La Danza de los Dragones es una guerra civil ficticia que tiene lugar dos siglos antes de los hechos que se narran en las novelas de Canción de hielo y fuego del escritor estadounidense George R. R. Martin, basado en la Anarquía inglesa, donde Matilde de Inglaterra se disputó el trono inglés con su primo Esteban de blois. La guerra fue el enfrentamiento por el Trono de Hierro del Rey Aegon II Targaryen y su media hermana la princesa Rhaenyra Targaryen dividiendo la Casa Targaryen en dos bandos: Los «Negros» y los «Verdes», partidarios respectivos de los príncipes. Cuando la primera esposa del rey Viserys I Targaryen murió dando a luz, el decidió proclamar heredera a su primogénita Rhaenyra. Tras tener hijos con su segunda esposa, Alicent Hightower, el rey mantuvo a Rhaenyra como su heredera, aunque ya tuviese un hijo varón, Aegon II.

Cuando Viserys murió, los Verdes proclaman a Aegon II como rey, destituyendo a la princesa. La guerra comenzó simplemente con acuerdos y pactos, pero tras la muerte del príncipe Lucerys Velaryon, hijo de Rhaenyra, por parte de su también medio hermano Aemond Targaryen, la guerra de cuervo terminó e inicio la guerra de «fuego y sangre». Rhaenyra logró sentarse en el Trono de Hierro tras tomar Desembarco del Rey y hacer escapar a Aegon, pero su desconfianza y perdidas la inestabilizarón trayendo caos en su corto reinado. En su guerra, ambos bandos perdieron a su comandantes: Daemon Targaryen por parte de los negros, y Aemond por parte de los verdes; trayéndoles sus inevitables caídas. Tras la caída de Pozo Dragon, la reina y su hijo mayor con vida huyeron a Rocadragon, donde Aegon la esperaba, ejecutándola con su dragón. A su regreso a Desembarco del Rey, Aegon II decretó que Rhaenyra nunca fue reina, por lo que en todos los registros y crónicas se refieren a ella como "princesa"

Aunque parecía que Aegon había ganado la guerra, los partidarios de la reina siguieron luchando tras su muerte, ahorra en derecho de su hijo Aegon. Los negros lograron predominar ante las fuerzas del rey, quien fue traicionado por sus antiguos aliados, siendo envenenado a muerte. Tras ello, el hijo de Rhaenyra fue proclamado como el rey Aegon III, terminando con la guerra. El enfrentamiento supuso la ruina de la Casa Targaryen, haciéndoles perder a su mayor arma, los dragones, que pudo haberlos salvado de ser destruidos por Robert Baratheon décadas después. La guerra se encuentra detallada lo más parcial en el libro Fuego y sangre y adaptada en acción en vivo en la serie de HBO, La casa del dragón.

Antecedentes

Tras la Guerra de la Conquista de Aegon el Conquistador, la Casa Targaryen se hizo con el control de Poniente desde su base en Desembarco del Rey. Durante medio siglo, los Targaryen mantuvieron un control más o menos estable de los reinos, sobre todo gracias al poder de sus dragones.

Bajo el reinado de Jaehaerys I el Conciliador, los reinos conocieron un período de paz y prosperidad como nunca se había recordado basado en las eficaces políticas de Jaehaerys. El único problema que había surgido durante su gobierno fue la cuestión sucesoria. En una decisión no exenta de polémica, Jaehaerys decidió anteponer a su descendencia masculina sobre la femenina. Sin embargo, sus dos primeros hijos varones, declarados por Jaehaerys como sus sucesores, fallecieron estando él en vida. En el año 101 DC, el rey Jaehaerys convocó un Gran Consejo donde los principales señores de Poniente decidirían el sucesor al Trono de Hierro: esta se considera la semilla que terminaría germinando en la Danza de los Dragones.

Los dos principales candidatos al Trono de Hierro eran sus nietos Viserys y Laenor Velaryon. El primero era el favorito, pero el segundo contaba con el respaldo de la poderosa Casa Velaryon de Lord Corlys Velaryon. Finalmente, se decidió mantener la política seguida por Jaehaerys de que prevalezca la línea masculina sobre la femenina y Viserys fue proclamado «Príncipe de Rocadragón» y, a la muerte de Jaehaerys I, heredó el Trono de Hierro. Viserys demostró ser un rey eficiente que siguió las políticas de su padre, bajo cuyo reinado la Casa Targaryen llegó a su apogeo.

Viserys había contraído matrimonio con Aemma Arryn, quien solo llegó a proporcionarle una hija, Rhaenyra Targaryen, a quien Viserys proclamó su heredera. El rey contrajo un segundo matrimonio con Lady Alicent Hightower, hija de su Mano del Rey, quien le proporcionaría tres hijos varones: Aegon, Aemond y Daeron, sin embargo, el rey no varió su política y mantuvo su idea de que Rhaenyra siguiese siendo su heredera, rompiendo la línea seguida por Jaehaerys y el Gran Consejo.

Los dos bandos enfrentados

Pese a que Viserys nunca varió su plan de que Rhaenyra heredase el trono a su muerte, no fueron pocos los que creían que su sucesor debía de ser su primogénito con Alicent, Aegon. Debido a ello, la corte se dividió en dos bandos, los que apoyaban la idea del rey de que Rhaenyra fuese su heredera, denominados los «Negros», y los que respaldaban a los Hightower para que fuese Aegon quien lo sucediese, los «Verdes».

Rhaenyra, a su vez, se casó con Laenor Velaryon, teniendo tres hijos: Jacaerys, Lucerys y Joffrey que, sin embargo, no poseían los rasgos valyrios típicos de los Targaryen, sino más vulgares; este hecho, sumado a la supuesta homosexualidad de Laenor, causaron que muchos atribuyeran la paternidad de los niños a Ser Harwin Strong, la espada juramentada de Rhaenyra, rumores sostenidos, sobre todo, por los «Verdes». Al morir Laenor, Rhaenyra no tardó en contraer matrimonio de nuevo con su tío, Daemon Targaryen. Daemon y Viserys mantuvieron una constante relación de amor-odio, sobre todo cuando Daemon perdió su posición como heredero de Viserys tras el nacimiento de Rhaenyra. Juntos tendrían otros dos hijos: Aegon y Viserys.

El rey trató de hacer todo lo posible para evitar tensiones dentro de su familia a la vez que instruía a Rhaenyra en sus labores de Princesa de Rocadragón. Intentó criar a sus hijos con Alicent junto con los de Rhaenyra, sin embargo, la división se hizo cada vez más difícil de disimular. El clímax a esta enemistad llegó cuando Lucerys, tratando de defender a su hermano pequeño, Joffrey, arrebató un ojo a Aemond tras una pelea. Alicent demandó que Lucerys perdiera otro ojo igualmente, mientras que Rhaenyra exigió que Aemond fuera castigado por atacar a un príncipe; el rey prefirió ignorar lo sucedido y no tomó medidas en ningún aspecto.

Danza de los Dragones

El Consejo Verde

A la muerte de Viserys, el Consejo Privado se reunió para decidir al sucesor. Ser Otto Hightower, la Mano del Rey, argumentó que si Rhaenyra ascendía al trono, Daemon sería el auténtico rey y no perdonaría a aquellos que se opusiesen a Rhaenyra. Tyland Lannister, Consejero Naval, afirmó que los juramentos de lealtad hechos a Rhaenyra no habían sido realizados por ellos mismos, de manera que carecían de validez al prevalecer el varón sobre la mujer en términos de herencia. El Consejo Privado, compuesto por Otto Hightower, Tyland Lannister, Criston Cole —Lord Comandante de la Guardia Real—, Larys Strong —Consejero de los Rumores—, Jasper Wylde —Consejero de Edictos— y la reina viuda Alicent Hightower, decidieron conjurarse para asegurarse de que fuera Aegon el sucesor de Viserys. La primera víctima de esta conjura fue Lord Lyman Beesbury, Consejero de la Moneda, asesinado por Ser Criston Cole al ser el único miembro del Consejo que se oponía a la conspiración contra Rhaenyra.

Decididos a retrasar el anuncio de la muerte del rey el máximo tiempo posible, su muerte fue ocultada mientras se dedicaban a apresar o eliminar a cualquier partidario de Rhaenyra en la capital —esta se hallaba en Rocadragón a punto de dar a luz, de manera que se encontraba incapacitada—. Poco después, Aegon fue proclamado «Rey de los Siete Reinos» como «Aegon II».

Tras enterarse de que había sido traicionada, Rhaenyra se puso de parto prematuro y dio a luz a una niña que nació muerta. Rhaenyra juró vengarse y reunió a sus propios partidarios. Fue proclamada como «Reina de los Siete Reinos» en Rocadragón, su esposo Daemon como «Lord Protector», y su hijo mayor, Jacaerys Velaryon, como «Príncipe de Rocadragón» y su heredero. A partir de ahí se generaron dos bloques o «Consejos».

Estalla el conflicto

Cuando se producen ambas proclamaciones, los «Negros» poseían más dragones que sus adversarios, pero carecían de jinetes para montarlos, mientras que los «Verdes» controlaban las principales ciudades de Poniente —Desembarco del Rey, Antigua y Lannisport— y el tesoro real, al obtener el apoyo de las casas Lannister y Hightower.

Daemon era partidario de conseguir el apoyo de los grandes señores de los Siete Reinos antes de emprender ninguna acción militar, por ello, el príncipe Jacaerys Velaryon acudiría al Norte y al Valle de Arryn a ganarse las lealtades de los Stark y los Arryn para su causa, a la vez que Lucerys marcharía a ganarse el favor de Bastión de Tormentas. Allí, Lucerys se topó con Aemond, quien ya se había ganado la lealtad de Lord Borros Baratheon al comprometerse con una de sus hijas. Cuando se marchaba del bastión, Aemond, montado en su dragón Vhagar, no tuvo problemas en deshacerse de Lucerys y de su dragón Arrax.

Daemon Targaryen, que había sido comandante de los Capas Doradas de Desembarco del Rey, orquestó un plan para cobrarse venganza por la muerte de Lucerys. Dos asesinos, conocidos como «Sangre y Queso», se infiltraron en la Fortaleza Roja y confrontaron a la reina Helaena, la esposa de Aegon II, capturando a sus dos hijos, Jaehaerys y Maelor, exigiendo a la reina que escogiera quién debía morir. La reina Helaena escogió a Maelor, entonces ellos asesinaron al príncipe Jaehaerys.

Las muertes de Rhaenys y de Jacaerys

Furioso por el asesinato de su primogénito y heredero, y harto de la política diplomática y cautelosa de Otto Hightower, Aegon II lo destituye como Mano del Rey y nombra en su lugar a Ser Criston Cole. Este inició una política mucho más agresiva, decidiendo castigar a los señores de las Tierras de la Corona que habían decidido apoyar a Rhaenyra. Tras poner asedio a la Casa Staunton, hace aparición la princesa Rhaenys, montada en su dragón Meleys. Nada más aparecer, Aegon y Aemond surgieron montados en sus dragones Fuegosolar y Vhagar. Rhaenys no tenía ninguna posibilidad contra los dos dragones juntos y, en la batalla que se sucedió, la princesa Rhaenys y su dragón murieron en el enfrentamiento. Aegon y Fuegosolar también quedaron gravemente heridos; Fuegosolar quedó temporalmente incapacitado para volar y Aegon cayó en coma debido a las graves heridas sufridas. Su hermano Aemond asumió entonces la Regencia.

Para aplacar la furia de Lord Corlys Velaryon por la muerte de su esposa, el príncipe Jacaerys lo nombró Mano de la Reina.

Decidida a poner a sus hijos a salvo, Rhaenyra envió a su hijo Joffrey al Valle, mientras que sus hijos con Daemon, Aegon y Viserys, fueron enviados a Pentos custodiados por la flota Velaryon. Sin embargo, los «Verdes» consiguieron el apoyo del Reino de las Tres Hijas, la alianza formada por las Ciudades Libres de Lys, Myr y Tyrosh, cuya flota capturó a los príncipes Aegon y Viserys. El joven Aegon consiguió escapar en su dragón, aunque Viserys no tuvo tanta fortuna y permaneció cautivo el resto del conflicto.

Sabiendo que sus dragones, mientras no tuvieran jinetes, no serían útiles para su causa, el príncipe Jacaerys hizo un llamamiento, retando a todos aquellos que tuvieran sangre Targaryen para domar alguno de los dragones que permanecían en Rocadragón. Solamente cuatro personas consiguieron domar a algunos de ellos; Hugh Martillo, que logró domar a Vermithor; Ulf el Blanco, que domó a Ala de Plata; Addam Mares, que sometió a Bruma; y una muchacha llamada Ortigas, que domó a Ladrón de ovejas. Todos ellos recibirían el nombre de «Semillas de Dragón».