La batalla de VercelasPlutarco Mario 25.2 (o batalla de la planicie de Raudine),Floro I.38.14 tuvo lugar en el año 101 a. C. y en ella se enfrentaron la República romana, dirigida por los cónsules Cayo Mario y Quinto Lutacio Cátulo con una gran fuerza de invasión de la tribu germánica de los cimbrios, cerca del asentamiento de Vercellae, «Vercelas», en la Galia Cisalpina.

Los invasores fueron virtualmente aniquilados. También se ha dado gran parte del mérito de la victoria al legado de Cátulo, Lucio Cornelio Sila, quien dirigió la caballería romana y a sus aliados (socii) itálicos.

Antecedentes Hacia 120 a. C., la tribu de los cimbrios partió de su hogar en Jutlandia hacia el sur, uniéndoseles luego los teutones y ambrones.Mommsen, 1876: 257 En 113 a. C. cruzaron el Danubio e invadieron Nórica, derrotando a los romanos, boyos y escordiscos en Noreya.Mommsen, 1876: 256, 260-261 Quizás la decisión, algo precipitada, de enfrentarse a una migración que estaba tan lejana de su territorio se debía al miedo que había causado la invasión de Aníbal Barca un siglo antes.Fischer, 1984: 25 En lugar de intentar atacar a los romanos en su territorio siguieron al oeste.Mommsen, 1876: 261 Ocho años después estaban en la Galia y vencen nuevamente a los romanos en Arausio.Mommsen, 1876: 264 En ese desastre mueren 60 000 a 80 000 romanos.Evans, 2013: 136 Aunque Italia estaba indefensa, los germánicos migraron a Hispania,Mommsen, 1876: 265 pero la situación seguía siendo crítica y de no actuar, los romanos sólo podían esperar nuevas invasiones y rebeliones en sus provincias. La élite senatorial había apostado el todo o nada, algo que fortalecía el sistema si ganaban,Fischer, 1984: 25-26 pero a medida que perdían se volvía más cuestionado su poder por los aterrados romanos, debilitando a la República.Fischer, 1984: 26, 61 Por último, este camino les impedía una salida negociada con los bárbaros.Fischer, 1984: 25, 27

Ante el peligro, en 104 a. C.Evans, 2013: 127 el Senado romano autorizó al general Cayo Mario realizar una serie de reformas que convirtieron al ejército de una milicia de conscriptos temporales en un ejército profesional remunerado y permanente.Mommsen, 1876: 271 Entre tanto, los germánicos volvieron a la Galia y decidieron invadir Italia con apoyo de los celtas tigurinos.Mommsen, 1876; 272 Se dividieron en tres hordas que cruzarían a la vez los Alpes: teutones y ambrones por el oeste, cimbrios por el centro y tigurinos por el este.Mommsen, 1876: 273-274 Enterado de los planes enemigos, Mario decidió acabar con los teutones mientras su colega consular, Quinto Lutacio Cátulo, hacia lo propio con los cimbrios.Plutarco Mario 15.4 Los germanos y sus aliados eran feroces y numerosos,Fischer, 1984: 26 con cada victoria le perdían más el miedo a la República,Fischer, 1984: 27 pero no tenían un mando unificado ni ninguna tribu era lo suficientemente poderosa como para imponer sus planes al resto y cada una veía por su cuenta. Además, no tenían claros sus objetivos salvo encontrar un nuevo hogar lo más al sur posible.

Campaña Mario consiguió masacrar a los teutonesFloro I.38.11 en Aquae Sextiae, «Aguas Sextias».Eutropio V.1; Floro I.38.7; Livio 68.3; Veleyo II.12.4 Volvió a Italia y fue elegido cónsul por un inédito quinto período consecutivo mientras Cátulo pasaba a ser procónsul.Livio 68.4; Veleyo II.12.5 Se le ofreció celebrar un triunfo por su victoria pero se negó.Livio 68.5; Plutarco Mario 24.1 Le llegaron malas noticias sobre la suerte de su colega consular.Plutarco Mario 23.1

thumb|left|300px|Las migraciones de los cimbrios y teutones. Cátulo eligió el paso de Brennero para detener a los germánicos, cruzando el río Isarco.Mommsen, 1876: 276 El procónsul se defendió fortificando las dos orillas del río Adigio y con un puente para comunicar ambas partes.Plutarco Mario 23.2 Los cimbrios cruzaron las montañas a pesar de las nievesPlutarco Mario 23.3 y los romanos, aterrados, empezaron a retirarse.Plutarco Mario 23.4 El cónsul, entendiendo que sus hombres eran incapaces de presentar batalla en esos momentos, autorizó la retirada.Plutarco Mario 23.5 Después de intentar pasar a nado, los invasores cruzaron el Adigio lanzando troncos en él hasta bloquearlo.Floro I.38.12 Después asaltaron el fuerte en la otra orilla,Plutarco Mario 23.6 pues, al retirarse el cónsul dejó una cohorte en un fuerte cerca del Adigio, pero cuando los soldados vieron a la horda germánica abandonaron la posición y siguieron a su comandante.Livio 68.6 El tribuno a cargo quiso rendirse, pero el centurión Cneo Petreyo lo asesinó y lideró a los hombres para abrirse paso entre el enemigo.Mommsen, 1876: 276-277

Mario marchó con su victorioso ejército hasta el río Po para unirse a Cátulo.Plutarco Mario 24.2 En lugar de marchar directamente sobre Roma, los germánicos se establecieron en Venetia, tierra cálida y fértil, rica en vinos, pan y ganados. Aquilea quedaba aislada por tierra. Esto fue aprovechado por Mario para acercárseles.Floro I.38.13; Mommsen, 1876: 277 Pero los invasores se negaban a presentar batalla, esperando la llegada de los teutones. Los cimbrios enviaron una embajada pidiendo tierras para que ellos y sus aliados se establecieran, pero cuando preguntaron por los teutones Mario se rio y les contestó: «Dejaos ahora de vuestros hermanos, que ellos ya tienen tierra, y la tendrán para siempre, habiéndosela dado nosotros».Plutarco Mario 24.3 Entendiendo la ironía, los embajadores prometieron venganza y Mario les dijo: «Pues están presentes y no sería razón partieseis de aquí sin haber saludado a vuestros hermanos», e hizo traer encadenados a los jefes teutones.Plutarco Mario 24.4

Poco después, según la tradición que seguían cuando podían,Mommsen, 1876: 259, 278 una comitiva con el rey cimbrio Boiorix preguntó cuándo y dónde los romanos deseaban luchar y el cónsul dijo que en tres días más en la llanura; los germánicos estuvieron de acuerdo.

Fuerzas enfrentadas Germanos Se desconoce el tamaño de la horda germánica, pero debió ser grande, aunque los historiadores romanos tienden a exagerar el tamaño de los ejércitos enemigos, por ejemplo, Plutarco señala que todas las tribus migrantes sumaban 300 000 guerreros.Plutarco Mario 11.2 Diodoro Sículo menciona que los cimbrios invadieron Italia con 400 000 hombres.Diodoro XXXVIII.1.5 Estudiosos modernos han estimado en 50 000 a 70 000 guerreros para cada tribu,Herrmann, 1988: 601 para un total de 200 000 personas,Delbrück, 1990: 298, nota 5 aunque algunos consideran esa cifra aún demasiado alta, afirmando que ni siquiera 150 000 es aceptable, tal masa de gente, carros y ganado jamás hubiera logrado cruzar el paso de Brenno.Herrmann, 1988: 607 Y eso que durante la marcha, se le habían desprendido los tigurinos, marcomanos y queruscos.Telford, 2014: 64 El historiador austriaco Karl Völkl creía que los cimbrios se debieron dividir en unas 33 unidades diferentes, con mil guerreros cada una en promedio.Völkl, 1953: 253 La estimación más baja la da Giorgio Garbolino Boot, quien cree que los cimbrios solo serían 10 000 guerreros acompañados por treinta a cuarenta millares de no combatientes.

Romanos Según Plutarco, Mario tenía 32 000 soldados y Cátulo 20 300.Plutarco Mario 25.4 Partiendo de este dato, los historiadores modernos han hecho sus aproximaciones. Phillip Kildahl cree que el ejército combinado de ambos cónsules sumaba 10 u 11 legiones, equivalentes a 50 000 hombres, número defendido por otros estudiosos.How, 2006: 383; Mommsen, 1876: 277 Nic Fields estimaba que Mario contaba con 6 legiones y Cátulo con 4.Fields, 2023: 76, 84 Otros elevan la cifra un poco, a 55 000.Arbizu, 2000: 118; Carly, 1975: 218

Batalla thumb|300px|Mario, vencedor de los cimbrios, Francesco Saverio Altamura, 1863. Al comenzar el día, la llanura elegida para el combate estaba cubierta por la niebla y el viento llevaba el polvo contra los cimbrios. Mario hizo que los legionarios pulieran sus cascos de bronce, por lo que brillaron al sol con tan intensidad que los cimbrios creyeron que el cielo estaba en llamas y su moral decayó.Livio I.38.15 Esta sería la primera vez que usarían sus jabalinas (pilum) modificadas, de modo que al clavarse la punta, el resto de la parte de metal se doblaba, impidiendo al enemigo usarla en su contra.Plutarco Mario 25.1

Los ejércitos enfrentados formaron frente a frente. Los cimbrios avanzaron lentamente en formación desde sus posiciones fortificadas,Plutarco Mario 25.6 formando una línea cerrada.Evans, 2013: 151 Los legionarios de Cátulo se establecieron en el centro, mientras que los de Mario en las alas. Solo la mitad de los hombres de Cátulo eran legionarios y eran más bisoños, las dos alas tenían cada una 15 000 veteranos de la lucha contra los teutones, la izquierda a cargo de Mario y la derecha a cargo del legado de Cátulo, Lucio Cornelio Sila.

La caballería germánica inició su avance, contaba con 15 000 jinetes armados con pesadas espadas largas, dos jabalinas, escudos blancos relucientes, cotas de malla y yelmos decorados con fauces de bestias o crestas de plumas para hacerlos ver más altos. No atacó de frente, sino que intentó flanquear el ala izquierda romana para atraparla entre ellos y su infantería.Plutarco Mario 26.1 El problema fue que la niebla le hizo perderse y fue atacada por sorpresa por los escuadrones enemigos.Mommsen, 1876: 278 La llanura era perfecta para que los romanos utilizaran su superior caballería. Los romanos hicieron huir a la caballería germana y salieron en su persecución.

Cuando la masa de infantería germánica chocó con su contraparte romana, Mario y Cátulo hicieron plegarias a los dioses diciendo: «Mía es la victoria».Plutarco Mario 26.2 Mientras los invasores atacaban a Cátulo, una tormenta de polvo fue llevada por el viento sobre ellos justo cuando Mario lideraba la ofensiva.Plutarco Mario 26.3 Siguiendo el plan, los hombres de Mario atacaron por las alas, llevándose la mayor parte del crédito de la victoriaPlutarco Mario 25.5 pero enemistando a Cátulo con su comandante. Es decir, Mario imitó la táctica que uso Aníbal en Cannas. Según Sila, el calor afectaba sobremanera a los cimbrios, pueblo acostumbrado al frío, haciéndolos sudarPlutarco Mario 26.4 y el brillo del sol les llegaba directamente a sus caras,Orosio V.16.15 obligándolos a levantar sus escudos para no quedar cegados. El polvo ayudó a los soldados romanos a no ver la inmensa horda a la que se enfrentaban, impidiendo que se atemorizaran.Plutarco Mario 26.5 La caballería cimbria fue empujada contra sus propios hombres y la línea de infantería empezó a quebrarse al comprobar la superior posición que escogieron los romanos.

Consecuencias thumb|izquierda|250px|Alexandre-Gabriel Decamps, La derrota de los cimbrios, 1833. El resultado de la batalla es que murieron la mayoría de los guerreros y los pocos supervivientes huyeron de vuelta a su campamento.Plutarco Mario 27.1 Llegaron a sus carromatos, donde los asesinaron sus mujeres vestidas de negro,Plutarco Mario 27.2 algunos hombres se lanzaron contra los cuernos del ganado para morir.Plutarco Mario 27.3 Las mujeres dieron una batalla casi más dura que sus varones,Orosio, V.16.17 con lanzas y hachas, prefirieron morir combatiendo a los romanos que atacaban el campamento,Floro I.38.16 que era un círculo formado por los carromatos.Mommsen, 1876: 260

Viendo todo perdido, se suicidaron cortándose la garganta o arrojándose bajo las ruedas de los carros o las patas del ganado. Algunas amarraron cuerdas a los caballos y a sus cuellos, cuando azuzaron a las bestias eran arrastradas y ahorcadas.Orosio V.16.18 También usaban sus trenzas para colgarse de árboles después de estrangular a los niños.Floro I.38.17; Orosio. V.16.17 Otras simplemente se arrojaron sobre sus espadas.Orosio. V.16.20