thumb|alt=Diagrama del cuerpo humano con texto |La educación para la salud muestra los efectos de las conductas insanas, como este diagrama sobre las consecuencias del tabaquismo, con el objetivo de cambiarlas. La educación para la salud (EpS) es un proceso de enseñanza - aprendizaje planificado que conduce a la modificación de las conductas relacionadas con la salud, tras el cual las personas que reciben esta educación adoptan conductas saludables o cambian conductas perjudiciales para la salud por otras saludables.

La educación para la salud se presenta como una herramienta fundamental para promocionar la salud. Puede y debe practicarse en diferentes ámbitos, siendo los fundamentales el sanitario, el educativo y el comunitario, incluyendo en este último el ámbito laboral. Se considera una de las disciplinas más jóvenes en el ámbito de las ciencias de la salud.

El término EpS sugería la comunicación hacia fuera y hacia abajo de conocimientos sobre la salud a individuos a los que se suponía faltos de experiencia sobre cómo evitar las enfermedades.

Hay muchas definiciones sobre la educación para la salud, y a lo largo de los años se han ido modificando. Estos son algunos ejemplos: La EpS es «la suma de experiencias que modifican favorablemente los hábitos, actitudes y conocimientos relacionados con la salud individual y comunitaria»Tomas Wood. 1926 La EpS es «la ciencia de la salud que tiene como finalidad ayudar a los individuos a conseguir la salud por sus propios actos y esfuerzos» OMS. S. informes Técnicos nº167. 1959 «Se entiende por EpS cualquier combinación de actividad de información y educación que lleve a una situación en la que la gente DESEE estar sana, SEPA qué hacer para conseguirlo, HAGA lo que pueda individual o colectivamente para mantener la salud y BUSQUE ayuda cuando lo necesite» 36.ª Asamblea Mundial de la Salud. 1983 Es un proceso planificado y sistemático de enseñanza-aprendizaje para facilitar la adquisición, elección y mantenimiento de las prácticas saludables y dificultar las prácticas de riesgoCosta y López, 1996

La EpS aborda no solo la transmisión de información, sino también el fomento de la motivación, de las habilidades personales y de la autoestima necesarias para adoptar medidas destinadas a mejorar la salud.

La EpS incluye no solo la información relativa a las condiciones sociales, económicas y ambientales que influyen en la salud, sino también la que se refiere a los factores de riesgo y comportamientos de riesgo, además del uso del sistema sanitario.

La educación para la salud supone comunicación de información y desarrollo de habilidades personales que demuestren la viabilidad política y las posibilidades organizativas de diversas formas de actuación dirigidas a conseguir cambios sociales, económicos y ambientales que favorezcan la salud.

En el pasado, la educación para la salud se empleaba como término que abarcaba una gama más amplia de acciones, que incluían la movilización social y el activismo sanitario. Estos métodos están ahora incluidos en el término promoción de la salud, y lo que aquí se propone es una definición menos extensa de la educación para la salud para distinguir entre estos dos términos.

Historia La educación para la salud está ligada al concepto de salud-enfermedad que se ha manejado en las distintas épocas de la humanidad.

Tanto la cultura egipcia como la griega, la hebrea, la romana o la indígena americana se preocuparon por la limpieza del cuerpo, por la del alma y por las condiciones de higiene de las viviendas y del medio que las rodeaba, así como por lo que las personas comían y bebían y el destino final de los residuos líquidos y sólidos que excretaban sus cuerpos. Todos estos elementos se tuvieron en cuenta en las distintas épocas para explicar los problemas relacionados con la salud y la enfermedad.

Durante el , se utilizó la educación para la salud para la divulgación de ciertos problemas de salud, de higiene personal e incluso para dar consejos relacionados con la agricultura, a través de libros, almanaques, periódicos o folletos. Hacia finales del llegó a afirmarse que, para prevenir las enfermedades y promover la salud, era necesario, como primera medida, combatir la ignorancia por medio de la educación de la población. De esta forma, se tomó la educación para la salud como base del desarrollo de los pocos servicios de salud pública existentes.

Más adelante, en el , con el desarrollo de algunos programas relacionados con la salud escolar, el personal de salud y los educadores fueron creando la necesidad de conocer temas relacionados con: El desarrollo infantil La alimentación y la nutrición infantil La higiene personal La salud mental Los accidentes Las drogas y el alcoholismo

Este interés dio impulso al desarrollo de la educación para la salud. En España comenzó a funcionar en 1937 la Sección de Educación Sanitaria, perteneciente al Departamento de Estadística Vital del Ministerio de Salubridad Pública. Posteriormente, en 1940, esta sección pasó a integrar el Departamento Sanitario Escolar.

Durante una época eminentemente propagandística, en algunos países se utilizó la educación para la salud para difundir entre la población informaciones relacionadas con la salud. Estas informaciones trataban de transmitirse evitando las escenas chocantes y negativas del pasado, sustituyéndolas por los mensajes agradables, alegres, con humor, positivos. La radio hizo su aparición y contribuyó en gran medida con la difusión de estos mensajes.

La Educación para la Salud empezó a reconocerse como un campo de aplicación de la salud pública, y comenzó a contratarse personal para que se encargara de desarrollar actividades en ese campo. Poco tiempo después se inició la formación en Educación para la Salud (ya como materia de estudio, en pie de igualdad con otras como Biología o Matemáticas) a nivel universitario, y posteriormente en escuelas de salud pública.

A mediados del , los educadores para la salud trabajaban directamente con las comunidades, identificando y analizando sus problemas de salud, y proponiendo soluciones.

Un hecho importante por la promoción y el desarrollo de la educación para la salud fue la creación, en 1951 en Francia, de la Unión Internacional por la Educación Sanitaria Popular. Esta asociación promovió la creación de comités y asociaciones de educación para la salud en los distintos países.

Durante las décadas de 1970 y 1980, algunas de las funciones que realizaban eran las siguientes: La capacitación del personal de salud y de educación en métodos y técnicas educativas, así como informar a la población sobre sus principales problemas de salud. La elaboración de materiales educativos y la transmisión permanente de informaciones por distintos canales sobre temas de salud prioritarios. La estimulación a las comunidades de conocimiento y a la adecuada utilización de los servicios de salud. La asesoría del componente educativo de los distintos programas institucionales. La realización de investigaciones y evaluaciones en educación para la salud que permitan a las instituciones tomar las decisiones más adecuadas.

Algunos autores reconocidos serían: Galeno —escribió Hygieia, donde se daban consejos de alimentación y de la vida cotidiana. Este texto iba dirigido a la población, es decir, no estaba escrito para profesionales. Otro libro fue Regimen Sanitatis Salernitatum, también escrito de forma más coloquial, para todos los públicos. Florence Nightingale (1870) —fue una enfermera que creó una escuela donde explicaba cómo tratar a los enfermos y a sus familiares. Además, ayudó a que la sanidad pública despegara.

En 1921 se redactó el primer programa de EpS (Inst. Mas. 1921), donde se crea la figura de la EpS en la salud pública. Inglaterra y Canadá fueron los primeros países que empezaron a utilizar la educación para mejorar la salud pública (1922). Winslow (1923) redefinió la salud pública y propuso sus bases teóricas, dando cierta importancia a la educación. Este personaje no era médico, sino solamente un editor interesado por el mundo de la sanidad. Thomas Mc Keown y Milton Terris (1980) fueron sus seguidores como teóricos, proponiendo y renovando los postulados de Winslow. Wood, en 1926, definió el concepto de educación para la salud. Y la OMS, poco después (1946), estableció una nueva definición de salud: “La salud es un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no consiste solo en la ausencia de la enfermedad”. Marc Lalonde (1974) desarrolló los determinantes de la salud, tan importantes para comprender que hay algo más que el aspecto biológico y orgánico que afecta a nuestra salud. Por tanto, debe darse tanta o más importancia al entorno y a los hábitos o el estilo de vida como la que se da a la biología.

thumb|alt=Diagrama circulatorio del cuerpo humano|Este cartel insta a atender las posibles señales de alarma del cáncer

Objetivos La EpS busca promover la responsabilidad personal, incorporando conocimientos, actitudes y hábitos saludables, y desarrollar la capacidad crítica para tomar decisiones que faciliten el cuidado de la propia salud y de la de los demás. Los objetivos de la EpS son: Modificar conductas negativas Promover nuevas conductas positivas Cambiar los ambientes nocivos por otros más saludables Capacitar al individuo para mantener una actitud activa frente a su propia salud y la de los demás

Generalmente llevan a cabo la EpS profesionales de la salud u otras personas que han sido formadas para educar (grupos sociales, asociaciones, familias, medios de comunicación...). También se denominan agentes de educación para la salud.

La intervención que lleva a cabo la educación para la salud tiene distintos objetivos sobre los educados: generales y específicos. Objetivos generales Promover la salud como valor esencial y básico para un buen desarrollo social y personal. Informar a la población sobre salud, enfermedad y discapacidad, así como formarla para mejorar y proteger su propia salud, con ayuda de los servicios sanitarios. Eliminar o reducir comportamientos nocivos para la salud. Promover la concienciación del impacto de los factores ambientales y sociales sobre la salud.

Objetivos específicos Motivar a la población para que cambie sus hábitos de vida y éstos sean más saludables. Proporcionar a la población los conocimientos necesarios para adoptar y mantener estilos de vida saludables, y capacitarla y motivarla para adoptarlos realmente. En su caso, impulsar cambios en el medio ambiente que favorezcan unas condiciones y conductas saludables. Promover la enseñanza, formación y capacitación de los agentes de EpS comunitarios, quienes capacitarán a la población. Aumentar la información ya conocida a través de investigaciones y evaluaciones para saber qué métodos o herramientas son más eficaces. Aportar la idea del continuo salud-enfermedad en la vida de las personas para intervenir en todos los acontecimientos que sufre la persona a lo largo de su vida para mantener su salud o minimizar los efectos de las enfermedades. Aportar información adecuada sobre estilos de vida y su influencia en el bienestar físico, psíquico y social del individuo.

Perspectivas Al mismo tiempo, la educación de la salud, puede considerarse según dos perspectivas distintas: prevención de enfermedades o promoción de la salud.

Desde el punto de vista de la prevención, el objetivo principal es capacitar a las personas para que ellas mismas puedan gestionar su salud y evitar tanto enfermedades como conductas de riesgo.

Desde la perspectiva de la promoción, se intenta capacitar y concienciar a la población para que pueda adoptar nuevos hábitos y estilos de vida saludables.

Proceso de comunicación La educación para la salud vista como un proceso de comunicación implica la transmisión de un mensaje entre emisor y receptor. Son elementos clave de este proceso el educador en salud, el mensaje y las personas a las que se dirige.