La basílica de San Fermín de Aldapa es un edificio religioso de la ciudad española de Pamplona. Está situado junto al Palacio de los Reyes de Navarra, en la Ciudad de la Navarrería. En el mismo lugar se conocía en 1255 una capilla bajo la advocación de San Pedro pero desde 1531 ya se conoce como iglesia de San Fermín. Según la tradición se levanta en la misma ubicación donde estuvo la casa nativa de este santo. El término «vasco aldapa, "cuesta"» se explica por la orografía donde se asienta el edificio, junto a la Cuesta de Palacio, calle pamplonesa en la Navarrería. Está situada en el número 11 de la actual calle Dos de Mayo. Celebra misas todos los días de la semana.

Historia La situación del edificio sobre el solar ocupado por la vieja Pompelo se confirmó reiteradamente con las excavaciones arqueológicas que sacaron a la luz un mosaico romano por parte de la arqueóloga María Ángeles Mezquíriz, que consideraba que la ciudad romana debió ocupar la misma extensión que la Navarrería. De nuevo entre 2004 y 2009 se realizan excavaciones en este solar, de la mano de Mercedes Unzu y María García-Barberena que detectaron muros de contención levantados para crear un aterrazamiento de la zona en época romana. En la parte noroeste de esta plataforma se sitúa San Fermín de Aldapa. Justo debajo se encontraron vestigios que atestiguan la existencia de un edificio público monumental romano. También se llegaron a realizar excavaciones bajo la iglesia «que dieron como resultado la aparición de un mosaico romano −como se había apuntado− y parte de unas termas. En un nivel superior se hallaron los cimientos de la primitiva ermita de San Pedro de los Reyes de Navarra.» En unas catas realizadas en 2004 para construir un aparcamiento (que no se creó) «aparecieron restos de una vivienda romana de un comerciante» identificado como Lucio Cornelio Celso (por un anillo con su nombre "L. Corneli Celsi").

Se cree que fue Sancho VI de Navarra quién levantó una residencia real hacia finales del aprovechando un terreno cedido por los vecinos de la Navarrería en agradecimiento a una serie de privilegios reales otorgados por el rey a estos vecinos para la repoblación del lugar en 1189. En este solar debió estar anteriormente la residencia del afamado linaje de los Almoravid. Esta noticia viene por el documento fechado en 1198 mediante el cual Sancho VII de Navarra dona al obispo de Pamplona, García Fernández, el palacio, la capilla un hórreo y una bodega en agradecimiento por el cuantioso préstamo recibido.

La proximidad del antiguo palacio real, llamado Palacio de San Pedro por la advocación inicial que mantuvo esta capilla, situaba el edificio dentro del patio de armas que se situaba delante del mismo. Por una concordia firmada en 1255 entre el rey Teobaldo II de Navarra y Pedro Ximénez de Gazólaz, obispo de Pamplona, se sabe que este palacio −ante ecclesiam Sancti Petri−, estaba ocupado entonces por los obispos y el rey lo reclamaba para usarlo como residencia real.

Por un proceso de 1539 se sabe que ya ha cambiado el nombre la iglesia de «Sant Fermín, que está junto a dicho palacio». Cuando se instalaron en Pamplona los trinitarios a finales del , fue esta capilla, ya conocida bajo la advocación actual, el lugar elegido. miniaturadeimagen|240x240px|San Fermín de Aldapa visto desde el Archivo Real y General de Navarra. La pequeña cúpula de ladrillo da testimonio del primitivo aspecto tras las tremendas modificaciones realizadas a finales del . Hacia el año 1701 se derribó la existente y se levantó una nueva desde los cimientos inaugurada el 25 de septiembre, festividad del martirio de San Fermín. Entonces se la menciona ya como «la basílica de la plazuela del Palacio», que estaba construida con ladrillo y tenía dos viviendas adosadas como residencia de los capellanes.

En 1883 Florencio Ansoleaga inicia la reforma que completará posteriormente Julián Arteaga, coincidiendo con la llegada de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María que realizaron grandes cambios.

La fachada del actual templo fue reconstruido seriamente a finales del , en 1896, por Julián Arteaga que añadió un nuevo tramo y levantó un nuevo frontis. En la Guía del viajero en Pamplona (1904) de Fernando de Alvarado, se describe con las siguientes palabras:

Descripción La construcción presenta una planta de cruz latina compuesta por tres naves de cuatro tramos, crucero alienado con las naves laterales y una cabecera recta. Las naves están separadas mediante pilastras sobre las que se apoya una cornisa clasicista con dentellones. Está cubierta con una bóveda de medio cañón con lunetos. Sobre el crucero se levanta un cúpula con linterna.

El templo tiene tres capillas a cada lado dedicadas a San Antonio María Claret, a San Francisco Javier, a la Virgen de Lourdes, a la Virgen del Carmen, al Santo Cristo y a Santa Teresita del Niño Jesús.

El retablo mayor, construido en 1912, muestra un estilo ecléctico y está formado por dos cuerpos:

inferior: muestra en el centro la imagen del Corazón de María y a ambos lados a Santa Mónica (derecha) y a San Pascual Bailón (izquierda). superior: muestra en el centro la figura de San Fermín entre los escudos de Navarra y Pamplona. A sus lados San Roque (derecha) y San Francisco de Paula (izquierda).

Notas

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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