miniatura|Primicias de la Cultura de Quito, generado en la imprenta que había llegado a la Real Audiencia de Quito en 1750, después de su paso por la ciudad de Ambato, donde existe un monumento en su honor. La ilustración en la Real Audiencia de Quito fue el desarrollo de las ideas que estaban relacionadas con el movimiento ilustrado, y que tuvieron repercusión en ese país a través de personas, conexiones, libros o asociaciones que se concentraron a lo largo del . Se desarrolló a lo largo de dos etapas principales, la primera a través de la influencia de la Misión geodésica y la ciencia desarrollada con la Compañía de Jesús y la segunda etapa, la ilustración plena que cobró fuerza a partir de la expulsión de esa orden religiosa y los esfuerzos por mejorar la condición económica de la Real Audiencia de Quito.
El desarrollo científico 1707-1750
Antecedentes, la cosmografía
A grandes rasgos, la ilustración se concentró especialmente en una fracción de la población que tenía vínculos ya sea por viajes o por libros con las nuevas ideas que surgirían en Europa a partir de la revolución científica en España, Francia e Inglaterra. Se desarrolló durante la monarquía española bajo la dinastía de la casa de Borbón y tuvo una incidencia importante dentro de las universidades y personas que contaban con recursos suficientes para conseguir libros y tener bibliotecas personales. Tuvo además, relación con los principales movimientos de la ilustración española como los novatores, y la escuela universalista española, y también mostró expresiones de ideas enciclopedistas como las que se desarrollaron en Francia.
El empezó con la guerra de sucesión española, lo que dio bastante inestabilidad política durante los primeros años, desde 1701 a 1714. Durante esta época el interés por la Amazonía de la Real Audiencia de Quito era patente y varias misiones religiosas fueron destinadas a esa región con el fin de poder lograr la evangelización y colonización de esos territorios. Fruto de esto se desarrolló la cosmografía que buscaba mapear los nuevos territorios que se descubrían tomando en cuenta su geografía pero también los habitantes de esos lugares, las plantas y animales. La persona más destacada en este aspecto fue Samuel Fritz quien durante sus misiones creó el mapa del Río Amazonas y culminaría con la publicación del primer mapa en el año 1707.
La misión geodésica y el racionalismo miniatura|Pedro Vicente Maldonado, Gentilhombre de la Real cámara, miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de París |izquierdaminiatura|Miguel de Jijón y León, I Conde de Casa Jijón, miembro de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del PaísPocos años después de la guerra de sucesión en 1715 empezarían las reformas borbónicas que buscarían implantar las ideas ilustradas dentro de las Españas con el fin de seguir el curso que otras monarquías estaban siguiendo a través del desarrollo de la ciencia y las reformas en la educación de acuerdo a los lineamientos humanistas y dejar la tradicional escolástica medieval finalmente. Dos años después se crearía el Virreinato de Nueva Granada, lo que sería tal vez el suceso político más importante de ese siglo en la Real Audiencia. El primer intento duraría hasta 1723, a partir de lo cual los territorios de la Real Audiencia volverían bajo la jurisdicción del Virreinato del Perú hasta 1739 cuando volverían finalmente. Durante este periodo de tiempo, desarrollaría sus investigaciones científicas Pedro Vicente Maldonado. Heredero de la cosmografía que se practicaba dentro de los territorios españoles de manera institucional, así como de la tradición escolástica que durante esa época aún se impartía, logró ampliar sus conocimientos y actualizarlos como autodidacta. Tenía plena confianza en que los conocimientos científicos ayudarían a progresar a su sociedad, dedicó su vida Maldonado al estudio de sus territorios, creando el primer mapa de la Real Audiencia de Quito. También empezó un proyecto de la creación de un camino desde Quito hasta Esmeraldas con el fin de aumentar el comercio y conectarse con la Real Audiencia de Panamá. Mientras trabajaba en ello, llegó la Misión geodésica con el fin de realizar la medición del arco terrestre y comprobar la forma de la tierra. Esta misión que duró casi una década fue un factor fundamental en el desarrollo de las ideas ilustradas.
Muchas de estas ideas, sin embargo, no estaban ausentes ni ignoradas sino que más bien eran combatidas en las universidades o censuradas en el índice de libros prohibidos. La influencia de los ilustrados se dio fuera de las universidades en personas específicas con las que establecieron amistades. Una de ellas fue Maldonado, quien después de la Misión geodésica viajó a Europa para conseguir el reconocimiento de su proyecto de colonización de Esmeraldas y también para convertirse en miembro de la Academia de las ciencias. Otra persona importante que entablaría amistad con los geodésicos, especialmente su líder La Condamine sería el jesuita Juan Magnin, quien había sido enviado como misionero a las misiones en la Amazonía sin embargo durante sus viajes además de escribir sus diarios también estaba construyendo un sistema filosófico que reformaba a René Descartes, un autor que había sido prohibido por la Iglesia.
Fin de la escolástica e inicios de la ilustración 1750-1809
La ciencia, la escolástica y el nacimiento de la historia izquierda|miniatura|Juan de Velasco, S.J., historiador y naturalista miniatura|Juan Bautista Aguirre, S.J., filósofo y poetaA mediados del dos hechos importantes cambiarían definitivamente el curso de la historia en el resto de ese siglo: la imprenta y los correos. Si bien es cierto, estos ya existían en otros territorios de la monarquía española, fue en estos años cuando ingresaron finalmente en la Real Audiencia de Quito. La imprenta que estaría a cargo inicialmente de la orden de la Compañía de Jesús en 1750, sería después utilizada por Eugenio Espejo para sus escritos. Por otro lado, los correos ayudarían a comunicarse más fácilmente a un territorio que por la geografía y la poca población estaba parcialmente aislado. Una de las figuras más destacadas de este periodo fue sin duda Juan de Velasco. Su curiosidad por la naturaleza y amplios conocimientos humanísticos le llevaron a escribir la Historia del Reino de Quito durante su exilio en Faenza, Italia. La circunstancia en la que escribió su libro fue desafortunada para la precisión de sus afirmaciones y posteriormente fue criticado por arqueólogos y antropólogos como Jijón y Caamaño o González Suárez, sin embargo su obra fue pionera en poner como punto de vista de la historia a una persona que formaba parte de la Real Audiencia de Quito. Esta actitud era normal dentro de esa época y se vio reflejado también en el libro del Oidor quitense, Juan Romualdo Navarro titulado el Ideal del Reino de Quito. Siguiendo con el curso de las ideas filosóficas, a la publicación de Juan Magnin, el Descartes Reformado, se sumaría Juan Bautista Aguirre con su tratado de física en donde manteniendo el formato escolástico, incorporaba los últimos descubrimientos astronómicos intentando reconciliarlos con la revelación cristiana. Además también incluyó sus propias investigaciones haciendo uso de un microscopio traído por Juan de Hospital, con el que refutaba muchas afirmaciones de la escolástica tradicional. Sus tratados fueron escritos en la parte inicial de su carrera durante los años 1557 y 1559. Todo esto sin embargo se vería fuertemente interrumpido por la expulsión de los jesuitas en 1767, con lo que terminaría el esplendor de la Compañía de Jesús que se vivió en ese siglo y también la escolástica vería su fin dando paso a un pensamiento más propiamente ilustrado. Por su parte Juan de Hospital sería un destacado escolástico que abrazaría finalmente el heliocentrismo dejando de lado la teoría geocéntrica ya sea en su visión ptolemaica, ya sea en la conciliación ticónica, muchas veces defendida por escolásticos como Juan Bautista Aguirre, Sebastián Luis Abad, entre otros. Con Hospital se iniciaría formalmente la ciencia moderna en Ecuador.
La ilustración y las Reformas Borbónicas miniatura|Ignacio Flores el "Pacificador del Perú" Otro destacado ilustrado fue Ignacio Flores, oriundo de Latacunga quien destacó en múltiples áreas gracias a su sólida formación filosófica y matemática, así como a su dominio de idiomas. Tras servir a la Corona española en diversos cargos, incluyendo la docencia en Madrid, regresó a América y asumió la presidencia de la Audiencia de Charcas. Allí, se enfrentó a las rebeliones indígenas lideradas por los hermanos Katari y, posteriormente, por Túpac Katari. En 1781, lideró la represión de estas revueltas, participando en batallas clave como la de Calamarca, donde derrotó a Túpac Katari y logró la captura de su esposa, Bartolina Sisa, liberando temporalmente La Paz. Sin embargo, tras la retirada de Flores, Katari retomó el asedio de la ciudad, esta vez junto a Andrés Túpac Amaru, con quien tuvo tensiones por cuestiones de origen noble. La retirada de Andrés Túpac Amaru debilitó el asedio indígena, permitiendo que José de Reseguín rompiera el sitio en octubre. La resistencia se fragmentó y la oferta de amnistía del virrey Agustín de Jáuregui llevó a la rendición de varios líderes. No obstante, la administración de Flores se vio envuelta en controversias. Acusado de complicidad en sublevaciones posteriores y de benevolencia en la represión, fue destituido y enviado a Buenos Aires para ser juzgado. Su misteriosa muerte en prisión en 1786 lo convirtió en un símbolo de las injusticias sufridas por los criollos durante la época colonial.
La enciclopedia y la ilustración izquierda|miniatura|Pedro Franco Dávila, Director del Real Gabinete de Historia Natural y miembro de la Royal Society