. Consultado el 8.5.2023

Es en este contexto que una noche de 1963 en que se encontraban reunidos en el bar El Palermo, Oswaldo Reynoso les propuso a Eleodoro Vargas Vicuña, Antonio Gálvez Ronceros y Miguel Gutiérrez la idea de crear una revista dedicada a la difusión de la nueva narrativa y al debate ideológico, propuesta que fue acogida con entusiasmo. Por diversos motivos, el proyecto quedó aparcado durante dos años, hasta que el inicio de las acciones armadas del MIR y el ELN en 1965 convencieron al grupo de la urgencia del lanzamiento de la revista. Para ese momento se había producido la deserción de Gálvez Ronceros, pero en su lugar ingresó Vilma Aguilar, una profesora, escritora y cantante con la que Gutiérrez contrajo matrimonio ese mismo año y que desde su rol de diagramadora terminaría teniendo un rol fundamental en la organización. En un principio la revista se iba a llamar Agua, en homenaje al libro homónimo de José María Arguedas, pero el propio escritor les aconsejó que no era conveniente aludir a un autor que se hallaba en plena producción. Tras un largo debate, se decidió bautizar al grupo y la revista como Narración, «nombre si se quiere neutro u opaco, pero que definía con precisión los alcances y límites de nuestra actividad creativa».Miguel Gutiérrez: el tiempo es un antólogo cruel Lee por gusto, 19.7.2016. Acceso 4.5.2023

Primer número (1966)

A pesar de contar con un grupo ya conformado y con la determinación de concretar el proyecto, el primer número de Narración recién vio la luz en noviembre de 1966. Subtitulada como Revista literaria peruana, esta edición correspondió a lo que Gutiérrez llamó la «primera etapa» del Grupo, cuyo mayor mérito residió en servir como presentación programática y sentar las bases de la estructura de la revista, que no varió demasiado en las ediciones siguientes. Una de las características más distintivas en este sentido fue el hecho de que no figure ningún director, subdirector ni ningún otro cargo directivo en la página de créditos, pues se había decidido que no hubiera una jerarquía entre los miembros o colaboradores, decisión enfatizada al presentar a los integrantes de mayor edad (Vargas Vicuña, Reynoso, Gálvez Ronceros) junto con los más jóvenes.

Los textos incluidos en este número también fueron representativos de la toma de posición del Grupo. Además de una sección de narrativa que presentaba cinco relatos y dos adelantos de novelas, “Los Kantús” de Reynoso y “Perfil del traidor” de Gutiérrez (posteriormente abandonadas), se incluyeron reseñas de dos obras recién publicadas, La casa verde de Mario Vargas Llosa, a cargo de Gutiérrez;Miguel Gutiérrez, “Mito y aventura en La casa verde”, en Narración, n° 1, Lima, noviembre de 1966, pp. 28-30. Incluido en El pacto con el Diablo. Ensayos 1966 - 2007, Editorial San Marcos, Lima, 2007, pp. 264-271. y Las islas blancas de Julio Ortega, a cargo de Juan Morillo, así como tres reseñas sin firma de obras aparecidas en años anteriores (El siglo de las luces de Alejo Carpentier, Gracias por el fuego de Mario Benedetti y Cantar de ciegos de Carlos Fuentes). También se incluyeron “Seis preguntas dirigidas a los críticos”, enviadas a Alberto Escobar, Wáshington Delgado, Julio Ortega, Alfonso La Torre y José Miguel Oviedo, siendo este último el único que no respondió.Maynor Freyre, Breve repaso del Grupo Narración Puro Tocuen, septiembre 2007, consultado el 10.5.2023

En el rubro más polémico, se incluyeron artículos y ensayos en los cuales se abordaban temas de actualidad política y cultural, desde eventos de interés local, como la inauguración de la Primera Convención Nacional de Escritores Jóvenes del Perú y la Galería Cultura y Libertad, hasta polémicas y acontecimientos de nivel internacional, como el debate en torno a la revista Mundo Nuevo del crítico uruguayo Emir Rodríguez Monegal (acusada por el gobierno cubano de ser financiada por la CIA y de actuar como contrapeso de la revista Casa de las Américas), la guerra de Vietnam y la Revolución Cultural China. Adicionalmente, se incluyeron documentos y declaraciones de terceros con fines de divulgación y debate, como “Expresión y forma” de Lucien Goldmann y las “Intervenciones en el Foro de Yenán sobre arte y literatura” de Mao Zedong,Mao Zedong, “Intervenciones en el Foro de Yenán sobre arte y literatura” Obras escogidas de Mao Zedong, tomo III, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín, 1972, pp. 67 - 98. Alojado en Marxist Internet Archive, consultado el 10.5.2023 así como como una “Carta abierta a Pablo Neruda”, escrita por el gobierno cubano en ocasión de una visita del poeta chileno a Estados Unidos en el marco de un congreso del PEN Club.Carta abierta a Pablo Neruda Casa de las Américas. La Habana, Empresa Consolidada de artes gráficas, número 38, septiembre-octubre, 1966, pp. 131-135. Alojada en el sitio dedicado a Neruda por la Universidad de Chile, consultada el 5.5.2023 Cerraba el número una retrospectiva de “Quince años de narración en el Perú”, en donde hacen un enjuiciamiento de algunos autores que en principio reconocen como precursores (Alegría, Arguedas) pero cuyas tentativas califican de intuitivas.Antonio Rengifo Balarezo, Miguel Gutiérrez, literato mariateguista Aníbal Meza Borja (comp.), Miguel Gutiérrez (1940-2016). Libro de homenaje. Universidad Ricardo Palma, Lima, 2020

Tras la publicación del primer número, el Grupo se dispersó debido a que la mayoría de sus miembros fue a trabajar a universidades de provincia, clausurando de esta manera la primera etapa de la revista.

Segundo número (1971)

El segundo número de Narración se publicó en julio de 1971, casi cinco años después de su antecesor. Su aparición significó el comienzo de la segunda etapa del Grupo, durante la cual se consolidó la propuesta literaria e ideológica que promovían sus integrantes. Dirigida por Miguel Gutiérrez, esta edición exhibió una mayor predominancia del elemento político-ideológico en relación con la de 1966, lo cual se pudo percibir en el cambio del subtítulo de la revista, Revista literaria y de opinión. Este cambio estuvo determinado por la instauración de la dictadura militar del general Juan Velasco Alvarado, quien desarrolló un ambicioso programa de reformas de corte nacionalista y distribucionista que le concitó el apoyo de varios intelectuales y militantes izquierdistas, los cuales en algunos casos llegaron a integrarse como funcionarios del gobierno, como el aprista Carlos Delgado y el exlíder del ELN, Héctor Béjar. Contrastando con estas posiciones, el Grupo Narración mantuvo en todo momento una intransigente oposición al régimen velasquista, al que acusaban de adoptar imágenes y actitudes populistas para ocultar su carácter reaccionario.