miniaturadeimagen|"Dama principal de Quito y su corte indígena", anónimo . Se puede ver la estratificación por castas en la Audiencia: 1. Española de Quito 2. Indiana de distinción (criolla) 3. Indígena bárbara 4. Nativa de Quito (mestiza) 5. Indígena viajera El mestizaje en Ecuador es un proceso de mezcla racial y expresión cultural que se desarrolló durante la Real Audiencia de Quito y que continuó en la época republicana. Empezó como la interpretación hispánica de la estratificación social medieval dentro de una monarquía católica castiza que se basaba en el castellano, las castas y la castidad. Después evolucionó hasta ser la expresión cultural del Ecuador como república democrática mestiza a través del lenguaje, el arte, la música y la literatura.
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Familia, nobleza y castidad En la monarquía española, el mestizaje empezó durante la conquista cuando se consideró los matrimonios entre españoles y nativos como una estrategia para entablar alianzas y lograr el control de las distintas tribus que existían ahí, así como también el imperio incaico. De esta forma empezaron las primeras uniones entre los conquistadores y las mujeres nativas. Al inicio, estas uniones fueron entre las élites. Es decir los conquistadores decidían tener hijos con la nobleza indígena. En el caso de Ecuador esto giró alrededor de la descendencia de Atahualpa y también la nobleza cañari.
Matrimonios iguales y los hijos nobles miniaturadeimagen|Pintura de Fray Jodoco Ricke por Antonio Astudillo, . La costumbre de entablar alianzas familiares a través de matrimonios era común en la época medieval en Europa y fue trasladada a América durante la colonia. El ejemplo más importante en Ecuador giró alrededor de los hijos de Atahualpa. En el imperio incaico la poligamia estaba permitida en los nobles (a quienes se les llamaba incas) por lo que Atahualpa siendo hijo de Huayna Capac tuvo muchos hijos y propiedades alrededor de lo que ahora es Ecuador. Las tierras en la región de Auqui, cerca del valle de Cumbayá y Tumbaco en Quito pertenecían a Atahualpa y de sus hijos los más destacados fueron Diego Lobato y Francisco de Atahualpa. Lobato es uno de los primeros mestizos de Ecuador y destacó mucho durante los primeros años de la Real Audiencia. Sus padres fueron Juan Lobato de Sosa e Isabel Yarucpalla. El primero fue un conquistador de extremadura que llegó a América junto a Francisco Pizarro y fue uno de los primeros habitantes de la Villa de Quito después de la fundación por Sebastián de Belalcázar, mientras que la segunda fue una de las mujeres de Atahualpa y era una "palla" es decir procedente de Cuzco al igual el último Inca. Diego Lobato durante su vida, fue un sacerdote mestizo, cronista (historiador de los primeros sucesos en la conquista), músico al ser el primer maestro de capilla, predicador en quichua. Por esta razón fue un puente que unía a tanto conquistadores como indígenas. Su rol durante los primeros años de fundación fue el de colaboracionista es decir, buscó mantener el orden en la Audiencia mediando cuando existían levantamientos de los nativos. Por su rol de sacerdote muestra el paso de la religión incaica, que según el Inca Garcilazo de la Vega, era monoteísta, a la Iglesia católica y a través de sus sermones en quichua buscaba difundir esta nueva religión entre los demás indígenas. Su posición como maestro de capilla en la Catedral Primada de Quito se debe a su preparación que demandó de los mejores recursos disponibles durante los primeros años en la Audiencia. Estudió teología junto a importantes criollos como Pedro Bedón y también formó parte del colegio de San Andrés donde tuvo como maestro a Jodoco Ricke, sacerdote franciscano de origen flamenco y de familia nobiliaria que llegó a la Audiencia durante los primeros años de conquista junto a Pedro de Alvarado. Ricke, al ser noble y educar a la nobleza indígena estaba continuando con la antigua costumbre medieval que se mantenía en Europa durante esa época. Sería en el colegio de San Andrés donde Diego Lobato aprendería música, así como otros indígenas aprenderían pintura, escultura e imagenería. En Lobato se une tanto el quichua, el castellano y el latín por su ascendencia indígena, española y su rol como sacerdote respectivamente, lo que unificaba ambos mundos, el europeo y americano. Por otro lado, Francisco de Atahualpa también recibió educación por parte de Ricke aunque no destacó tanto como Lobato. Su rol fue principalmente el de colaboracionista ante las sublevaciones iniciales de los indígenas. Sus restos, según su testamento fueron enterrados en el convento de San Francisco que empezaría a construir Ricke y alrededor del cual funcionaría la villa de Quito durante sus primeros años. Su nombre Francisco de Atahualpa está relacionado también con la fundación franciscana de San Francisco de Quito por la destacada participación de esta orden religiosa quien además de Ricke tuvo también a Pedro Gosseal como uno de los misioneros más importantes. La costumbre de nombrar los lugares fundados con dos componentes, el primero el nombre de algún santo que representa la Iglesia católica y la herencia española, así como con el segundo que normalmente se refiere a un lugar o pueblo indígena, simboliza el mestizaje como concepto fundamental en la fundación de las ciudades. Otros nobles indígenas que colaboraron con los españoles son los cañaris, sin embargo no existen mayores registros de hijos de nobleza cañari con conquistadores españoles que hayan destacado durante los primeros años de la fundación de las ciudades en el sur de la Audiencia.
Matrimonios desiguales y los hijos del viento miniaturadeimagen|Santa Mariana catequista de Joaquín Pinto Mientras que los matrimonios entre la nobleza eran comunes y la corona española reconoció a los indígenas durante la conquista como cualquier otra nación conquistada, distinguiendo entre la nobleza y el pueblo, y manteniendo trato deferente con el primer grupo, también existieron matrimonios desiguales. Conocidos como yugo desigual, es decir la unión de cónyuges de diferente casta, era común definir a estos matrimonios y su descendencia, con el nombre de matrimonio morganático o por la izquierda. Aunque la iglesia no hacía esta distinción, basándose más bien en la diferencia de creencias, políticamente si tuvo relevancia. Muchos mestizos, la mayoría que no fueron hijos nobles destacados o incluso hijos no reconocidos fueron fruto de este tipo de uniones. Fueron conocidos en quichua con el nombre de huairapamushcas que traducido al castellano significa hijos del viento. Este sintagma que era utilizado por indígenas para referirse a este grupo de mestizos no solo hace acepción a la mezcla entre europeos y americanos sino que también describe la naturaleza bastarda del descendiente de esta unión, ya que al ser hijo del viento, "no sabe de donde viene" y al carecer esta identidad tampoco "sabe donde va". Su posición en la sociedad no era notable, ni noble, por lo que su educación tampoco era sofisticada y su ocupación en consecuencia se limitaba a trabajos manuales en la agricultura y la artesanía. Sin embargo, si eran bautizados de niños y también catequizados de manera oral, haciendo uso de música como villancicos y también a través de pinturas, como las famosas escenas bíblicas de Hernando de la Cruz.
Las leyes y las castas miniaturadeimagen|El primer libro de la Cédula Real sobre la Recopilación de las Leyes de Indias. El derecho en la Audiencia se basó el Ius gentium que fue la base para la redacción de las Leyes de Indias. Todo esto a su vez estaba fundamentado en el trabajo de Francisco de Vitoria que a través de su obra De indis, empezó a recoger las relecciones en las que desarrolló su postura ante los diversos excesos cometidos por los conquistadores. De esta manera empezaría la preocupación por los indígenas en América a nivel jurídico con la promulgación de las Leyes de Indias en 1542 al afirmar que los indios eran seres humanos libres y por lo tanto estaban bajo la protección directa de la Corona. Esta que delegaba esta protección a distintos procuradores fue la base para que surjan varios procuradores de indios en América, el más famoso de ellos Bartolomé de las Casas, pero también en la Audiencia de Quito con Jodoco Ricke en las primeras evangelizaciones, Pedro Bedón en sus relaciones escritas sobre las misiones a la Amazonía, Alonso de la Peña Montenegro en el ámbito pastoral con el "Itinerario para Párrocos de Indios", Juan de León y Larrea a través de sus sermones en defensa de los indígenas, entre otros. Las leyes de indias reconocían el alma de los indígenas por lo que podían salvarla a través de la evangelización, lo que fue la base del despliegue de las misiones en maynas. Además también reconocía su propiedad en sus tierras y bienes lo que se buscaba a través de las reducciones que convertían a pueblos indígenas nómadas en sedentarios a través del desarrollo de ciudades, agricultura (que ya existía antes de la conquista) y ganadería a través de la introducción de animales de carga como los caballos y los burros. La propiedad de los indígenas se respetó en los bienes inmuebles pero hubo abusos en la tierra, que fue organizada a través de las encomiendas por lo que los indígenas debían hacer uso de ella a través de este sistema bajo el cual estaban sujetos al tributo indígena. Es decir fueron tratados de manera similar a los judíos: pagaban un impuesto adicional, fueron obligados a convertirse pero después de hacerlo seguían siendo considerados como cristianos nuevos, y vivían en lugares específicos muchas veces separados (juderías). Este último punto sin embargo es donde más difiere puesto que los judíos en la península eran una parte minoritaria de la población mientras que los indígenas eran mayoría en la Audiencia.
El mestizaje y la esclavitud
La esclavitud en la Real Audiencia de Quito se desarrolló especialmente alrededor de las haciendas jesuitas del norte de Quito, en lo que se conoce como el Valle del Chota. El principio que manejaron los jesuitas para la administración de estas haciendas esclavistas que se dedicaban al cultivo de azúcar era el de familia y tierra. Las leyes castellanas sobre los esclavos eran diferentes a las que se desarrollaron en otros imperios como el portugués o el inglés. También se diferencian de la esclavitud en Estados Unidos o las repúblicas latinoamericanas después de la independencia por su marcado paternalismo. En concreto este se desarrolló en la audiencia a través de las varias leyes que permitían la manumisión y la defensa de los esclavos a través de Procuradores de pobres y desamparados ante los cuales los esclavos podían apelar y manipular el sistema para disminuir el precio y lograr autocomprarse. Estas leyes permitían a los esclavos tener propiedad de su trabajo siempre y cuando este sea hecho en días festivos, que no eran pocos debido al calendario litúrgico católico. Es decir si un esclavo labraba la tierra o recogía minerales durante un domingo o en un feriado religioso tenía derecho de propiedad sobre ese usufructo de su trabajo, lo que posteriormente se podía utilizar para su manumisión. Además a través de la enfermedad se podía descontar el precio de la libertad o pedir también transferencia de amo. Esto último era bueno cuando los amos abusaban sin embargo no siempre era deseado por los esclavos, lo que sabían los jesuitas al usar su principio de familia y tierra, que en concreto significaba que no había muchas transferencias de esclavos entre haciendas y también les permitían convivir con sus familias. Los esclavos por su condición no perdían su humanidad por lo que tenían derecho a la vida y derecho a su cuerpo. De esta manera un amo no podía obligarlos a casarse. Sin embargo, los jesuitas estimulaban las uniones entre esclavos para evitar el mestizaje con otras partes de la sociedad, por lo que muchos de ellos se casaban dentro de cada hacienda alrededor del Valle del Chota.