Un gato en un piso vacío () es un poema de la poeta polaca Wisława Szymborska. Fue escrito tras la muerte de su pareja, el escritor polaco Kornel Filipowicz, fallecido en febrero de 1990. En el centro del poema hay un gato doméstico que espera a su difunto dueño en un apartamento abandonado. La incapacidad del gato para captar la muerte conduce a una visión inusual de la impermanencia humana.
Szymborska publicó el poema en la revista Odra en 1991 y lo incluyó en su colección de poesía Koniec i początek (Fin y comienzo) en 1993. Especialmente después de que Szymborska recibiera el Premio Nobel de Literatura en 1996, el poema encontró distribución internacional en numerosas traducciones y se convirtió en uno de sus poemas más conocidos y populares, especialmente en Polonia.
El poema comienza con el verso:
"Morir, eso no se le hace a un gato".Wislawa Szymborska, Poesía no completa, Fondo de Cultura Económica, 2002. Traducción: Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia
Luego se describe un gato doméstico que espera a su difunto dueño en un apartamento vacío. Externamente, las habitaciones no han cambiado, pero para el gato, la vida ha perdido su orden. Aunque alguien sigue cuidándolo, ya no es la persona que conocía. A pesar de todas las prohibiciones, registra todo el apartamento hasta que al final no le queda nada más que hacer que dormir y esperar. Se imagina reencontrándose con la persona desaparecida, ofendido y sin una muestra de alegría, le señalará que no es lícito desaparecer así.
Forma El poema tiene cinco estrofas, que se componen de un número variable de versos libres y sin rima. Gerhard Bauer describe el lenguaje simple como "elegía en lenguaje infantil".Gerhard Bauer: Die Negationskünste der Poeten und das nicht wegzudisputierende Tageslicht. In: Maria Gierlak (Hrsg.): Im Wechselspiel der Kulturen. Festschrift für Professor Karol Sauerland. Wydawnictwo Uniwersytetu Mikołaja Kopernika, Toruń 2001, ISBN 83-231-1356-4, S. 28. A menudo hay una antítesis entre los pares de versos, por ejemplo cuando en la estrofa dos una impresión sensorial es seguida por la negación del recuerdo familiar ("Se oyen pasos en la escalera, / pero no son ésos "). Tres pronombres indefinidos en la estrofa tres (dos veces "algo", una vez "alguien") se refieren a la imprecisión de los recuerdos, ya que los pronombres en el original polaco ("Coś" y "Ktoś"), en su similitud fonética, sugieren una conexión entre el evento desaparecido y la persona también desaparecida. Mientras que las tres primeras estrofas tratan sobre la percepción del felino, las dos últimas muestran sus reacciones, que pasan de la actividad a una resignada retirada ("Qué más se puede hacer. / Dormir y esperar.").Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 270–276.
El poema en el polaco original permanece indefinido entre un poema de rol y un discurso vivido, en el sentido de que las oraciones en las que actúa el gato están escritas en infinitivo o en forma impersonal (tercera persona singular neutra con pronombres reflexivos). Esta forma carece de un equivalente directo en español, el lector puede optar por completar con la primera o tercera persona, mientras que el verbo en el segundo participio se puede interpretar como una construcción pasiva o perfecta ("Se ha buscado en todos los armarios. / Se ha recorrido la estantería"). Solo en el tiempo futuro de la última estrofa se obliga a la traducción a ser inequívoca, con el traductor optando por la tercera persona ("Irá hacia él como si no quisiera").Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 268–269.
Interpretación
El portavoz La forma impersonal en que se describen las acciones del gato han llevado a los intérpretes a juicios muy diferentes sobre el portavoz del poema. Para Janusz Orlikowski, por ejemplo, “el gato” simplemente habla, mientras que para Wojciech Kajtoch lo hace “un gato antropomorfizado o alguien que piensa como un gato”.Wojciech Kajtoch, Janusz Orlikowski: Dwugłos o wierszu „Kot w pustym mieszkaniu“ Wisławy Szymborskiej. In: Koniec wieku Nr. 14/15 2000, S. 144–151. Nach: Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 268. Stanisław Żak identifica a un representante tanto del "gato" como de la "poetisa llamada Wisława Szymborska".Stanisław Żak: … tego nie robi się kotu. W. Szymborska, „Kot w pustym mieszkaniu“. In: Stanisław Żak (Hrsg.): Obmyślam świat czyli O poezji Wisławy Szymborskiej. Wydawnictwo Pedagogiczne ZNP, Kielce 1998, ISBN 83-7173-010-1, S. 133–142. Nach: Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 268. Para Tadeusz Nyczek, el gato expresa un “narrador omnisciente” y un “si mismo” impersonal (en polaco: “się”), que asocia con el “Man” de Heidegger.Tadeusz Nyczek: 22 x Szymborska. Wydawnictwa A5, Poznań 1997, ISBN 83-85568-77-8, S. 150–158. Nach: Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 268, 274. Katarzyna Kuczyńska, en cambio, reconoce en la forma impersonal simplemente el equivalente gramatical de la soledad, en la que el gato también ha dejado de decir “yo” tras perder el “tú”.Katarzyna Kuczyńska: Kot i śmierć. In: Polonistyka Nr. 8 1997, S. 482–485. Nach: Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 274.
Para Dörte Lütvogt, los tres primeros versos revelan a un ser humano como hablante del poema. Ya el término introductorio "morir", que además se enfatiza con el guion de separación, se encuentra fuera del horizonte de la conciencia de un gato. El reproche "Morir, eso no se le hace a un gato", que podría dirigirse tanto al difunto como a la muerte misma, revela la implicación emocional del hablante humano en los hechos. Esconde su propio sentimiento inapropiado de estar ofendido detrás del comprensible desaire de un animal. Aunque el hablante pasa a un segundo plano a partir del cuarto verso, permanece presente detrás del imaginado mundo interior del gato hasta el final.Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 269–270.
Animales y humanos miniaturadeimagen| Escultura de gato en Kórnik Según Lütvogt, el intento de transponerse en la conciencia de un animal siempre está en el campo de tensión entre el antropomorfismo y el conductismo o, como dijo Wisława Szymborska en una reseña de un libro de Konrad Lorenz, una "humanización o deshumanización de la psique de los animales". La poetisa encontró un compromiso en el concepto de etología comparada de Lorenz, por el cual tanto el comportamiento animal como el humano se remontarían a "algo prehumano". En su obra, la relación entre humanos y animales está siempre marcada por una especial responsabilidad que los humanos tienen con las criaturas, pero también por su inviolable autonomía, que deben respetar.Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 266–267.
Ya el poema Invento el mundo (Obmyślam świat) en el primer libro de poesía de Syzmborska Una llamada a Yeti (Wołanie do Yeti) de 1957 proclamaba un "lenguaje de plantas y animales".Wisława Szymborska: Ich bedenke die Welt. In: Wisława Szymborska: Die Gedichte. Herausgegeben und übertragen von Karl Dedecius. Brigitte-Edition 12. Gruner und Jahr, Hamburg 2006, ISBN 3-570-19520-1, S. 50. Numerosos poemas sobre animales siguieron en su obra posterior, por ejemplo, en el volumen seleccionado Tarsjusz i inne wiersze de 1976.Gerhard Bauer: Frage-Kunst. Szymborskas Gedichte, S. 231. En un folletín publicado en 1981, Szymborska expresó su empatía con la psique de un animal que espera de forma similar a la de El gato en un piso vacío, en el que tomó la reseña de un libro sobre enfermedades caninas como una oportunidad para razonar sobre el estrés psicológico que sufre el perro de la casa: "Cada vez que salimos de casa, el perro lo sufre con desesperación, como si nos hubiéramos ido para siempre. Cada vez que regresamos, el perro está encantado, al borde del shock, como si hubiéramos sido salvados por un milagro. "Los humanos no tienen forma de consolar al animal en su espera, dándoles la fecha de su regreso. "El perro está condenado a una eternidad de espera desconsolada".Wisława Szymborska: Lektury nadobowiązkowe. Część druga. Wydawnictwo Literackie, Kraków 1981, S. 101. Nach: Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 278.
Agravio y reproche Según Szymborska, El gato en un piso vacío es capaz de memoria y anticipación conscientes. Sus expectativas de futuro concuerdan con el recuerdo de eventos pasados.Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 295–296. El reacciona ante la desaparición del referente humano con un sentimiento de haber sido agraviado y traicionado, con el reproche de que no se le debe hacer algo así. Tales reproches son para Wojciech Kajtoch típicamente humanos, y la reacción imaginada cuando la persona ausente regresa es para él una expresión de una “ coquetería específicamente femenina (pero también de niña e infantil)”.Wojciech Kajtoch, Janusz Orlikowski: Dwugłos o wierszu „Kot w pustym mieszkaniu“ Wisławy Szymborskiej, S. 146–147. Nach: Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 269–270, 276. Para Dörte Lütvogt, ofenderse es, a pesar de su transparencia y comicidad, una forma de ejercicio de poder por parte de los realmente impotentes y dependientes. Es cierto que el gato está por naturaleza mucho menos obsesionado con su dueño que, por ejemplo, el perro que espera, pero la dependencia del gato como criatura de hábitos radica sobre todo en el deseo de orden mantenido por los desaparecidos y ahora perturbado.Dörte Lütvogt: Zeit und Zeitlichkeit in der Dichtung Wisława Szymborskas, S. 273, 276–277.
Según Gerhard Bauer, aunque la situación del poema ve la perspectiva del gato como equivocada, el lector tiende instintivamente a ponerse del lado del gato y, como el animal, se niega a reconocer la situación provocada por la muerte. A ello contribuye el encanto y el comportamiento "infantil" del gato en su lucha contra la certeza irrefutable de la muerte.Gerhard Bauer: Frage-Kunst. Szymborskas Gedichte, S. 206–207. Para Marian Stala, el poema cuestiona el carácter implícito y el poder de la muerte que todo ser vivo tiene que aceptar: "Se convierte en un escándalo metafísico", algo "que no se debe hacer [por ejemplo: hacer a nadie], que no debe suceder“.Marian Stala: Druga strona. Notatki o poezji współczesnej. Znak, Kraków 1997, ISBN 83-7006-649-6, S. 56–59. Nach: Gerhard Bauer: Frage-Kunst. Szymborskas Gedichte, S. 206–207. Barbara Surowska está de acuerdo: "Uno no condena a un ser vivo sensible a una espera interminable..." Barbara Surowska: Wisława Szymborska. Nobelpreisträgerin 1996. In: Zeitschrift für Literaturwissenschaft und Linguistik 108. Metzler, Stuttgart 1997, S. 143. Tadeusz Nyczek, por su parte, enfatiza la ironía del poema, según el cual los seres vivos reaccionan ante la injusticia que les ha sido hecha reaccionando ofendidos. "Solo luego saltamos sobre su hombro con un chillido".Tadeusz Nyczek: 22 x Szymborska. Wydawnictwa A5, Poznań 1997, ISBN 83-85568-77-8, S. 150–158. Nach: Tomasz Żurawlew: Zur Poetik der Ironie in ausgewählten Liebesgedichten Wisława Szymborskas. In: Studia Germanica Gedanensia Nr. 25. Universität Danzig, Gdańsk 2011, S. 319 (pdf).
Esperanza y conocimiento