Claudio Pablo Castricone (Villa Constitución, 16 de abril de 1958) es un prelado católico argentino de ascendencia italiana, obispo coadjutor de la Nueva Orán, desde 2026, de la cual fue obispo auxiliar, entre 2023 y 2026.

Biografía Nació el 16 de abril de 1958, en la ciudad argentina de Villa Constitución. Sus padres y un hermano mayor —que le llevaba dieciocho años— eran de origen italiano y emigraron a Argentina.

El sacerdote Samuel Martino, párroco de San Pablo —su parroquia natal—, fue una figura importante en su crecimiento espiritual.

Ingresó en el Seminario Arquidiocesano de Rosario, donde realizó sus estudios eclesiásticos.

Sacerdocio Su ordenación sacerdotal fue el 23 de noviembre de 1984, incardinándose en la arquidiócesis de Rosario.

El 14 de diciembre de 1984, fue nombrado cuasipárroco de Nuestra Señora de Itatí, en el barrio Las Flores de Rosario.

El 4 de enero de 1985, fue designado capellán del Colegio Santísimo Rosario y, el 10 de enero siguiente, representante legal de la Escuela Nuestra Señora de Itatí. Posteriormente, el 10 de diciembre del mismo año, asumió también como representante legal de la Escuela San Martín de Porres.

El 21 de abril de 1987, fue nombrado administrador parroquial de Nuestra Señora de la Paz, en Villa Gobernador Gálvez. El 7 de octubre de 1988, fue designado párroco de Nuestra Señora de Itatí. Más adelante, desde 1993 hasta finales de 1995, ejerció como párroco de la Inmaculada Concepción, en Arteaga. El 7 de diciembre de 1995 fue nombrado vicario parroquial de Nuestra Señora de la Consolata. Además, se desempeñó como capellán de la capilla San Vicente de Paúl, en el barrio Puente Gallegos de Rosario, entre 1996 y 2004.

El 1 de julio de 1996, fue nombrado vicario parroquial de San Antonio de Padua y capellán del Hospital Español. El 11 de abril de 1997 fue designado delegado episcopal para la Pastoral Carcelaria. En 1999 fue nombrado párroco de San Vicente de Paúl, en Puente Gallegos de Rosario, y ejerció también como capellán del Colegio Sagrada Familia entre 1997 y 2004.

En la diócesis de Formosa, trabajó en la parroquia San Francisco de Asís, en San Francisco de Laishí desde 2005 hasta principios de 2010. Viajó en busca de una experiencia con los pueblos originarios:

La describió como una experiencia enriquecedora por el contacto con una cultura diferente, de la que debió regresar debido a un problema personal.

Fue miembro de la Junta Nacional de Catequesis desde 2009 y se desempeñó como vicedirector de la misma entre 2018 y 2021. El 12 de marzo de 2010, fue nombrado párroco de Nuestra Señora del Carmen, en Godoy.

El 3 de marzo de 2015, fue designado decano del Decanato Villa Constitución y miembro ex officio del Consejo Presbiteral. El 6 de febrero de 2016, fue nombrado párroco in solidum de Nuestra Señora de Fátima, en el barrio Tablada, comunidad de la que asumió como párroco el 16 de mayo del mismo año.

Posteriormente, fue miembro de la Junta Arquidiocesana de Catequesis desde el 3 de marzo de 2018 y del Colegio de Consultores desde el 24 de julio de mismo año. Entre 2021 y 2023 ejerció como decano del Decanato Sur, y se desempeñó como delegado episcopal para la Pastoral de Barrios Populares hasta 2023.

Episcopado El 9 de marzo de 2023, el papa Francisco lo nombró obispo titular de Castra Nova y obispo auxiliar de la Nueva Orán. Tras su nombramiento, se puso como lema la frase: "Jesucristo es el Señor".

Días antes de su ordenación, en una conversación con El Expreso de Salta, señaló que su labor pastoral sería compartida, «pero específicamente estará a cargo del hogar del padre Diego, en la atención de los caídos en adicciones». Asimismo, indicó que también se ocuparía de la formación de laicos y catequistas.

Fue consagrado el 26 de mayo del mismo año, en la plaza de la catedral de Nueva Orán, a manos del obispo Luis Antonio Scozzina . El 9 de junio de 2023, fue nombrado vicario general de la diócesis.

El 10 de abril de 2026, el papa León XIV lo nombró obispo coadjutor de la Nueva Orán. Tomó posesión canónica de su oficio el 16 de julio del mismo año, en la catedral de Nueva Orán.

En la Conferencia Episcopal Argentina es, desde noviembre de 2024, miembro de la Comisión Episcopal de Catequesis, Animación y Pastoral Bíblica, y de Pastoral Carcelaria.

Pensamientos Eutanasia y aborto (2011) En 2011, el diario Página/12 recogió su testimonio al señalar que: "Estoy en contra de la eutanasia, es apresurar y provocar la muerte". Sin embargo, aclaró que, en el caso de personas cuya vida se mantiene únicamente mediante medios artificiales, acompaña el proyecto que permite limitar esas intervenciones, ya que —afirmó— esa situación "no es manera de mantener una vida". Asimismo, manifestó su rechazo a la posibilidad de despenalizar el aborto, al considerar que la vida humana "comienza desde la concepción".

El kerigma y la experiencia personal del amor de Dios El 25 de abril de 2018 en Radio María, continuó reflexionando sobre el kerigma, recordando las palabras de Jesucristo: "El Reino está cerca, conviértanse y crean". En su meditación recordó la enseñanza de Pablo de Tarso, quien afirma en la Carta a los romanos que "la fe entra por el oído", subrayando la necesidad de hacer silencio interior para poder escuchar a Dios. Castricone explicó que el anuncio del kerigma debe responder a las inquietudes concretas de las personas y no limitarse a repetir fórmulas. Por ello, insistió en la importancia de escuchar primero las experiencias y preocupaciones de los demás —qué les ocurre y qué les quita la paz— para que el mensaje cristiano pueda responder verdaderamente a las necesidades reales de la vida.

El anuncio del Evangelio y el testimonio cristiano El 22 de mayo de 2018 en Radio María, reflexionó sobre las actitudes que debe tener quien anuncia el Evangelio: cercanía, alegría y paciencia, señalando que el centro de todo anunciador debe ser la oración. Explicó que el heraldo debe ser una persona de oración, convencida de que Dios habla a través de sus palabras, y que la verdadera autoridad nace del testimonio y no del cargo. También destacó la importancia de respetar la situación de quien recibe el mensaje, escuchándolo y entablando un diálogo auténtico, por lo que hoy se habla de "interlocutores" y no simplemente de destinatarios. En este contexto, recordó la necesidad de una nueva evangelización, tal como plantea la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, especialmente para quienes, aunque bautizados, viven alejados de la vida cristiana o conocen poco los fundamentos de la fe. Finalmente, insistió en que el mensaje cristiano debe actualizarse en la vida cotidiana para volver a anunciar el kerigma a quienes se han alejado o se sienten desarraigados.

Educación, violencia, pobreza, narcotráfico y adicciones En una entrevista del 18 de febrero de 2017 con Conclusión, cuestionó el funcionamiento de algunas instituciones estatales en los barrios populares. Señaló que espacios como los dispensarios y las escuelas deberían cumplir un papel más activo en la contención social, especialmente para los jóvenes de bajos recursos que no cuentan con otros ámbitos de recreación o formación. En ese sentido, criticó el sistema educativo al afirmar que "si de cuarenta chicos que entran a primer año, llegan sólo cinco a ser egresados, algo está fallando", y sostuvo que no se puede responsabilizar a los estudiantes por esa situación. También consideró que las escuelas deberían ampliar su presencia en los barrios, ya que muchas veces son el único espacio disponible para los chicos ante la ausencia de clubes u otras actividades. Castricone vinculó además la falta de oportunidades y de contención con el avance del consumo y la venta de drogas en zonas vulnerables. Según explicó, la exclusión social impulsa a algunos jóvenes a involucrarse en el narcomenudeo como una salida económica inmediata. A su juicio, la problemática se agrava por la escasa información sobre los daños del consumo, debido a que el sistema educativo no aborda suficientemente estas cuestiones. Por ello, reclamó mayores campañas de concientización y una formación más clara sobre los riesgos de las drogas, señalando que la desinformación facilita que muchos jóvenes caigan en adicciones de las que luego resulta muy difícil recuperarse.

En 2021, en una entrevista con La Capital y al referirse al asesinato de un muchacho de 17 años de Tablada, Castricone comentó: "Entre todos hemos construido una sociedad que no los contiene, lamentablemente la fuente de trabajo la da el narcotráfico".

En febrero de 2021, tras una serie de asesinatos ocurridos en pocas horas en Rosario, Castricone expresó su preocupación por el recrudecimiento de la violencia vinculada a disputas territoriales del narcotráfico. En declaraciones a RosarioPlus, señaló que muchos jóvenes de los barrios pobres "mueren como moscas" y se convierten en víctimas "de segunda", cuya muerte no conmueve a la sociedad ni a las autoridades. Según afirmó, el principal problema es la falta de oportunidades: en zonas cercanas al puerto conviven la riqueza generada por la actividad exportadora y la pobreza de barrios como Villa Manuelita o Bajo Ayolas. En ese contexto, también advirtió sobre el crecimiento del consumo de drogas baratas y de baja calidad en las periferias, fenómeno que —dijo— se agrava por la ausencia del Estado y empuja a muchos jóvenes a involucrarse en actividades vinculadas al narcotráfico. Durante la pandemia de COVID-19, Castricone destacó que las parroquias, junto con organizaciones sociales y comunidades religiosas, reforzaron las tareas de asistencia y contención en los barrios. Recordó que los primeros meses del aislamiento fueron especialmente duros para familias que dependen de trabajos informales, aunque la ayuda estatal y la solidaridad de vecinos y voluntarios ayudaron a mitigar la situación. También expresó su preocupación por la prolongada interrupción de la presencialidad escolar, que debilitó espacios de contención como la escuela o los clubes de barrio y facilitó que muchos jóvenes quedaran más expuestos a las adicciones. A su juicio, la crisis económica y la inflación han golpeado con mayor fuerza a los sectores más vulnerables, profundizando la pobreza que —según indicó— se percibe con claridad en los barrios populares.

A finales de julio de 2021, se pronunció sobre las declaraciones de la precandidata a senadora Carolina Losada, quien había afirmado que en la provincia «los chicos sueñan con ser soldaditos o sicarios». Sus dichos, realizados en el marco de la campaña electoral por una curul en el Congreso de la Nación por la alianza Juntos por el Cambio, generaron fuertes críticas desde distintos sectores de la política. En una entrevista concedida al programa radial El primero de la mañana de LT8 Radio Rosario, Castricone señaló que no se animaba a afirmar que los jóvenes desearan ser sicarios, aunque reconoció que muchos perciben el narcotráfico como una salida económica ante la falta de oportunidades. A partir de su experiencia pastoral en barrios con altos niveles de violencia, sostuvo que numerosos adolescentes terminan vinculados al delito porque se sienten excluidos de la sociedad y del sistema educativo. Según explicó, muchos no logran completar la escuela secundaria y enfrentan condiciones muy desiguales respecto a otros estudiantes, lo que facilita el abandono escolar. En ese contexto —afirmó—, algunos jóvenes aceptan trabajos dentro del narcotráfico, primero como "soldaditos" y luego en roles más peligrosos, atraídos por la posibilidad de obtener dinero rápido. Para Castricone, el problema de fondo no es que los jóvenes elijan ese camino, sino que las circunstancias sociales, la falta de contención educativa y la exclusión terminan empujándolos hacia esa realidad.