La Virgen de las Angustias, también conocida como Dolorosa de la Vera Cruz, es una obra realizada por Felipe del Corral en el primer tercio del siglo . Portada en Semana Santa por la Cofradía de la Vera Cruz, la imagen está ubicada en la Capilla de los Dolores de la Iglesia de la Vera Cruz de Salamanca (Castilla y León, España).
Historia Talla Datación thumb|left|150px|Plancha de grabado de la Virgen de las Angustias de Felipe del Corral (1719), por Alejandro Carnicero. La plancha identifica erróneamente a la Virgen como la talla de Nuestra Señora de las Angustias de Juan de Juni venerada en Valladolid. Existe conflicto en lo relativo a la fecha en que se creó la imagen; según Antonio Ceballos Rodríguez la talla fue elaborada en Madrid (donde Felipe del Corral tenía su taller) en 1727, mientras que Francisco Javier Blázquez Vicente y Luis Monzón Pérez defienden que la obra fue creada antes de 1714, año en que supuestamente fue llevada en procesión a Salamanca procedente de la capital española (parando en los pueblos del trayecto) para ser depositada en el Convento de San Francisco debido a que todavía no habían concluido las labores de ornamentación de los retablos de la Capilla de los Dolores o de las Insignias en la Iglesia de la Vera Cruz, lugar al que estaba destinada la imagen, aunque al parecer las obras fueron acometidas realmente en 1718. Por su parte, Manuel Gómez-Moreno y María Jesús Hernández Martín sitúan la hechura de la Virgen en un periodo menos preciso, concretamente a comienzos del siglo o en el primer tercio de la centuria. La imagen no fue comisionada por la Cofradía de la Vera Cruz (motivo por el que no existe información sobre el contrato de la pieza en los archivos de la hermandad) sino por José Calvo Tragacete, un particular que encargó la talla y costeó su fábrica (17 000 reales de vellón) además de encargarse de trasladarla de Madrid a Salamanca para a continuación donarla a la cofradía, tal y como consta en el libro de actas correspondiente al periodo 1751-1770, concretamente en una junta celebrada el 21 de marzo de 1754:
Aunque la donación de la imagen se produjo en fecha desconocida, se sabe que fue aproximadamente en las dos primeras décadas del siglo (hacia 1717 según Virginia Albarrán Martín). El hecho de que el 20 de octubre de 1720 la cofradía cediese a Tragacete y a su esposa Francisca Mercadillo el señorío y patronato hereditario de la Capilla de las Insignias, a la que dotaron de «dádibas, preseas y otras cosas», podría situar la hechura de la Virgen hacia este año ya que la talla es mencionada en el escrito de cesión, lo que desmonta la tesis defendida por Ceballos al tiempo que refuerza la sustentada por Blázquez y Monzón. Sumado a esto, resulta fundamental para la datación un grabado de 1719 obra de Alejandro Carnicero en el que se muestra supuestamente a la Virgen de las Angustias realizada por Juan de Juni hacia 1561 para la Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias de Valladolid; la imagen representada se corresponde en realidad con la talla de Salamanca, lo que permite afirmar que la escultura ya existía en dicho año, afianzándose así la postura de Blázquez y Monzón. A mayores, José Ignacio Hernández Redondo indica la presencia documentada de la imagen en Salamanca en 1718, aunque pone en duda su atribución a Corral por cuestiones cronológicas (se considera que el escultor nació en 1701, por lo que la Virgen habría sido tallada por un adolescente, algo poco realista) y también por la alta calidad de la pieza en comparación con otras obras de su catálogo fechadas en años posteriores.
Inspiración Lo que sí se sabe con absoluta certeza es que la talla está inspirada en la Virgen de las Angustias de Juni. Según parece Corral tomó como modelo un grabado de la escultura realizado por Juan de Roelas (fechado en 1597 según Enrique Valdivieso González), aunque no se descarta que hubiese acudido a Valladolid para contemplar in situ la obra, pudiendo así mismo haberse servido de alguna copia en barro o incluso de la Virgen tallada por Juni en la segunda mitad del siglo para la Iglesia de San Miguel de Cuéllar (aunque también se afirma que se trata de una obra anónima de los siglos o ). De acuerdo con Juan José Martín González, la cofradía, pese a no haber encargado la pieza, obligó a Corral a emplear como modelo la escultura de Juni para Valladolid, facilitándole a su vez el grabado de Roelas, mientras que Antonio Igual Úbeda cita las obras La statuaire polychrome en Espagne (1898) y Histoire générale de l'art: Espagne et Portugal (1913), ambas de Marcel-Auguste Dieulafoy, como precedentes bibliográficos en los que se considera a la talla de Juni como referente directo de la Virgen de Corral.
Leyenda y denominaciones Una leyenda sostiene que a comienzos del siglo un obispo (tal vez Silvestre García Escalona, obispo de Salamanca de 1714 a 1729) ordenó cercenar el pie derecho que asomaba desnudo por debajo de la túnica por considerarlo «un signo de demasiada humanidad para la imagen de una Virgen», si bien según Fernando Araujo y Gómez este arreglo fue acometido por disposición de Agustín Lorenzo Varela de Temes, lo que situaría la mutilación en el siglo ya que Temes fue obispo de Salamanca de 1824 a 1849. El hecho de que la extremidad se halle extraña y forzadamente cubierta por la túnica así como la presencia de cambios de textura y de policromía en la zona hacen posible la veracidad del relato, aunque no existe ningún documento que avale esta circunstancia más allá del grabado de Carnicero, en el que el pie sí resulta visible, aunque el mismo no está desnudo sino calzado a imagen y semejanza de la Virgen vallisoletana. Lo que sí está comprobado es el número de denominaciones que recibió la imagen a lo largo de los años: en 1720 recibía el título de «Virgen de los Siete Dolores» y en 1754 el de «Virgen de las Angustias», nombre que ostentaría en el siglo con pequeñas variantes como «Virgen de los Dolores» y «Nuestra Señora de los Dolores» en sus diferentes denominaciones: «María Santísima (de los dolores gloriosos)» en 1857, «Virgen Nuestra Señora de los Dolores» en 1870 y «Santísima Virgen de los Dolores» en 1874, año en que se creó la Hermandad de Señoras de la Santísima Virgen de los Dolores. Esta amplitud de nombres dentro de las denominaciones dolorosas sirve a su vez para explicar la presencia de siete cuchillos en su pecho, los cuales aluden a los siete dolores de María.
Cuchillos thumb|150px|Plancha de grabado de la Virgen de las Angustias de Juan de Juni (1597), por Juan de Roelas. No se sabe con seguridad si la imagen fue concebida para portar cuchillos; estos figuran en el grabado de Roelas, mientras que en la época en que Corral pudo ver la talla de Juni (principios del siglo ) esta ya portaba puñales, colocados según Martín González en 1623, mismo año en que apareció la denominación «Virgen de los Cuchillos», aunque si se tiene en cuenta la datación del grabado efectuada por José Rogelio Buendía, la colocación de las espadas debería situarse en el periodo 1598-1602, mientras que si se sigue la tesis de Valdivieso la fecha debería adelantarse al año 1597 (antes de aceptar estas fechas, Martín González ya había desplazado el añadido de las espadas al año 1613, cuando Martín Sánchez de Aranzamendi tomó el patronato de la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias de Valladolid). Estas dataciones demostrarían que la escultura de Juni ya lucía puñales a finales del siglo o en los dos primeros años del siglo , permitiendo el grabado el aumento del número de réplicas dada su fácil difusión, todo ello supuestamente en perjuicio de la pieza original, concebida según Martín González para no portar cuchillos, si bien Javier Burrieza Sánchez indicó que, de acuerdo con Isidoro Bosarte, fue el propio Juni quien colocó unos pequeños puñales de hierro entre los dedos de la mano derecha de la talla. Por su parte, el grabado de Carnicero permite certificar con total seguridad que la Virgen de Corral ya lucía cuchillos en 1719.
Hay constancia de que en 1870 Teresa Zúñiga donó un juego de plata compuesto por un corazón y siete espadas con las empuñaduras doradas según consta en el libro de actas relativo al periodo 1867-1909:
En este documento figura a su vez la orden de soldar una de las siete espadas antiguas la cual se hallaba rota, hecho que prueba la existencia de un juego anterior que fue sustituido por el que donó Zúñiga. No se sabe con certeza si este conjunto de puñales precedente era el original o si constituía el repuesto de otro anterior ni tampoco si la imagen llevó los cuchillos desde el mismo instante de su creación, dato difícilmente comprobable debido a la ausencia del contrato en el que se acuerda la hechura de la Virgen, aunque varios documentos, además del grabado de Carnicero, prueban la existencia de un grupo de cuchillos desde casi el momento de la concepción de la imagen. En el primero de ellos, relativo a la cesión a Tragacete y su esposa del señorío y patronato de la Capilla de las Insignias, se hace referencia a la Virgen como «Milagrosa Imagen de Nuestra Señora de los Siete Dolores», por lo que resulta plausible que el propio Tragacete comisionase los puñales basándose en la proximidad de las fechas de la elaboración de la escultura y de la denominación de la obra como «Nuestra Señora de los Siete Dolores», siendo posible a su vez que fuese Corral quien concibiese a la Virgen con las espadas teniendo en cuenta que para su fábrica se basó en el grabado de Roelas o directamente en la escultura de Juni.
En el segundo documento, conservado en el archivo de la hermandad y relativo a la junta celebrada el 21 de marzo de 1754, el nieto de Tragacete, Antonio Calvo Tragacete, menciona a la imagen como «Señora de las Angustias», solicitando a la cofradía que la misma salga en procesión el Viernes de Dolores, dato que permite al igual que el anterior documento adjudicar la pieza al género de las Dolorosas, caracterizado por la exhibición de puñales insertados en el pecho. En caso de que la talla hubiese mantenido los puñales desde su creación y hasta 1754 (año en que empieza a figurar en los cortejos procesionales), no se puede asegurar con certeza que estos fuesen los reemplazados en 1870, pues únicamente existe un documento fechado en 1857 referente a un inventario de ropas y joyas de la capilla donde figuran «siete puñales de plata de los dolores gloriosos de María Santísima». De este escrito no se puede deducir que se traten de las piezas originales ni tampoco de las reemplazadas en 1870 debido a que gran parte de este tipo de objetos fueron entregados o requisados en el marco de la Guerra de la Independencia Española (en un inventario datado entre 1740 y 1839 aparecen varias partidas tachadas, entre ellas una en la que figura escrito «se entregó a los españoles»).