La iglesia de San Felipe Neri () es una iglesia de estilo barroco situada entre la calle Vilanova y la calle de San Felipe Neri en Palma de Mallorca. Se construyó a finales del perteneciendo a la Orden de la Santísima Trinidad hasta el cuando pasó a manos de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, a quienes sigue perteneciendo actualmente.
Historia La actual iglesia de San Felipe Neri corresponde a lo que antiguamente fue el convento e iglesia del Santo Espíritu. El edificio del Santo Espíritu pertenecía a la Orden de la Santísima Trinidad (u Orden de los Trinitarios), orden aprobada en 1198 por el papa Inocenci II y establecida en Mallorca en el año 1232, gracias a la intercesión de Constanza de Aragón, hermanastra del rey Jaime I el Conquistador. Los cimientos de la iglesia del Santo Espíritu fueron colocados a fines del . En el año 1612 se llevó a cabo la primera reforma. El 8 de octubre de 1628 fue oficialmente bendecida. La iglesia perteneció a la Orden de los Trinitarios hasta su exclaustración en 1835 a raíz de la desamortización de Mendizábal. Después de la supresión de los Trinitarios, el templo del Santo Espíritu pasó a ser utilizado como almacén de paja y no fue hasta 1858 que volvió a manos eclesiásticas cuando la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri lo adquirió. Dado el estado de abandono en el que se encontraban, tanto la iglesia como el convento, las obras duraron hasta 1868, aunque la Comunidad del Oratorio se instaló en el convento en enero del año 1859. Por aquel entonces sólo eran dos: el Padre Frau (quien murió 7 días después) y el Hermano Pere Antoni Cañellas. El 17 de mayo de ese mismo año, la antigua iglesia del Santo Espíritu fue renombrada como iglesia de San Felipe Neri, nombre que se ha mantenido hasta el día de hoy. Las obras de los edificios empezaron el 22 de noviembre de 1858 y se alargaron hasta 1875. Gracias a los libros de cuentas que se conservan en el Archivo del Oratorio, sabemos que entre 1869 y 1873, las obras se pararon ya la vez, quienes fueron los trabajadores que participaron. Los nombres mencionados son los siguientes: Joan Bauzà (maestro de obras), posteriormente sustituido por Francesc Rosselló; Josep Muntaner y Miquel Matas (carpinteros); Jordi Palmer (herrero); Mariano Enrich (vidriero) y Vicenç Matas (pintor).
Elementos miniatura|izq|Altar Mayor
Altar Mayor El retablo que está en el Altar Mayor es de estilo barroco y es el mismo que había en la primitiva iglesia, que se encontraba en la actual Plaza Mayor (la antigua iglesia donde se encontraba la Congregación, no la antigua iglesia del Santo Espíritu). El autor fue el escultor catalán Andreu Carbonell (1713), discípulo de Francisco Herrera.
Las medidas del retablo son las siguientes: 13 m de altura, por 6 m de ancho y 1'35 m de profundidad. En la parte superior del retablo, se encuentra San Pedro, el cual está representado en el medallón con sus atributos. En el nicho superior, se halla una talla de la Inmaculada Concepción, obra del artista alcudiense Llorenç Ferrer i Martí (1854-1928). Frente a la Virgen, están representadas las cuatro virtudes teologales: Fe, Esperanza, Caridad y Verdad. miniatura|El altar mayor visto desde el coro. A la derecha el órgano En el nicho central, se halla una escultura de San Felipe Neri. A ambos lados, hay dos telas alargadas que representan a San Carles Borromeu (derecha) y a San Francesc de Sales (izquierdo). La autoría de las telas es del pintor Miquel Pont. En la parte inferior del retablo, hay dos pinturas más: a la derecha, San Mateo Evangelista, y a la izquierda, las Plagas de San Francisco de Asís. El hecho de que ambos santos estén aquí representados se debe a que eran los santos onomásticos de los Canónigos Mir, quienes se encargaron de pagar los gastos del retablo. Ambas pinturas son obra de Bartomeu Morey. El expositorio es de época moderna (1926).
El altar es de piedra monolítica, es decir, que está hecho de una sola piedra, sostenida por dos ángeles de talla. El escultor fue Pere Martínez Pavia. El altar fue consagrado el 25 de mayo de 1959, por el Vicario General, el Doctor Francesc Planas (quien posteriormente se convertiría en el Obispo de Ibiza) con motivo del I Centenario de la llegada de la Congregación (1859 ) al convento. Vicente Matas, pintor ya mencionado, fue el encargado de decorar la bóveda del ábside representando en ella la glorificación del santo titular (San Felipe). Las dos pinturas, de grandes dimensiones, que se encuentran en las paredes laterales del presbiterio representan escenas de la vida de San Felipe: cuando recibió al Espíritu Santo en la forma de un globo de fuego mientras rezaba en las catacumbas de San Sebastián (derecha), y cuando dio principio a la Cofradía de la Santísima Trinidad para dar socorro a los peregrinos y convalecientes (izquierdo). En el suelo, hay una lápida que recuerda que allí están los restos del Padre Francesc Molina i Guardiola, restaurador de la Congregación del Oratorio, llevados ahí en el año 1959.
Capilla del Santo Cristo Rescatado La capilla está dedicada al Santo Cristo Rescatado, escultura así llamada por haber sido rescatada por el Padre Juan Antonio Bello -de la Orden de la Santíssima Trinidad - de manos de los argelinos. El Santo Cristo Rescatado se venera aquí mismo desde el año 1697, según el Archivo del Oratorio, según el cual hubo una petición de indulgencias por parte de Fray Benet Bernat -también Trinitario- a Basilio Antonio, Obispo de Ibiza en esos momentos (1835). miniatura|Capilla del Santo Cristo Rescatado En la parte superior, se puede observar un medallón de San Vicente Ferrer y debajo de éste un cuadro que representa el nacimiento de Jesús, de autor desconocido. A ambos lados del Santo Cristo, hay dos pequeñas esculturas: una de San Nicolás de Bari (derecha) y otra de San Juan Bautista (izquierdo). En las paredes laterales hay dos escenas, en forma de medallón, del rescate del Santo Cristo.
Leyenda del Santo Cristo Rescatado Existe una leyenda en relación con el rescate del Santo Cristo. Según se dice, el Santo Cristo estaba en Argelia cuando el Padre Juan Antonio Bello le encontró siendo arrastrado por las calles. Cuando el Padre Bello preguntó por su precio le dijeron que le venderían por su peso en monedas. Cuando fueron a pesar el Santo Cristo, de forma milagrosa, la figura sólo pesó una moneda. No contentos con el resultado se negaron a entregárselo. El Padre Bello les ofreció treinta monedas por la figura, la misma cantidad que recibió Judas Iscariote de parte del Sanedrín por la traición a Jesucristo, oferta que, finalmente, aceptaron.
Capilla de la Virgen de Lourdes Esta capilla está dedicada a la Virgen de Lourdes, quien la preside desde el año 1908. Tanto la Virgen mencionada, como la Santa Bernadeta Soubirous (1927), arrodillada a sus pies son obra de Guillermo Galmés. Las dos tallas que representan al Beato Antoni Grassi (izquierda) y a San Luis Gonzaga (derecha) son también de su autoría. miniatura|Capilla de la Virgen de Lourdes En las paredes laterales de la capilla se encuentran representadas Santa Catalina con la rueda (izquierda) y Santa Cecilia, con un órgano (derecha). Ambas imágenes fueron colocadas en este lugar el 21 de noviembre de 1909. Fueron bendecidas por el canónigo Mateu Rotger. Mateu Garau celebró la misa. En 1927 y 1928 se colocaron mármoles para embellecer la capilla. El altar fue consagrado por el Doctor Francisco Ortega de la Lorena, archidiácono, el día 22 de mayo de 1959, día en que se celebraba la bendición de la pintura de Lourdes situada en el portal menor.
Capilla de San José miniatura|Capilla de San José En la parte superior de la capilla, se encuentra un medallón que representa la Anunciación a la Virgen. En el centro de todo, está la figura de San José con el Niño Jesús, quien se encuentra sobre una peanaen forma de nube como soporte. A ambos lados de la figura, hay dos telas que muestran a Santa Ana (derecha) ya San Joaquín (izquierdo). Abajo de las dos telas, hay dos pequeñas pinturas que representan a San José de Calasanz (izquierda) ya San José de Copertino (derecha). En las paredes latearles de la capilla se hallan dos pinturas de dos santos mártires celebrando la Eucaristía. No está claro a quiénes representan pero se cree que son San Mateo y San Marcos.
Capilla de la Virgen del Carmen En el nivel superior, hay un medallón con la imagen de San Alfonso María de Ligorio. A la derecha de la escultura de la Virgen se encuentra representado San Leonardo de Porto Maurizio y debajo de él, una pequeña pintura de Santa Catalina de Génova. A la izquierda, San Camilo de Lellis y debajo, Santa Gertrudis. En las paredes laterales de la capilla se encuentran representadas, en cuadros ovalados, la Virgen de Guadalupe (izquierda) y la Virgen de Fátima (derecha). miniatura|Capilla de la Virgen del Carmen Debajo del altar, hay una urna de plata con los restos de San Peregrino Mártir. Esta urna fue expuesta al culto público en 1950. Mosén Bru Cortés dejó en herencia (1880) la urna a su sobrino Francesc Forteza Cortés, pidiendo que a la muerte de este último, la urna pasara a ser propiedad de la Iglesia de San Felipe Neri, donde permanece hoy en día, gracias a que los herederos renunciaron ante notario a sus derechos en favor de la Congregación. Esto se debe a que, legalmente, la urna no sólo pertenecía a Mossèn Bru Cortés, ya que tenía seis hermanos y su madre, Paula Cortés (quien recibió la reliquia de parte de Mossèn Carles Maria Cortés, Prepósito de la Congregación de San Francisco de Sales, de Génova) murió abintestato en 1837 (es decir, sin haber hecho testamento).
Capilla del Sagrado Corazón de Jesús La capilla del Sagrado Corazón de Jesús es la única, junto con la capilla de la Virgen de los Dolores (la cual se describe más adelante), que se encuentra cerrada por una verja de hierro. En el centro de la capilla se encuentra la imagen esculpida de Jesucristo. miniatura|Capilla del Sagrado Corazón de Jesús A su izquierda, está el Beato Juan Juvenal Ancina; a su derecha, el Beato Sebastián Valfré. Ambos beatos pertenecieron a la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri. En las paredes laterales de la capilla, hay dos pinturas que representan la Aparición del Corazón de Jesús a Santa Margarita María Alacoque y la Aparición de San Miguel a la misma santa.
Debajo del altar, están los restos de Santa Victoria Mártir dentro de una mascarilla de cera. A sus pies, una botella en la que seguarda su sangre. Las reliquias fueron colocadas en esta capilla en 1892. Mosén José de Olesa, hijo de Jaime de Olesa, noble mallorquín que las recibió de parte del Papa Gregorio XVI, dio los restos a los Padres del Oratorio.
Capilla del Divino Amor miniatura|Altar de Cristo Crucificado miniatura|Cúpula de la capilla del Divino Amor En la actualidad, sólo puede verse una pequeña parte de la capilla, la cual, de todos modos, suele permanecer cerrada. Es la que se encuentra a la izquierda del Portal Mayor. Se trata de una pequeña iglesia dedicada a la Virgen del Divino Amor, aunque anteriormente estaba dedicada a la Virgen de los Remedios. A los lados de la Virgen hay dos pinturas. Por un lado, la Virgen protegiendo a Santa Rosa (derecha), y por otro, protegiendo a Santa Teresa (izquierda). En la parte superior del retablo, un cuadro de San Felipe Neri, copia de Guido Reni, llevado de Roma por el Canónigo Mir. Este cuadro antes estaba en el Altar Mayor.