El comportamiento sexual no reproductivo consiste en actividades sexuales hechas por animales y que no llevan a la reproducción de la especie. Si bien la procreación continúa siendo la explicación principal del comportamiento sexual en los animales, observaciones recientes sobre el comportamiento animal han dado como resultado razones alternativas para la participación de los animales en actividades sexuales. Se ha observado que algunos animales practican el sexo por razones de interacción social, para demostrar dominancia, para dar escape a la agresión, para intercambiar materiales importantes y por estimulación sexual. Entre las actividades sexuales no conducentes a la procreación que se han observado se encuentran la monta no copulatoria (es decir, sin penetración o hecha por parte de la hembra), el sexo oral, la estimulación genital, la estimulación anal, apareamiento entre especies y los actos de afecto. También se han registrado observaciones de animales en comportamientos homosexuales, demostrando que son parte natural de la vida de muchos reptiles, insectos y vertebrados, entre ellos los leones.

También se han observado relaciones sexuales con animales muertos y relaciones sexuales con menores.

Interacción social y vínculo afectivo Se sabe que los leones tienen sexo también para crear vínculos e interactuar. Los leones viven en un grupo social conocido como manada que consta de 2 a 18 hembras y 1 a 7 machos. Las hembras que están en estas manadas nacen en ellas. Los machos, en cambio, entran en la manada provenientes de otras manadas. El éxito reproductivo de cada macho en particular depende así de la cantidad de machos que haya en su grupo social. Los machos crean coaliciones y buscan manadas que conquistar. Las coaliciones exitosas usualmente generan fuertes vínculos entre sus miembros y logran conquistar las manadas. Una vez que ganan en una competencia, todos los machos actuales de la manada son expulsados y deben ir a buscar otra. Mientras buscan otra manada, estos machos suelen mostrar comportamientos sexuales entre ellos, lo que crea un fuerte vínculo en esta nueva coalición creada.

El sexo es también una forma básica de comunicación en la vida de los bonobos. Parece hacer parte de todo, desde las simples expresiones de afecto hasta el establecimiento de la dominación. Se ha observado que las hembras bonobos tienen actividades sexuales para crear vínculos con bonobos dominantes. Habiendo creado este vínculo con el macho, comparten comida entre ellas y dejan de competir. Todos los miembros del grupo son parejas sexuales en potencia, los machos tienen actividad sexual con otros machos, e igualmente las hembras con otras hembras. Estos vínculos que se establecen entre las hembras sirven para protegerlas de los machos, de manera que si un macho intenta acosar a una hembra, las demás hembras la ayudan a defenderse gracias a los fuertes vínculos que las unen.

Agresión Varias especies en todo el reino animal recurren a la actividad sexual como una manera de resolver desacuerdos. Los bonobos son una especie ampliamente conocida por usar el comportamiento sexual para aliviar la agresión entre sus miembros. El sexo hace parte de la rutina diaria y de la vida social de los bonobos. A diferencia de otros primates, en los bonobos la agresión es sustituida por el sexo. La frecuencia de actividad sexual en los bonobos es muy alta y, sin embargo, su tasa de reproducción es la misma que la de un chimpancé.

En un estudio centrado en agresión en estos primates, los investigadores querían observar bonobos en conflicto. La manera en la cual los bonobos se enfrentaban y resolvían sus conflictos era una de las principales preocupaciones de este estudio. Estos investigadores encontraron que después de que un grupo de bonobos participaran en una acalorada pelea física, los dos primates implicados en la lucha se abrazaron y se dieronn un beso en la boca. Los investigadores describieron esta acción como una demostración de cariño y reconciliación.

También se ha registrado interacción sexual en hembras bonobos para evitar agresiones. Cuando tiene hambre, una hembra bonobo se acerca a un macho y tienen actividad sexual para evitar la agresión. Tras su rápida actividad sexual, la hembra toma una porción de la comida del macho, sin que este demuestre ninguna forma de agresión hacia la hembra.

Causas próximas Es difícil determinar el nivel de conciencia en diferentes especies. Comportamientos aprendidos que se han demostrado en laboratorios han brindado una buena fuente de evidencia acerca de que los animales tienen instintos y un sistema de recompensa. El comportamiento de animales de laboratorio demuestra una experiencia mental en la cual los instintos del animal le indican que de realizar una determinada acción, recibirá lo que necesita. Por ejemplo, las ratas de laboratorio presionam una palanca si «saben» que al hacerlo caerá comida en un comedero. No se necesita conciencia para ello, pero parece funcionar de acuerdo con un sistema de recompensa. La rata de laboratorio ha aprendido la acción requerida para ser alimentada.

Estudios neurocientíficos han demostrado que el placer y el disgusto son un componente importante en la vida de los animales. Se ha establecido que el mecanismo límbico cerebral que genera reacciones es muy similar a lo largo de todas las especies de mamíferos. Muchos estudios se han concentrado en el sistema cerebral de recompensa y cuán similar es a lo largo de muchos mamíferos. A través de una extensa investigación, los científicos han podido concluir que el sistema cerebral de recompensa en los otros vertebrados es extremadamente similar al de los humanos. El mecanismo central de reacción ante el placer es significativamente importante para animales no humanos y humanos.

Estudios de caso Un estudio de caso con macacas japonesas hembras se llevó a cabo para encontrar evidencia de posibles orgasmos copulatorios femeninos. A lo largo del estudio, la frecuencia de orgasmos no se correlacionó con la edad de las macacas japonesas o su rango. Los investigadores observaron que cuanto mayor era el número de empujes pélvicos, más duraba la cópula. Hubo una respuesta orgásmica en 80 de las 240 macacos japoneses estudiadas.

Sistema de recompensa Perspectivas evolutivas han sugerido que el sistema de recompensa hace parte del mecanismo próximo que subyace al comportamiento. En tanto los animales poseen un sistema cerebral de recompensa, están motivados para comportarse de diferentes maneras por el deseo y tal comportamiento es reforzado por el placer. Los animales establecen seguridad alimentaria, refugio, contacto social y apareamiento como mecanismos próximos, ya que si no cubren estas necesidades no sobrevivirán.

Todos los vertebrados comparten similitudes en estructura corporal: todos tienen esqueleto, sistema nervioso, circulatorio, digestivo y excretor. De manera similar a los seres humanos, los animales no humanos también tienen sistemas sensoriales. El sistema sensorial es responsable de los cinco sentidos básicos, desde el tacto hasta el gusto. La mayor parte de las respuestas fisiológicas y bioquímicas que se encuentran en otras especies animales se encuentran también en humanos. Los neurofisiólogos no han encontrado ninguna diferencia fundamental entre la estructura y función de las neuronas y sinapsis entre humanos y otros animales.

Estudio de caso Estudios recientes empleando tomografías por emisión de positrones (PET) e imágenes por resonancia magnética (IRM) han encontrado evidencia que demuestra que cambios químicos que ocurren con las emociones son similares entre humanos y otras especies animales. En un estudio en el que se compararon conejillos de Indias y humanos, se determinó que la angustia experimentada por la separación de las crías en un conejillo de Indias y la de un ser humano que atraviesa depresión activa la misma región cerebral. También se examinaron receptores de opiáceos, lo que permitió la observación de estímulos placenteros. En el procedimiento, tales receptores se bloqueron tanto en un ser humano como en una rata, a través de un fármaco determinado. Una vez que se bloquearon estos receptores, tanto la rata como el ser humano fueron expuestos a alimentos placenteros, pero en los dos casos los sujetos se mostraron dispuestos a comerlos.

Tipos de conductas Se han observado actividades sexuales durante temporadas no reproductivas en el reino animal. Los delfines y los macacos japoneses son dos de las muchas especies que tienen actividades sexuales que no conducen a la fertilización. En varias especies se expresan grandes variedades de monta no copulatoria. Los leones machos montan a otros machos, especialmente cuando buscan otra manada. Las variedades de monta incluyen la monta sin erecciones, la monta con erección pero sin penetración y la monta lateral.

Asimismo, también se encuentran expresiones de afecto en el reino animal. Los comportamientos de afecto no incluyen la penetración o el frotamiento genital, pero se consideran aun así una forma de comportamiento sexual. Una actividad de afecto puede ser tan simple como un lamido. Los leones machos son conocidos por frotarse la cabeza, los murciélagos se lamen unos a otros y las ovejas montesas se frotan los cuernos y las caras unas a otras. También hay evidencias de besos, tocamientos de narices, bocas y hocicos en elefantes africanos, morsas y cebras de montaña. Los primates también se dan besos, que son increíblemente similares a como lo hacen los seres humanos. Los chimpancés tienen pleno contacto boca a boca, mientras que los bonobos se besan con la boca abierta y se estimulan mutuamente con las lenguas. Hay una variedad de actos que muestran afecto, por ejemplo, elefantes africanos entrelazando sus trompas, jirafas que entrelazan sus cuellos y langures de Jánuman que se acurrucan sentándose entre las piernas de los otros.

La estimulación genital sin penetración es muy común a lo largo de todo el reino animal. Se han observado diferentes formas de estimulación genital individual y de pareja. El sexo oral se ha observado en todo el reino animal, desde delfines hasta primates. Se ha observado que los bonobos hacen una transición de simples demostraciones de afecto a estimulación genital sin penetración. Los animales hacen sexo oral lamiendo, chupando o frotando con la nariz los genitales de su pareja. Otra forma de estimulación genital es la masturbación. La masturbación es una práctica muy extendida entre los mamíferos tanto para machos como para hembras. Es menos común en las aves. Existen varias maneras en las que los animales se masturban, usando patas, pies, aletas, colas y, en ocasiones, usando objetos como palos, guijarros u hojas.La masturbación ocurre con mayor frecuencia en especies de primates con testículos grandes en relación con el tamaño de sus cuerpos.

Penetración anal La penetración anal con el pene (tanto en díadas heterosexuales como homosexuales masculinas) se ha observado en algunas especies de primates. Existen registros de penetración anal homosexual masculina en especies de primates del Viejo Mundo, incluyendo gorilas, orangutanes y algunos miembros del género Macaca (específicamente, macacos rabones, rhesus y macacos japoneses). También se ha registrado en al menos dos especies de primates del Nuevo Mundo, el mono ardilla y el mono araña. Morris (1970) describió también una díada heterosexual de orangutanes en la que toda penetración era anal. Sin embargo, la práctica podría haber sido consecuencia de una crianza homosexual, en tanto el macho en esta díada había tenido una extensa experiencia de sexo homosexual.

Asimismo se ha reportado un caso de penetración anal homosexual masculina con el dedo entre orangutanes, y Bruce Bagemihl menciona esto como una de las prácticas homosexuales registradas al menos una vez entre chimpancés machos.

Autoerotismo o masturbación miniaturadeimagen| Cercopiteco verde