thumb|330px|right|Árbol filogenético propuesto por Bomhard. La macrofamilia nostrática es una hipotética familia de lenguas, o más correctamente una macrofamilia, que incluiría a las lenguas indoeuropeas junto con las lenguas urálicas, las lenguas altaicas, las lenguas afroasiáticas, las lenguas dravídicas, las lenguas kartvelianas, etc. Existen diversas propuestas sobre qué lenguas forman parte de la macrofamilia nostrática.Para más información, ver Bomhard 2008, Reconstructing Proto-Nostratic. Una versión más moderada de esta idea es la propuesta del euroasiático, que incluiría solo algunos de los grupos anteriores. También se ha empleado el término euroasiático-amerindio equivalente al nostrático en sentido más amplio, para incluir a las lenguas amerindias.Greenberg (2002), p. 2 Las lenguas nostráticas o euroasiáticas-amerindias a menudo se agrupan con la macrofamilia dené-daica para formar la megafamilia boreana.
La protolengua ancestral hipotética de la que derivarían por diversificación todas las lenguas nostráticas se denomina convencionalmente protonostrático.E.g. by Bomhard 2008. De ser correcta la hipótesis nostrática, el protonostrático se habría hablado hacia el final del Paleolítico superior en alguna región de Eurasia occidental.En opinión de Bomhard, "entre 15,000 y 12,000 años antes de la Era Cristiana" (2008:240).
Historia Esta macrofamilia fue propuesta por el lingüista danés Holger Pedersen, que defendió el parentesco genético entre estas lenguas en 1903 usando el término latino nostrates (compatriotas). La reconstrucción del protonostrático fue intentada independientemente en los años 1960 por dos lingüistas rusos, Vladislav Ílich-Svítych y Aharon Dolgopolski, y posteriormente fue revisada por Allan R. Bomhard (2008) contando actualmente con unos pocos centenares de cognados. Sin embargo, estos datos se han criticado ampliamente y esta macrofamilia está lejos de ser aceptada como un grupo de lenguas genéticamente emparentadas, como suele ocurrir mayoritariamente con la existencia del indoeuropeo. Hoy en día se conoce como hipótesis nostrática a varias hipótesis que conjeturan relaciones de largo alcance entre el indoeuropeo y otras lenguas de Eurasia (e incluso América del norte).
La hipótesis nostrática es similar a la hipótesis euroasiática formulada por Greenberg y Ruhlen. De hecho, algunos lingüistas como Sergéi Stárostin han trabajado por unificar ambas propuestas, de manera que diversos partidarios de la hipótesis nostrática consideran que las lenguas euroasiáticas constituyen una rama propiamente dicha de la macrofamilia nostrática.
Evidencias a favor Los partidarios de la teoría nostrática argumentan que la técnica usada para reconstruir el protonostrático y, por tanto, probar en última instancia el parentesco de varias grandes familias de Eurasia, es precisamente el método comparativo, la misma técnica usada para reconstruir el protogermánico o el protoindoeuropeo. Sin embargo, las reconstrucciones y la teoría han tenido poca aceptación, por lo que resulta clara la frustración de los nostraticistas, pues aunque están usando los mismos métodos que los indoeuropeístas, los resultados obtenidos son rechazados por la mayoría de indoeuropeístas.
Esta situación paradójica surge de una mala comprensión del método comparativo, puesto que la aplicación de dicho método a todo el léxico de una lengua para buscar coincidencias léxicas razonables no siempre es adecuada, ya que puede existir un número aleatorio de parecidos razonables. La situación cambia si la comparación se restringe inicialmente a un área concreta del léxico con significados bien definidos y solo cuando se han encontrado correspondencias fonéticas regulares, se considera el resto del léxico. Cuando los indoeuropeistas iniciaron la reconstrucción del protoindoeuropeo sobre la base de relaciones de afinidad evidentes, términos que de antemano se sabía eran cognados evidentes, al principio no se reconstruyeron términos cuya posible cognacidad era evidente.
Aún hoy, la mejor evidencia a favor del nostrático es la impresionante lista de términos reconstruidos, aunque, como algunos argumentan, a pesar de la longitud de la lista existen problemas con el número de cognados en los que se basan.
La evidencia morfológica, por otra parte, es escasa y no va mucho más allá de algunas pocas marcas pronominales e interrogativos:
Protolengua 1.ª pers. sing.nominativa 1.ª pers. sing.oblicua 2.ª pers. sing.nominativa 2.ª pers. sing.oblicua 1.ª pers. pl.exclusiva 1.ª pers. pl.inclusiva 2.ª pers.plural ¿quién? ¿qué? indoeuropeo egom mene/me tú te- uei/nos iuH/uos kwi ma urálico mi minV- ti tú- mæ/me tæ ke mi- altaico bi mine- si sin b- m- tʰV, sV k- ma afroasiático in- i int- ku, ki inn- kun k(w) ma, wa kartveliano me men sen si, se n-, naj m-, men- stkwen min ma drávida ān en nī nin- ām nam nīm yāv yā amerindio na ma na- -n- kune mana
Argumentos en contra Uno de los principales argumentos contra el trabajo de los nostraticistas es el argumento estadístico dado por Ringe (1995 y 1999), un indoeuropeísta.Ringe, 1995, "Nostratic and the Factor Chance", Diachronica, 12:55-74.Ringe, 1999, "How hard is to Mathc CVC-roots?", Transactions of the Philosophical Society, 97: 213-44. Ringe parte de la lista de cognados reconstruidos para el protonostrático, considerando las seis familias principales en que se divide, y cuenta cuántas de ellas aparecen en dos, tres, cuatro, cinco o seis de las familias. El número de cognados testimoniados en tres, cuatro, cinco o seis familias disminuye rápidamente a medida que aumenta el número de familias, lo cual sí que sucedería si las coincidencias fueran azarosas. Más concretamente, Ringe calculó que la distribución se parece mucho a lo que sucedería si cada raíz pudiera tener una probabilidad del 40% con alguna palabra dentro de cada familia. Y sugiere que, por tanto, la impresionante lista de cognados es compatible con un número de coincidencias azarosas. Aunque el 40% puede parecer una probabilidad de coincidencia, improbable por mero azar, la laxitud empleada en los diccionarios de nostrático para considerar que dos palabras tienen significados relacionados, y dado que las raíces reconstruidas son casi en su totalidad monosilábicas.
Una forma de entender los resultados de Ringe es considerar seis sacos llenos de guijarros de distintos mármoles con diferentes texturas y colores. El trabajo de reconstruir cognados nostráticos se parecería a encontrar guijarros del mismo color en las diferentes bolsas, cuando la probabilidad de coincidencia es del 40%. La mayoría de coincidencias aparecerían típicamente en solo dos de las bolsas, siendo las coincidencias triples o cuádruples mucho menos frecuentes. El problema es que Ringe se olvidó que su argumento, cuando se aplica a la reconstrucción del léxico protoindoeuropeo, lo invalida igualmente, y en condiciones peores, dado que apenas entre 8 y 12 voces son compartidas entre todos los clados lingüísticos supuestamente descendientes del protoindoeuropeo. La mayoría de las palabras del léxico protoindoeuropeo solo se halla en dos o tres clados. El porcentaje es muy inferior al 40%, pero sigue intacta la reconstrucción del protoindoeuropeo. Ni siquiera se comenta esta realidad.
Otro argumento proviene del hecho de que existen actualmente dos reconstrucciones diferentes del protonostrático, la de la "escuela de Moscú" y la de Bomhard, aunque ambas se basan en la hipótesis glotálica para las oclusivas del protoindoeropeo, ambas dan valores fonéticos diferentes a los fonemas protoindoeuropeos tradicionalmente reconstruidos como *d y *t. Por tanto. solo una de las dos propuestas estaría dando los valores fonéticos correctos, no pudiendo ser los dos correctos. Por consiguiente, parece posible obtener una lista larga de cognados aún con valores fonéticos incorrectos, por lo que la probabilidad de falsos positivos es alta.
Comparación léxica Se ha propuesto un número de posibles cognados sobre la base de similitudes entre el sonido y el significado de las formas en los idiomas a lo largo de todo el mundo. El más conocido de este tipo es la lista de vocabulario (1994) de Bengtson y Merritt Ruhlen, donde se enumera una selección de estas formas:Fuente: Ruhlen 1994b:103. The symbol V stands for «a vowel whose precise character is unknown» (ib. 105). Clicking on the symbols in the top line will order the forms alphabetically. Idioma ¿quién?¿qué?dosaguauno /dedobrazo(1)brazo(2)curva /rodillapelovagina olor /narizafroasiáticok(w)mabwVrak’watakganAbunqesommputsunakartveliano minma yorrts’q’aertt’ot’qemuql toma putʼ sundrávida yāvyāiraṇṭunīrubirelukaŋkaymeṇḍapūṭapoččučuṇṭueuroasiáticokwimipālāakwātikkonVbhāghu(s)bük(ä)punče p’ut’Vsnāamerindio kunemanap’ālakwādɨk’ikanobokobukasumme butiečuna
Los numerales reconstruidos para diferentes protolenguas, incluidas en diferentes versiones de la hipótesis nostrática, son: {|class="wikitable" style="text-align: center;" |- ! GLOSA ! PROTO-INDO-EUROPEO ! PROTO-URÁLICO ! PROTO-ALTAICO ! PROTO-KARTVEL. ! PROTO-DRAVÍDICO ! PROTO-SEMÍTICO ! PROTO-ESKIMO |- | 1 || *oynos || *ükte || *bʲuri || *ɛrti || *oru- || *ħad || *atạụccị(q) |- | 2 || *dwō || *käktä || *puču || *jɔri || *iru- || *θin || *maːlʀuk |- | 3 || *treyes || *kolme || *ilu || *sɑmi || *muv- || *śalāθ- || *piŋayut |- | 4 || *kʷetwor- || *ńeljä || *torʲ- || *ɔtxɔ || *nāl || *ʔarbaʕ || *citamat |- | 5 || *penkʷe || *witte || *tu || *xuti || *cayN- || *xamis- || *taLimat |- | 6 || *sweks || *kutte || *ńu- || *ɛkʂwi || *caŗu- || *šdiθ- || *aʀvinL- |- | 7 || *septm || *śajćem || *ŋadi || *ʃkwiti || *ēr̤u- || *šabʕa || *5+2 |- | 8 || *h3oktō || *jek- || *ĵa || *ɑrwɑ || *eṭṭu || *θamāniy- || *5+3 |- | 9 || *newn || *kek- || *keg- || *tʂχɑrɑ || *oṉ-pak-tu || *tišʕ- || *10-1 |- | 10 || *dekm || *luka || *tʲub- || *ɑ(ʂ)ti || *pak-tu || *ʕaśr || *qul- |} Estos numerales muestran solo unas pocas coincidencias superficiales y no parecen remontarse a un único sistema de cuenta antiguo común.
Poesía Ejemplo de una poesía hipotética construida con el vocabulario reconstruido del protonostrático:Vladislav Illič-Svityč. Иллич-Свитыч (1971). Опыт сравнения ностратических языков (семитохамитский, картвельский, индоевропейский, уральский, дравидийский, алтайский). Введение. Сравнительный словарь (b – K̕). Moscow: Наука. Protonostrático Traducción Kelhä wete ki ʕakun kähla La lengua es algo en el tiempo del río, kaλai palha ka na wetä a la casa del ancestro nos lleva, śa da ʔakä ʔeja ʔälä pero nunca llegará al jako pele tuba akwä wete. que tiene aguas profundas.
Referencias
Bibliografía Bomhard, Allan R., and John C. Kerns (1994). The Nostratic Macrofamily: A Study in Distant Linguistic Relationship. Berlin, New York, and Ámsterdam: Mouton de Gruyter. ISBN 3-11-013900-6 Campbell, Lyle (1998). "Nostratic: a personal assessment". In Joseph C. Salmons and Brian D. Joseph (eds.), Nostratic: Sifting the Evidence. Current Issues in Linguistic Theory 142. John Benjamins. Campbell, Lyle (2004). Historical Linguistics: An Introduction (2nd ed.). Cambridge: The MIT Press.
Cuny, Albert (1924). Etudes prégrammaticales sur le domaine des langues indo-européennes et chamito-sémitiques. Paris: Champion. Cuny, Albert (1943). Recherches sur le vocalisme, le consonantisme et la formation des racines en « nostratique », ancêtre de l'indo-européen et du chamito-sémitique. Paris: Adrien Maisonneuve. Cuny, Albert (1946). Invitation à l'étude comparative des langues indo-européennes et des langues chamito-sémitiques. Bordeaux: Brière. Gamk¹relidze, Thomas V., and Vjačeslav V. Ivanov (1995). Indo-European and the Indo-Europeans, translated by Johanna Nichols, 2 volumes. Berlin and New York: Mouton de Gruyter. ISBN 3-11-014728-9 (¹Actually in Georgian.) Greenberg, Joseph (2000, 2002), Indo-European and its Closest Relatives. The Eurasiatic Language Family (Stanford University), v.1 Grammar, v.2 Lexicon.