El tratado de Madrid de 1885, también llamado Tratado de paz y amistad entre España y la República del Ecuador, fue un tratado bilateral firmado en la capital de España el 28 de enero de 1885 que tuvo como objetivo la firma de paz entre ambos estados tras la guerra hispano-sudamericana y sustituir el tratado de paz, amistad y reconocimiento de 1840 que había dejado de tener validez por el enfrentamiento bélico.
Antecedentes
Primeros intercambios diplomáticos
A comienzos del , Ecuador, al igual que la casi totalidad de estados hispanoamericanos, había seguido un proceso de independencia respecto al Reino de España plasmado en su caso en la Gran Colombia.
España, al igual que otros estados europeos como Austria, Francia o Rusia, no llegaron a reconocer a la efímera República de Colombia antes que la disgregación de Venezuela primero (1829) y de Ecuador después (1830) acabasen con la existencia del Estado.
Ecuador, ya como nación independiente, incurrió en una considerable deuda externa por la compra de material militar que utilizar tanto en la defensa de su integridad contra las revoluciones internas que estaba viviendo, como para una posible amenaza externa. Aun así, esto le valio para aumentar sus relaciones diplomáticas con otros Estados hasta el punto que se consiguió firmar un tratado donde España reconoció su independencia en 1840, durante la segunda presidencia del venezolano Juan José Flores y el reinado en España de Isabel II, aún en regencia y agotados de los asuntos internos tras la guerra peninsular (1808-1814), la Guerra Realista (1822-1823), la Guerra de los Agraviados (1827), el intento de las Tres Gloriosas (1830-1831) y la guerra carlista (1833-1840).
El conflicto del Pacífico
En la década de 1860, la influencia que tanto los Estados Unidos de América y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda estaban llevando a cabo en las naciones hispanoamericanas en América del Sur, pusieron en alerta a una España que, viendo su área de influencia cada vez más limitada, decidió pasar a una política exterior más intervencionista para con estos estados a fin de evitar las intromisiones anglosajonas.
Inicialmente, aún con problemas como el impago de la capitulación de Ayacucho, esta nueva política fue bastante fructifera como puede verse en la expedición de la Comisión científica del Pacífico. Sin embargo, a partir del año siguiente al de la expedición, en 1863, los problemas no dejaron de sucederse hasta el punto de elevar las quejas diplomáticas y las amenazas hasta estallar un conflicto entre España y una alianza formada por Chile, Bolivia, Perú y Ecuador.
Desde 1866 hasta 1885, las relaciones diplomáticas entre ambos países fueron inexistentes a excepción de la firma del armisticio de Washington en 1871.
El tratado
Finalmente, en enero de 1885 se firmaría un nuevo tratado bilateral entre ambos países en el que se establecerían las bases de las futuras relaciones diplomáticas, comerciales y de otros asuntos como la aceptación por parte de la República de Ecuador de comunidades religiosas como la Pía Sociedad de San Francisco de Sales y otros.
En abril de 1885, llegaría a Madrid Antonio Flores Jijón, futuro presidente de Ecuador, como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Ecuador ante el Reino de España para ratificar la firma del tratado concluido a comienzos del año. A su llegada, Flores Jijón presentó la siguiente carta a Alfonso XII de España:
Véase también
Relaciones Ecuador-España
Referencias
Bibliografía
Categoría:Tratados de Ecuador Categoría:Tratados de 1885 Categoría:Tratados de España del siglo XIX