El reloj astronómico del Congreso de los Diputados es una obra realizada por Alberto Billeter entre 1854 y 1857. Está ubicado en el Palacio de las Cortes, en Madrid (España).
Historia El reloj fue fabricado por Billeter en su taller en Villa de Gracia (Barcelona), abierto en 1850. Billeter, nacido en 1815 en la localidad suiza de La Chaux-de-Fonds, se había iniciado en el mundo de la relojería a los 17 años, cursando estudios probablemente en la Technicum de su ciudad natal, tras lo cual se establecería en Italia antes de cumplir los 35 años para en 1850 asentarse en Barcelona. En enero de 1858, recién terminado el reloj (su primera gran obra en España), Billeter escribió una carta al Congreso de los Diputados plasmando la deplorable situación en aquel entonces de la relojería en todo el país, los motivos que le llevaron a crear la pieza, y su intención de venderla al Congreso y fundar con el dinero recibido un gran establecimiento para la construcción de relojes:
El recientemente electo Presidente del Congreso Juan Bravo Murillo, tras haber intercambiado una abundante correspondencia con Billeter y otras personalidades, decidió solicitar informes al director del Real Observatorio de Madrid Antonio Aguilar, quien concluyó lo siguiente:
Teniendo en cuenta este informe así como otras valoraciones conservadas en los archivos del Palacio de las Cortes, el Congreso, el cual creó una comisión al efecto, acordó la adquisición del reloj astronómico por un precio de 6000 duros en concepto de «recompensa nacional por sus trabajos científicos», dinero que sería abonado a Billeter en la siguiente legislatura y tras un año de funcionamiento del reloj. El acuerdo de compra se efectuó en una sesión secreta celebrada el 7 de abril de 1858, habiendo sido la obra expuesta con anterioridad en el Ministerio de Fomento y en el vestíbulo del Palacio de las Cortes para que los diputados pudieran comprobar su valor:
Sometido a un proceso de restauración por parte del maestro relojero Juan José Ontalva en 1982, el reloj, ubicado en uno de los escritorios adyacentes al Salón de los Pasos Perdidos, sigue funcionando en la actualidad.
Descripción El reloj se halla en un mueble realizado en madera de caoba y palo de rosa con incrustaciones de metal y nácar, obra de la ebanistería de Agustín Moragas en 1857 tal y como consta en la base de la estructura, la cual se sustenta sobre cuatro patas con forma de garra de león. Dividido en dos cuerpos, la parte superior posee una circunferencia con representaciones del Sol, la Tierra, la Luna y la estrella polar; la Tierra figura en el extremo de una barra y rodeada por un disco al que se halla fijada la Luna, mientras que la estrella polar se ubica en la punta de una varilla sujeta al eje central, donde se sitúa el Sol: los movimientos de la barra y la varilla indican la posición de estos tres elementos con respecto al astro solar, mostrándose así mismo las fases de la Luna gracias a que esta posee las mitades de distinto color y realiza los movimientos de traslación y rotación. La circunferencia, dividida en 360° (con los 0° situados en el 31 de marzo o primer punto de Aries, también llamado punto vernal), está ornamentada alrededor con imágenes representativas de los signos del Zodíaco, constando a la derecha el equinoccio de primavera, a la izquierda el equinoccio de otoño, abajo el solsticio de invierno (perigeo), y arriba el solsticio de verano (apogeo). En lo relativo a las imágenes de los signos zodiacales, la correspondiente a Virgo alberga numerosas similitudes con las bailarinas de la Villa de Cicerón, particularmente con la bailarina del libro III (Tabla XXVIII) de Le Antichità di Ercolano Esposte.
Por su parte, en la zona inferior se halla un calendario el cual muestra, entre otros, el día de la semana, el mes, el año, la hora local, la ecuación del tiempo y una representación de la esfera celeste; esta última, situada debajo de la zona central, consiste en una circunferencia de cristal traslúcido rodeada por un anillo en el que figuran los signos zodiacales, indicándose en ella la posición de los entonces once planetas del sistema solar, representados por estrellas doradas sujetas a otra de mayor tamaño ubicada en el eje central la cual simboliza el Sol (cuando todavía funcionaba la corriente eléctrica de 125 voltios para la que fue diseñada la maquinaria, la esfera se iluminaba produciendo un efecto de luz azul cobalto). De acuerdo con un informe redactado en Madrid en junio de 1919 por el relojero técnico F. Stauffer, las revoluciones de los planetas en el reloj son las siguientes:
PlanetaTiempo en dar una vuelta completa al SolTiempo en dar una vuelta completa sobre su ejeMercurio87,97 días24 horas, 5 minutos y 3 segundosVenus224,7 días23 horas, 21 minutos y 8 segundosTierra365,25 días23 horas, 56 minutos y 37 segundosMarte686,97 días24 horas, 37 minutos y 3 segundosVesta1325,6 díasJuno1592 díasCeres1681,4 díasPalas1685,3 díasJúpiter4332,6 días9 horas, 55 minutos y 7 segundosSaturno10759,2 días10 horas y 30 minutosUrano30688,4 días
Bajo la esfera celeste destacan tres diales los cuales contienen respectivamente un termómetro, un barómetro y un higrómetro, hallándose a ambos lados otros veinte diales de menor tamaño en los que se indican las horas de diferentes lugares alrededor del mundo (Roma, París, Londres, Múnich, Viena, Berlín, Berna, San Petersburgo, Lisboa, Constantinopla, Jerusalén, Manila, Ispahán, Calcuta, Pekín, La Habana, Nueva York, Río de Janeiro, Montevideo y Nueva Zelanda). Encima de la zona central destacan cinco diales dispuestos de forma triangular: el de la cúspide marca los segundos y exhibe el nombre del autor y el año, dejando a la vista parte del mecanismo; los dos de debajo señalan la hora del meridiano de Greenwich el de la izquierda y la ecuación del tiempo el de la derecha; y los dos de la base, justo encima de la esfera celeste, indican la hora de la salida del Sol el de la izquierda y la hora de la puesta el de la derecha. Finalmente, en la fila superior cuatro diales muestran, de izquierda a derecha, el día de la semana, el día del mes, el mes y los años bisiestos.
Legado El reloj astronómico, considerado la joya del Congreso de los Diputados, gozó de tal éxito en la esfera política madrileña que el Senado, tal vez por una cuestión de rivalidad, encargó poco después a Billeter la construcción de un reloj similar a nivel funcional aunque de tamaño superior para el Palacio del Senado, conservado a día de hoy en la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. Además de ser una de las piezas de mayor valor del Palacio de las Cortes, su fama ha llevado a que la sala que ocupa sea llamada Escritorio del Reloj en su honor.
Referencias
Categoría:Relojes astronómicos Categoría:Palacio de las Cortes de España Categoría:Arquitectura de España de 1857