miniaturadeimagen|Derviches giratorios mevlevíes de Turquía durante la ceremonia del Sema. Sama o Sema (, en persa, urdu y -samā'un) es una ceremonia sufí que se realiza como parte de la práctica meditativa y de oración llamada dhikr. Sama significa «oír» (y por extensión, denota a menudo «aquello que es oído», por ejemplo, la música), mientras que dhikr significa «recuerdo».During, J., & R. Sellheim. "Sama" Encyclopedia of Islam, 2da. Ed. P. Bearman, T. Bianquis, C. E. Bosworth, E. Van Donzel & W. P. Heinrichs (Eds.). Brill Online, 2010. Estas prácticas a menudo incluyen cantar, tocar instrumentos, danzar, recitar poesía y oraciones, usar atuendos simbólicos y otros rituales. El sama es una forma de culto particularmente popular en el sufismo, donde se refiere a oír el sonido y el significado mientras se escucha la música y la poesía, moviéndose y girando en círculos en éxtasis.

En 2008, la UNESCO confirmó a la «Ceremonia mevleví del Sama» de Turquía como una de las Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.

Etimología Sama significa «oír», y por extensión, denota a menudo «aquello que es oído», por ejemplo, canciones, melodías o música. Con el tiempo, se convirtió en el nombre para la práctica sufí de escuchar poesía y cánticos en un estado de éxtasis y practicar el dhikr de pie en éxtasis mientras se escucha. El término sama proviene de la raíz-verbo que significa aceptación por la tradición, de la cual se derivan las palabras سَمْع (sam' un ) y اِسْتِمَاع ('istimā' un, escuchar), que a menudo aparecen junto con نَقْل (naql un) y تَقْلِيد (taqlīd un, tradición).Arabic: قاموس المنجد — Moungued Dictionary (paper); Persian: Etymological Dictionary of the Iranian Verb — Leiden Indo-European Etymological Dictionary 2 (paper), by Johnny Cheung, Brill Academic. Es posible que haya estado en uso desde el para referirse a un tipo de dhikr (recuerdo de Dios), una ceremonia usada por varias órdenes sufíes, en particular la orden Chishti del subcontinente indio. A menudo involucra oración, cantos y danzas. Una etimología alternativa para Sema puede ser del griego σῆμα - sêma, que significa tumba, significante o señal (como en las palabras 'semántica', 'polisemia,' etc.).

Origen El origen del ceremonia del sama en la orden mevleví del sufismo se acredita a Rumi (1207-1273 d. C.), maestro sufí y fundador de los mevlevíes. Según la tradición, esta forma única de dhikr se originó cuando Rumi caminaba un día por el mercado de la ciudad un día y escuchó el martilleo rítmico de los batidores de oro. Se cree que Rumi escuchó el dhikr, («la ilaha ilallah» o en español, «No hay más dios que Alá» por los aprendices que martillaban el oro y se extasió tanto de felicidad que estiró ambos brazos y empezó a girar en círculos (giros sufíes). Con esto habría nacido la práctica del sama, así como los derviches de la orden mevleví. La práctica se desarrolló hasta convertirse en un ritual por derecho propio.

También se menciona la persona de Abu Sa`id, (357 d. H. / 967 d. C.), nacido en Mayhana, un pueblo cerca de Sarakhs, en la frontera entre Irán y Turkmenistán. Abu Sa'id es destacado por haber establecido una regla de conducta en las janqas, así como por introducir música (sama), poesía y danza, como parte del ritual devocional colectivo sufí del dhikr.

Práctica actual

Entre los mevlevíes Los Derviches Giradores de la orden mevleví son probablemente los practicantes del Sama más conocidos. Los practicantes mevlevís del sema son adultos iniciados en la orden, que históricamente solo incluía varones. Los participantes se mueven en grupo en un círculo mientras giran a la vez individualmente.

El arte es «autoexpresión» y el sama es «expresión desinteresada», una experiencia de «fanaa» (del árabe: فناء fanāʾ), que en el sufismo se refiere a la «muerte» o «aniquilación» del yo.

En la actualidad, el ritual mevleví es llamado simplemente sema. Las ceremonias del sema mevleví son uno de los patrimonios culturales de Turquía registrados en la Lista representativa de Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

Entre los alevíes/bektashíes El sema es también prominente en las ceremonias de la comunidad aleví de Turquía y la orden bektashi cercanamente relacionada.

Las formas más comunes del sema aleví incluyen el kirklar semahı (el sema de los cuarenta) y el turnalar semahı (sema de la grulla). Son hechas por adolescentes hombres y mujeres, a menudo en grupos mixtos, y los participantes giran uno frente al otro en parejas o en pequeños grupos, sin necesariamente girar individualmente. Muchas cemevleri (casas de reunión aleví) tienen grupos de sema organizados que actúan en eventos tales como el festival anual de Hacı Bektaş Veli.

En Egipto (Tannoura) En Egipto, la forma mevleví del sama es llamada tannoura y también ha sido adoptada (con algunas modificaciones) por otras órdenes sufíes. Se realiza también como danza folclórica y como danza de concierto.

Simbolismo Según las perspectivas sufíes, todas las verdades del universo pueden oírse durante el sema, y aquellos que participan en la ceremonia intentan por tanto comportarse y vivir como tales verdades requieren. El sama representa un viaje místico de ascenso espiritual de una persona través de la mente y el amor hasta la perfección. Volviéndose hacia la verdad, los fieles crecen a través del amor, abandonan su ego, encuentran la verdad y alcanzan la perfección. Luego regresan de tal camino espiritual como personas que ha alcanzado la madurez y una mayor perfección, para amar y ponerse al servicio de la creación entera. Rumi afirmó en referencia al Sama', «Para ellos es el Sama' de este mundo y del otro. Más aún para el círculo de danzantes dentro del Sama' que giran y tienen su propia Ka'aba en medio de ellos». Esto relaciona a la ceremonia del Sama con la peregrinación a La Meca, en el sentido de que ambas prácticas tienen como motivo el acercar a Dios a todos los involucrados. miniaturadeimagen| Sufíes realizando el Sama ante el Shaykh Nizam al-Din Awliya. Miniatura de la copia timúrida del Khamsa de Amir Jusrau. Herat, 1485.

Componentes La ceremonia del sama enfatiza el canto, pero incluye asimismo el tocar instrumentos, en particular para introducciones y acompañamientos.Langlois, Tony. "Untitled." Ethnomeditation Forum 13.2 (2004): 309-11. JSTOR Con todo, solo instrumentos que son simbólicos y no considerados profanos se usan. Los más comunes son las panderetas, las campanas y la flauta.Lewisohn, Leonard. "The Sacred Meditation of Islam: Sama' in the Persian Sufi Tradition." British Journal of Ethnomeditation 6 (1997): 1-33. JSTOR. La ceremonia incluye a menudo el canto de himnos, llamados qawl o bayt.Rashow, Khalil J. "Jazn-A Jama'iya (Feast of The Assembly)." Encyclopedia Iranica También se incluye a menudo poesía en la ceremonia, porque si bien es inadecuada por sí misma, coopera en la contemplación espiritual. Cualquier poesía, incluso la erótica, puede aplicarse a Dios y, por lo tanto, ser usada para esta ceremonia. No obstante, el corazón de quien la escucha debe ser puro, o los componentes de danza del sama harán que tales personas se llenen de lujuria en lugar de amor por Dios. Más aún, se cree que estar enamorado de alguien en lugar de Dios nubla la mente al escucharse poesía erótica. Nunca se emplean versos del Corán para este propósito, y no solo porque se cree que sus significados se oscurecen un poco debido a la repetición. Los versos del Corán nunca se deben puestos en la meditación, ni ser adornados o improvisados de ninguna manera, de forma que sigan siendo textos sagrados.

Semahane Semahane es el nombre del lugar donde se realiza el ritual del sema entre los mevlevíes. La zona del interior de la semahane en la que solo entran los derviches se llama «plaza» (). A la semahane se entra por una puerta llamada «cümle kapısı». Hay un mihrab justo enfrente de la puerta. El mihrab está en la dirección de la alquibla. Al entrar en la plaza, los derviches se sitúan en el lado derecho y el jeque mevleví, que dirigirá el ritual, en el lado del mihrab.

Se colocan sillas alrededor de la plaza para que el público se siente, y se pone una valla de madera baja entre la plaza y el público. La puerta de entrada de la valla se encuentra cerca. El público y jeques entran en la plaza por esta puerta llamada «puerta de la plaza» ().

El poste rojo en el que se sienta el jeque en la plaza se considera el asiento de Mevlana y el jeque se sienta en este asiento por delegación. El color rojo del puesto del jeque representa la salida del mundo material y el nacimiento al mundo espiritual. Los que son nuevos en el mevlevismo se sientan en puestos de color negro. Cuando los derviches adquiere conocimientos y progresan, tienen derecho a sentarse en puestos de color blanco.

Música El conjunto que interpreta la música durante el ritual del Sema mevleví es llamado mutrib. Incluyen flautistas, percusionistas, y músicos de instrumentos de cuerda, así como recitadores. El director del mutrib interpreta el naqareh.

Las primeras composiciones musicales del samā''' se atribuyen al sultán Walad (hijo de Rumi y uno de los fundadores de la orden mevleví). Este repertorio ha crecido a lo largo de la historia, incorporando incluso ritmos frénicos como resultado de la influencia musical francesa en la corte de Solimán el Magnífico. El canto sufí a capela es una colección de poemas compuestos por los más grandes santos del islam a lo largo de la historia, que pretende ser una expresión sincera de los estados más puros del corazón. Sus temas giran en torno al amor a Dios y a su Profeta. Su objetivo es transmitir y comunicar a quienes las escuchan significados sutiles y aspiraciones espirituales que dirigen la mente hacia la fuente divina. Según sus seguidores, suscitan en quienes se encuentran en un estado de apertura y receptividad espiritual (hâl), estados interiores que corresponden a lo que los sufíes llaman emociones extáticas (ahwâl).

Al principio solo se acompañaba de flautas ney y tambores de marco daf, pero en el se añadieron otros instrumentos, como la cítara qanūn, el laúd tambura, el violín, el rebab, el kemenche y tambores naqareh entre otros. También se adoptó la transcripción occidental para preservar su patrimonio.

Danza Los derviches giradores se mueven primero lentamente y dan tres vueltas a la pista de baile. Cada derviche se vuelve hacia el que está detrás de él y ambos se inclinan antes de reanudar su circunvalación (como se haría ante la Kaaba en el Hach). Este movimiento simboliza las almas errantes que buscan en la periferia de la existencia. Después de la tercera ronda, el maestro ocupa su lugar en su espacio y los danzantes esperan. A continuación, los cantantes cantan y, cuando dejan de hacerlo, los derviches, en un gesto triunfal, dejan caer su capa negra, dejando al descubierto sus vestimentas blancas. La caída del manto se refiere a la caída de la ilusión. Cuando se abandona el manto negro que representa la envoltura carnal, se representa la resurrección.

Los derviches, con los brazos cruzados sobre el pecho y las manos sobre los hombros, comienzan a girar lentamente, sobre sí mismos, y luego extienden los brazos, con la mano derecha vuelta hacia el cielo para recoger la gracia de Dios y la izquierda vuelta hacia el suelo para dispensarla a los hombres. Girando sobre sí mismos, giran alrededor de la habitación. Este doble giro representa la ley del universo: el hombre gira alrededor de su centro, su corazón, y las estrellas giran alrededor del sol. Este doble simbolismo cósmico es el verdadero significado del Sema: toda la creación gira en torno a un centro.Jacques Henri Prevost Les Derviches Tourneurs