La huelga de brazos caídos se conoce como uno de los acontecimientos ocurridos en el año de 1944 en la historia de El Salvador, se llevó a cabo el 2 de mayo de 1944 con un movimiento conformado por estudiantes, empleados públicos y privados, hospitales, servicios de ferrocarril y buses, el cual hizo que el General Maximiliano Hernández Martínez depusiera su cargo del poder tras 13 años de régimen militar. Los tres períodos de Martínez miniatura|El general Martínez con la banda presidencial. Plano temporal histórico con la dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez, trágicamente célebre por haber ordenado el etnocidio de más de 25 mil indígenas en enero de 1932, cuyo gobierno, iluminado por la adaptación caricaturesca de la teosofía, continuó hasta 1944, siendo derrocado gracias a la famosa "Huelga de Brazos Caídos" de ese año. Golpe de Estado de 1931

Las elecciones de 1931 fueron ganadas por una alianza conformada por Arturo Araujo, candidato del Partido Laborista, y por el general Maximiliano Hernández Martínez, candidato a vicepresidente por el conservador Partido Nacional Republicano (PNR). La Asamblea Legislativa los escogió en elección de segundo grado en vista de que ninguno de los tres candidatos había obtenido la mayoría necesaria de votos, lo que presagiaba la debilidad de dicho gobierno. En la campaña electoral, Araujo retomó muchas reivindicaciones populares, entre ellas la reforma agraria, pero no pudo cumplir. El gobierno de Araujo-Hernández asumió el poder en medio de una pavorosa crisis económica causado por el crack de la economía mundial. El incumplimiento de las promesas electorales desató movilizaciones populares que inquietaron a la oligarquía cafetalera. Las prometidas reformas de Araujo ponían en peligro de muerte a la economía cafetalera de exportación. El gobierno populista de Arturo Araujo tuvo una efímera existencia, desde el 1 de marzo al 2 de diciembre de 1931, siendo derrocado por un golpe de Estado.

Levantamiento campesino de 1932

Los comicios municipales y legislativos de enero de 1932 fueron señalados por fraude, al punto que la directiva del Partido Comunista optó por la vía del levantamiento. Antes de la insurrección, fueron capturados varios dirigentes comunistas e indígenas entre ellos Agustín Farabundo Martì y Feliciano Ama. El 22 de enero de 1932, tras algunos levantamientos, miles de campesinos de la zona occidental se alzaron en rebelión dirigiendo sus ataques a los puntos donde se ubicaba el poder local: las oficinas municipales y las casas de la élite. Durante tres días ocuparon algunas poblaciones hasta que el ejército, superior en número y en armamento, logró reagruparse y suprimir la rebelión. Hasta ese momento, los insurrectos habían matado entre cincuenta y cien personas.

Durante las dos semanas siguientes, como represalia, los militares sometieron a las zonas rurales del occidente con ametrallamientos, fusilamientos, colgamientos y posteriores entierros en fosas comunes. Se estima que entre 10.000 y , en su mayoría civiles que no habían tenido participación directa en los levantamientos, fueron víctimas de esta masacre.

Constitución de Martínez e intento de reelección

Después del levantamiento campesino y estabilizar al sistema capitalista, el 13 de enero de 1935 el general Maximiliano Hernández Martínez, sin mayor oposición a su Partido Pro Patria, logró la primera reelección presidencial. Al final su periodo presidencial, Hernández Martínez convocó, bajo Estado de Sitio, a una Asamblea Nacional Constituyente con el objetivo de aprobar una nueva Constitución aludiendo y disolviendo temporalmente la Constitución de 1886 de carácter liberal esta nueva constitución seria basada en la original de 1886 que le permitirá otra reelección más, el estallido de la Segunda Guerra Mundial, el alineamiento con Estados Unidos y la necesidad de materias primas para abastecer las necesidades de la guerra, dieron cierta estabilidad a la dictadura de Hernández Martínez. Y con ello, intentó una nueva reelección, convocando a otra Asamblea Nacional Constituyente que reformarse la Constitución de 1939, de esa manera, una Asamblea Nacional Constituyente que no reflejaba la voluntad popular aprobó la novena Constitución de El Salvador, que entró en vigencia el 20 de enero de 1939.

Antecedentes de la huelga

Elecciones presidenciales de 1944

En enero de 1944, se lleva a cabo las elecciones presidenciales en la que el general Maximiliano Hernández Martínez era el único candidato con el oficialista Partido Político "Pro Patria" para postularse a un posible cuarto periodo ya que no se permitirían elecciones democráticas en el país, fue así que se realizaron dichas elecciones proclamando a Martínez como vencedor sin embargo no se obtuvieron ni se publicaron los resultados.

Intento de Golpe de Estado al general Martínez

miniatura|Primer intento de golpe de Estado al general Maximiliano Hernández Martínez en abril de 1944 en San Salvador.

El 2 de abril de 1944, el general Maximiliano Hernández Martínez estaba de vacaciones en un rancho privado en una playa de La Libertad, sin embargo uno de sus hombres de poder le advirtió sobre el plan de que un grupo de militares pretendían derrocarlo, fue así que Martínez salió rápidamente hacia la capital San Salvador en un carro alquilado antes de que perdiera la presidencia, el intento de derrocar a Hernández Martínez, se presume que fue elaborado por los coroneles Tito Calvo y Alfredo Aguilar, siendo aceptado por los dos líderes civiles del movimiento y férreos opositores a su régimen, el Dr. Arturo Romero y Agustín Alfaro Moran. Fue una tremenda prueba que soportó el general Hernández Martínez y tuvo la suerte de sortear la rebelión porque además de ocurrencias fortuitas que lo favorecieron, es innegable la capacidad militar desplegada por él en esos difíciles momentos.

El punto básico de la operación era la captura del presidente, para ello debían informarse cuando este saliera de San Salvador, el encargado de este cometido era Mario Sol pues acostumbraba visitar sus propiedades algodoneras o algún balneario de la zona. Las unidades comprometidas de occidente, al estallar la rebelión, y después de capturar al personal leal, debían converger con las fuerzas del regimiento de caballería. La principal falla del plan, algo que debió pensarse con más acierto, fue la propaganda que se hizo del golpe por la radio al pueblo salvadoreño, se quería desmoralizar a los oficialistas al anunciar que el dictador había sido derrocado. De esta forma supo el general de todo lo que sucedía, enterándose de cuales cuerpos militares que estaban comprometidos en la rebelión. Aunque el golpe trato de llevarse a cabo, no pudo derrocar a Hernández Martínez, pero sentaría la base para que el mismo capitulara tiempo después.

Ante estos hechos Martínez condenó a los militares que intentaron dar el golpe por los delitos de traición y sedición con la pena capital que se daba por fusilamiento.

Entre los rebeldes golpistas condenados a pena capital se encontraban: el general Alfonso Marroquín, coronel Tito Calvo y el mayor Julio Sosa. También fueron condenados con penal capital en el cementerio general los capitanes Manuel Sánchez Dueñas y Marcelino Calvo y los tenientes Antonio Gavidia Castro, Ricardo Mancía González, Miguel Ángel Linares, Ricardo Edgardo Chacón y Oscar Armando Cristales, todos fueron condenados el 10 de abril de 1944 en los patios de la Policía Nacional.

En el cementerio general fue condenado a pena capital el civil Víctor Marín el 11 de abril de 1944, el 26 de abril de 1944 fueron condenados los capitanes Carlos Piche Menéndez y Carlos Gavidia Castro y el teniente Alfonso Marín, los tenientes Héctor Cárdenas, Mario Villacorta y el civil Luis Antonio Martí.

Huelga de brazos caídos y posterior renuncia de Martínez

La huelga de brazos caídos se le llamó al movimiento que se llevó a cabo el 2 de mayo de 1944, dicho movimiento estaba compuesto por estudiantes salvadoreños, tras el fracaso del golpe de Estado en abril se dio esta huelga.

El movimiento estudiantil salvadoreño tenía propuesto acabar con la dictadura de Martínez, estos realizaron esta huelga que involucraba a los estudiantes universitarios y colegios particulares, demás el comercio, las fábricas, empleados bancarios, hospitales, vendedores ambulantes y el servicio del ferrocarril, servicios de buses urbanos y luego el interurbano participaron en esta huelga.

Los ciudadanos empezaron a recapacitar que era difícil un golpe de Estado ya que dicho gobierno era fuerte, por eso se tomaron las medidas y decidieron hacer una revolución sin armas, ni fuego que tampoco implicara violencia, detener la producción como medida de presión.

Asesinato de José Roberto Wright Alcaine La presión que esto generó al gobierno hizo que este intentara detener todo tipo de manifestación por medio de la violencia, mientras ocurría esto el gobierno de Estados Unidos retiró el apoyo a Martínez usando la excusa del asesinato accidental de un estudiante salvadoreño-estadounidense José Wright, quien fue asesinado el 7 de mayo de 1944, debido a que se había decretado Estado de Excepción ante esto la Embajada de Estados Unidos en El Salvador a través de su embajador se uniría a la huelga y presionaría para que Martínez renunciara al cargo.

Sin embargo, también serían asesinadas otras dos personas más que se identificaron como "Romeristas" o seguidoras de Arturo Romero.

Renuncia de Martínez

El 9 de mayo de 1944, a eso de las 7:00 p. m. Martínez se vio obligado a deponer de su cargo a la primera magistratura ya que era incapaz de seguir con su mandato, pues no tenía capacidad de contener el avance de los jóvenes y obreros de El Salvador Ante lo acontecido Martínez terminó exiliándose de El Salvador rumbo a Guatemala se cree que también anduvo por Estados Unidos y Europa. Martínez terminó despidiéndose con un pequeño discurso a través de la Radio Nacional:

Exilio y Asesinato del General Martínez