La operación Bagratión () fue el nombre en clave que recibió la gran ofensiva general del Ejército Rojo para destruir al Grupo de Ejércitos Centro alemán durante el verano de 1944. El 22 de junio de 1944, tres años después de la invasión alemana de la Unión Soviética, las fuerzas soviéticas dieron comienzo a la operación, coincidiendo con el conflicto abierto en el frente occidental por el desembarco aliado en Normandía, iniciado dos semanas antes. El ataque, que debía impedir el traslado de divisiones enteras alemanas al frente occidental y retirar de la guerra a Finlandia, Rumania y Bulgaria, alcanzó su punto álgido cinco semanas más tarde y acabó infligiendo enormes pérdidas al bando germano. Cuando el Ejército Rojo llegó a las puertas de Varsovia a finales de julio, obligó a la Alemania nazi a retroceder hacia su propio territorio, hasta la derrota final en la guerra con la caída de Berlín un año después. Supuso la mayor derrota del ejército alemán en toda su historia.

Antecedentes

Planes soviéticos A fines de noviembre de 1943 se celebró la conferencia de Teherán, la primera que reunía a los presidentes aliados Iósif Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt. En esa reunión, caracterizada por la desconfianza mutua, Roosevelt y Churchill le comunican a Stalin que en agosto del año siguiente, desembarcarán en la costa francesa, abriendo finalmente el frente occidental que la URSS venía reclamando desde tres años atrás. Stalin sostuvo entonces que la URSS debía realizar una ofensiva que diera un golpe devastador a las fuerzas alemanas, simultáneamente con el desembarco aliado, e impedir así el traslado de fuerzas alemanas al frente Occidental, pero por razones estratégicas, Stalin lo aplazó.

La planificación de la operación comenzó en la primavera de 1944. A mediados de abril el Estado Mayor General la aplazó por meteorología adversa al 6 de junio. El 20 de mayo, tras no recibir otras propuestas, Stalin en persona eligió el nombre en clave de la operación: «Bagratión», nombrado en honor al comandante Piotr Bagratión, quien ganó fama durante la Guerra Patriótica de 1812 en la batalla de Borodinó, en la cual murió haciendo frente al Ejército napoleónico. La ofensiva comenzaría en el tercer aniversario de la invasión de la Unión Soviética, el 23 de junio. El alto mando soviético celebró la conferencia final el 22 y 23 de mayo. El objetivo era la destrucción del Grupo de Ejércitos Centro, con un avance simultáneo en seis sectores y con dos ofensivas principales que avanzarían sobre Babruisk, en la ruta de Minsk, que era donde tendrían que converger los tres frentes bielorrusos procedentes de dos direcciones, a ambos lados del río Berézina.

Esta batalla se ha descrito como el triunfo del concepto del engaño militar, basado en una completa desinformación del adversario gracias a la completa coordinación de todos los movimientos en el frente y el tráfico de señales a fin de desorientar al enemigo sobre el auténtico objetivo de la ofensiva. Pese a la gran cantidad de fuerzas desplegadas frente a Bielorrusia, las fuerzas soviéticas lograron impedir completamente que los alemanes supieran cuál sería el lugar donde se concentraría la ofensiva, hasta que fue demasiado tarde. Los soviéticos llamaron a este tipo de operaciones maskirovka, que en ruso significa literalmente «camuflaje», «ocultación» o «enmascaramiento».

La Stavka soviética había definido tres opciones de ataque a mediados de 1944, siendo evidente tanto para el Alto Mando del Ejército Germano (OKH) como para la propia Stavka que las fuerzas soviéticas no desaprovecharían la ocasión de lanzar una gran ofensiva en el verano boreal de 1944 (entre junio y septiembre). Las opciones del Ejército Rojo eran:

Un ataque soviético desde el norte de Ucrania contra Rumanía, tratando de cruzar los Cárpatos; Un ataque iniciado desde el norte de Ucrania contra el sur de Polonia hasta alcanzar el valle del Vístula y seguir hacia el mar Báltico; Un ataque lanzado desde el norte de Bielorrusia hacia la costa del Báltico.

Todas las alternativas fueron rechazadas, por el riesgo de hallar una severa resistencia alemana, y se decidió que finalmente un avance por el centro mismo de Bielorrusia era la única opción que permitiría tomar por sorpresa a la Wehrmacht, considerando que los pantanos de la cuenca del río Prípiat eran un obstáculo militar casi imposible de franquear, pero precisamente la dificultad en salvar este accidente geográfico causaba que el Grupo de Ejércitos Centro de la Wehrmacht aún contase con tropas en buenas condiciones, sin ser afectadas por las contraofensivas soviéticas. Ante ello, la Stavka decidió que el ataque principal del Ejército Rojo se lanzaría al norte de los pantanos del Prípiat contra las principales fuerzas del Grupo de Ejércitos Centro, para destruir la mayor cantidad posible de tropas alemanas y al mismo tiempo comprometer la ruta de escape del Grupo de Ejércitos Norte.

La maskirovka fue diseñada por los soviéticos muy detalladamente para la operación Bagratión y supuso el despliegue aparente de seis ejércitos acorazados en Ucrania, dejados en forma muy visible para el reconocimiento aéreo de la Luftwaffe lo que provocó un despliegue defensivo alemán destinado a contrarrestar un supuesto ataque contra el Grupo de Ejércitos Sur desde el norte de Ucrania en dirección al Báltico. El tráfico de vehículos soviéticos fue intencionalmente reducido en la zona central de Bielorrusia e intensificado en el sector noroccidental de Ucrania, para que así el OKH alemán no sospechara de que el verdadero golpe lo asestaría el Ejército Rojo precisamente en Bielorrusia contra el Grupo de Ejércitos Centro. Mientras que los pocos vehículos soviéticos que transitaban por la región bielorrusa transportaban grandes contingentes de tropas, los numerosos convoyes soviéticos que aparecían en la zona ucraniana de Leópolis y Przemyśl marchaban vacíos, engañando a los alemanes y sus reconocimientos aéreos. El movimiento de tropas soviéticas de reserva se realizó también en medio del mayor secreto, transmitiendo órdenes muy anticipadas, exigiendo que los estados mayores de cada Ejército soviético emitieran solo órdenes verbales (y nunca escritas) y evitando todo uso de radios o aparatos de telecomunicación. De igual modo, la Stavka ordenó transportar tropas solamente de noche y sin encender las luces de los camiones; con el fin de evitar accidentes, se dictaron severísimas órdenes para que los camiones marcharan a una misma velocidad de convoy.

De igual modo se dispuso que el despliegue de fuerzas del Ejército Rojo en las posiciones del frente se ejecutase solo cuando todas las divisiones de un ejército hubieran llegado al punto de reunión, prohibiendo que divisiones aisladas marchasen al frente. Inclusive se ordenó que, en caso de divisar un posible avión de reconocimiento alemán, las fuerzas soviéticas de tierra se dispersaran y fingieran la construcción de caminos o aeródromos. La operación Bagratión, en combinación con la Ofensiva Leópolis-Sandomir lanzada pocas semanas después en Ucrania, permitió a la Unión Soviética recuperar casi todo el territorio que controlaba antes de la invasión alemana de 1941, penetrar en territorio del Reich alemán por Prusia Oriental y alcanzar las afueras de Varsovia tras ocupar la región al este del río Vístula del Gobierno General, la porción de Polonia ocupada por Alemania tras el reparto de Polonia entre el Tercer Reich y la Unión Soviética.

Planes y fuerzas alemanas Luego de la derrota de Stalingrado en febrero de 1943, las tropas alemanas fueron retrocediendo hasta establecer el frente oriental al este de los países bálticos, al este de Bielorrusia y al oeste de Ucrania. Los alemanes sabían que en el verano de 1944 la Unión Soviética llevaría adelante una ofensiva, de manera más o menos simultánea con el desembarco aliado en la costa atlántica. Debido a que los soviéticos habían logrado el máximo avance en Ucrania, llegando a ubicarse a apenas 200 km de Varsovia, los alemanes descontaban que el ataque se concentraría allí, en la zona de Kóvel. La exitosa inteligencia soviética se orientó a ratificar esa creencia.

Para preparar la defensa, Hitler fortaleció los ejércitos ubicados en Ucrania transfiriendo grandes cantidades de tropas, carros y armamentos que se encontraban en Bielorrusia. Simultáneamente, en marzo de 1944, destituyó a los generales Erich von Manstein y Ewald von Kleist, y reorganizó los dos ejércitos establecidos en Ucrania, poniendo a su frente a dos generales «nazis convencidos», Walter Model (el único general alemán con un oficial de las SS en su estado mayor) y Ferdinand Schörner. A partir de ese momento, Hitler decide dar por finalizada la estrategia basada en maniobras, para adoptar una estrategia de «plazas fuertes», como Ternópol y Kóvel en Ucrania, Vítebsk, Orsha, Maguilov y Babruisk, ubicadas en el este de Bielorrusia (sobre las que caerá la operación Bragatión), y Vilna en Lituania.

En el área de Bielorrusia, se encontraba el Grupo de Ejércitos Centro, al mando de Ernst Busch, un militar con escasa iniciativa propia que se limitaba a cumplir las órdenes de Hitler. Adicionalmente, Hitler decidió no establecer una segunda línea de defensa en Bielorrusia, con el fin de que sus generales en el terreno no pudieran utilizarlas para disponer una retirada. El Grupo de Ejércitos del Centro había sido reducido drásticamente de tropas y tanques, que fueron enviados a los dos ejércitos de Ucrania, debido a la ya referida creencia que la ofensiva soviética se concentraría en Kóvel. Sin embargo aquí se concentrará el grueso de la operación Bagratión.

En el norte, en el área de las repúblicas bálticas, capturadas por Alemania, se ubicaba el Grupo de Ejércitos Norte, al mando de Georg Lindemann.

Por entonces Hitler estaba concentrado principalmente en el frente occidental, que se abriría con el Desembarco de Normandía el 6 de junio de 1944, algo que los soviéticos le venían reclamando a los Aliados desde hacía tres años. Se considera que la atención preferencial de Hitler por el frente occidental y la insuficiencia de planeamiento en el frente oriental, se debió a que el dirigente nazi ya consideraba por entonces que la guerra contra la URSS era una causa perdida.

Comienza el ataque

Fase 1: Atacar la zona táctica de la línea

izquierda|miniatura|Mapa que muestra el movimiento de tropas y los avances coloreados en azul durante la Operación Bagratión (al norte); y durante la Ofensiva Leópolis-Sandomierz (al sur).

Inicialmente, se esperaba que el tiempo de ataque de Stavka fuera entre el 15 y el 20 de junio. Debido a que el tamaño de la fuerza en el frente era demasiado grande y la logística no podía seguir el ritmo, Stalin decidió posponer la fecha de inicio hasta el 23 de junio. Sin embargo, el 22 de junio de 1944, el día exacto en que el ejército nazi comenzó la Operación Barbarroja hace 3 años, el Ejército Rojo comenzó a disparar tiros de sondeo en todo el frente y, al mismo tiempo, a llevar a las tropas alemanas a posiciones defensivas en las defensas exteriores. aumentando la letalidad del bombardeo de artillería al día siguiente. Especialmente en la zona de avance del Frente Báltico, el ataque exploratorio fue favorable y se convirtió en el ataque principal.

En la tarde del 22 de junio, el Ejército Rojo comenzó a suavizar las defensas enemigas con 1000 incursiones estratégicas de la fuerza aérea atacando concentraciones de tropas y baterías de artillería enemigas. Exactamente a las 5:00 am del 23 de junio, la artillería siguió a la fuerza aérea con una serie de preparativos de artillería que duraron 2 horas en densidad casi saturada. En particular, en la zona de la línea opuesta del y frente bielorruso, los disparos preparatorios "no tuvieron precedentes durante toda la guerra", según afirmaron más tarde los soldados nazis.