miniaturadeimagen|240x240px|Mapa con los señoríos étnicos, sin mostrar a los Yumbos y separando a los Manteños de los Huancavilca y Puná. Los señoríos étnicos fueron un conjunto de comunidades indígenas que vivieron en el territorio que actualmente conforma Ecuador en la costa donde convergen la corriente cálida de El Niño y la corriente fría de Humboldt, así como las culturas que se desarrollaron en la Zona Volcánica Norte de los Andes. El presente artículo se concentra en su historia durante el periodo de Integración que se llevó a cabo después del periodo de Desarrollo regional. Incluye las características de algunos señoríos étnicos particulares como su vivienda, la forma de entierros la cerámica que se ha encontrado, la metalurgia. Además desarrolla la interacción entre cada señorío a través del comercio como con los mindalaes y la religión, con los animales que se consideraban sagrados o los ritos para la fertilidad. También presenta un resumen de las interpretaciones históricas sobre este periodo histórico a través de obras importantes en cada época.

Periodización y estudio La etapa prehispánica en Ecuador se suele dividir en los periodos precerámico, formativo, desarrollo regional y de integración. Es durante este último período cuando el aumento de la población y los crecientes lazos entre cada pueblo formaron los llamados Señoríos Étnicos. La lista es conjetural y sujeta a los nuevos descubrimientos, sin embargo se pueden nombrar a las siguientes civilizaciones: Manteños, Huancavilcas, Caranquis, Yumbos, Quitus, Puruhaes, Panzaleos, Cañaris y Paltas.

Su estudio requirió un enfoque específico puesto que históricamente, según menciona Federico González Suárez, suele tomarse en cuenta solamente a la cultura Inca en los cronistas e historiadores de las Indias. Los señoríos étnicos suelen ser simplemente nombrados, como por ejemplo la delimitación del territorio Manteño en una de las crónicas, sin embargo, su estudio a profundidad no fue llevado a cabo sino hasta siglos más adelante, a partir de lo cual se han hecho conjeturas y refutaciones sobre su periodización, relaciones políticas, organización social, etc.

Eso por el estudio histórico, por el lado arqueológico en cambio su importancia empezó a desarrollarse a partir de los finales del con las investigaciones de Luis Cordero, González Suárez y en el a partir del trabajo de Jijón y Caamaño y Emilio Estrada Icaza, hasta el desarrollo de la arqueología como disciplina científica en ese país. A partir del descubrimiento de la Cultura Valdivia en el , empezó a desarrollarse en gran manera las investigaciones en la costa ecuatoriana puesto que prometen el descubrimiento de culturas más antiguas que en la sierra y que pertenecen a los periodos precerámico, formativo y de desarrollo regional.

No obstante, la reflexión sobre el periodo de integración ha sido una constante en la historiografía y antropología de ese país, puesto que corresponde al periodo donde se busca características e idiosincrasias para a partir de ahí buscar generalmente la identidad de Ecuador.

Organización social Fueron culturas que se relacionaban comercialmente y no vivieron dentro de un reino unificado. Existieron guerras y alianzas durante su desarrollo, sin embargo se caracterizaron siempre por la diversidad cultural, lingüística, política y económica.

Bondades geográficas y diversidad lingüística miniaturadeimagen|302x302px|Zonas volcánicas de los Andes donde se desarrollaron culturas prehispánicas. En el norte, los Señoríos étnicos de Ecuador, en el centro los reinos aimaras y los Incas, y en el sur los picunches y huiliches. La geografía del Ecuador es mucho más generosa que el clima seco y frío de territorios al sur, permitió el desarrollo agrícola de manera más fácil, aprovechando en los Andes los distintos microclimas para la agricultura, así como también la riqueza del siempre fértil golfo de Guayaquil para la producción especialmente de cacao. En el primer caso, la diferencia entre los Andes ecuatorianos y peruanos fue la base del desarrollo teórico del antropólogo Frank Salomon, quien estudió en profundidad la característica de la cordillera en la sierra norte de Ecuador para destacar el rol que tenían las llajtas y los cacicazgos en la organización de los señoríos. La determinación de las lenguas que hablaron es difícil puesto que no existía escritura y a través de la evangelización, con la conquista de España, el idioma que se empezó a difundir fue el quichua. Sin embargo, se sabe que los huancavilcas hablaban su propio idioma, aunque ahora considerado como una lengua no clasificada, pero se conjetura que pertenecen a la familia de la lengua tallán. Jacinto Jijón y Caamaño también considera a los Manteños como parte de esta familia lingüística definiendo al grupo: Manabí–Huancavilca–Puná. Todas relacionadas también con las lenguas mochica, el cañari y el puruhá de las tierras altas de más al este. Por su parte, la lengua cañari, se conjetura, puede estar relacionada, a su vez, con las familias lingüísticas barbacoanas.

El estudio sistemático de estas lenguas agrupó a los pueblos que viven cerca del Marañon y que fueron conquistados por el imperio Inca. Dentro de este grupo, se identificó los siguientes idiomas: Malacato, Rabona, Bolona, Xiroa, Tabancale, Patagón, Sácata, Bagua, Copallín, Chirino y Chacha. De estas, las que fueron habladas en territorios o que influenciaron a los señoríos étnicos de lo que actualmente es Ecuador son: el tabancale en la provincia de Zamora Chinchipe; el malacato: en la provincia de Loja, también conocido como idioma Palta; y por último el bolona que probablemente influyó en el idioma Cañari.

La balsa manteña, los mindalaes y la concha Spondylus miniaturadeimagen|Concha espóndilus, principal medio de intercambio entre los señoríos étnicos.|200x200pxLos señoríos de la costa como los Manteños y Huancavilcas, muchas veces estudiados en conjunto como la cultura Manteño-Huancavilca tuvieron un desarrollo comercial a lo largo de todo el pacífico tanto con las culturas del sur como los Chancas en Perú, así como también con las culturas mesoamericanas donde se exportaba cacao. Se aprovechó las corrientes marinas para a través de la balsa manteña llevar productos a Mesoamérica, enriqueciendo a través de sus intercambios a ambas culturas. El medio de cambio utilizado principalmente fue la concha Spondylus y en ocasiones también el trueque. Por estas razones es normal encontrar restos arqueológicos de esta concha en lugares andinos, mucho más alejados del mar. Por otro lado, los señoríos de la sierra se caracterizaron por el comercio muchas veces con tribus de la costa, sin embargo, la accidentada geografía andina les obligaba a buscar las conexiones entre los valles. En este sentido el rol que tuvieron los Mindalaes fue clave, según el descubrimiento de Frank Salomon. Su rol como mercaderes fue unir a las distintas tribus que vivían en llajtas y yumbos, para lograr el intercambio comercial y unir toda la cordillera andina en sus tres regiones: las dos templadas en la costa y amazonía de ese país, con el páramo de un clima más frío.

Organización familiar, enchaquirados y poligamia miniaturadeimagen|Crónica del Perú, donde Cieza de León describió a los enchaquirados La geografía que permitía la creación de distintas culturas y la migración forzada desde el sur que veían a los Andes de este lugar como refugio de la expansión del imperio Inca, hizo que esta época se caracterice por la convivencia de una gran diversidad de civilizaciones en un territorio determinado, basándose en las relaciones comerciales. A esto se suma la diversidad sexual que caracterizó siempre a los señoríos étnicos. El ejemplo más nombrado por los cronistas Pedro Cieza de León, Gonzalo Fernández de Oviedo, Garcilaso de la Vega, Agustín de Zárate y Girolamo Benzoni, fue la homosexualidad como práctica común dentro de la cultura huancavilca. Existía la formación de harenes de homosexuales como parte de las prácticas religiosas que incluía la adopción de vestimenta femenina desde niños. A ellos los identificaron los como enchaquirados. Esto no solo era aceptado sino que también gozaban de jerarquía social puesto que además del oro, las chaquiras de cochas espóndilus eran muy valorados.

Por otro lado en los señoríos de la sierra se practicaba comúnmente la poligamia. Existe evidencia que esta práctica era común en los Quitus y también en los Caranqui, ya que esta era una práctica difundida por durante esta época y responde a intereses económicos, alianzas sexuales y a la falta de una prohibición explícita en las normas sociales. Como ejemplo, podemos ver la mención del cronista Cieza de León, sobre la cultura Cañari:

Listado de algunos señoríos étnicos

Cultura Quitu miniaturadeimagen|Diorama del museo La Florida Quitu era el nombre del principal señorío de la cultura Panzaleo. Habitaron los valles que se encuentran entre la provincia de Tungurahua hasta la provincia de Pichincha. Se cree que el Río Guayllabamba era el límite desde donde en cambio se desarrollaba la cultura Caranqui. La cultura Quitu que dio el nombre a la capital de Ecuador existió entre 850 a. C. y 1550 d. C. Esta cultura se caracterizó por vivir en casas hechas de cangagua de forma circular a la que llamaban bohíos. Además desarrollaron mucha cerámica y tuvieron un importante intercambio con las culturas Milagro Quevedo en la Costa, las culturas Puruhá al sur, los Caranquis al norte y los napos en la amazonía. Se desarrollaba este intercambio a través de mindalaes que era hábiles comerciantes. En el territorio de la actual ciudad de Quito se emplazaban dos grandes lagunas la de Turubamba y la de Añaquito. Aquí vivía fauna que era muy importante tanto para la dieta como para las ceremonias religiosas de los Quitus, como eran los peces llamados preñadillas, o las garzas que normalmente las cazaban. Además se caracterizaron por enterrar a sus difuntos en tumbas a quince metros bajo la tierra donde les adornaban con sus pertenencias. Estas fueron encontradas en el museo de sitio de La Florida donde se pudo comprobar a través de la vestimenta hecha con conchas spondylus el comercio que existía con los señoríos de la costa. Su idioma era el panzaleo, que se hablaba a lo largo de todos los valles que conforman el señorío.

Cultura Milagro-Quevedo miniaturadeimagen|Cerámica de la Cultura Milagro Quevedo Conocido en las crónicas como Chonos, esta importante cultura habitó la cuenca del río Guayas, hasta la costa de la provincia de El Oro. Fue muy importante como intermediario entre la cultura Manteño-Huancavilca con las culturas de los Andes como la Puruhá, los Quitus o los Caranquis. Se caracterizó por su nivel de desarrollo importante en la metalurgia, así como por la construcción de cerámica que fue denominada "cocina de brujo". Estos utensilios se cree tenían fines ceremoniales y su decoración es altamente simbólica. Se ha hecho un análisis semiótico de esta decoración y se encontró que en su mayoría representaban anfibios, que estaban relacionados con la lluvia y la fertilidad, seguidos por reptiles que se relacionaban con la lluvia y el inframundo. Además vivían en tolas que en su interior tenían entierros. Los difuntos eran guardados en cerámicas grandes y que se apilaban una sobre otra. Sobre la tola usualmente se levantaban casas donde vivían los chonos y servía para evitar las inundaciones de los ríos debido al temporal o al fenómeno de El Niño. Se caracterizaron por ser grandes comerciantes y usaban las hachas moneda en los intercambios. El cacique Guayaquile que habitaba el río que se llamaría durante los Guayaquil sería quien a su vez daría el nombre a la ciudad Santiago de Guayaquil, después de la conquista de Belalcázar, en la primera fundación de la ciudad.

Cultura Caranqui miniaturadeimagen|Pirámide de Cochasquí