La presencia de los romanos en Canarias quedó finalmente constatada en 2012 a través del descubrimiento del yacimiento de la Isla de Lobos (Fuerteventura, España). Parece ser que la actividad romana era meramente industrial y asociada a la pesca.

Fuentes clásicas Existen diversas referencias a las Islas afortunadas en los textos clásicos como las aportadas por Pomponio Mela y Plinio el Viejo, un tema ampliamente abordado y sobre el que hay una importante literatura. Entre la información aportada por las fuentes clásicas destaca la relevancia del viaje realizado por los exploradores enviados por el rey mauritano Juba II (realizado en algún momento entre el 25a.C. y el 7 a.C.)SANTANA SANTANA A. y ARCOS PEREIRA T.: "La expedición de Juba II a las Islas Afortunadas y el meridiano 0 del Orbis Terrarum" (2007) a las islas de la Palma y Gran Canaria, marcando un antes y un después en la navegación y el conocimiento en la antigüedad de las Islas Canarias. Parece ser que en la época del viaje de los exploradores enviados por JubaII se tenía ya conocimiento de las islas Hespérides (Lanzarote y Fuerteventura), lo que vendría a ser cierto teniendo en cuenta los niveles de ocupación de la fábrica de púrpura situada en la isla de Lobos.

Fuerteventura El yacimiento de la Isla de Lobos es el único de origen romano realmente constatado y conservado en toda Canarias. Actualmente, siguen las excavaciones y el estudio de los restos encontrados en los yacimientos denominados "Lobos I" y la ampliación "Lobos II". Se trata de una factoría romana para la extracción de la púrpura, procedente de unos moluscos que se encuentran en la zona. La púrpura era muy apreciada entre los romanos y un objeto para los sectores más altos de la sociedad romana. Esta factoría tendría una función principalmente industrial y contaba con zonas para el almacenaje de la mercancía y de preparación de la púrpura. Se han encontrado objetos cotidianos y asociados a la obtención de la púrpura que han ayudado a delimitar temporalmente la ocupación desde el Ia.C. hasta el Id.C. aproximadamente. Si bien la ocupación no era permanente, parece que en determinadas épocas anuales propicias para la captura del molusco los romanos se acercaban a las instalaciones de la isla de Lobos, habitaban durante varios meses el lugar y regresaban presumiblemente con la carga a la costa gaditana, a tenor de los restos de ánforas y vasijas encontrados procedentes de la Bética. Los restos de animales y ánforas encontrados en el lugar muestran claramente que durante el tiempo que residían los trabajadores romanos en la isla traían provisiones de vino y aceite, así como la presencia de corderos y cabras.https://www.lavanguardia.com/vida/20151118/30241878127/hallan-un-posible-embarcadero-romano-en-el-islote-de-lobos-fuerteventura.html

El ánfora de "El Cotillo" se encontró en la década de los 80 y tiene un gran valor histórico para la isla de Fuerteventura. Se trata de un ánfora fabricada en el o en la Bética de tipo Dressel 23 que servía para el almacenamiento de aceite. Apareció a escasos metros de una playa cercana a la pedanía de la Oliva llamada "El Cotillo" y donde se encuentra la torre defensiva. Esto vendría a corroborar que los romanos conocían el norte de la isla de Fuerteventura además del citado islote de Lobos, y que en este caso pudiera estar relacionado con la actividad pesquera, teniendo en cuenta las fábricas romanas activas de salazones en el norte de África y las costas de la Bética.

Otras islas Sobre los restos hallados en otros lugares de Canarias no existe unanimidad en la comunidad científica sobre si son de origen romano, o si por el contrario se tratan de vestigios procedentes de Europa desde el al .

Referencias

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