El reloj astronómico de Rostock es una obra realizada por Hans Doring vel Düringer entre 1470 y 1472. Está ubicado en la Iglesia de Santa María de Rostock (Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Alemania).

Historia Reloj precedente Hay constancia de la existencia de un reloj anterior al actual: en el libro de cuentas correspondiente al periodo 1379-1380 figura una anotación de «212 1/2 marcos» por la construcción de un reloj y su caja. Un maestro relojero de Lübeck de nombre desconocido (se cree que pudo ser Nikolaus Lilienfeld) recibió el encargo de la obra, cuyo coste representó alrededor del 6% del gasto anual de la ciudad de Rostock en ese entonces. Aunque no hay ningún documento que indique dónde fue instalado el reloj, se cree que fue emplazado en la Iglesia de Santa María debido a que el 22 de noviembre de 1379 se fundió para el templo una campana destinada a dar la hora la cual aún se conserva; la creación de esta campana al mismo tiempo que se fabricaba el reloj hace suponer que ambos elementos estaban relacionados. A mayores, en numerosas ciudades hanseáticas fue común hasta 1435 la instalación de relojes astronómicos en las principales iglesias y catedrales, siendo la Iglesia de Santa María la más importante de Rostock en ese momento. El emplazamiento del reloj pudo ser el muro occidental de la nave, lugar que posteriormente ocuparía el órgano, o el coro, situado a espaldas de la capilla mayor (ambas zonas solían ser utilizadas en los templos hanseáticos para la ubicación de estas piezas). La anotación del libro de cuentas es el único dato que se conserva sobre el reloj, el cual se cree que resultó gravemente dañado en 1398 con motivo de la reconstrucción de la iglesia para convertirla en basílica.

Reloj actual Entre 1464 y 1470 Hans Doring vel Düringer trabajó en la construcción del reloj astronómico de Gdansk, recibiendo en 1470 el encargo por parte de las autoridades de Rostock de elaborar una pieza similar o incluso superior. Para 1472 la obra estaba tan avanzada que el 26 de octubre los obispos Werner von Schweri y Michael von Simbalium prometieron cuarenta días de indulgencia a todos aquellos que hubiesen contribuido a la construcción tanto de la iglesia (especialmente la finalización del techo de cobre) como del reloj, hecho del que se deduce que la pieza fue completada poco después, posiblemente ese mismo año. Dado que se hallaba detrás de la capilla mayor (lugar que sigue ocupando a día de hoy), en 1472 se construyó para la parte alta del reloj astronómico un reloj secundario el cual estaba orientado al oeste y era visible desde la nave, contando al parecer con varios autómatas; esta pieza sería trasladada en 1621 a la parte frontal del interior de la torre, directamente bajo el órgano, donde dos autómatas representativos de la Virgen y un ángel fungían como tañedores para los cuartos de hora. La familiaridad con la que Vicke Schorler habla de estos autómatas en su crónica hace pensar que estas figuras debieron ser muy conocidas en su momento: se cree que el reloj poseía en origen un diseño de carácter ornamental y que se hallaba plenamente integrado en la capilla mayor, formando parte de la iconografía de la misma. Cabe destacar que la primitiva capilla se encontraba en una posición más baja con respecto a la actual, construida en 1720, año a partir del cual la parte superior del reloj astronómico dejó de ser visible desde la nave (se conserva un farol de madera construido para él en 1643 el cual permanece sin función alguna desde 1720). thumb|El reloj astronómico hacia 1970. Después de la Contrarreforma los relojes de Gdansk y Rostock cayeron en el olvido al ser considerados objetos católicos y papales, si bien a diferencia del de Gdansk el reloj de Rostock fue objeto de una labor de restauración en el siglo , tarea estrechamente ligada al movimiento contrarreformista. Redescubierto hacia 1620 como un tesoro urbano a la vez que eclesiástico, en primer lugar se procedió a cambiar la ubicación del reloj secundario (se trasladó de la parte superior del reloj astronómico al muro oeste de la nave y de allí a la torre), llevándose a cabo sobre él una labor de reconstrucción y modernización: se reemplazó el cuadrante original de 24 horas por uno de 12, se instalaron nuevos mecanismos, uno de relojería y otros dos sonoros (uno para las en punto y otro para los cuartos), y se acortó el recorrido hacia la campana de la torre a la cual estaba conectado. Entre 1641 y 1643, tal y como consta en dos paneles ubicados a ambos lados de la estructura, el relojero Lorenz Borchardt, el carpintero Michel Grote, el tallista Andreas Brandenburg y el pintor Karl Wilbrandt llevaron a cabo la reparación del reloj astronómico: a nivel externo fue rediseñado para dotarlo de un estilo renacentista tardío, predominando los ideales contrarreformistas en lo relativo a la iconografía, si bien tanto el cuadrante como el marco del calendario son los originales de 1472. La restauración, acometida durante la Guerra de los Treinta Años, supuso un desembolso total de 949 florines tanto en mano de obra como en materiales, siendo 170 florines donados por la iglesia y diversas personalidades de la ciudad. Destaca el hecho de que una de las inscripciones presentes en los pilares situados a un costado del mecanismo indica la participación en la maquinaria con anterioridad a Borchardt del matemático y astrónomo Jacob Varmeyers, muerto en 1631 a causa de las torturas a las que fue sometido por haber asesinado ese mismo año al coronel Heinrich Ludwig von Hatzfeld: «Año 1643 este mecanismo es creado y reemplazado [...] sobre la parte de Jacob Varmeyers». En 1710 el sistema de cuerda de contrapeso sería sustituido por un mecanismo de péndulo, manteniéndose el mueble que contiene el reloj inalterado hasta el día de hoy pese al grave deterioro sufrido en 1835, cuando se llevaron a cabo importantes obras en las bóvedas del coro; durante estas reformas el reloj no fue protegido de ninguna manera, quedando expuesto a la suciedad y al polvo, los cuales se acumularon de tal forma que el reloj se detuvo y las campanas de la sonería se rompieron. Los gastos en las bóvedas así como en el órgano, y en general la renovación de toda la iglesia en 1842, provocaron el colapso de las arcas parroquiales, motivo por el que no se pudo reparar el reloj.

En 1877 surgió el problema de la caducidad de la información mostrada en el calendario (este contaba con datos para el periodo 1745-1877); con el fin de que esta parte no quedase obsoleta, en 1885 se dispuso de una importante dotación económica así como de expertos para arreglarla (tarea en la que se tomaron como referencia principalmente los datos del calendario del reloj de Lübeck), ocupándose el organero Carl Börger y el pintor Hendricus Jansen de la reconstrucción tanto del interior como del exterior del reloj, el cual volvió a funcionar tras 50 años inoperativo. Entre los numerosos trabajos efectuados se examinó de forma minuciosa cada una de las partes del mecanismo, se volvieron a fundir las campanas y se eliminó la policromía al temple azul y blanca aplicada en 1745 por los maestros pintores Haack y Wagener. En el marco de la Segunda Guerra Mundial, tanto la iglesia como el reloj sobrevivieron al bombardeo ocurrido en abril de 1942 gracias a la toma de medidas preventivas por parte del encargado de la torre Friedrich Bombowski y su hija Ursula. Poco después, en la primera mitad de 1943, el reloj fue tapiado con hormigón para protegerlo, no volviendo a ser mostrado al público hasta finales de 1951. En 1974 el restaurador de metales Wolfgang Gummelt empezó a intervenir de forma exhaustiva el mecanismo, labor que culminaría en 1977, siendo hasta la fecha la última restauración efectuada sobre el reloj.

Descripción Al igual que muchos otros relojes astronómicos de la época, el de Rostock está dividido en tres partes: cuadrante, calendario y autómatas. Ubicado en el deambulatorio, entre dos pilares detrás de la capilla mayor, el reloj posee una altura total de once metros.

Exterior Cuadrante thumb|Cuadrante. El cuadrante del reloj mide poco más de 16 m² y data de 1472, siendo junto con el marco del calendario y el mecanismo la única parte original. Los elementos más destacados son las figuras talladas, la manecilla y los anillos; todo ello proporciona una base para indicar el tiempo así como detalles astronómicos y astrológicos. La hora aparece señalada de una forma bastante peculiar que puede resultar compleja: compuesto el cuadrante por cinco anillos, el exterior cuenta con dos secciones numeradas del uno al doce a derecha e izquierda, disponiendo a su vez de una única manecilla la cual indica la hora. Esta manecilla da un giro completo cada 24 horas y posee dos indicadores: una mano en un extremo y una estrella en el otro, si bien ambos marcan la misma hora aunque cada uno en una sección distinta (la mano figura en la sección superior durante el día y en la inferior durante la noche). En lo relativo a la astronomía y la astrología, hay dos anillos con figuras en relieve y un anillo con números, destacando a mayores dos discos superpuestos los cuales tienen acoplada una varilla cada uno y giran alrededor del centro del cuadrante, con el disco externo numerado en el margen del 1 al 29 para indicar el ciclo lunar. De los dos anillos con figuras, el más grande muestra los signos del Zodíaco, mientras que el anillo inmediato exterior los divide de cinco en cinco grados hasta el número 30. El signo Géminis se halla ubicado arriba a la derecha seguido en el sentido de las agujas del reloj por Tauro, Aries, Piscis, Acuario, Capricornio, Sagitario, Escorpio, Libra, Virgo, Leo y Cáncer. Dentro del anillo de los signos zodiacales se ubica otro anillo con figuras representativas de los meses, empezando con enero abajo a la derecha y siguiendo hasta diciembre en el sentido contrario a las agujas del reloj: enero aparece representado por un caballero elegante cenando; febrero por un hombre calentándose frente al fuego; marzo por un hombre plantando dos árboles; abril por una mujer cavando; mayo por un granjero sembrando; junio por un segador cortando la hierba con una guadaña; julio por una granjera cortando maíz con una hoz; agosto por un granjero desgranando maíz con un mayal; septiembre por un viticultor cosechando vides; octubre por un hombre recogiendo manzanas, noviembre por un hombre cortando leña; y diciembre por un hombre matando un cerdo.