miniatura|Mapa topográfico de la isla. La historia de Corfú comienza con la fundación de Córcira por los corintios, aunque estuvo habitada mucho antes. Fue probablemente la isla de los feacios, que recibieron a Ulises en su periplo. Cayó en manos romanas en el año y posteriormente la poseyeron bizantinos, normandos y venecianos, que la convirtieron en una importante plaza fuerte. Con la disolución de la Serenísima, pasó a manos francesas y británicas, bajo cuyo protectorado fue capital de los Estados Unidos de las Islas Jónicas. Finalmente, fue cedida a la Grecia moderna en 1864.

Prehistoria Habitada desde el paleolítico, parece que se trata de la isla Esqueria mencionada en la Odisea de Homero. Los autores clásicos dan como nombre antiguo Drepane, que después cambió a Córcira por la ninfa Kercira hija del dios fluvial Asopo que fue raptada por Poseidón, quien la llevó a esta isla y con la cual tuvo un hijo llamado Faiakas, del que se suponen descendientes los faiàkioi o feacios.

Antigüedad clásica Colonia miniatura|upright=2|La Gorgona, frontón oeste del templo de Artemisa en Paleópolis. Se cree que primero recibió una colonia de Eretria que no subsistió, y fueron los corintios los que la colonizaron dirigidos por el heráclida (descendiente de Heracles) Quersícrates, que expulsó a los antiguos habitantes (llamados luburnios) y fundó la ciudad de Córcira hacia el

La competencia comercial con la metrópoli pronto provocó conflictos, y en estalló la guerra y se libró una batalla naval mencionada por Tucídides como la primera batalla naval de la historia.

En Córcira fundó Epidamno en la costa iliria y pese al conflicto con la metrópolis, un corintio fue elegido para ser el 'oikistés (fundador).

Periandro, que gobernó en Corinto del al , sometió a Córcira, imprescindible para la navegación de sus barcos hacia a la Magna Grecia. Heródoto nos da detalles de la muerte de Licofrón, hijo de Periandro, a manos de los habitantes de Córcira, y la venganza del jefe corintio contra la ciudad. Durante estos años de dominio corintio, Córcira y Corinto fundaron conjuntamente dos colonias: Apolonia de Iliria y Anactorio. En murió Periandro y Córcira recuperó la independencia.

Durante la expedición de Jerjes I de Persia, la isla envió sesenta trirremes, pero con la orden de no pasar del cabo Tenaro, esperando a ver que bando ganaba para unirse al ganador. Cuando Temístocles fue condenado al ostracismo en Atenas, se exilió en Corcyra ().

Alianza con Atenas

Las disputas con Corinto sobre la colonia conjunta de Epidamnos, llevaron a una nueva guerra con la metrópoli. La flota corintia enviada contra Córcira fue derrotada en Accio en el Los corintios se dedicaron en los siguientes años a preparar la venganza y al cabo de tres años () pudieron poner operativa una flota de 150 naves, flota a la que los corcireos no podían hacer frente, así que pidieron ayuda a los atenienses y subscribieron un tratado de alianza, ya que a Atenas no le interesaba que la flota corintia acabase en manos de Esparta. La flota corintia partió hacia Córcira y se paró en el Cabo Quimerio, en la costa epirota un poco al sur de la isla de Corfú. Córcira podía disponer de 110 naves de las que 10 eran atenienses; la flota esperó en la isla de Síbota o Subota (hoy Sývota) en el camino entre el Cabo Quimerio y la costa de la isla entre los cabos LeucimnaProbablemente el actual cabo de Lefkimi, al sur de la costa oriental de Córcira y Anfipagos, mientras el ejército de tierra estaba en Leucimna. Las dos flotas se encontraron en alta mar, a medio camino entre el cabo y la isla de Síbota, y los de Córcira fueron derrotados (batalla de Síbota). Por la tarde los corintios preparaban la continuación del ataque cuando se presentó una flota ateniense de refuerzo, y se retiraron; cada bando reclamó la victoria.

En los años siguientes el partido aristocrático local y el partido democrático se enfrentaron y finalmente los demócratas obtuvieron el triunfo y masacraron a sus rivales (). Los líderes aristocráticos fueron encerrados en la isla de Ptíquia, que probablemente es la pequeña isla de Vido, enfrente de la ciudad de Corfú.

Córcira mantuvo la alianza con Atenas y fue base para la expedición a Sicilia en el En el , después de la derrota ateniense y la caída de Atenas, Córcira quedó incluida en los estados bajo influencia de Esparta, hasta el en que Timoteo restableció el dominio ateniense.

En el una flota espartana dirigida por Mnasipos, fue enviada a la isla de donde había salido la flota ateniense. Los espartanos ganaron fácilmente y los habitantes hubieron de refugiarse tras las murallas de la ciudad. Los espartanos asediaron la ciudad y saquearon el resto de la isla, hasta que una salida de los asediados provocó gran número de bajas a los atacantes y poco después la llegada de una flota ateniense obligó a los espartanos a retirarse.

Periodo macedonio y epirota

Después de la muerte de Alejandro Magno, los habitantes de Córcira se opusieron activamente a Casandro; el expulsaron a las guarniciones macedonias que se habían establecido en Apolonia de Iliria y Epidamno.

En Cleónimo, rey de Esparta, con un ejército de mercenarios italianos, invadió la isla y se hizo amo de la ciudad pero no la mantuvo en su poder mucho tiempo y la evacuó antes del , año en que Casandro vino a asediarla, siendo salvada por Agatocles de Siracusa, que quemó la flota macedonia, pero se hizo amo de la isla sin restablecer su libertad. Los habitantes le fueron hostiles y Agatocles la dio como dote a su hija Lanasa cuando se casó con Pirro de Epiro, en manos del cual estuvo los siguientes años. Pero Lanasa, que era desatendida por su marido que prefería a las mujeres "bárbaras", se fue de Epiro y se retiró a la isla y ofreció su mano y su dominio a Demetrio Poliorcetes, rey de Macedonia, que la aceptó y fue a la isla y se casó con Lanasa, dejando una guarnición en Córcira. No tardó en ser expulsado del trono macedonio por Pirro I de Epiro, el cual recuperó Corfú, según Pausanias. La cronología de las conquistas de Pirro es incierta: algunos autores piensan que un primer ataque acabó con la cesión de la isla; y que después de la caída de Demetrio I () no fue hasta después del que Pirro la volvió a ocupar; durante toda esta época confusa de la historia de Macedonia (288-) la isla habría recuperado la independencia. Hacia el , Ptolomeo, hijo de Pirro, habría consolidado el dominio paterno en la isla, pero fue por poco tiempo pues a la muerte de Pirro en la isla se independizó.

Los Ilirios

Fue independiente brevemente ya que pronto fue ocupada por los piratas ilirios bajo la reina Teuta, después de derrotar a la flota de la Liga Aquea llamada en auxilio de la isla (). Se pidió ayuda a los romanos que enviaron una flota para combatir a los piratas ilirios. La flota romana se presentó ante la isla () que estaba gobernada por Demetrio de Faros con una guarnició iliria, y éste se rindió sin luchar.

Dominio romano miniatura|Corfú, las dos cimas de la actual fortaleza antigua dieron el nuevo nombre de la ciudad desde la Baja Edad Media.

Fue posesión de Roma, con una autonomía interna (fue declarada ciudad libre) como otras ciudades griegas más tarde. En el se introdujo el cristianismo. En el 455 fue atacada por los vándalos. En el 535 Belisario pasó por allí camino de Italia. El 551 fua atacada por el rey godo Totila y la antigua ciudad (Quersópolis) fue devastada y sus habitantes hubieron de trasladarse un poco al norte a un lugar más protegido naturalmente, el de la actual fortaleza antigua. De las dos cimas de esta pequeña península surgirá el nombre actual de la ciudad: De Κορυφαί (koryfaí, «fortalezas») derivó al femenino singular Κορυφώ (koryfó), adoptado en latín como Coriphus, que acabaría dando el italiano Corfú.

Edad Media Dominio bizantino

En el fue incluida en el thema de Epiro. Al final del , con el emperador León VI, fue parte del nuevo thema de Cefalonia. En el fue atacada repetidamente por los eslavos; el ataque más importante fue en 933 cuando el obispo de Corfú, Arsenio, encabezó la defensa de la ciudad (murió en 953 y fue santificado y hecho patrono de la ciudad). Fue en esta época (finales del ) cuando se construyó fuera de las murallas la iglesia de los Santos Jasón y Sosipatro que aún existe.

Los normandos

Permaneció dentro del imperio hasta que en 1084 fue conquistada por los normandos de Roberto Guiscardo que fue expulsado por los venecianos el 1085 con una flota aliada de Bizancio, y la isla fue devuelta a Bizancio (Guiscard murió en Cefalonia). Al comienzo del siglo siguiente la isla fue ocupada brevemente por los normandos, pero fueron expulsados por los bizantinos. En 1147 fue ocupada por Roger II de Sicilia hasta el 1154. Manuel I Comneno intentó reconquistar la isla pero el primer ataque en 1148 fue rechazado. Un segundo ataque en 1153 comportó dos meses de asedio, hasta que fue ocupada en 1154. El emperador concedió importantes privilegios a la iglesia local y a los residentes de la ciudad.

Margaritone, Leone Vetrano y primera dominación veneciana

En 1185 fue ocupada por Margaritone de Brindisi, que en 1197, al ser encarcelado, la dejó en manos de su yerno, el genovés Leone Vetrano que ejerció la señoría por su mujer, hija de Margaritone.

En 1204, después de ocupar Constantinopla, los venecianos, en virtud del acuerdo de repartición del imperio de octubre de aquel año reclamaron la isla, pero permaneció en manos de Vetrano. En 1206 la ocuparon los venecianos bajo la dirección de Giacomo Morosini, y Vetrano fue ejecutado, pero otro yerno de Margaritone conservó Cefalonia y Zante (véase Orsini); los venecianos entregaron las tierras a los nobles de la república como señoríos hereditarios a cambio de reconstruir fortificaciones y reparar las existentes y el pago de 500 piezas de oro a la república cada año.

El despotado de Epiro, Cinardo y Alamanos

En 1214, Venecia la perdió ante el ataque del déspota de Epiro Miguel I Ángel Comneno Ducas, que renovó los antiguos privilegios de la iglesia y reforzó las fortificaciones, suponiéndose que fue entonces cuando se construyeron los castillos de Gardiki y Angelocastro, al oeste de la isla. En 1259, ocupada ya por los sicilianos poco antes, con el acuerdo de paz pasó a Manfredo de Sicilia como dote de su segunda mujer Helena Comneno (juntamente con algunos señoríos en el Epiro). Manfredo murió en 1266 en la batalla de Benevento a manos de Carlos I de Anjou. Felipe Cinardo, un caballero latino chipriota se quedó con el gobierno de la isla, pero Cinardo fue asesinado por los hermanos Garnerio y Tomás Alamanos que hasta entonces dirigían sus fuerzas y por el tratado de Viterbo la isla y el reino de Nápoles se incorporaron al dominio de la Casa de Anjou, que ocupó la isla en 1267 y los Alamanos sólo pudieron resistir en la fortaleza, que se rindió finalmente en abril de 1272.

Dominio angevino

A la muerte de Carlos I en 1285 la isla pasó a su heredero Carlos II de Anjou que fue rey hasta 1304 en que se rindió a su hijo Felipe de Tarento (príncipe de Tarento desde el 1294), del que pasó a su hijo Roberto de Tarento hasta el 1364 y Felipe II de Tarento hasta el 1373. De 1380 al 1386 la isla fue disputada por Jaime de Baus (en francés, Baux) (1380 y 1380-1382), Luis I de Anjou (1380-1382) y Carlos III de Durazzo (1380-1386).