El capital: crítica de la economía política. Tomo I: El proceso de producción del capital. (en alemán, Das Kapital. Kritik der politischen Ökonomie Erster Band. Buch I: Der Produktionsprocess des Kapitals; 1867-1883) es el primero de los tres tratados que componen El capital, una crítica de la economía política del filósofo y economista alemán Karl Marx. Dedicado a Wilhelm Wolff y publicado por primera vez el 14 de septiembre de 1867, el primer tomo fue el producto de una década de investigación y redacción. Es la única parte de El capital que se completó durante la vida de Marx. Se centra en el aspecto del capitalismo al que Marx se refiere como el modo de producción capitalista, o la forma en que el capitalismo organiza la sociedad para producir bienes y servicios.
Las dos primeras secciones del trabajo tratan de los fundamentos de la economía clásica, incluyendo la naturaleza del valor, el dinero y las mercancías. En estas secciones, Marx defiende y amplía la teoría del valor trabajo avanzada por Adam Smith y David Ricardo. Comenzando con las siguientes tres secciones, el enfoque del primer tomo cambia a la plusvalía (el valor añadido de una mercancía terminada menos el costo de producción), que divide en dos formas: absoluta y relativa. Marx argumenta que las relaciones de producción específicas del capitalismo permiten a los propietarios del capital acumular más plusvalía relativa mediante mejoras materiales en los medios de producción, impulsando así la Revolución Industrial. Pero para Marx, la extracción de plusvalía no sólo motiva el crecimiento económico, sino que también es la fuente de la lucha de clases entre los trabajadores y los propietarios del capital. Las secciones cuatro, cinco y seis discuten cómo los trabajadores luchan con los propietarios del capital por el control de la plusvalía que producen, salpicados de ejemplos de los horrores de la esclavitud asalariada. Además, Marx argumenta que el impulso de acumular más capital crea contradicciones dentro del capitalismo, como el desempleo tecnológico, diversas ineficiencias y crisis de sobreproducción. La penúltima parte explica cómo los sistemas capitalistas se sostienen (o "reproducen") una vez que se han establecido. A lo largo de la obra, Marx coloca el capitalismo en un contexto históricamente específico, considerándolo no como un ideal abstracto, sino más bien como el resultado de desarrollos históricos concretos. Este es el enfoque especial en la parte final, que argumenta que el capitalismo comenzó con la expropiación violenta de la propiedad por parte de la futura clase capitalista, un proceso que Marx llama "acumulación originaria". El libro concluye con una transformación del capitalismo a un nuevo modo de producción basado en la propiedad social de los medios de producción, donde los "expropiadores son expropiados" por los trabajadores.
En el primer tomo de El capital, Marx hace uso de una variedad de estrategias lógicas, históricas, literarias y de otro tipo para ilustrar sus puntos. Su principal herramienta analítica es el materialismo histórico, que aplica el método hegeliano de crítica inmanente a la base material de las sociedades. Como tal, el primer tomo incluye grandes cantidades de datos históricos y ejemplos concretos de las sociedades industriales de mediados del , especialmente el Reino Unido. En una carta a Engels, Marx resume los mejores puntos del libro de la siguiente forma:1. (esto es fundamental para toda comprensión de los hechos) el doble carácter del trabajo según se exprese en valor de uso o en valor de cambio, que se destaca en el primer capítulo;
2. el tratamiento de la plusvalía independientemente de sus formas particulares como beneficio, interés, renta del suelo, etc. Esto se aclarará especialmente en el segundo volumen.Durante la vida de Marx, completó tres ediciones del primer tomo: las dos primeras en alemán, la última en francés. Una tercera edición alemana, que todavía estaba en progreso en el momento de su muerte, fue terminada y publicada por Friedrich Engels en 1883. Se discute entre los estudiosos si la edición francesa o la tercera edición alemana deben considerarse autorizadas, ya que Marx presentó sus teorías de manera ligeramente diferente en cada una.
En 2013, la Unesco registró el primer tomo de El capital junto con el Manifiesto comunista en el Programa Memoria del Mundo.
Prólogos
Prólogos de Marx miniaturadeimagen|Karl Marx en 1872. miniaturadeimagen|Contribución a la crítica de la economía política (1859). Marx explica en el prólogo a la primera edición alemana que el primer tomo es “la continuación de la Contribución a la crítica de la economía política” de 1859 (la cual fue mal comprendida por el socialista Ferdinand Lassalle). En él intenta hacer de manera amena “a excepción del capítulo sobre la forma valor” un estudio crítico de la mercancía y la economía política. Esta última fue más estudiada en la historia que la primera porque “es más fácil de estudiar el cuerpo organizado que las células del cuerpo”. La mercancía es pues la célula económica de la sociedad burguesa. Aclara además que su análisis no será moral sino histórico-natural, donde las personas son solo "personificación de categorías económicas, como portadores de determinadas relaciones e intereses de clase”. Marx termina el prólogo explicando su intención de publicar un segundo tomo del "proceso de circulación del capital (libro II) y de los aspectos del proceso en su conjunto (libro III)"; y un tercer tomo sobre "la historia de la teoría". Los dos libros del segundo tomo mencionado fue dividido en dos tomos por Engels entre 1885 y 1894. El tercer tomo que Marx se refirió fue publicado como un cuarto tomo distinto bajo el nombre Teorías sobre la plusvalía por Karl Kautsky publicó entre 1905 y 1910.
En un postfacio del primer tomo de 1872, Marx describe que la ciencia económica burguesa, siendo David Ricardo su último gran representante, en fin de cuentas, alcanzó su límite último desde las críticas de Jean Charles de Sismondi al no poder conciliar “el antagonismo de los intereses de clase”, (los cuales Ricardo consideró “como una ley natural de la vida social”) a pesar de los intentos de economistas como John Stuart Mill. También Marx aclara frente a sus críticos el fundamento materialista de su método dialéctico empleado en el libro que, a diferencia de Hegel, “lo ideal no es más que lo material transpuesto y traducido en la cabeza del hombre”.
En el prólogo de la primera edición francesa de 1872, Marx explica que previamente su obra fue publicada en francés primero por Maurice Lachâtre a modo de entregas de periódicos y advierte de la dificultad de su lectura. Termina con una sección dedicada al lector (1875) donde agradece a Joseph Roy la labor de traducir su obra, quien tuvo que encontrar un nuevo vocabulario para términos inventados por Marx y respetar el contenido original. Esta edición fue muy importante para Marx, la cual se utilizó para numerosas reediciones y traducciones.
Prólogos de Engels miniaturadeimagen|Friedrich Engels en 1888. Tras la muerte de Marx en 1883, su amigo y colaborador Friedrich Engels escribió los prólogos posteriores de las nuevas ediciones del primer tomo. El primero fue el de la tercera edición alemana de 1883. "Sobre mí, que perdí con él al amigo de cuarenta años, al mejor y más inquebrantable de los amigos". En él, Engels explica su tarea de recopilación de manuscritos dejados por Marx para los futuros tomos dos y tres. Entre ellos, "un ejemplar alemán corregido a trozos por su mano y lleno de referencias a la edición francesa" que Engels usó para reeditar el tomo siempre que "estuviese absolutamente seguro de que el propio autor, de vivir, la hubiera corregido".
En el prólogo de la primera edición inglesa de 1886, Engels resume su nueva reedición de la obra con la ayuda de Eleonor Marx, hija del autor. Escribió que la obra ha sido descrita como “la Biblia de la clase trabajadora”, cuyas conclusiones fueron fundamentales en el movimiento obrero en Alemania, Suiza, Inglaterra, Francia, Holanda, Bélgica, Italia, España y América. Según Engels, Marx “llegó a la conclusión de que, al menos en Europa, Inglaterra es el único país donde la inevitable revolución social puede efectuarse enteramente por medios pacíficos y legales”. Este tomo fue reeditado en numerosas ocasiones por Marx y por Engels tras su muerte.
El último prólogo de Engels fue escrito para la edición alemana en 1890. En él se dedica otra vez a resumir los nuevos cambios de su "formal final" y en pequeña controversia con William Gladstone y Sedley Taylor.
Sección 1: Mercancía y dinero En esta primera sección, Marx explicará los fundamentos del intercambio en el mercado. Este intercambio se basa en un elemento especial, la mercancía, que es un objeto producido con vistas al intercambio (para ser vendido y no directamente consumido por el productor). Además de su utilidad, este elemento tendrá, por tanto, un valor de cambio, que determina en qué proporción la mercancía producida puede cambiarse por otras mercancías (o su equivalente en dinero). Se trata entonces de determinar con mayor precisión cómo se puede medir este valor.
Capítulo 1: La Mercancía
1. Los dos factores de la mercancía: valor de uso y valor (sustancia del valor, magnitud del valor) miniaturadeimagen|Para Marx, la reducción de mercancías a su trabajo invertido permite determinar y comparar sus valores de la misma forma que “la superficie de todos los polígonos se los descompone en triángulos” para determinar y comparar sus áreas.Es sobre la base de este postulado que Marx hace del análisis de la mercancía el punto de partida de su investigación. Para ello, Marx parte de la búsqueda de la cualidad común que poseen todas las mercancías que permiten su intercambio mediante una comparación cuantitativa. Para Marx, una mercancía es cualquier producto resultante del trabajo humano que ha sido producido con el objetivo de ser vendido. Por lo tanto, una mercancía tiene una utilidad, lo que Marx llama un "valor de uso", pero también tiene un "valor de cambio" ("o, sencillamente el valor").Véase en el Capítulo 4: "El mismo valor de cambio, o sea la misma cantidad de trabajo social objetivado". En la 3ª y 4ª ediciones, se cambió "valor de cambio" por "valor". El valor de uso de la mercancía es lo que satisface un deseo o necesidad humana de cualquier tipo, es decir, es algo útil. Sin embargo, el valor de uso real es inconmensurable. Explica que el valor de uso solo puede determinarse "en el uso o en el consumo". Después de determinar la mercancía como un valor de uso, Marx explica que una mercancía es también un valor de cambio como la cantidad de otras mercancías por las que se intercambiará. Todas las mercancías son en esencia paralelas en el sentido de que siempre pueden intercambiarse por ciertas cantidades de otras mercancías. También explica que no se puede determinar el valor de cambio de la mercancía simplemente mirándola o examinando sus cualidades naturales. El valor de cambio no es material, sino que es una medida hecha por los humanos. Para determinar el valor de cambio, uno debe ver que la mercancía se intercambia con otras mercancías. Marx explica que si bien estos dos aspectos de las mercancías están separados, al mismo tiempo también están conectados en que uno no puede ser discutido sin el otro. Explica que mientras que el valor de uso de algo solo puede cambiar en calidad, el valor de cambio solo puede cambiar en cantidad. Entonces:
miniaturadeimagen|Según la teoría laboral del valor de Marx, un diamante tiene un gran valor debido a la alta cantidad de trabajo socialmente necesario para su producción. Pero “si con poco trabajo se lograra transformar carbón en diamantes, éstos podrían llegar a valer menos que ladrillos". La noción de que una mercancía tiene un valor propio Marx la denominó como "fetichismo de la mercancía".