Robert Spaemann (Berlín, 5 de mayo de 1927-Stuttgart, 10 de diciembre de 2018) fue un filósofo católico alemán. Sus libros han sido traducidos a alrededor de quince idiomas.
Biografía
Infancia y juventud Robert Spaemann nació el 5 de mayo de 1927. Su padre, Heinrich Spaemann (1903-2001), era historiador del arte, y había sido redactor de los Cuadernos mensuales socialistas. Su madre, Ruth Krämer (1904-1936), era una bailarina de origen suabo, formada en el círculo de Mary Wigman.
Spaemann fue bautizado en 1930, después de la conversión de sus padres a la fe católica. Su infancia transcurrió en Dorsten, en la región de Münster. De aquella época, le marcaron especialmente las visitas con sus padres a la abadía benedictina de Gerleve, en Semana Santa y en Pascua. El recuerdo más temprano de su infancia —diría al comienzo de sus memorias— le transportaba a Gerleve donde, en el regazo de su madre y con apenas tres años, la melodía de los salmos cantada por los monjes le imprimió una sensación de alegría y plenitud que le acompañaría a lo largo de toda su vida.R. Spaemann, Sobre Dios y el mundo. Una autobiografía dialogada, Palabra, Madrid, 2014, pp. 13 y ss. Tras la temprana muerte de su madre, su padre fue ordenado sacerdote en 1942 por el Beato Clemens August Graf von Galen, obispo célebre por su abierta y valiente oposición al nazismo.
En el servicio de trabajo —una fase de instrucción previa al servicio militar— se enfrentó a un problema de conciencia al acercarse el día de la jura de fidelidad al Führer. Logró librarse de la obligación provocándose una leve enfermedad de anginas que le mantuvo algunos días en la enfermería con fiebre. Más adelante, cuando fue llamado a filas, desobedeció y se escondió, lo que era equiparable a una deserción. Con todo, nunca se consideró «pacifista» en el sentido que se dio a esta expresión en los años sesenta —de hecho, admiraba a grandes militares europeos como Carlos Martel, Don Juan de Austria, el Príncipe Eugenio o Jan Sobieski—. Sin embargo, el nazismo se le presentó siempre como un régimen perverso.Sobre Dios y el mundo, cit., p. 43.«Después de la guerra, muchos decían que no se habían enterado de nada [de lo que se estaba haciendo con los judíos]. No mentían. Pero, ¿por qué no lo sabían? Porque no querían saberlo. Una vez hablaba de esto con Carl Friedrich von Weizsäcker. Me preguntó cómo podía, con tan solo diecisiete años, haberme enterado de lo que él nada sabía siendo hijo del entonces Secretario de Estado Weizsäcker, y además investigador en temas de energía nuclear. Sólo pude decirle que él no había hecho las indagaciones que hice yo. Y para su descargo añadí: en mi poder esa información no tuvo consecuencias inmediatas. Sin embargo, habría gravado pesadamente su conciencia si, conociendo esos hechos, hubiera continuado con sus investigaciones nucleares al servicio de esa guerra».En 1945, comenzó en la Universidad de Münster sus estudios de Filosofía, con las materias complementarias de Historia, Teología y Romanística. Aparte de los diálogos platónicos —muchos de los cuales había leído ya antes de la Universidad— y de autores existencialistas como Kierkegaard, en sus años de licenciatura se interesó especialmente por la obra de Aristóteles, Kant y Hegel. En esta misma época leyó la Summa Theologiae, la Summa contra gentiles y las Quaestiones disputatae de veritate, de Tomás de Aquino. El realismo tomista le produjo gran simpatía, puesto que veía encarnado en él lo que calificaba como la intentio recta, esto es, el acceso directo y sencillo a la realidad frente al acceso indirecto, mediado por explicaciones más oscuras que la propia realidad examinada —lo que calificaba como la intentio obliqua—.Sobre Dios y el mundo, cit., pp. 73 y ss.
Años de vida académica miniaturadeimagen|Robert Spaemann. Escultura realizada por Wolfgang Eckert en 2012. Al terminar sus estudios de licenciatura inició el doctorado con Joachim Ritter y, como asistente suyo, formó parte del llamado Collegium Philosophicum o Ritter-Schule, un seminario en el que trabó amistad con intelectuales como Hermann Lübbe, Odo Marquard, Günther Rohrmoser o Ernst-Wolfgang Böckenforde. Durante su doctorado se casó con Cordelia Steiner (1925-2003), con quien tendría tres hijos.
Se doctoró en 1952 con una tesis sobre Louis-Gabriel-Ambroise de Bonald: El origen de la sociología en el espíritu de la Restauración.Der Ursprung der Soziologie aus dem Geist der Restauration. Studien über L. G. A. de Bonald, Kösel, München, 1959; 2. ed., Klett-Cotta, Stuttgart, 1998. En respuesta a esta obra, Carl Schmitt —que había dedicado varias páginas a De Bonald en su Teología política— le regaló un ejemplar reencuadernado de la primera edición en francés de la Théorie du pouvoir, aparecida en 1796, y que el célebre jurista había adquirido en 1919. La tesis fue seguida de otros artículos en la revista Wort und Wahrheit en los que criticaba la primacía de lo político frente a la metafísica en el pensamiento de la contrarrevolución y del tradicionalismo.«Politik zuerst? Das Schicksal der Action Francaise», Wort und Wahrheit, 8, 1953, pp. 655 y ss.«Der Irrtum der Traditionalisten: Zur Soziologisierung der Gottesidee im 19. Jahrhundert», Wort und Wahrheit, 8, 1953, pp. 493-498.
Después de doctorarse, trabajó durante cuatro años como corrector de manuscritos y revisor de traducciones en la Editorial Kohlhammer. Durante este tiempo, se le ocurrió la idea de un Diccionario histórico de filosofía (Historisches Wörterbuch der Philosophie). Ganó para el proyecto a Karlfried Gründer y se lo presentaron a Joachim Ritter, que asumió con entusiasmo el papel de editor. Publicada por Schwabe, de Basilea, la obra comenzó a ver la luz en 1972 y se cerró en 2007, erigiéndose en la mayor obra colectiva de investigación académica en Filosofía en lengua alemana y uno de los mayores proyectos colectivos de investigación humanística, con 13 volúmenes.Sobre Dios y el mundo, cit., pp. 109 y ss.
En 1956, recibió en Münster una oferta como asistente de investigación. Se habilitó como catedrático de Filosofía y Pedagogía en 1962, con un estudio sobre François Fénelon: Reflexión y espontaneidad (trad. esp. 2021).Reflexion und Spontaneität. Studien über Fénelon, Kohlhammer, Stuttgart, 1963; 2ª ed. Klett-Cotta, Stuttgart, 1990. En los mismos años que estudió a Fénelon, se embarcó en la lectura de la obra de Rousseau, a quien llegó a considerar como paradigma de todos los dilemas y contradicciones de la Modernidad. Sus artículos sobre el ginebrino serían más tarde recopilados en el importante opúsculo, Rousseau: ciudadano sin patria,Rousseau – Bürger ohne Vaterland. Von der Polis zur Natur, Piper, Múnich, 1980; reed. Rousseau – Mensch oder Bürger. Das Dilemma der Moderne, Klett-Cotta, Stuttgart, 2008. que se publicaría en 1980 (trad. esp. 2013).
Tras su habilitación como catedrático, comenzó su actividad como ordinario de Filosofía y Pedagogía en la Technische Hochschule de Stuttgart (actual Universidad de Stuttgart). Permaneció allí hasta que, en 1969, con tan solo cuarenta años de edad, fue invitado a suceder a Hans-Georg Gadamer, que se jubilaba como catedrático de Filosofía en la Universidad de Heidelberg. Este episodio, sin embargo, fue relativamente breve, ya que decidió abandonar la prestigiosa cátedra de Heidelberg y regresar a Stuttgart al cabo de dos años.
Spaemann hizo varios amigos en Heidelberg, si bien disentía del espíritu de emancipación radical del 68, muy vivo en esta Universidad. Aunque se opuso abiertamente a los estudiantes revolucionarios, su trato con ellos fue muy cordial y respetuoso. Lo que le decepcionó del ambiente de Heidelberg fue la falta de coraje de muchos académicos: la corrección política, manifestada en el servilismo ante la burocracia ministerial —que le hacía pensar en el espíritu académico de 1933, y que anticipaba, en su opinión, la sumisión abrazada posteriormente en el proceso de Bolonia— y ante las presiones estudiantiles. Entre los hechos que más le indignaron se contaban la falta de apoyo del Instituto de Filosofía a un profesor que había resistido a la presión de los estudiantes, y la cancelación de las clases de una profesora que había sido boicoteada. Ambas decisiones eran políticamente correctas, ocultadas a su vez con pretextos políticamente correctos. En el fondo, sin embargo, Spaemann advertía una grave claudicación de la dirección universitaria en su deber de defender la libertad de cátedra.Sobre Dios y el mundo, cit., pp. 183 y ss.
Su vuelta a Stuttgart coincidió en el tiempo con una polémica abierta que mantuvo con Jürgen Habermas en el Merkur.«Die Utopie der Herrschaftsfreiheit», Merkur, 26, 1972, pp. 735-752. Habermas había empezado a desarrollar por entonces su «ética del discurso», una teoría que, aparecida en el contexto antiautoritario surgido a partir del 68, cobraría enorme popularidad en los círculos intelectuales europeos. Habermas defendía la creación de un espacio de diálogo libre de dominio como alternativa procedimental a una ética sustantiva, al estilo del realismo clásico. Spaemann publicó un artículo en el que criticaba el utopismo latente en su propuesta, a la que atribuía suplantar la razón práctica por el discurso ideal. Su crítica fue seguida de una cordial réplica de HabermasJ. Habermas, «Die Utopie des guten Herrschers. Eine Antwort an Robert Spaemann», Merkur, 26, 1972, pp. 1266 y ss. y de una contrarréplica, también respetuosa, del propio Spaemann.El debate completo ha sido recogido en R. Spaemann, Zur Kritik der politischen Utopie: Zehn Kapitel politischer Philosophie, Klett-Cotta, Stuttgart, 1977.
Ese mismo año fue llamado para ocupar una cátedra de Filosofía en la Universidad de Múnich, donde comenzó su docencia en el semestre de verano de 1973. Permaneció en dicha cátedra hasta 1992, año en que se jubiló y fue nombrado emérito. En Múnich, Spaemann encontró la estabilidad académica precisa para formar a algunos profesores como Reinhard Löw, Thomas Buchheim, Rolf Schönberger o Walter Schweidler. Asimismo, en esta etapa cobraron forma algunas de sus principales obras.Sobre Dios y el mundo, cit., pp. 227 y ss.
El problema del devenir de la teleología en la historia del pensamiento le había ido «persiguiendo» a lo largo de toda su carrera académica hasta entonces. Aunque le daba un enfoque aristotélico, Spaemann apreciaba mucho el tratamiento que hace Kant del problema en la Crítica del juicio. En los años setenta, se embarcó de lleno en explorar la pérdida de la teleología a finales de la Edad Media, y culminó sus trabajos con la publicación en 1981, junto con su discípulo Reinhard Löw, del libro: La pregunta «¿para qué?». Historia y redescubrimiento del pensamiento teleológico (reeditado en 2005 con el título: Natürliche Ziele, o Fines naturales).Die Frage Wozu? Geschichte und Wiederentdeckung des teleologischen Denkens (con Reinhard Löw), Piper Verlag, Múnich, 1981, reed. con el título: Natürliche Ziele, Klett-Cotta, Stuttgart, 2005.