El término Reino de Cerdeña designa el Estado saboyano desde 1720 hasta 1861. De 1720 a 1847, solo la isla de Cerdeña propiamente dicha fue parte del Reino de Cerdeña, mientras que las otras posesiones continentales (principalmente el ducado de Saboya, el principado de Piamonte, el condado de Niza, el ducado de Génova y otras) estaban en manos de la casa de Saboya por derecho propio, formando así una monarquía compuesta y una unión personal, que formalmente se denominaba "Estados de Su Majestad el Rey de Cerdeña". Esta situación cambió con la ley de fusión perfecta de 1847, que creó un reino unitario. No obstante, los historiadores suelen usar "Cerdeña" como sinécdoque para designar a todo el Estado saboyano desde 1720. Debido a que Piamonte era la sede del poder y una parte prominente de la entidad, el Estado también se conoce como Cerdeña-Piamonte o Piamonte-Cerdeña, y a veces erróneamente como el Reino de Piamonte.
Antes de convertirse en posesión de la casa de Saboya, el Reino de Cerdeña medieval había formado parte de la Corona de Aragón y posteriormente del floreciente Imperio español. Con el Tratado de La Haya de 1720, la isla de Cerdeña y su título de reino fueron cedidos por los Habsburgo y los Borbón, pretendientes al trono español, al duque de Saboya, Víctor Amadeo II. Los saboyanos la unieron a sus posesiones históricas en la península itálica, y el reino pasó a identificarse progresivamente con los Estados peninsulares, que incluían, además de Saboya y Aosta, posesiones dinásticas como el principado de Piamonte y el condado de Niza, sobre los cuales los saboyanos habían ejercido su control desde el y 1388, respectivamente.
Bajo el dominio saboyano, el gobierno del reino, la clase dirigente, los modelos culturales y el centro de población estaban situados íntegramente en la península. La isla de Cerdeña siempre había tenido una importancia secundaria para la monarquía. Si bien la capital de la isla y sede de sus virreyes siempre había sido Cagliari por derecho (de iure), era la ciudad piamontesa de Turín, capital de Saboya desde mediados del , la que constituía la sede del poder de facto. Esta situación adquiriría carácter oficial con la fusión perfecta de 1847, cuando todas las instituciones gubernamentales del reino se centralizaron en Turín.
Cuando los dominios peninsulares de la casa de Saboya fueron ocupados y finalmente anexados por la Francia napoleónica, el rey de Cerdeña residió temporalmente en la isla por primera vez en la historia de Cerdeña bajo el dominio saboyano. El Congreso de Viena (1814-1815), que reestructuró Europa tras la derrota de Napoleón, devolvió a Saboya sus posesiones peninsulares y las incrementó con Liguria, arrebatada a la República de Génova. Tras la adhesión de Ginebra a Suiza, el Tratado de Turín (1816) transfirió Carouge y las zonas adyacentes al recién creado cantón suizo de Ginebra. En 1847-1848, mediante un acta de unión análogo al celebrado entre Gran Bretaña e Irlanda, los diversos Estados saboyanos se unificaron bajo un mismo sistema jurídico con capital en Turín y se les otorgó una constitución, el Estatuto albertino.
Para la época de la guerra de Crimea en 1853, los Saboya habían convertido el reino en una potencia poderosa. A esto le siguieron la anexión de Lombardía (1859), los Estados del centro de Italia y el Reino de las Dos Sicilias (1860), Venecia (1866) y los Estados Pontificios (1870). El 17 de marzo de 1861, para reflejar con mayor precisión su nueva extensión geográfica, cultural y política, el Reino de Cerdeña cambió su nombre a Reino de Italia, y su capital se trasladó finalmente primero a Florencia y luego a Roma. El Reino de Cerdeña, liderado por los Saboya, fue así el Estado predecesor legal del Reino de Italia, que a su vez es el predecesor de la actual República Italiana.
Terminología El Reino de Cerdeña era el título de mayor rango entre los territorios poseídos por la casa de Saboya, y por ello este título era y sigue siendo utilizado a menudo para indicar el conjunto de sus posesiones. En realidad, los Saboya no gobernaban un Estado unitario, sino un complejo conjunto de entidades y títulos diferentes con distintos antecedentes institucionales, culturales y legales. Entre ellos se encontraban, por ejemplo, el ducado de Saboya, el ducado de Aosta, el principado de Piamonte y el condado de Niza, que eran distintos y no formaban parte jurídicamente del Reino de Cerdeña, que incluía únicamente la propia isla de Cerdeña. La situación cambió con la fusión perfecta de 1847, una ley del rey Carlos Alberto de Cerdeña que abolió las diferencias administrativas entre los Estados continentales y la isla de Cerdeña, creando un reino unitario. Los propios Saboya se referían a sus posesiones en conjunto como «los Estados del Rey de Cerdeña» (). Los historiadores modernos utilizan el término Estados de Saboya para indicar esta entidad, que es un ejemplo de monarquía compuesta donde muchos territorios diferentes y distintos se unen en una unión personal al tener el mismo gobernante.
Historia Periodos temporales Desde su fundación ha tenido varios periodos de dominación:
1297-1516: Corona de Aragón, bajo el dominio de la Casa de Aragón 1516-1708: Monarquía Hispánica, bajo la dinastía Habsburgo y la casa de Borbón españolas. Conquista española de Cerdeña (1717-1720). 1708-1717 : Imperio Austríaco, bajo la dinastía Habsburgo austríaca. 1720-1861: casa de Saboya, bajo la dinastía Saboya.
Origen El Reino de Cerdeña fue creado en cumplimiento del Tratado de Anagni por el Papa Bonifacio VIII con el nombre de Regnum Sardiniae et Corsicae, convirtiéndose el 5 de abril de 1297 en nación constituyente de la Corona de Aragón. En su creación, Córcega se encontraba en una situación de anarquía sustancial, mientras que Cerdeña estaba dividida entre el Juzgado de Arborea, los territorios de ultramar de la República de Pisa, el municipio libre de Sassari y tres estados nobles pertenecientes a la della Gherardesca, a la Malaspina y los dorias. A partir de 1323 los aragoneses iniciaron la conquista de Cerdeña, incorporándola por completo al Reino de Cerdeña y Córcega recién en 1420 al final de la guerra sardo-catalana. Rebautizado simplemente como "Reino de Cerdeña" en 1479, el reino siguió siendo parte de la Corona de Aragón hasta 1516, cuando tras la unión dinástica con la Corona de Castilla pasó a la Corona de España.
En 1700, con el estallido de la Guerra de Sucesión Española, el Reino de Cerdeña estuvo en disputa entre Habsburgo y Borbones hasta 1720, cuando tras el tratado de La Haya fue entregado a la casa de Saboya. Con la adquisición del Reino de Cerdeña, la familia Saboya formó una federación formada por el principado de Piamonte, el Ducado de Saboya, el condado de Niza y el Reino de Cerdeña que, gracias a la importancia de su título, dio nombre a toda la federación.
El Reino de la dinastía Saboya Primeros reyes Víctor Amadeo II de Saboya
279x279px|miniaturadeimagen|Retrato de Víctor Amadeo II en el palacio de Venaria. La participación de Víctor Amadeo II de Saboya al lado del emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico y de los Aliados durante la guerra de sucesión española le supuso, al acabar ésta y después de la firma del Tratado de Utrecht, la conversión del Ducado de Saboya en reino gracias a la anexión del Reino de Cerdeña.
Es considerado un déspota ilustrado y administra sabiamente todos los territorios del reino, poniendo en marcha una serie de reformas algunas de las cuales estaban muy avanzadas para su época, como la creación del catastro, si bien su reino padeció graves crisis económicas y de seguridad.
Inició una lenta recuperación económica gracias al comercio de vino, pero a mediados del , gracias al descubrimiento de los glaciares cerca de Chamonix por parte de los británicos William Windham y Richard Pecock, esta zona se convirtió en un destino preferente para la aristocracia británica. Esto provoca que el incipiente turismo alpino se consagrase en 1786 con el ascenso a la cima de Mont Blanc por parte de Jacques Balmat.
Carlos Manuel III de Cerdeña
El hijo del anterior, Carlos Manuel III de Cerdeña, participa activamente en dos guerras: la Guerra de Sucesión Polaca y la Guerra de Sucesión Austríaca. En esta última guerra no sale bien parado al sufrir la invasión de los franceses, en 1744 es derrotado en la batalla de Madonna dell'Olmo pero en 1747 consigue expulsar a los franceses con la victoria en la batalla dell'Assietta.
El 19 de septiembre de 1772 se establece el primer servicio postal del mundo y posteriormente moderniza los puertos de Niza y Villefranche-sur-Mer y lucha contra el bandolerismo.
Revolución francesa 250px|miniaturadeimagen|derecha|Tropas francesas en la batalla de Montenotte. 216x216px|miniaturadeimagen|izquierda|Napoleón durante la campaña de Italia (1796-1797). El rey Víctor Amadeo III se alía con el Reino de España, el Sacro Imperio Romano Germánico y el Reino de Prusia para hacer frente a las embestidas de la Revolución Francesa, pero fue abatido por Napoleón Bonaparte en 1796 perdiendo sus posesiones en Piamonte: el Ducado de Saboya y el Condado de Niza.
En 1793 la Primera República Francesa organiza una tentativa de invasión de la parte insular del Reino gracias a que había mantenido en la zona consejeros y espías. La nobleza de la isla acepta la rebelión, siguiendo la denegación de Víctor Amadeo III de reconocer los estatutos sardos, los Estamentos (en italiano Stamenti). El 28 de abril de 1794 los reyes fueron expulsados, mediante un levantamiento republicano dirigido por el abogado Giovanni Maria Angioy. El rey Víctor Amadeo III murió en el exilio en 1796 pero consigue derrotar a los rebeldes cerca de Oristán. El abogado Angioy se refugia en Francia y la casa de Saboya consigue otra vez el control de la isla durante algunos meses, ejerciendo una represión muy dura.
El trono de Cagliari
La casa de Saboya, con toda su corte, se exilió en Cagliari que se convirtió en la nueva capital del reino hasta la restauración final de los estados de tierra firme (posesiones continentales del reino) en 1814.
El trono en Turín El 10 de diciembre de 1798 se creó en Turín la República de Piamonte, siendo reconocida por los franceses que habían ocupado la ciudad. El 20 de junio de 1799, aprovechando la estancia de Napoleón en Egipto, las tropas austro-rusas conquistaron la ciudad de Turín y restauraron a Carlos Manuel IV de Cerdeña en su trono, pero un año después, Francia vuelve a ocupar la ciudad creando la República Subalpina. Esta república fue la primera en Italia en adoptar el sistema decimal del franco francés.
El 11 de septiembre de 1802 el Piamonte fue anexionado a Francia y se suprime la República Subalpina. Con la Restauración y con el Tratado de París del 30 de mayo de 1814, la casa de Saboya fue restaurada en sus derechos y el 4 de enero de 1815, por el Congreso de Viena, la República Ligur fue anexionada al reino, para constituir un Estado más grande para hacer frente a Francia.
La restauración 200px|miniaturadeimagen|derecha|La revuelta de los estudiantes de la Universidad de Turín, 1821.