Felipe IV de España, llamado «el Grande» o «el Rey Planeta» (Valladolid, 8 de abril de 1605-Madrid, 17 de septiembre de 1665), fue rey de la Monarquía HispánicaLa titulación variaba de unos territorios a otros, hasta 1648 comprendía en su totalidad: rey de Castilla y de León (como Felipe IV), de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Portugal, de las dos Sicilias (Nápoles y Sicilia) (como Felipe III), de Navarra (como Felipe VI), de Jerusalén, de Hungría, de Croacia, de Dalmacia, de Granada, de Toledo, de Galicia, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las islas Canarias, de las Indias orientales y occidentales, de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano, archiduque de Austria, duque de Borgoña (como Felipe VII), de Brabante y Lotaringia, Limburgo, Luxemburgo, Güeldres, Milán, Atenas y Neopatria, conde de Habsburgo, de Flandes, de Artois, Palatino de Borgoña, de Tirol, de Henao, de Holanda, de Zelanda, de Namur, de Zutphen, de Barcelona, de Rosellón y de Cerdaña, príncipe de Suabia, Margrave del Sacro Imperio Romano, marqués de Oristán y conde de Gociano, señor de Vizcaya y de Molina, de Frisia, Salins, Malinas, y de las ciudades, pueblos y tierras de Utrech, Overijssel y Groninga, dominador en Asia y África. desde el 31 de marzo de 1621 hasta su muerte y de Portugal desde la misma fecha hasta 1640 con el nombre de Felipe III.
Con el apoyo unánime del Consejo de Estado y de su valido, Baltasar de Zúñiga, reanudó la guerra contra las Provincias Unidas de los Países Bajos en 1621. En 1622 su valido pasó a ser el conde-duque de Olivares, que intentó sanear la economía y que todos los territorios españoles colaborasen en la defensa. En esta etapa se continuó con la guerra en Flandes. En 1635 Francia declaró la guerra a los Austrias. Durante la Crisis de 1640 se rebelaron Cataluña y Portugal. En 1643 Luis Méndez de Haro pasó a ser el ministro principal del monarca. Con la Paz de Westfalia de 1648 Felipe IV reconoció la independencia de los Países Bajos. En 1652 se logró pacificar Cataluña. En 1659, con la Paz de los Pirineos, España cedió a Francia el Rosellón y buena parte de la Cerdaña. La Guerra de Restauración portuguesa, por su parte, finalizaría en 1668 con el reconocimiento de la independencia de ese territorio.
Siendo príncipe de Asturias contrajo matrimonio en 1615 con Isabel de Borbón y, tras enviudar, se casaría en 1649 con su sobrina Mariana de Austria, con la que tuvo a su sucesor Carlos II.
Primeros años
El duque de Lerma, Francisco de Sandoval y Rojas, valido del rey, animó a Felipe III a trasladar la Corte desde Madrid a Valladolid. Esa ciudad había ofrecido 400 000 ducados al rey con este fin. Este destino alejaba al monarca de la influencia de su abuela materna, María de Austria y Portugal, y de sectores críticos madrileños. Esto motivó que entre el 10 de enero de 1601 y el 6 de abril de 1606 la capital fuese Valladolid. El duque de Lerma aprovechó el traslado para ganar dinero mediante la especulación inmobiliaria.
Del matrimonio entre Felipe III y Margarita nacieron ocho hijos. El 22 de septiembre de 1601 tuvieron a su primogénita, Ana. El 1 de enero de 1603 nació María, que solo vivió dos meses. El 8 de abril de 1605, Viernes Santo, nació Felipe. Los siguientes vástagos fueron: María Ana, nacida en agosto de 1606; Carlos, nacido en 1607; Fernando, en 1609; Margarita, en 1610, que vivió seis años; y Alfonso, en 1611, que vivió un año.
El 9 de abril de 1605 la Familia Real fue a dar gracias por el nacimiento de Felipe a la capilla de San Llorente, que actualmente forma parte del Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid.
Cuando se produjo el nacimiento llegó también el aviso de que el embajador británico Charles Howard, I conde de Nottingham, había desembarcado en La Coruña para la ratificación del Tratado de Londres de 1604. Se decidió que el bautismo debía esperar a que el embajador británico llegase a Valladolid.
Finalmente, Felipe fue bautizado el 29 de mayo de 1605 por Bernardo de Sandoval, cardenal arzobispo de Toledo, en la iglesia conventual de San Pablo. Para la ceremonia se trajo la pila bautismal de santo Domingo de Guzmán desde Caleruega. El niño fue traído en brazos desde el palacio real a la iglesia por el duque de Lerma, en una comitiva de nobles. Se le bautizó como Felipe, en memoria de su abuelo Felipe II, Dominico, para que contase con la protección de santo Domingo de Guzmán y Víctor, por un mártir con reliquias en el monasterio de carmelitas descalzas de Madrid traídas por su abuela paterna. Sus padrinos fueron Víctor, príncipe del Piamonte, y su hermana la infanta Ana.
Según el poeta Luis de Góngora, las fiestas que hubo en Valladolid por motivo del nacimiento y el bautismo fueron mandadas escribir a "Don Quijote, Sancho y su jumento". Esto ha dado a entender que el escritor Miguel de Cervantes elaboró una redacción sobre el suceso. Existe un escrito contemporáneo sobre estos hechos editado por el historiador Antonio de Herrera y Tordesillas cuya autoría algunos han atribuido a Cervantes.
Juró como príncipe de Asturias el 13 de enero de 1608 en la iglesia del monasterio de San Jerónimo el Real de Madrid. En la ceremonia tuvo lugar una misa oficiada por el arzobispo de Toledo y se impartió el sacramento de la confirmación al príncipe Felipe y a la infanta Ana. En el acto al príncipe de Asturias le juraron lealtad su hermana, el patriarca de las Indias (en nombre de toda la Iglesia americana), los obispos de Castilla, los grandes de España, otros nobles y los representantes de las ciudades. Finalmente, juraron las Cortes de Castilla.
En abril de 1608 el príncipe Felipe enfermó por beber agua de nieve cuando la Familia Real estaba en Aranjuez y lo mandaron junto a la infanta Ana a Madrid. No empezó a recuperarse hasta el 18 de julio. Sin embargo, en octubre de 1609 volvió a enfermar por una "purga" a la que le sometieron los médicos, que querían asegurar su salud. Los médicos, por su parte, culpaban a las mujeres que le cuidaban de alimentarlo demasiado. En mayo de 1610 seguía enfermo y fue trasladado en un viaje con jornadas de solo dos o tres leguas desde Madrid en dirección a Lerma, donde estaban sus padres. El niño debió parar en Aranda del Duero en julio. Se decidió acondicionar la casa de Bernardino de Avellaneda en este municipio para que el príncipe estuviera allí acompañado de su madre. En agosto el príncipe Felipe mejoró repentinamente y los reyes fueron a dar gracias a Dios a la Catedral de Burgos frente a una reliquia de madera de la Cruz. En diciembre se encontraba en Madrid, donde enfermó de varicela, de la cual se repuso en las primeras semanas de 1611.
El 21 de enero de 1611 el duque de Lerma, valido del rey, fue nombrado ayo y mayordomo del príncipe Felipe.
En junio de 1611 el príncipe Felipe estuvo en Alcalá de Henares, acompañado por el duque de Lerma, para dar gracias ante la tumba de san Diego por haber recobrado su salud.
Con el Tratado de Fontainebleau del 30 de abril de 1611 comenzaron las conversaciones para casar al príncipe Felipe con Isabel de Borbón y a la infanta Ana con Luis XIII de Francia.
En septiembre de 1611 la reina Margarita, cuatro días después de su último parto, contrajo una enfermedad que le llevó a la muerte el 3 de octubre del mismo año.
Según el historiador Luis Cabrera de Córdoba, en febrero de 1612 se decidió llamar al obispo de Cuenca, Andrés Pacheco de Cárdenas, para ser maestro del príncipe. Por razones desconocidas, el nombramiento no llegó a producirse y, en abril de 1612, empezó a recibir clases del sacerdote barcelonés Galcerán Albanell. Este llegó a escribir su libro Instrucción de la doctrina cristiana para el príncipe, basado sobre todo en la obra de santo Tomás de Aquino. En 1617 Albanell se quejó de que el duque de Lerma no prestaba suficiente atención al joven príncipe y fue apartado de la Corte.
En 1612 al príncipe le pusieron el mismo confesor que al duque de Lerma: el provincial dominico fray José. El 22 de agosto del mismo año se firmaron las capitulaciones matrimoniales del príncipe Felipe y la infanta Ana en el Alcázar de Madrid.
El 10 de agosto de 1613 se recibió una carta desde Francia para aplazar las bodas de Felipe y Ana y el Consejo de Estado español acordó el 13 de agosto que se casasen tras pasar dos años. En compensación por el retraso Felipe mandó a Isabel de Borbón una joya valorada en 80 000 reales de plata.
En febrero de 1614 se creó una casa propia para el príncipe de Asturias, Felipe, con cuatro mayordomos: el conde de Castro, el conde de Priego, el conde de Arcos y Tello de Guzmán. Por entonces también se nombró como su gentilhombre de cámara al conde de Olivares y como caballerizo mayor al conde de Saldaña.
El 18 de octubre de 1615 el duque de Lerma organizó las dobles bodas por poderes en la Catedral de Burgos para el príncipe Felipe y la infanta Ana. Isabel de Borbón partió desde la Corte francesa de Burdeos el 21 de octubre. El 9 de noviembre, en el río Bidasoa, Isabel de Borbón cruzó a España y Ana de Austria cruzó a Francia. El 25 de noviembre tendría lugar una ceremonia de boda en Burdeos con Ana de Austria y Luis XIII. Isabel fue recibida por el príncipe Felipe en las inmediaciones de Burgos y el matrimonio se instaló en Madrid el 19 de diciembre.
En marzo de 1618 el duque de Lerma pasó a ser cardenal para protegerse de la justicia real por sus casos de corrupción y en octubre dejó de ser valido de Felipe III, cargo que pasó a ser ocupado por el duque de Uceda, hijo del duque de Lerma.
El 22 de mayo de 1619 Felipe III nombró ayo del príncipe a Baltasar de Zúñiga y Velasco, tío del conde de Olivares y miembro del Consejo de Estado desde 1617. Los contrarios a los duques de Lerma y de Uceda se concentraron en torno a Zúñiga y sus partidarios.
El 29 de junio de 1619 Felipe III entró con su hijo, el príncipe Felipe, en Lisboa. El 14 de julio el príncipe Felipe juró como heredero de Portugal en el Palacio de Ribeira. Ese día, las Cortes portuguesas le juraron lealtad.El 29 de septiembre el rey y el heredero abandonaron Lisboa.
Reinado con Baltasar de Zúñiga como valido (1621-1622)
miniaturadeimagen|Baltasar de Zúñiga y Velasco, valido del rey de España. Autor desconocido. Expuesto en el castillo de Nelahozeves, República Checa. Regresando desde Portugal, Felipe III pasó por Casarrubios del Monte, donde se sintió muy mal y algunos llegaron a pensar que se moría. El monarca mejoró cuando le trajeron desde Madrid el cuerpo del entonces beato Isidro Labrador, pero no terminó de recuperarse. En marzo de 1621, cuando el rey estaba a punto de morir en Madrid, el conde de Olivares habló con el príncipe para decirle que tomase posiciones y arremetió contra el duque de Uceda. Entonces, Felipe autorizó al conde de Olivares a manejar documentación sensible, como el testamento real.
En cuanto Felipe IV subió al trono expulsó de la Corte al duque de Uceda, que había sido valido de Felipe III e inquisidor general, y confiscó tanto sus propiedades como las de su padre, el duque de Lerma. El nuevo rey hizo a Baltasar de Zúñiga su ministro principal.
El 8 de abril de 1621 el rey creó una Junta de Reformación para romper con la corrupción y la inmoralidad. Esta, formada por diez miembros, debía reunirse los domingos en el domicilio de Fernando de Acevedo, entonces presidente del Consejo de Castilla, que no se la tomó muy en serio y que pronto dejó de asistir. Francisco de Contreras, confidente de Zúñiga, le sucedió en la presidencia del Consejo de Castilla el 10 de septiembre.
El 23 de abril de 1621 el rey creó otra junta para investigar todo lo que había recibido el duque de Lerma. Esta estuvo presidida por el juez Fernando Carrillo, miembro del Consejo de Castilla y presidente del Consejo de Indias.