La crisis administrativa de Panamericana Televisión fue un periodo crítico en la historia del canal peruano comprendido entre 2001 y 2009. Esta crisis se visibilizó por el escándalo de los vladivideos, en el que se vio involucrado el entonces mayor accionista, Ernesto Schütz Landázuri (dueño de la cadena entre 1997 y 2001), lo que generó un enfrentamiento judicial por el control del canal entre la familia Schütz y Genaro Delgado Parker, también involucrado en el mismo escándalo de corrupción del régimen de Alberto Fujimori, habiendo entre ambas partes notorios intereses particulares.

Este enfrentamiento administrativo-judicial causó el cese de transmisiones de Panamericana entre el 18 y el 26 de julio del 2003, siendo la primera vez en su historia desde su creación en octubre de 1959 que el canal deja de transmitir de forma regular su señal, luego que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones suspendiera su licencia tras emitir de forma ilegal dos señales diferentes en el espectro radioeléctrico peruano. De aquellos sucesos se evidenció también la poca independencia del Poder Judicial ante el caso, lo que facilitó la posterior huida de Schütz a Suiza, y la falta de medidas para extraditarlo. Según David Waisman se trató de una muestra de la corrupción del país en ese entonces. Entre 2002 y 2003 el canal acumuló deudas de casi 80 millones de soles.

Cuando la familia Schütz devolvió, por mandato judicial, la administración del canal a la familia Delgado Parker en 2003, bajo el mando total de Genaro y con intenciones de injerencia política, tuvo problemas en producir programación propia, no solo por baja audiencia frente a sus rivales América Televisión, ATV y Latina Televisión sino también por falta de presupuesto. Aunque solo fue financiado al emitir infomerciales. El único programa que fue exitoso y batía los récords de sintonía en la administración judicial fue el programa de baile Bailando por un sueño, conducido por Gisela Valcárcel que retornó al canal y a la televisión en junio de 2008 y duró hasta diciembre de ese año, hasta que al año siguiente emigró a América Televisión para hacer El show de los sueños. Sin embargo, la administración de Genaro Delgado Parker no duró mucho tiempo, ya que en 2009 se revirtió la decisión para estar bajo administración de la familia Schütz.

Antecedentes En 1997, Manuel Delgado Parker y los herederos de Héctor Delgado Parker,Héctor Delgado Parker fue uno de los socios fundadores de Panamericana Televisión, quien se hizo noticia a fines de la década de 1980 luego de ser secuestrado por el grupo terrorista MRTA. Falleció en 1995, legando su participación accionaria a sus hijos. accionistas mayoritarios del holding propietario de Panamericana Televisión solicitaron un financiamiento a Ernesto Schütz Landázuri —consuegro de Manuel debido a la unión de la hija de este, Natalia Delgado Nachtigall, con Ernesto Schütz Freundt— que se realizó a través de sus empresas, a fin de ayudar a la familia Delgado al proporcionar recursos financieros y enfrentar los problemas económicos de la televisora.Previamente, el canal había adquirido una cuantiosa deuda debido a costosas producciones —entre ellas, Nubeluz, El Baúl de la Felicidad, El Show del Mediodía, entre otras— que, si bien resultaron exitosas a nivel de audiencia, no le generaron a la televisora las ganancias suficientes para cubrir los gastos. Por decisión de la junta de accionistas, Schütz Landázuri asumió la presidencia ejecutiva del holding y de Panamericana Televisión S.A.

Entre 1997 y 1998 el grupo empresarial liderado por Ernesto Schütz Landázuri (Magnavisión) adquirió las acciones de Manuel Delgado Parker y los herederos de Héctor Delgado Parker, convirtiéndose en el accionista mayoritario de Panamericana Televisión S.A. Al no suscribirse a la Asociación de Radio y Televisión del Perú, el canal no estuvo políticamente presionado a compartir las denuncias de ocupación del oficialismo de entonces, como la denuncia del canal a empresario Delgado Parker por mala administración por ingresos publicitarios en febrero de 1999. Solo el dominical Panorama se limitó en hablar el tema a favor del legado de Delgado Parker.

En 2000 se difundieron diversos videos en los que aparecían políticos, empresarios, magistrados y periodistas siendo sobornados por Vladimiro Montesino, jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Entre ellos se encontraban los empresarios Manuel Delgado Parker y Ernesto Schütz Landázuri. Debido a que los vídeos se publicaban gradualmente, en 2001 se difundió una filmación de finales de 1998. En la filmación aparecía Víctor Joy Way y el que por entonces era presidente del directorio, Ernesto Schütz Landázuri, quien apareció con bloques de dinero recibidos de Montesinos para vender la línea editorial al gobierno y apoyar la reelección de Alberto Fujimori, aunque Schütz Landázuri lo negó reiteradamente. Para legitimar el acto, se comprobó que Montesinos envió nueve millones de dólares, pagados en seis cuotas mensuales, a sabiendas de que el dominical político del canal Panorama no le afectaría en el proceso de negociación.

El procurador adjunto Luis Vargas Valdivia confirmó que la grabación fue entregada a la Fiscalía de la Nación por uno de los encausados en la red de corrupción, que no se acogió a la ley de colaboración eficaz. Schütz Landázuri, acusado de peculado y asociación ilícita para delinquir por la jueza Magaly Báscones, salió de la frontera de Santa Rosa (en Tacna) y huyó a Argentina hasta su detención en octubre de 2001. Asimismo, le heredó anticipadamente a sus hijos, quienes se volvieron propietarios del canal. Por otro lado, el director periodístico Eduardo Guzmán y parte del personal renunciaron a sus cargos al detectar indicios de corrupción.

Cabe aclarar que en 2005 se reveló un audio en el que apareció Fernando Olivera, influenciado por la familia Delgado Parker, en la toma de decisiones, según la denuncia de César Hildebrandt. Fernando Olivera estuvo involucrado en la reunión Schütz-Montesinos cuando fue ministro de Justicia en 2001.

Etapas administrativas (2001-2009)

Primera crisis administrativa del canal (2001-2004)

En octubre de 2001, la administración eligió a Rafael Ravettino como presidente para el periodo 2002-2004 y mantuvo a Federico Anchorena y Pedro Arbulú para la directiva.

Pese a no tener ningún derecho en el accionariado de Panamericana, y tras 26 intentos fallidos para tomar el control del canal y también tomando en consideración la influencia judicial y el vladivideo de Schütz, a fines de 2001, el Poder Judicial de Lima Norte —en medio de cuestionamientos en la gestión de jueces, según la Corte Superior de Justicia del Cono Norte, además de ratificaciones— otorgó a Genaro Delgado Parker una ilegal medida cautelar que lo designó Administrador Judicial.Cabe señalar que, de acuerdo a la versión brindada por Pedro Arbulú, miembro del directorio de Panamericana, en el documental Panamericana: Historia no contada de un despojo, la medida cautelar se vio facilitada por interferencia del entonces poder Ejecutivo bajo el mando de Alejandro Toledo, y su entonces ministro de Justicia, Fernando Olivera. Se reveló posteriormente que Delgado Parker se reunió con Montesinos para cumplir el favor judicial de retirar al periodista César Hildebrandt en un programa de Red Global, canal que también administró Genaro en 1998. Versión accesible en Youtube. Por lo que, en diciembre de 2001, el presidente de la corte judicial separó a la jueza Carmen Escalante que ofreció a medida cautelar en favor de Genaro Delgado Parker. Después de 14 meses en que los juzgados de Lima cuestionaron la legalidad de la medida cautelar y por las presiones del Poder Ejecutivo para favorecer a Genaro Delgado Parker,Cabe señalar que a inicios de la década de 1990, Genaro Delgado Parker se retira de la administración de la cadena, pasando sus acciones a sus hermanos Héctor y Manuel. se le entregó la administración del canal el 24 de febrero de 2003.

Luego de tres meses de administración judicial en que Delgado Parker dispuso ilegalmente y en beneficio propio y de sus empresas los recursos y patrimonio de Panamericana, el Poder Judicial de Lima dejó sin efecto su nombramiento como administrador judicial y ordenó, el viernes 11 de julio de 2003, la reposición de la administración del canal a sus legítimos propietarios. Aquella decisión que fue desacatada por la administración judicial —y una supuesta presión tras comunicaciones entre el gobierno de Alejandro Toledo y uno de los directivos de la administración Schütz, Pedro Arbulú—, generó violencia contra las autoridades judiciales que no pudieron ejecutar en su totalidad la reposición de la administración que obligaron a defenderse al quinto piso del edificio de la emisora. Véase también: En ese día sucedieron los enfrentamientos más grandes y violentos que se hayan visto en los dos edificios del canal (uno para transmitirse a Lima y otro para el resto del país), en donde se recuerda el momento del lanzamiento de pintura amarilla al equipo de Schütz. En agosto de ese año Schütz consiguió brevemente el control de los dos edificios, pero el enfrentamiento se trasladó al Morro Solar, donde Delgado Parker intentó tomar por la fuerza la antena transmisora de la cadena responsable de llevar la señal hacia la ciudad de Lima. En ese mismo día, un juzgado del Cono Norte, dirigido por la jueza Adriana Villanueva había decidido paralizar la ejecución de la medida cautelar que favorecía al equipo Schütz. Sin embargo, esta resolución llegó a la sede de prensa del canal, en la avenida Alejandro Tirado, por lo que la empresa quedó dividida en dos partes: La administración Delgado Parker se quedó con el control de la sede en la avenida Alejandro Tirado y la administración Schütz con el control de la sede de la avenida Arequipa.

La división administrativa de la empresa originó horas después la fragmentación de la señal de Panamericana Televisión, donde ambas administraciones infringieron leyes nacionales sobre el uso del espectro radioeléctrico. Por un lado, la administración Delgado Parker trasladó equipos de transmisión de Red Global, canal que en ese entonces era de su propiedad, a la sede de la avenida Alejandro Tirado para emitir una programación continua; mientras que un grupo de técnicos de la administración modificaron el transmisor del Morro Solar para que reciba esa señal y se transmita por las ondas del canal 5 de Lima. Por otro lado, la administración Schütz cambió las frecuencias de la señal enviada por satélite, lo que permitió que la señal originada desde la avenida Arequipa se viera en varias otras ciudades del Perú. Al haber dos señales y haberse realizado enlaces de frecuencias no autorizadas e invasión del espectro radioeléctrico peruano, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones anunció el 18 de julio de 2003 la suspensión de la licencia de transmisión de Panamericana Televisión, por lo que ambas señales cerraron sus emisiones y Panamericana dejó de transmitir por primera vez en su historia durante una semana, siendo el suceso más representativo de la crisis y caída en desgracia del canal. El sábado 26 de julio, se levantó la sanción a Panamericana Televisión y la señal volvió a transmitirse, pero se impuso una multa por infringir la Ley General de Telecomunicaciones (precedente de la Ley de Radio y Televisión), el decomiso de los equipos con los que se habría infringido esta ley y el abono del canon por el uso del espectro radioeléctrico equivalente a los días en que fueron usados irregularmente. Ese mismo día, la administración Schütz informó que se retiraría voluntaria y progresivamente de la sede de la avenida Arequipa. Para el 30 de julio, ninguna de las dos administraciones en conflicto se retiraron de la posesión del canal, a pesar de una orden judicial retirar a la familia Delgado Parker.