Carrascosa del Campo es una localidad española del municipio de Campos del Paraíso, perteneciente a la provincia de Cuenca, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Sede del ayuntamiento, tiene una población de . Su economía es principalmente agrícola y ganadera.
Toponimia El nombre de Carrascosa del Campo se lo otorgó el emperador Carlos V en el privilegio de villa, el cual afirmaba que el nombre derivaba de la cantidad de carrascas (encinas pequeñas) del entorno y por ser la capital del al sexmo del Campo. Anteriormente, a esta localidad se le llamaba Venta de la Carrasca, cuando todavía pertenecía a Huete, y en algunas ocasiones, Carrascoyo, como así lo escribía Don Juan Manuel en su Libro de la Caça.Historia de Carrascosa del Campo por Pedro Izquierdo Gismero. Diputación de Cuenca. Tarancón. 1991pág. 40 ISBN 84-604-0865-5
Al independizarse jurídicamente de Huete en el , tomó el título de «Muy Noble y Muy Leal Villa» otorgado por el emperador Carlos V, con base a su reinado por parte del imperio romano, el 18 de octubre de 1537.Archivo Municipal de Carrascosa del Campo'
Carrascosa como apellido
El distintivo de Carrascosa, se convirtió en apellido toponímico distintivo o gentilicio medieval de los lugareños para identificar su origen étnico. Uno de los más prominentes personajes de la comunidad fue Juan Francisco Ruid de Carrascosa y Fernández de Cámara, quien fue enviado en 1770 como comisionado al entonces poblado de Quetzaltenango en Guatemala, durante el Virreinato de Nueva España. El apellido Carrascosa llegó a México en 1821 cuando Manuel María Ruid de Carrascosa y Morales, huyera de la guerra de Independencia de Centroamérica, con sus hijas Rita y Dominga Carrascosa Matamoros, madre del general Manuel José María Carrascosa y Culebro quien durante el Porfiriato se convirtió en Gobernador apareciendo en la lista de Gobernadores de chiapas con el nombre de Manuel Carrascosa en dos ocasiones entre 1887 y 1891 por parte del Partido Conservador (México) siendo acérrimo enemigo político de Emilio Rabasa Estebanell del Partido Liberal Mexicano quien le sucedió en el gobierno.
Historia Prehistoria y protohistoria izquierda|miniatura|Objetos de cerámica hallstáttica encontrada en Las Madrigueras (Museo Provincial de Cuenca)
Los vestigios más antiguos en la zona datan del Arverniense (Oligoceno Superior, hace 22 millones de años), en un yacimiento paleontológico en el cerro Arenoso, encontrado en 1965 durante la construcción del Trasvase Tajo-Segura. Este yacimiento fue el primero que demostró la existencia de animales de esta época en el interior de España. El estado de conservación de los huesos es bastante variable, ya que estaban fundamentalmente formados por areniscas, arcillas y calizas. La fauna determinada incluye cinco roedores, tres carnívoros, cuatro perisodáctilos, cuatro artiodáctilos, así como numerosas placas óseas de tortugas y osteodermos de cocodrilos. Este descubrimiento, junto con el de Loranca del Campo, hizo que en 1970 esta zona se reconociera como la zona con mayor densidad paleontológica de España del Oligoceno y el Mioceno.La fauna del pasado en Cuenca. ISBN 84-86788-02-1
En tiempos prerromanos, se tiene constancia de una necrópolis celtibérica, de entre el al del pueblo de los Olcades, en el paraje llamado de Las Madrigeras, en la que se hallaron importantes enterramientos, como sesenta y cinco sepulturas funerarias, y también se encontraron importantes vestigios arqueológicos del pueblo de los Olcades, del cual no se tiene mucha información, como objetos de bronce, hierro, cerámica griega, cerámica hallstáttica (uno de los ocho yacimientos de España en los que se han encontrado restos de esta cultura, además de ser el primero en toda la península ibérica), cerámica ibérica, gris, etc.
Época romana y visigoda miniatura|Yacimiento arqueológico del cerro de la Muela, de época romana Los vestigios romanos son muy valiosos, con varios emplazamientos, el más importante es un municipio celtibérico-romano que data del al , del cual se ha hallado el barrio de artesanos y necrópolis. También se han descubierto restos de vasijas enteras, restos funerarios, pequeñas cremaciones, ánforas de cristal que servían para albergar aceites aromáticos, etc.
El segundo emplazamiento es una fundición romana, denominada «Cerro de la Muela» o «del Pulpón», yacimiento que permite conocer la evolución económica de la zona durante la ocupación romana, debido a la cercanía de una zona minera de Lapis specularis. Cabe destacar que esta zona fue la más rica en este producto y que por tanto se estableció una de las industrias más fuertes de todo el Imperio romano, dando gran riqueza económica a la zona. Constaba de un centro fabril y de una mina de lapis specularis o espejuelo, que ofrecían servicio a la cercana ciudad de Segóbriga, a Ercávica, al centro de la península y al levante. En este centro fabril se fabricaban armas y monedas. Además, en la excavación realizada por la Universidad de Guelph, de Canadá, se descubrieron múltiples objetos de metal, cerámica romana de todas las épocas de la romanización y fragmentos de estucados (trozos de pared decorada con pintura). Cerca de esta fundición y del pueblo actual pasaba la calzada Cartago Nova-Segontia. Esta fortificación y poblado sirvieron posteriormente a visigodos y árabes como centro estratégico y fortaleza. En este centro se trasladaban las producciones de espejuelo de Segróbiga y las ya existentes, y todas ellas eran trasladadas a Cartagena (Cartago Nova), por la calzada que pasaba por este cerro, y de Cartagena iban directamente a Roma. Esta zona era la más densa y de mejor calidad de espejuelo en todo el Imperio romano, y de ahí se debe la riqueza de esta zona en aquella época.Museo Arqueológico de Cuenca. miniatura|Estucos encontrados en el Cerro de la Muela (Museo Provincial de Cuenca)
Otro emplazamiento romano es Cifuentes, un pozo-fuente que en el tránsito de la calzada romana servía para el abastecimiento de agua y víveres a cabalgaduras y personas.
La calzada romana Cartago Nova-Segontia hacía su paso por el pueblo por la Fuente del Pilar (paraje similar a Cifuentes, y que todavía esta fuente se mantiene en pie exactamente igual a la arquitectura romana), calle de Carralcazar y calle de San Bartolomé, pasaba por la calle Colegio (un poco al sur de la iglesia) y se dirigía a la calle Calzada de los Romanos, Fuente del Cazaizo (igual que la Fuente del Pilar y Cifuentes), y la ermita de santa Ana, que podría pertenecer a un santuario romano. De aquí se iría por el Camino viejo de Valdejudíos, llegaría a Cifuentes y de aquí al poblado de Valdejudíos, pasando por dos puentes que atravesaban el río.Libro Las vías romanas en la Provincia de Cuenca de Santiago Palomero Plaza. Excma. Diputación de Cuenca. Cuenca. 1987. ISBN 84-505-6258-9
Edad Media y Moderna En tiempos árabes, en los alrededores del pueblo, se libraron al menos dos batallas por el control de estas tierras entre árabes y cristianos. En la más importante, denominada batalla de Capas, y en la que se luchó cuerpo a cuerpo, los cristianos, encabezados por el rey Alfonso VIII, salieron victoriosos e incorporaron la entonces aldea al Reino de Castilla. Los únicos restos arqueológicos que se conservan de la presencia árabe en la villa, son unos hornos de cocer tejas en dos zonas a las afueras de la villa.
En el nació la población en sí, como otro poblado más del sexmo de Huete. Este poblado en un principio se llamó «Venta de la Carrasca», compuesto por los actuales barrios de La Solana, El Castillo y Carralcazar. Pero en la Edad Media fue cuando realmente aumenta en población y territorio, tanto que Juan II de Castilla, padre de Isabel la Católica otorgó privilegios a la villa.
El infante castellano Don Juan Manuel, sobrino carnal de Alfonso X el Sabio, escribió en su Libro de Caça (Libro de Caza), en el año 1325, sobre cómo cazar con cetrería de halcones por las tierras de Carrascosa, en el cual se nombra ya al río Valdejudíos, «que nace en tierras de Carrascoyo».
En el , se tiene constancia de un hombre llamado Alvar García de Albornoz, apodado El Viejo, nacido en Carrascosa del Campo, fue Mayordomo real y embajador del rey Alfonso XI de Castilla en Francia, quien fue nombrado componente de la Orden de la Banda. Fue él quien pactó la boda entre el rey Pedro I el Cruel con Blanca de Borbón. A la muerte del rey Alfonso, fue mayordomo real de Enrique II de Castilla, que además le otorgó varios privilegios y mayorazgos (entre los que se encuentra el de Beteta), en recompensa por el trabajo realizado a su padre. Alvar García murió en 1374, y actualmente está enterrado en la catedral de Cuenca. Un hermano de Alvar, Gil Álvarez de Albornoz (los apellidos fueron una acumulación de errores genealógicos de la época) fue arzobispo de Toledo entre 1338 y 1367 y cardenal desde 1350. Fue el fundador del Real Colegio de España de Bolonia, Italia, además, amigo íntimo de los papas Clemente VI, Inocencio VI y Urbano V. Fue un personaje decisivo en la historia de la cristiandad en España y en la Edad Media española. Otro hermano de Alvar y de Gil Álvarez fue Fernando Álvarez de Albornoz, arzobispo de Sevilla entre 1371 y 1378.
Una hija de Alvar, Urraca Álvarez de Albornoz, se casó con Gómez Carrillo y tuvieron como hijo en 1384 a Alonso de Carrillo, obispo de Sigüenza entre 1422 y 1434, posteriormente fue cardenal de San Eustaquio en la Curia Romana y protonotario apostólico del papa Eugenio IV. Murió en Basilea (Suiza) el 14 de marzo de 1434.
miniatura|Privilegio de villa otorgado por Carlos I Una hija de Urraca Álvarez de Albornoz fue Teresa Carrillo de Albornoz, casada con el portugués Lope Vázquez de Acuña, máximo responsable del Concejo de la Mesta, ricohombre de Castilla y primer señor de Buendía y Azañón. Este matrimonio tuvo como hijo a Alfonso Carrillo de Acuña, ya que prefirió el apellido de la madre al del padre, por considerarlo más importante. Alonso Carrillo de Acuña nació en el año 1410, fue nombrado en 1436 obispo de Sigüenza, al igual que su tío, y se convierte en arzobispo de Toledo en 1446, hasta su muerte en 1482. Participó activamente en la guerra de sucesión castellana, siendo el mayor beligerante del bando castellano que apoyó a la princesa Juana, hasta que en 1479, una ofensiva de los Reyes Católicos le obligó a someterse.
Esta villa perteneció al Ducado del Infantado durante los siglos y , como se comprueba en varios documentos. Una bula papal de Julio II en 1509 le otorgaba a Martín de Mendoza privilegios sobre esta Villa.Archivo de los Duques de Osuna (Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional)
En la guerra de Granada, en 1492, participaron veinte carrascoseños, de los cuales murieron trece (Miguel de Combroi, Lucas Ruiz, Esteban Ruiz, Pedro Jiménez, Juan Martínez de los Tejedores, Juan Pineda, Lorenzo de Lázaro, Roque Muñoz, Pedro de Carralcazar, Bartolomé Alonso, Juan Grados y Hernando Alonso).
El 18 de octubre del año 1537, Carlos I le concedió el Título de Villazgo, que le otorgaría los títulos y privilegios de «Muy Noble y Muy Leal Villa de Carrascosa del Campo», que permitiría independizarse jurídicamente de la ciudad de Huete, crear un corregidor y un juzgado de paz, además de dejar de pagar impuestos a Huete.
En el , Carrascosa del Campo tuvo un importante peso en la zona, y varios nobles afiliados al rey construyeron aquí sus moradas. En 1779, Carlos III otorgó a Carrascosa junto con otros municipios el derecho a tener un mercadillo ambulante que se hiciera una día a la semana, en el caso de Carrascosa el lunes. Este mercadillo sigue existiendo actualmente.
Guerra de la Independencia