Los angloirlandeses (en inglés, Anglo-Irish; en irlandés, Angla-Éireannach) fueron una comunidad histórica, social y cultural de Irlanda, vinculada principalmente a la minoría protestante de habla inglesa que ocupó una posición destacada en la propiedad territorial, la administración, las profesiones liberales, las fuerzas armadas, la política y la cultura entre los siglos y comienzos del .
La mayoría pertenecía a la Iglesia de Irlanda, de confesión anglicana y establecida oficialmente en Irlanda hasta 1871. También hubo angloirlandeses vinculados al metodismo y a otras denominaciones protestantes, así como algunas personas o familias católicas integradas en esta tradición por su ascendencia, posición social o identidad cultural.
Los angloirlandeses no constituyeron una etnia homogénea ni una categoría censal. El término comprendía principalmente a descendientes de colonos ingleses y galeses establecidos durante la conquista Tudor de Irlanda y las Plantaciones de Irlanda, pero también a miembros de los Viejos Ingleses de ascendencia anglonormanda y de familias de la antigua nobleza gaélica que se convirtieron al anglicanismo o se integraron en el orden político británico.
El concepto está estrechamente relacionado con la Ascendencia Protestante, pero no es completamente sinónimo de ella. La Ascendencia Protestante designa el sistema de predominio político, económico, social y religioso ejercido por una minoría protestante, mientras que «angloirlandés» puede designar, de manera más amplia, a la comunidad social y al medio cultural surgidos alrededor de ese sistema.
El término no suele aplicarse a los presbiterianos del Úlster, descendientes en gran parte de colonos procedentes de las Tierras Bajas de Escocia y conocidos como escoceses del Úlster. Tampoco debe confundirse con los Viejos Ingleses, nombre dado a los descendientes de los colonos anglonormandos establecidos en Irlanda desde el siglo XII, muchos de los cuales permanecieron católicos después de la Reforma protestante.
Por extensión, el adjetivo «angloirlandés» se utiliza también para referirse a las relaciones entre Irlanda y el Reino Unido, como en el Tratado Anglo-Irlandés de 1921 o el Acuerdo Anglo-Irlandés de 1985. Este uso diplomático y político es distinto del significado histórico-social.
Terminología y alcance
La denominación inglesa Anglo-Irish adquirió su significado social y cultural moderno entre finales del y comienzos del . Durante ese periodo se consolidó una élite protestante cuyos miembros podían considerarse irlandeses por nacimiento, residencia e intereses territoriales, pero ingleses o británicos por lengua, confesión religiosa, cultura política y vinculación con la Corona.
El término puede emplearse en varios sentidos relacionados:
como denominación de la antigua clase terrateniente y profesional protestante de Irlanda; como identidad cultural de determinadas familias irlandesas de habla inglesa vinculadas a la Iglesia de Irlanda; como concepto historiográfico relacionado con la Ascendencia Protestante; como categoría de la historia literaria, aplicada a determinados autores y obras de la literatura de Irlanda en inglés; como adjetivo relativo a las relaciones políticas y diplomáticas entre Irlanda y el Reino Unido.
No todos los protestantes irlandeses fueron angloirlandeses. Las comunidades presbiterianas del Úlster, los trabajadores protestantes urbanos, los pequeños agricultores y numerosos metodistas o protestantes disidentes quedaban normalmente fuera de la clase social y del ambiente cultural designados mediante el término.
Tampoco todos los angloirlandeses descendían exclusivamente de ingleses. La adhesión a la Iglesia establecida, la educación inglesa, los matrimonios entre familias y la integración en las instituciones de la Corona permitieron que linajes anglonormandos, galeses o gaélicos se incorporasen a este grupo.
Algunos historiadores han empleado la expresión «Ascendencia angloirlandesa» para describir conjuntamente a la élite social protestante. No obstante, el uso ha sido cuestionado porque puede presentar como una comunidad nacional o étnica uniforme a un conjunto social que experimentó cambios importantes y mostró identidades políticas diversas.
Orígenes históricos
Los Viejos Ingleses La presencia de comunidades de origen inglés y galés en Irlanda se remontaba a la invasión normanda de Irlanda, iniciada en 1169. Los descendientes de los caballeros y colonos anglonormandos llegaron a ser denominados durante la Edad Moderna Viejos Ingleses.
Entre las familias más destacadas se encontraban los FitzGerald, Butler, Burke, Plunkett, Nugent, Barry y Roche. Durante la Edad Media, muchas de ellas adoptaron parcialmente la lengua, las alianzas políticas y las costumbres irlandesas, fenómeno expresado en la fórmula según la cual se habían vuelto «más irlandeses que los propios irlandeses».
Pese a su adaptación cultural, los Viejos Ingleses conservaron una identidad jurídica vinculada a la Corona inglesa y a territorios como La Empalizada. Sin embargo, la mayoría permaneció fiel al catolicismo después de la Reforma. Por esta razón, aunque algunas familias anglonormandas protestantes se integraron posteriormente en la sociedad angloirlandesa, ambos términos no son equivalentes.
Los Nuevos Ingleses A partir del siglo XVI, la monarquía inglesa intensificó la conquista y colonización de Irlanda. Los administradores, soldados, empresarios y colonos protestantes llegados durante los reinados de los Tudor y los Estuardo fueron conocidos como los Nuevos Ingleses, para distinguirlos de los Viejos Ingleses medievales.
Las Plantaciones de Irlanda, especialmente las de Munster y el Úlster, transfirieron amplias extensiones de tierra a colonos ingleses, escoceses y galeses. El proceso se aceleró después de la derrota de la nobleza gaélica en la guerra de los Nueve Años, la Fuga de los Condes de 1607 y las posteriores confiscaciones.
La rebelión irlandesa de 1641, las Guerras Confederadas de Irlanda y la conquista de Irlanda por Cromwell alteraron profundamente la estructura territorial de la isla. Muchas tierras que habían pertenecido a familias católicas gaélicas o de los Viejos Ingleses pasaron a soldados, acreedores y colonos protestantes vinculados al nuevo régimen.
La futura comunidad angloirlandesa no descendía únicamente de estos colonos. Familias anglonormandas o gaélicas que aceptaron la supremacía de la Corona y se incorporaron a la Iglesia de Irlanda pudieron conservar o recuperar tierras y privilegios.
La guerra guillermita
La derrota de los partidarios católicos de Jacobo II de Inglaterra en la guerra guillermita de Irlanda consolidó el predominio político de la minoría protestante. La batalla del Boyne de 1690, la derrota jacobita en Aughrim y las confiscaciones posteriores reforzaron el control de la tierra, el Parlamento y la administración por parte de los anglicanos.
Durante las décadas siguientes se desarrolló un sistema político y jurídico que reservó los principales cargos del Estado a quienes reconocieran la sucesión protestante y cumplieran los requisitos sacramentales asociados a la Iglesia establecida. Este orden constituyó la base de la Ascendencia Protestante.
La Ascendencia Protestante
La Ascendencia Protestante fue el sistema de predominio político, económico y social ejercido en Irlanda por miembros de la Iglesia de Irlanda desde finales del siglo XVII hasta el siglo XIX. Aunque la élite angloirlandesa constituyó su núcleo principal, no todos los angloirlandeses pertenecían a la aristocracia ni ejercían directamente el poder.
Las leyes penales de Irlanda restringieron severamente los derechos de los católicos y, en determinados ámbitos, también los de los protestantes disidentes. Los católicos quedaron excluidos del Parlamento y de numerosos cargos públicos, y se limitaron sus posibilidades de poseer, comprar, heredar o transmitir propiedades, ejercer ciertas profesiones y recibir educación conforme a su religión.
Las restricciones no se aplicaron de manera uniforme durante todo el periodo, pero contribuyeron a identificar la pertenencia a la Iglesia de Irlanda con la fidelidad política a la Corona y el acceso al poder. La conversión al anglicanismo podía permitir a una familia conservar o transmitir propiedades y acceder a cargos vedados a los católicos.
La élite protestante dominó el Parlamento de Irlanda, la administración, la judicatura y la jerarquía de la Iglesia establecida. También poseía una parte desproporcionada de las tierras agrícolas, arrendadas con frecuencia a campesinos católicos o presbiterianos.
Durante el último tercio del siglo XVIII, el Parlamento irlandés obtuvo una mayor autonomía legislativa. La movilización de los Voluntarios Irlandeses y la actividad de políticos como Henry Grattan condujeron a la llamada Constitución de 1782. Sin embargo, el Parlamento continuó dominado por propietarios protestantes y no representaba a la mayoría católica de la población.
Sociedad y modo de vida
El núcleo de la comunidad angloirlandesa estaba formado por miembros de la nobleza, la pequeña nobleza rural, los terratenientes, los clérigos de la Iglesia de Irlanda, los jueces, los abogados, los funcionarios, los oficiales militares y los profesionales urbanos.
Sus integrantes no compartían necesariamente el mismo grado de riqueza. Junto a grandes propietarios y nobles titulados existía una clase profesional urbana, particularmente visible en Dublín, así como familias rurales con patrimonios relativamente modestos.
Muchos se educaron en el Trinity College de Dublín, fundado en 1592 y estrechamente vinculado a la Iglesia de Irlanda. La institución desempeñó un papel central en la formación del clero, la judicatura, la medicina, la administración y la intelectualidad angloirlandesa.
Entre las prácticas sociales asociadas con las familias propietarias se encontraban la caza del zorro, las carreras de caballos, la administración de fincas y una intensa vida social relacionada tanto con Irlanda como con Gran Bretaña. Los matrimonios entre familias irlandesas y británicas reforzaron estas conexiones.
Numerosos angloirlandeses desarrollaron sus carreras en Gran Bretaña o en el Imperio británico, especialmente en el Ejército, la Armada, el servicio colonial, la administración y la judicatura. Esta movilidad contribuyó a crear una identidad que combinaba la pertenencia a Irlanda con la integración en las instituciones británicas.
El dramaturgo republicano Brendan Behan resumió satíricamente la dimensión clasista del término al definir al angloirlandés como «un protestante con caballo» en su obra The Hostage. La frase distinguía a la élite angloirlandesa de los protestantes trabajadores y del unionismo popular del Úlster.
Las casas grandes Las grandes residencias rurales de los terratenientes angloirlandeses recibieron en Irlanda la denominación de Big Houses («casas grandes»). Además de servir como viviendas familiares, funcionaban como centros de administración de las propiedades y constituían el principal símbolo del poder económico, político y social de la Ascendencia Protestante.
Muchas de ellas fueron construidas o remodeladas entre los siglos y en estilos georgiano y neoclásico, y albergaban importantes bibliotecas, colecciones de arte, jardines paisajísticos y amplias dependencias agrícolas. Entre las residencias más representativas destacan Carton House, Castletown House, Russborough House, Powerscourt House, Birr Castle, Lissadell House y Castle Coole.
Tras la guerra de Independencia irlandesa y la guerra civil irlandesa, muchas de estas residencias fueron incendiadas, abandonadas o vendidas como consecuencia de la crisis económica de la aristocracia terrateniente, la reforma agraria y el cambio político producido tras la creación del Estado Libre Irlandés.