El prurigo nodular o prurigo de Hyde es una enfermedad cutánea aguda o crónica, poco frecuente y de difícil tratamiento que presenta lesiones papulares y nodulares muy pruriginosas localizadas, sobre todo, en las regiones extensoras de los miembros superiores e inferiores.

Historia La primera descripción académica fue realizada en el año 1908 por el profesor de dermatología del Rusch Medical Collage, Newins Hyde, proponiendo el nombre de Prurigo Nodularis.Hyde JN, Montgomery FH: A practical treatise on disease of the skin for the use of students and practitioners. 1909; 174–175.

Causas Aunque de origen desconocido, algunos estudios han encontrado correlación entre la enfermedad y el aumento de neuropéptidos (sustancia P), así como un aumento en los niveles de inmunoglobulina E. Podría estar relacionada con afecciones en las que se produce rascado repetitivo como dermatitis atópica, o con una enfermedad sistémica como la deficiencia de hierro, disfunción hepática o tiroidea, diabetes mellitus tipo 2, enfermedad renal crónica, linfoma, leucemia u otros tumores que causan engrosamiento de la epidermis e hiperpigmentación o discromía con excoriaciones, costras o infección bacteriana secundaria. Síntomas La enfermedad se caracteriza por presentar múltiples nódulos extendidos por amplias zonas de los miembros superiores e inferiores, con tendencia a ser simétricas, acompañadas de un intenso y persistente prurito. Este tipo de dermatosis afecta preferentemente al sexo femenino de edad media a avanzada. Tratamiento El prurigo nodular tiene un tratamiento difícil debido a su fisiopatología compleja. Los tratamientos convencionales están basados en el uso de corticosteroides tópicos, antihistamínicos sistémicos, fototerapia, vitaminas, criocirugía o talidomida. En el caso de que exista infección por estafilococos u otras bacterias, los antibióticos pueden resultar efectivos en algunos pacientes. La administración médica de prednisona u otros corticosteroides puede calmar el picor, pero la interrupción del tratamiento puede ocasionar recidiva al poco tiempo. El uso de inhibidores de la Janus quinasa, que ayudan a reducir la inflamación, está resultando eficaz en el alivio rápido y signicativo de los síntomas clínicos asociados a esta enfermedad. Referencias

Categoría:Enfermedades cutáneas