Ŷá‘far al-Sádiq (17 Rabi‘ al-Awwal [83 DH] – 25 Shawwal [148 DH]), con la kunya Abu Abdullah y el título al-Sádiq, conocido como Imam Yá‘far al-Sádiq o abreviado como Imam al-Sádiq; es el sexto imam de los chiitas duodecimanos y el quinto imam de los Ismailitas después de su padre Muhámmad al-Báqir y antes de su hijo Musa al-Kázim.
Es conocido como el jefe de la secta Ya'farí y también el jefe de la secta chiita debido a su posición científica especial. Su linaje se remonta a Ali ibn Abi Tálib por parte de su padre y a Muhámmad ibn Abi Bakr por parte de su madre, Umm Farwah.
Al-Sádiq pasó casi toda su vida, que es la más larga entre los imames chiitas, en Medina, y acompañó a su padre Muhámmad al-Báqir en viajes limitados. En uno de estos viajes, haciendo con la intención de realizar el Hach, al-Sádiq pronunció un discurso en defensa del Imamato de su padre, lo que despertó las sospechas de Hisham ibn Abd al-Málik, el entonces califa. Debido a este discurso él y su padre fueron llamado a Siria, el centro de califato.
Su período del imamato coincidió con numerosas rebeliones y el derrocamiento de la dinastía de los omeyas y el establecimiento del califato abasí. Entre estos levantamientos son: el levantamiento de Zayd, el levantamiento de Abu Muslim Jorasani y el levantamiento de Muhámmad ibn Abdullah al-Nafs al-Zakiyya. Al-Sádiq no intervino en ninguno de ellos y continuó con la política de neutralidad de su padre y abuelo.
Después de que los abasíes llegaron al poder, se pusieron enfadados con los chiitas, quienes habían luchado junto a ellos contra los omeyas. A pesar de la política de neutralidad, al-Sádiq no fue inmune a las sospechas de los abasíes, por lo tanto, al-Mansur Abbasi lo llamó a Irak. Al-Sádiq inicialmente desobedeció la orden de al-Mansur, citando un hadith del Profeta del Islam, pero luego tuvo que permanecer bajo la vigilancia del Califa por un corto tiempo en Irak. Pasó un corto tiempo en Bagdad y convenció al califa de que no había peligro para él y pudo tomar el permiso de regresar a Medina.
Al-Sádiq fue contemporáneo de diez califas omeyas, desde Abd al-Málik ibn Marwán hasta Marwán ibn Muhámmad y dos califas abasíes, al-Saffah y al-Mansur. Según informes de fuentes históricas islámicas, Yá‘far al-Sádiq fue envenenado por orden de al-Mansur y murió como resultado de esto y fue enterrado junto a su padre en el cementerio de al-Baquí.
Al-Sádiq educó a más de 4000 estudiantes y ganó mucha influencia y fama, lo que hizo que el gobierno sospechara de él. Entre ellos son: Abu Hanífah y Málik ibn Anas, los fundadores de las dos escuelas sunitas de jurisprudencia, Hanafí y Malikí.
La jurisprudencia chiita se conoció como jurisprudencia Ya'farí después de Yá‘far al-Sádiq, porque sus hadiths se consideran la fuente más importante de esta escuela. Según fuentes chiitas, la mayoría de las narraciones en las fuentes de hadiths provienen de Yá‘far al-Sádiq.
La sucesión después de Yá‘far al-Sádiq sentó las bases para una diferencia entre los chiitas. Mientras tanto, algunos creían en el Imamato del hijo mayor de al-Sádiq, Isma‘il, quien murió antes que su padre y se conocieron como Ismailitas. Otro grupo que considera a su tercer hijo, Musa al-Kázim, como el siguiente imam, se conoció como Ya'fari chiita, Imamí o duodecimano chiita.
Padres El padre de Yá'far al-Sádiq, Muhámmad ibn Ali bin Husáin ibn Ali ibn Abi-Tálib, titulado como Muhámmad al-Báqir, era el quinto imam de los imamíes.
La familia paterna de Al-Sádiq pertenece a Husáin ibn Ali, de quien quedó sólo un hijo, por eso sus descendientes tienen una menor población que las de su hermano, Hasan ibn Ali. Por otro lado, los descendientes de Muhámmad al-Báqir se expandieron sólo a través de Yáʿfar al-Sádiq, por esta razón al-Sádiq tenía una posición especial entre los alauitas.
Según fuentes históricas, el nombre de la madre de al-Sádiq era Fátimah o al-Qaribah y su kunya era "Umm-Farwah". La madre de Umm Farwah era la hija de al-Qásim ibn Muhámmad ibn Abi Bakr, quien era un narrador famoso y respetable en Medina.
La abuela materna de Al-Sádiq era Asmaʿ, la hija de Abd al-Rahman ibn Abi Bakr. Por lo tanto, según una narración, al-Sádiq dijo que Abu Bakr asistió su nacimiento dos veces.
Entonces, al-Sádiq era el tataranieto de Ali ibn Abi-Tálib por parte de su padre y el tataranieto de Abu Bakr por parte de su madre, y era el primer imán de los chiitas, que es tanto descendiente de Abu Bakr, el primer califa ortodoxo, como descendiente de Ali bin Abi Tálib, el primer imán de los chiitas.
Su abuela paterna, la esposa de al-Sayyad, era Fátimah umm Abdallah, la hija de Hasan al-Muytabà, el segundo imán de los chiitas. Así mismo, su padre era descendiente de Ali bin Abi Tálib tanto por parte de su madre como por parte de su padre.
Nombre y títulos
El nombre del sexto imam de los duodecimanos chiitas era Yá‘far y su famosa kunya era Abu Abdullah, que se deriva del nombre de su segundo hijo, Abdullah al-Aftah. Su segunda kunya famosa era Abu Isma‘il, que se deriva del nombre de su hijo mayor, Isma‘il.
Su título más famoso era Al-Sádiq y sus otros títulos son al-Adil, al-Sabir, al-Tahir, al-Fadil, al-Qahir, al-Tamm, al-Kamil y al-Monyi.
El título al-Sádiq significa "sincero". Según Seyyed Yá'far Shahidi, le dieron este título a él debido a que los narradores y juristas de su época, que generalmente no eran chiitas, lo elogiaban por su honestidad al narrar hadiths.
Según Áhmad Paktachi, Yá'far fue llamado "al-Sádiq" porque hubo otro Yá'far en su descendiencia, que era mentiroso y se llamaba "Yá'far al-Kazzab (mentiroso)".
Según Abul Faray Esfahaní, cuando Yá'far predijo la muerte de al-Nafs al-Zakiyyah correctamente, al-Mansur Abbasi le llamó "al-Sádiq" y poco a poco fue conocido con este título.
Desde nacimiento hasta la muerte del padre Hay dudas sobre la fecha exacta del nacimiento de al-Sádiq. Según la mayoría de las fuentes, nació en el año 83 DH, pero algunas fuentes, como Kashf al-Gummah y Izbat al-Wasiyya, la consideran en el año 80 DH.
El día de nacimiento de Al-Sádiq no se ha registrado en las fuentes antiguas, pero desde el DH en adelante, el 17 de Rabi‘ al-Awwal se conoció como el día de su nacimiento. Algunos historiadores como Ibn Khallikan y Shirawani la consideran el 8 de Ramadán. El nombre de la madre adoptiva de al-Sádiq era "Umm Dawud" quien, además de su hijo Dawud, también amamantaba a al-Sádiq.
Durante los primeros catorce años de su vida, al-Sádiq era testigo del liderazgo de su abuelo Zain al-Abidín a los chiitas y su retirada de los conflictos políticos. A pesar de los pocos seguidores de Zain al-Abidín, al-Sádiq veía que la gente y los juristas lo respetaban.
En los años siguientes, Yá‘far al-Sádiq acompañó a su padre al-Báqir en viajes para realizar los rituales del Hach. Según las narraciones de al-Kafi, el padre de al-Sádiq le remitía las preguntas de los chiitas a su hijo, al-Sádiq. Durante uno de los viajes del Hach, acompañando a su padre, al-Sádiq pronunció un discurso en defensa del imamato de su padre, al-Báqir. Este acto suyo despertó las sospechas de Hisham, el entonces califa, y lo convocó con su padre a Damasco, el centro del califato. Según Rasul Ya'farian, Hisham no los aceptó durante tres días para humillarlos. Yá'far al-Sádiq perdió a su padre en el año 114 DH cuando tenía 31 años y asumió el cargo de Imamato.
Al-Sádiq y los califas Según Kulayni, al-Sádiq con 65 años tuvo la vida más larga entre los imames chiitas. Pasó toda su vida en Medina e hizo viajes cortos a La Meca e Irak para el Hach y debido a las presiones políticas.
La vida de al-Sádiq coincidió con diez califas omeyas llamados Abdul Málik ibn Marwán, Walid ibn Abdul Málik (Walid I), Sulaymán ibn Abd ul-Málik, Úmar ibn Abd ul-Aziz, Yazid II, Hisham ibn Abd ul-Málik, Walid II, Yazid III, Ibrahim ibn al-Walid, Marwán II y dos califas abasíes llamados al-Saffah y al-Mansur.
Época de los omeyas Después de la muerte de su padre en 114 DH hasta 132 DH, al-Sádiq vivió en el tiempo de los Omeyas. Pasó once años (114 DH - 125 DH) de este periodo en el gobierno de Hisham ibn Abd ul-Málik.
En los últimos años del gobierno de Hisham ocurrió muchos levantamientos motivados por los asuntos religiosos. Entre ellos era la revuelta de Zayd ibn Ali, Abdullah ibn Muhámmad al-Báqir, Yahya ibn Zayd, Ubaydullah ibn Aʿray ibn Husáin, tío, hermano y primos de al-Sádiq.
A pesar del interés de al-Sádiq en los líderes de los levantamientos y su preocupación por sus sobrevivientes, no estaba de acuerdo con estos levantamientos y expresó su oposición al levantamiento de los hijos de Abdullah ibn Hasan y lo llamó sedición.
El califato omeya, que conocía la oposición de al-Sádiq a estos levantamientos, no lo dañó a él después de reprimirlos. La no participación de la mayoría de los compañeros de al-Sádiq en el levantamiento de Zayd, es una de las razones que al-Sádiq no lo apoyaba.
Después de la muerte de Hisham entre 125 y 132 DH, que incluyó los últimos siete años del gobierno omeya, debido a la inestabilidad del gobierno, cuatro califas cambiaron en un corto tiempo: Walid II, Yazid III, Ibrahim ibn Walid y Marwán II.
Época de los abasíes Después de la extinción de la dinastía omeya en 132 DH, los abasíes llegaron al poder. Los abasíes se levantaron contra los omeyas con el lema de "devolver el gobierno a Ahl al-Bayt". Dado que la "familia de Ali" tenía una relación más cercana con el Profeta del islam y el concepto de "Ahl al-Bayt" que la "familia de Abbás", la presencia de Yá'far al-Sádiq preocupaba a los abasíes porque era la persona más capacitada para asumir el cargo de califato.
No obstante, las actividades científicas y sociales de al-Sádiq continuaban durante los 16 años del gobierno de los dos primeros califas abasíes, lo que muestra su precaución en sus actividades políticas y sociales. Aunque la relación de al-Sádiq con los califas abasíes era fría, no era hostilmente. Según Tabari, Muhámmad, el hijo de Ibrahim Imam, el líder del movimiento abasí, se casó con Fátima, la hija de al-Sádiq. Otro signo de la relación no hostil entre Yá'far y los abasíes es el elogio de Yá'far por parte de los abasíes y la presencia de algunos abasíes entre los compañeros de Yá'far.
Según la Enciclopedia del Mundo Islámico, después de que los abasíes llegaron al poder, se enojaron con los chiitas, que luchaban junto a los líderes abasíes contra los omeyas. La razón de este cambio en la posición de los abasíes era que los chiitas consideraban a Yá'far al-Sádiq como el imam y líder de los musulmanes, lo que hizo que los abasíes sospecharan de él. La expansión del número de los chiitas en esa época es otra preocupación de los abasíes que provocó este cambio de postura.
Pagar muchos impuestos religiosos a Yá‘far al-Sádiq es otra de las preocupaciones de los abasíes ante al-Sádiq. Según Sheij Mofid, Dawud ibn Ali ibn Abbás, el entonces gobernador de Medina, confiscó una parte de las propiedades de al-Sádiq en 133 DH y mató a Mu'alla ibn Junays, uno de sus compañeros. Según otra narración, Dawud también planeó matar a al-Sádiq, pero poco después falleció y no pudo hacerlo.
En el año 134 DH, Bassam ibn Ibrahim se rebeló contra los abasíes y le ofreció a al-Sádiq obtener la lealtad de la gente de Jorasán, pero al-Sádiq consideró este movimiento como una conspiración e informó al califa de su intención.
En los primeros años del gobierno de al-Mansur, había una relativa paz entre ellos, a pesar de las críticas de al-Sádiq sobre la opresión y la mundanería del califa. Sin embargo, al-Sádiq siempre estaba bajo la vigilancia del gobierno.
A finales del año 144 DH, al-Mansur se reunió con al-Sádiq durante la peregrinación del Hach, le acusó de rebelión y conspiración cuando observó su influencia y fama en Medina y decidió matarlo, pero al-Sádiq logró defender a sí mismo.