Los medios de comunicación en Perú tienen sus antecedentes en las culturas originarias y el desarrollo de su lenguaje y escritura. La prensa es uno de los medios más antiguos, que se desarrolló incluso antes de la Independencia. El país cuenta también con medios audiovisuales como la radio (con más de mil estaciones en Lima en 2002) y la televisión (siete son señal abierta nacional en 2002), que se desarrollaron a lo largo del . Finalmente, llegó Internet, con el surgimiento del servicio Infovía a finales de los años 1990.

En Perú se recurre al espectro radioeléctrico, una tecnología que facilita la difusión de noticias a un coste menor que la imprenta. Su infraestructura estuvo históricamente dominada por inversores del sector privado, con la salvedad de la administración de Velasco Alvarado. La Ley General de 1971 estableció un proceso de concesión por 20 años para la operación de telecomunicaciones. Posteriormente, las políticas neoliberales redujeron el control de las concesiones, que pasaron a alquilarse a cambio de una tasa por explotación comercial. El Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Telecomunicaciones (OSIPTEL) se encarga de garantizar la buena infraestructura.

En el ámbito de la radiodifusión, solo existe una ley que la regula. Al igual que la prensa impresa de Lima, son pocas las entidades mediáticas que desempeñan un papel predominante en la esfera pública. El de las mayores empresas de medios de comunicación de Perú son propiedad de familiares directos de los propietarios. Las familias adineradas ejercen un control considerable sobre los medios de comunicación y utilizan su influencia para moldear las decisiones políticas en su propio beneficio financiero, además de recurrir intensivamente a la publicidad estatal y a la de organizaciones publicitarias.

Los medios de comunicación tradicionales se consolidaron como un medio accesible a nivel nacional, y la calle es uno de los espacios donde más se recibe y socializa. Si bien la radio es popular en varias clases sociales del país, la televisión tiene una fuerte presencia entre la población femenina costeña de mediana edad (según Ipsos en 2019), aunque se sugiere que se extendió al público senil (según estudios de 2016 y 2024). Esta apuesta por espacios de entretenimiento, como las telenovelas, ha hecho que las de Turquía sean las más rentables. Sin embargo, su producción de entretenimiento se degradó con el fin de ganar un público principalmente sin formación crítica e incapaz de exigir contenido de calidad. En 2004, cuando Internet no era tan masivo, los medios se habían enfocado más en la farándula y en la actualidad policial que en la política. Los medios de comunicación dominantes en Perú se caracterizan por su postura económica y políticamente conservadora y artistas como Eduardo Adrianzén sugieren que «es impensable» tratar temas que desafíen a la sociedad del país. Un informe de Reporteros Sin Fronteras de 2023 indicó que los medios de Lima seguían una línea editorial que apoyaba la coalición autoritaria gobernante desde diciembre de 2022, es decir, el autodenominado Bloque Democrático.

Los medios peruanos se caracterizan por utilizar verbos condicionales en sus titulares, tanto de política, deportes o entretenimiento, lo que facilita la difusión de rumores. Desde la década de 2010, los principales medios de comunicación anteriormente de buena reputación comenzaron a diseminar desinformación política, seguida por pseudociencia relacionada con la pandemia de COVID-19. Las acusaciones de desinformación se intensificaron en medio de la polarización social, exacerbada por la crisis política de 2021.

Para los siguientes años del , el sector de las telecomunicaciones en Perú se diversificó. La empresa Telefónica del Perú (Movistar), que tenía el monopolio de Internet y que fue vendida por su matriz en 2025, empezó a perder cuota de mercado a favor de sus competidores. Los medios de prestigio se alejaron de los grandes conglomerados para enfocarse en el periodismo de investigación digital, siendo las dos principales organizaciones de investigación IDL-Reporteros y Ojo Público. Por otra parte, a causa de las deficiencias de la prensa de Lima, la prensa alternativa, compuesta principalmente por comunicadores regionales, desempeñó un papel crucial en la cobertura política durante el gobierno de Pedro Castillo y la convulsión social. En esos años surgieron creadores de contenido político que fundaron sus propios canales de streaming, como Marco Sifuentes (La Encerrona), Víctor Caballero (Curwen) y Paolo Benza (La Contra).

Radio y televisión

Radio

Televisión

Autorización La obtención de los servicios de radiodifusión se basan en la ley Ley de Radio y Televisión. Cada canal debe estar registrado en el Registro Nacional de Frecuencia, por lo que los canales (o frecuencias) no registrados pueden solicitarse a la Dirección General de Autorizaciones en Telecomunicaciones, propiedad del Viceministerio de Comunicaciones, o participar en un concurso público por un plazo renovable de 10 años. Además, se paga un canon por emisión de las frecuencias, que dependerá de la potencia, el área y la unidad impositiva tributaria. Obligatoriamente, al menos una frecuencia de radiodifusión local es reservada exclusivamente al Estado peruano por decreto legislativo 829 (cuando es formado el IRTP). Incluso, en situaciones bélicas, las frecuencias radial pasan como operadores al Ministerio de Defensa.

Oficialmente se necesita homologar una transmisión. En 2014 se promulgó normas de amnistía para fomentar las emisoras de radio y televisión comunitarias. En 2022 se añadió una modificación sobre el otorgamiento de licencia bajo una potencia permitida de transmisión así como su sistema irradiante.

Telefonía e Internet

Telefonía La telefonía llega al país con la formación de la Compañía Peruana de Teléfonos en los años 1920. En 1994 existió una densidad de 3.4 teléfonos por cada cien habitantes. En 1998 comenzó a operarse la telefonía rural para extender a 1.7 millones de clientes. Para los años 2000, además de establecer un tarifa plana, se estableció un cargo de interconexión para aparatar los costes. Posteriormente se propuso distribuir los servicios de telefonía fija, dominados por Telefónica.

En los años 2000 se introdujo un método de consumo para telefonía fija y móvil mediante tarjeta prepago, una evolución de las monedas rin de los teléfonos públicos de las décadas anteriores. Estas tarjetas ofrecían una alternativa a los planes tarifarios de cuota fija, permitiendo a los usuarios gastar minutos de llamada hasta el valor nominal asignado a cada tarjeta. La Red Científica Peruana promocionaba una de esas tarjetas, llamada «roja y blanca». No obstante, las tarjetas prepagadas no eran recargables, y en 2007 se implementó un plazo máximo de 30 días para su utilización.

Telefonía móvil La telefonía móvil fue introducida en los años 1990, el primero a cargo de Telemóvil. Posteriormente, entró en mercado la marca CPT Celular, anteriormente propiedad del Estado.

La ciudad de Lima recibió a finales de 1990 el sistema CDMA, siendo pionera a nivel Sudamérica. En 2025, el Ministerio de Comunicación de Perú legalizó la tecnología 5G.

En 2021, había 42 millones de líneas abiertas. Para comunicarse de un teléfono a otro, se recurre al sistema de prefijos numéricos. Desde 2020, está prohibida la venta ambulante de chips y no se pueden modificar las tarifas de servicio telefónico establecidas en los contratos ni reducir sus atributos. Además, los usuarios pueden contratar hasta siete líneas móviles. Si solo se utilizan servicios prepago, estos suelen caducar si no se han recargado en unos meses.

Anualmente los servicios de comunicaciones se autorizan por un plazo de 20 años. En 2009 se implementó la portabilidad numérica, que permite cambiarse de operador. Telefónica, una de las empresas con mayor número de usuarios en el país (con casi cinco millones), se vio perjudicada por la portabilidad, ya que perdió la mitad de sus usuarios (2.7 millones de líneas móviles) entre 2015 y 2024.

Para el presidente de Opsitel, en 2025 Perú ha continuado desarrollando un mercado informal de líneas telefónicas debido al descuido de las empresas de telefonía.

Internet

Prensa escrita

Satélite Aunque Perú no cuenta con satélites comerciales, en 1969 se implementó la Estación Terrena para Comunicaciones Internacionales Vía Satélite de Lurín, este fue pionero en la comunicación a distancia porque se emitió la etapa eliminatoria del Mundial de México 70. Posteriormente, se lanzaron nuevos dispositivos de comunicación a distancia, como el Chasqui 1 y el PeruSat-1.

Censura

En Perú, la censura ha sido utilizada para reprimir a quienes disienten del fujimorismo y de las Fuerzas Armadas del Perú. Durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado se implementó una nueva ley de prensa, ordenando la expropiación de todos los periódicos de circulación nacional en 1974. A fines de la década de 1980, las Fuerzas Armadas del Perú crearon el Plan Verde, que habría implicado el genocidio de los peruanos empobrecidos e indígenas, el control o censura de la prensa en la nación y el establecimiento de una economía neoliberal controlada por una junta militar. Después de las elecciones generales de Perú de 1990, el nuevo presidente electo Alberto Fujimori adoptaría muchas de las políticas descritas en el Plan Verde. Durante el resto del mandato de Fujimori, su gobierno pagó a los medios de comunicación por una cobertura positiva y para ayudar a mantener la presidencia.

En la década de 2010, la violencia y las amenazas de muerte contra los trabajadores de la prensa provocaron el declive de la libertad de prensa en Perú. Durante la crisis de fines de la década de 2010, el Congreso intentó controlar a la prensa. Los ataques verbales contra trabajadores de la prensa por parte de políticos aumentaron en la década de 2020, y Reporteros sin Fronteras documentó que grupos de extrema derecha en Perú atacaban a periodistas.

Pluralismo mediático Según Reporteros sin Fronteras (2022), el pluralismo mediático en Perú es escaso y representa una amenaza para la libertad de información en la nación, especialmente por la falta de regulación gubernamental. Un estudio de Concortv (2024) señalaba que las estaciones comerciales de radio y televisión dominan, mientras que las estaciones comunitarias en abierto son muy escasas (79 de televisión y 27 de radio) y que la mayoría no cuentan con financiación estatal. La pluralidad ha sido motivo de estudio en varios gobiernos, siendo el de Juan Velasco Alvarado uno de los gobiernos en los que se desarrollaban de alternativas de comunicación y se descubría que se propagaban ideas populistas y democráticas. Este último caso fue llevado a cabo por parte de los opositores al régimen.

El Grupo El Comercio es el conglomerado de medios más grande de Perú y uno de los más grandes de América del Sur. Desde que adquirió a su rival EPENSA, en 2013, el grupo posee el 80 % de los periódicos, recibe el 65 % de los lectores en línea y genera el 57 % de los ingresos entre las industrias mediáticas más grandes del país. Como muchas otras organizaciones de medios en Perú, El Comercio pertenece a una familia, la familia Miró Quesada. La familia Miro Quesada y su Grupo El Comercio han apoyado con frecuencia a candidatos políticos de la derecha, incluida Keiko Fujimori. Su competidor es el Grupo La República, que también es propietario de varias entidades, incluida La República, y apoya la política de centro-derecha.