miniaturadeimagen|320x320px|Busto de José Joaquín de Olmedo, Vicente Rocafuerte y Pedro Carbo. El liberalismo ecuatoriano es una forma de referirse a hechos históricos dentro de la política en Ecuador que están relacionados con las principales corrientes del liberalismo en el mundo. Tuvo como antecedente la ilustración en el , después cobró protagonismo durante el siguiente siglo con la participación de la entonces Real Audiencia de Quito en las Cortes de Cádiz y después con las independencias de los territorios americanos de la monarquía española. A partir de ahí se ha venido desarrollando en tres ejes: liberalismo político, económico y social.
Antecedentes, la ilustración
Durante el la Real Audiencia de Quito empieza a vivir cambios importantes que preconfiguraron el nacimiento de los movimientos independentistas que se inspiraban de ideas liberales. Los principales cambios se iniciaron con las reformas borbónicas, con las que a través de la influencia francesa nuevas ideas de la ilustración empezaron a llegar a partir del flujo de libros que existía en esa época. El racionalismo cartesiano francés que durante el siglo pasado era considerado principalmente para ser criticado fue empezado a tomarse en cuenta a partir de los escritos de Juan Magnin y su tratado teológico que incorpora las ideas cartesianas. Además de esto, el interés por el estudio empírico empezó a cobrar fuerza, renovando la escolástica desarrollada en esa época. Como máximo representante de esto nació la obra de Juan Bautista Aguirre que haciendo usos de microscopios estudiaba corpúsculos (microorganismos) y lo desarrollaba en su tratado de física que corregía y complementaba las observaciones de aristotélicas tomistas. Además de esto la misión geodésica francesa influyó mucho en aumentar el flujo de ideas de los enciclopedistas e ilustrados franceses en la época de ese tiempo.
El reglamento de libre comercio de 1778 En este sentido es importante las conexiones que logró Miguel de Jijón en sus viajes a Europa con Pablo de Olavide y Dennis Diderot. Fue corregidor, se preocupó por el desarrollo económico buscando impulsar la producción de seda, así como el bienestar de los trabajadores para lo cual dedicó un escrito: "Informe para las reglas de la elaboración de un Monte de Piedad para socorrer a los labradores". También fue un promotor del libre comercio y formó parte de la Sociedad Económica de Amigos del País de Madrid. Posteriormente fundaría en la Real Audiencia de Quito la Sociedad Patriótica a partir de la Escuela de la Concordia. Aquí colaborarían más personas ilustradas importantes como José Pérez Calama, José de Cuero y Caicedo, Juan Pío Montúfar, Luis Héctor de Carondelet (el Barón de Carondelet), y personas de Santafé de Bogotá como su amigo personal, Antonio Nariño.
Las memorias de Jijón y León, así como su participación en la sociedad de Amigos del País fueron determinantes y a juicio del historiador Jorge Núñez Sánchez influenciaron en la expedición del reglamento de libre comercio de 1778 por el rey con el fin de facilitar el comercio entre las Indias y la península. Como consecuencia de esto, aumentaron las importaciones de la península, llegando en el periodo más favorable entre 1779 y 1782, a un aumentó de 50% y entre 1782 y 1787, la progresión alcanzó una media anual del 389%.
El derecho natural y la libertad de prensa miniaturadeimagen|Eugenio Espejo, iniciador de las ideas liberales en el derecho natural|208x208px
Aparte del nuevo interés por la ciencia, la tecnología también tuvo un importante papel dentro de la apertura hacia nuevas ideas. Durante el , con la construcción del sistema de correos, así como con la importación de la primera imprenta y el primer microscopio se fortaleció el desarrollo de nuevas investigaciones que renovaban los intereses tradicionales escolásticos que reinaban en el Antiguo Régimen. Haciendo uso precisamente de los conocimientos biológicos desarrollados y el mayor flujo de ideas a partir de la imprenta, Eugenio Espejo empezó la difusión de este conocimiento con un enfoque humanista que se centraba en los autores clásicos, el desarrollo científico y la renovación política. También empezarían con las publicaciones de Primicias de la Cultura de Quito, un periódico que hacía uso de la recién importada imprenta y que bajo la Sociedad Patriótica de Amigos del País, fundada por Jijón y León, contó con Eugenio Espejo como su secretario y principal editor. Allí Espejo desarrollaría su obra periodística y escribiría sobre literatura y economía. Además en el Nuevo Luciano de Quito continuaría con sus escritos pedagógicos enfocándose en la renovación de la educación y haciendo citas de varios autores importantes con el fin de cuestionar al sistema educativo que concentraba el conocimiento en las órdenes religiosas, especialmente la orden jesuita. Sus escritos muestran sus influencias y amplias lecturas, haciendo citas de John Locke y, especialmente en cuanto al derecho natural volviendo siempre a los escritos de Samuel Pufendorf y Hugo Grocio. Sobre esto decía Espejo, en la Conversación Quinta de El Nuevo Luciano de Quito, con su ascostumbrado estilo que usaba para mostrar su erudición: "...los más célebres Jurisconsultos del siglo pasado y del presente, han puesto el Derecho natural, que es Ia fuente del romano, y de la que se llama política, en su mayor claridad, exponiéndolo científicamente, como el Grocio, el Seldeno, Cumberland, Coringio, Heinecio...". No solo Eugenio Espejo, sino también su hermana Manuela Espejo tendría un papel protagónico como precursora de la independencia al difundir ideas a través de la imprenta e impulsar la libertad de asociación a través de la fundación de sociedades de amigos del país. Manuela ayudaría en la defensa jurídica de su hermano cuando fue encarcelado, formaba parte importante del grupo de precursores por lo que se terminaría casando con José Mejía Lequerica, a quien en esa época más bien le interesaban la botánica pero que después participaría en las Cortes de Cádiz.
También colaboró en la publicación del Primicias de la Cultura de Quito, donde escribía bajo el seudónimo de "Erophilia" y siempre defendiendo un trato más igualitario a la mujer dentro de la sociedad tan vertical como era en ese tiempo.
Cortes de Cádiz y Guerras de Independencia
Convocatoria Las Cortes de Cádiz se dieron a partir de la invasión napoleónica y las guerras de independencia españolas. Fue ahí donde se creó una constitución para la monarquía española que incluyó la participación de representantes de todos los territorios del imperio. A diferencia de la constitución de Estados Unidos que los separaría de Inglaterra, o por otro lado la constitución de Francia que terminaría con la monarquía, en Cádiz se buscaba renovar la monarquía manteniendo la unidad del territorio. Las cortes estaban conformadas por civiles, militares y eclesiásticos. Además de la procedencia también se veían tendencias políticas que se distinguían dentro de tres grupos: los absolutistas o serviles, los moderados o jovellanistas y los liberales. De los dos últimos grupos nacerían las dos ramas de liberalismo (uno moderado y otro radical) que después tendrían protagonismo dentro de la historia de Ecuador.
Históricamente, en las Cortes de Cádiz fue la primera vez que se usó el término "liberal" en el sentido moderno. Antiguamente en castellano, la palabra liberal hacía referencia a una persona generosa (que da con liberalidad). En este contexto político, los liberales eran generosos al "despojarse voluntariamente de sus ropajes estamentarios", es decir abandonar sus privilegios para ponerse en igualdad ante la ley.
Como representantes de la Real Audiencia de Quito y el Corregimiento de Guayaquil fueron Olmedo, Rocafuerte y Mejía, identificados dentro del grupo de los liberales (aunque Rocafuerte no estaría presente en la redacción de la constitución, sino en las reuniones posteriores). Curiosamente, a lo largo de sus vidas estas tres personas desarrollarían intereses muy distintos pero complementarios entre sí: Olmedo hacia el arte a través de su poesía, Rocafuerte en la ética con sus escritos políticos y Mejía en la ciencia por su interés en la botánica.
Once propuestas de los diputados americanos miniaturadeimagen|José Mejía Lequerica, científico y diputado en las Cortes de Cádiz.Mejía Lequerica tendría una destacada participación en las Cortes de Cádiz. Habiendo sido convocado como diputado suplente, pronto se volvió muy activo en las Cortes, fundó el periódico Abeja Española junto a Bartolomé José Gallardo y dio discursos memorables que fueron estudiados por Camilo Destruge a propósito del centenario de ese hecho, donde se puede ver su defensa de la libertad de imprenta, una propuesta de cambios en el sistema judicial y su discurso a favor de la abolición de la esclavitud. Junto a Vicente Morales Duárez y Ramón Power buscaron reivindicar tres derechos inicialmente: igualdad entre españoles peninsulares y americanos españoles, extensión de la representación nacional y amnistía a los movimientos insurgentes que habían empezado, como el primer grito de la independencia en Quito. Estos puntos fueron desarrollados a profundidad y ampliados para conformar las famosas once propuestas de los diputados americanos:
Representación proporcional equitativa en las Cortes Igualdad de derechos de los americanos, españoles e indios para poder ejercer cualquier cargo político, eclesiástico o militar Distribución de la mitad de los cargos en favor de los naturales de cada territorio Creación de comités consultivos para la elección de cargos públicos entre los residentes de la localidad El restablecimiento de la orden de los jesuitas Libertad de cultivo y de manufacturas Libertad de importación y exportación de toda clase de productos a España y a los países neutrales Libertad de extracción de mercurio Libertad de comercio entre las posesiones de América y Asia Libertad de comercio entre cualquier puerto de América y Filipinas con otras regiones de Asia Supresión de todos los monopolios del Estado y de particulares
Discurso contra las mitas miniaturadeimagen|José Joaquín de Olmedo, político y poeta|318x318px
Si bien los tres representantes destacaban en su oratoria en las cortes, a la historia quedó el famoso discurso contra las mitas en defensa de los indígenas de José Joaquín de Olmedo ocurrido el 12 de agosto de 1812 cuya breve descripción lee: "pidiendo la abolición de la contribución mital y de toda clase de servidumbre personal de los indios americanos". Como extracto podemos ver el rechazo a la institución y la defensa de la persona, en este caso los indígenas: De esta costumbre nacieron males y abusos tantos y tan graves, que no pueden referirse sin indignación y sin enternecimiento. De allí vinieron esos nombres ominosos y de indigna recordación, de encomiendas, de mitas, de repartimientos, bárbaras reliquias de la conquista y gobierno feudal, fomento de la pereza y del orgullo de los nobles y de los ennoblecidos, y esclavitud de los naturales paliada con el nombre de protección.
Independencias Olmedo fue posteriormente protagonista de la independencia de Guayaquil y de la vida política republicana del naciente Estado ecuatoriano siendo su primer vicepresidente y también participando activamente dentro de la revolución de marzo. Rocafuerte por su parte participó dentro de la independencia de México como Ministro Plenipotenciario buscando reconocimiento del joven país, se opuso a Iturbide, apoyó la independencia de Cuba, colaboró con los liberales españoles en Inglaterra, fue el segundo presidente de Ecuador, después fue gobernador del Guayas y también participó en la Revolución de Marzo. Por último Mejía Lequerica tendría una muerte temprana por enfermedad, ya que se contagió con la ola de fiebre amarilla que golpeó Cádiz, lo que le impidió tener mayor protagonismo en el futuro del Ecuador.