El río Peñafrancia o Peña de Francia es un río del norte de España. Se trata de un afluente del río Piles y, como este, discurre enteramente por el concejo asturiano de Gijón. Su curso es seguido en su totalidad por una senda peatonal y su nacimiento está considerado como un Lugar de Interés Geológico por el Instituto Geológico y Minero de España.

Junto con el Piles, el río fue objeto de un proyecto de renaturalización llevado a cabo por el Ayuntamiento de Gijón y bautizado como «Piles Natural». Este afectó al curso bajo del Peñafrancia o Peña de Francia especialmente en su confluencia con el río Piles, donde se eliminaron dos azudes y una isla con paredes de hormigón. Aparte de esto, se eliminó también un canal artificial de derivación de aguas del río Peñafrancia o Peña de Francia al Piles situado en una zona cercana. El proyecto concluyó a comienzos del año 2026.

Toponimia Peñafrancia Según el filólogo Ramón d'Andrés Díaz en su obra Diccionario toponímico del concejo de Gijón (2008), el nombre del río estaría compuesto por dos elementos, "peña" y "francia". El segundo podría derivar del verbo asturiano francer o francir (romper, quebrar). Este proviene, a su vez, de la palabra latina frangere, que tiene el mismo significado. Puede interpretarse, por tanto, como "peña rota". Este posible origen del topónimo concuerda con el lugar donde nace el río, pues surge de una peña. Esta hipótesis es recogida asimismo por otro filólogo especializado en lengua asturiana, Xosé Lluis García Arias, en su libro Pueblos asturianos: el porqué de sus nombres.

De acuerdo con esta interpretación, el nombre del curso de agua debería escribirse en una sola palabra (río Peñafrancia), porque tiene un único acento en la sílaba "fran". Ramón d'Andrés Díaz cree que su similitud con el nombre de Francia, el país europeo, ha llevado a que en algunas fuentes el río aparezca bajo la denominación de "Peña de Francia", lo que el autor considera un error ortográfico. Por ende, Ramón d'Andrés Díaz opina que el nombre de la Peña de Francia y el santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, ambos en la provincia de Salamanca, no guarda ninguna relación con la del topónimo gijonés. No obstante, el autor piensa que al ubicarse en una zona donde históricamente se habló asturleonés, el nombre de la montaña y el templo podría compartir origen etimológico con el del río.

La denominación Peñafrancia es empleada, además, en otras publicaciones y webs editadas por el Ayuntamiento de Gijón. Asimismo, es la utilizada en la documentación oficial del proyecto de renaturalización, elaborada por diversos organismos nacionales.

Cabe señalar que Peñafrancia es, adicionalmente, el nombre de un lugar del concejo de Gijón donde se localiza el nacimiento del río. Este topónimo goza de carácter oficial conforme a lo establecido en el Decreto 105/2006, de 20 de septiembre, de la Consejería de Cultura, Comunicación Social y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias. Según esta norma, el lugar no tuvo ninguna otra denominación oficial con anterioridad.

Peña de Francia Por otro lado, en el Catastro del Marqués de la Ensenada (1752), el plano topográfico del partido judicial de Gijón de Demetrio G. Suárez (1907) y el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico del Instituto Geológico y Minero de España (2018) el río aparece nombrado como río Peña de Francia. La última de estas fuentes toma la denominación Peña de Francia de un artículo publicado en el año 2006 por cuatro geólogos de la Universidad de Oviedo en la revista científica Trabajos de Geología. De acuerdo con un artículo publicado en el periódico La Nueva España por José A. Samaniego, este es el nombre de la advocación mariana a la que se dedica la capilla bajo la que nace, panteón de los vizcondes de la Peña de Francia.

Nacimiento miniaturadeimagen|Nacimiento del río bajo la capilla de Nuestra Señora de la Peña de Francia o de Peñafrancia. Valor geológico El nacimiento del Peñafrancia o Peña de Francia, llamado Fuente Deva, se sitúa en la parroquia gijonesa de Deva. Allí el río brota de unas rocas. Concretamente, estas son calizas oolíticas formadas durante el Jurásico. La surgencia constituye el drenaje de un sistema kárstico que cuenta con galerías de más de 1 km de longitud, salas de gran belleza y abundantes sifones. Este sistema kárstico fue explorado por el grupo espeleológico asturiano Ensame Aguarón que, tras recorrer parte de su trazado subterráneo, destacaron hallazgos como la sala bautizada como "Altar de Deva" y la cantidad de sifones que allí se toparon. De acuerdo con los miembros del grupo estos últimos ascienden a diez, lo cual les llevó a afirmar que se trata de la cavidad con mayor número de sifones de España y la segunda de Europa.

Las aguas del río provienen de otro curso de agua del concejo, el arroyo de Rioseco, el cual fluye en las proximidades del cercano monte Deva. Al ser su cauce de roca caliza, un material fácilmente soluble, el Rioseco se queda seco la mayor parte del año y no solo reaparece en el Peñafrancia, sino también en los ríos España (en el concejo de Villaviciosa) y Meredal (en la parroquia gijonesa de Baldornón). En cuanto a su composición química, las aguas del Peñafrancia o Peña de Francia son de baja mineralización con valores de conductividad eléctrica menores de 400 µS/cm y contenidos medios de sulfatos del orden de 30 mg/L.

Los caudales de Fuente Deva presentan variaciones acusadas, con picos de hasta varios m³/s, y periodos en los que descienden a 100 L/s e incluso valores inferiores en máximo estiaje. Para controlarlos se construyó en la década de 1980 una estación de aforos a unos 200 m aguas abajo del manantial. Esta está equipada con tres vertederos rectangulares, pero en la actualidad se encuentra en estado de semiabandono.

Al lugar en que se halla Fuente Deva se le conoce como "El Ojo" (El Güeyu en asturiano), nombre que hace referencia tanto al nacimiento de la corriente de agua como a la oquedad de la que esta brota. Debido a las anteriores características, su belleza y fácil accesibilidad, el paraje está recogido en el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico del Instituto Geológico y Minero de España.

Como lugar sagrado Sobre las rocas de las cuales surge el río se halla la capilla de Nuestra Señora de la Peña de Francia, la cual fue construida en el siglo e inaugurada el 1 de septiembre de 1691. Como ya se mencionó anteriormente, esta sirvió como panteón de los marqueses de San Esteban de Natahoyo (anteriormente vizcondes de la Peña de Francia) y condes de Revilla Gigedo o Revillagigedo. No obstante, y al igual que sucede con el nombre del río, el nombre de la capilla cambia según la fuente consultada. Así, en la web del Ayuntamiento de Gijón y en libros editados por la misma institución (La ciudad verde. Historia y guía de las parroquias rurales, por Francisco Javier Chao Arana), artículos publicados en los periódicos El Comercio o La Nueva España por diversos autores y blogs (véase Xurde Morán) el templo aparece mencionado con la denominación de capilla de Nuestra Señora de Peñafrancia. Cuenta la leyenda que la imagen de la Virgen que aloja la capilla apareció en el lugar donde ahora se alza el edificio. Los vecinos la llevaron a la iglesia parroquial, pero todas las veces que lo hacían, volvía al sitio originario. Se decidió por ello construir la capilla. El día 8 de septiembre, coincidiendo con la festividad de "La Santina", se celebra desde antiguo la fiesta de Nuestra Señora de la Peña de Francia o de Peñafrancia. Este día se celebra una misa, además de llevarse a cabo una romería muy concurrida. Tal coincidencia hace que la capilla en ocasiones sirva de punto de partida del camino de peregrinación Gijón a Covadonga.

Dado que el río se llama asimismo Deva (un topónimo de origen celta que significa "diosa"), el filólogo Ramón d'Andrés Díaz se atreve a interpretar esta historia como un indicio de que la capilla quizás sea resto de un culto originario más antiguo.En el folleto editado por el Ayuntamiento de Gijón Xixón verde. Sendas y rutas por Gijón/Xixón se comenta además que hay leyendas que cuentan que del nacimiento del río salían las xanas (ninfas astures de las aguas), apareciéndose en ciertos amaneceres como el posterior a la noche de San Juan, cuando podían ser desencantadas. Según se dice en este folleto, esto es un «símbolo del culto a la diosa celta de la naturaleza Deva», «donde la ermita de Nuestra Señora de la Peña de Francia o de Peñafrancia parece querer cristianizar este espacio sagrado». Esta hipótesis o conjetura es recogida asimismo en la web de turismo del Principado Asturias, en un artículo donde se habla de la llamada "Travesía Andariega" o camino de Gijón a Covadonga. Adicionalmente, el filólogo Xosé Lluis García Arias menciona sobre la palabra "Deva" en varios topónimos asturianos, incluyendo el de la parroquia gijonesa: «podríamos estar ante un antiguo culto a las aguas posteriormente cristianizado con el culto a la máxima figura femenina del cristianismo». Si bien no hace referencia alguna a la cristianización de cultos paganos, en el ya citado artículo de La Nueva España José A. Samaniego también menciona la vinculación del topónimo Deva a los celtas, quienes «tenían por sagrados ríos y montañas, considerándolos morada de dioses».

Curso Tras su nacimiento en Deva, el río Peñafrancia o Peña de Francia atraviesa un conjunto de estructuras de especial interés cuya construcción fue promovida por el conde de Revillagigedo en 1863. Estas incluyen un estanque para piscicultura, un puente-azud, una fuente y un lavadero cubierto. Aún en la parroquia, el río pasa asimismo por delante de la iglesia de San Salvador y la quinta de Peñafrancia. Esta última, conocida popularmente como "La Quinta del Conde" (La Quinta'l Conde en asturiano) por ser propiedad de los condes de Revillagigedo, es el mayor latifundio de Gijón y una de las más extensas fincas de toda Asturias. No solo destaca por la arquitectura de los edificios que alberga, sino también por poseer unos amplísimos jardines con ejemplares arbóreos de gran tamaño. Posteriormente, el río sale de Deva y entra en la parroquia de Cabueñes, donde deja la capilla de la Virgen de la Corrada en su margen izquierda y cruza el Jardín Botánico Atlántico de Gijón. Este espacio divulgativo incluye los jardines de la quinta La Isla, que datan de la década de 1870, fueron propiedad del industrial Florencio Valdés Menéndez y aprovechan las aguas del río para crear todo tipo de ingenios hidráulicos. Ya en la parroquia de Bernueces el río pasa junto al campo municipal de golf El Tragamón, atraviesa el campus de Gijón y se dirige hacia el complejo deportivo Las Mestas. El Peñafrancia o Peña de Francia desemboca en el Piles frente a las segundas instalaciones, ubicadas en el barrio homónimo.

Senda El curso del río es seguido por una senda peatonal no homologada de 7 km de longitud. Esta puede recorrerse a pie (en un tiempo de 1h y 45 min) o en bicicleta (en un tiempo de 40 min). La senda se separa del río cuando este último se adentra en el jardín botánico, pasando el camino entonces junto al monumento natural de la Carbayera de El Tragamón.

Referencias

Categoría:Afluentes del Piles Categoría:Bernueces Categoría:Cabueñes Categoría:Deva (Gijón)